Incertidumbre. Eso es lo que ha causado entre los caleños la decisión del Consejo Nacional de Patrimonio de liberar los terrenos de la Plaza de Toros de Cañaveralejo, decretada Patrimonio Arquitectónico en 1995, para desafectar parte de los terrenos con el objeto de explotarlos comercialmente.
Al menos eso es lo que se desprende de un comunicado oficial conocido esta semana, mediante el cual se emitió concepto favorable al Plan Especial de Manejo y Protección (conocido como Pemp) del coso taurino y sus alrededores.
Para Sandra Becerra Díaz, coordinadora de proyectos Centro de Investigaciones en Territorio, Construcción y Espacio (Citce), de la Universidad del Valle, “emitir concepto favorable de Pemp para Cañaveralejo significa que se precisará la norma del bien protegido que dará paso a usos complementarios, pues este debe ser la esencia de un Pemp donde se prioriza la protección de un bien patrimonial como bien colectivo y no particular, en el que la ciudad deba ganar y no perder”.
Una vez conocido el acto, las directivas de la Fundación Plaza de Toros de Cali informaron que esa aprobación les permitirá hacer su Plan de Desarrollo, que tiene como fundamento “convertir el escenario en un gran espacio multiusos” del que la ciudad carece.
“Es un desastre”, objetó la decisión el profesor Ricardo Hincapié, director del Citce de Univalle. “Eso quiere decir que desafectaron una zona pública, de espacios verdes y arquitectónicamente armónica, para convertirla en otro supermercado”.
De hecho, entre los parámetros dados por el Consejo Nacional de Patrimonio está el permitir su desarrollo a 60 metros de la plaza por el costado norte, “esto con el fin de proteger los árboles que la circundan y garantizar que lo que se construya, sea comercial o no, respete el entorno urbano”.
La construcción que se haga a esa distancia de la plaza no podrá superar los 11,6 metros de altura, permitiendo el levantamiento de dos proyectos más hacia la Carrera 52 con alturas máximas de 17,6 metros y 23,6 metros.
Al respecto, la Ministra (e) de Cultura, María Claudia López, dijo que el objetivo es “no cortar el aire que proviene a la ciudad desde los Farallones”, agregando que habrá aislamientos especiales para garantizar también la protección del río Cañaveralejo y conexiones con la villa deportiva.
Los directivos del Cidce, por su lado, hablaron de la importancia de hacer públicos los alcances del Pemp, pues consideran que “hay muchos rumores, y es necesario que los caleños conozcan el resultado de dicho trabajo y el impacto que tendría para el sector y la ciudad”.
Cuestionado sobre el particular, el director de Planeación Municipal, León Darío Espinosa, dijo a medios que: “Lo que están definiendo es si el proyecto que está presentando la Sociedad Plaza de Toros va en detrimento o sirve para manejar y preservar la Plaza”.
Espinosa agregó que, “si el predio se desarrolla debe tener unas cesiones de espacio público para la ciudad (hoy no las tiene por ser privado); y en temas urbanísticos, se debe garantizar que el proyecto tenga condiciones de acceso y movilidad”.
De acuerdo a las disposiciones normativas nacionales Ley 1185 del 2008 y el Decreto 763 del 2009, el Pemp es el instrumento por el cual, se regula el manejo del Bienes de Interés Cultural y permite su sostenibilidad en el tiempo.
El Pemp decretado desde Bogotá permitirá que lo que antes era intocable, hoy se pueda intervenir parcialmente, porque el estudio lo sustentaría. La declaratoria de Monumento Nacional (Dec. 1802 del 19 de octubre de 1995), lo protegía de esas intervenciones.
Según la norma de Monumento Nacional, “la zona de parqueo deberá permitir la vista permanente sobre la Plaza de Toros, y no podrá interrumpirse ni total ni parcialmente ya sea mediante construcciones definitivas o permanentes, vallas o avisos, y en general cualquier tipo de invasión física que entorpezca la continuidad espacial y visual”.
“Se desconoce si con este Plan Especial de Manejo que se desarrollará en ese conflictivo sector de la ciudad, especialmente en época decembrina, la ciudad gane o pierda”, sostuvo la coordinadora de proyectos del Citce.
“Según las disposiciones normativas del Decreto 763 del 2009, la construcción de los Pemp deben tener de base la participación ciudadana en sus tres etapas de ejecución: el lanzamiento, el diagnóstico y la formulación. Esto significa que si fue aprobado se cumplió con este requisito”.
Los expertos afirman que el Pemp, como instrumento normativo, tiene sus bondades pues es un plan integral de sostenibilidad, lo que incluye sistema de financiamiento propio para la ejecución de proyectos complementarios a corto, mediano y largo plazo.
A pesar de esto, es necesario que las autoridades encargadas de la elaboración y aprobación de dicho instrumento, les expliquen a los caleños, en un lenguaje sencillo para los ciudadanos, la esencia de lo aprobado para acabar con los rumores.
La ciudadanía de Cali exige una explicación sobre los resultados del Pemp aprobados por el Consejo Nacional de Patrimonio el pasado lunes, pues la Plaza de Toros es un Patrimonio Nacional de transcendencia para el Municipio.
Sobre si en ese lugar se levantará un centro comercial, la Ministra (e) dijo que esa es una opción, “pero se pueden proponer otros usos que no sean comerciales”. Y agregó que el Plan de Manejo “respeta el medio ambiente y el entorno urbano, y resultará benéfico para la ciudad”.
Estudiantes de once países llegan a Cali para mostrar sus innovaciones en viviendas amigables con el medio ambiente.
Representantes de los 16 equipos que participarán en el Solar Decathlon América Latina y el Caribe recibieron sus posiciones en el terreno donde desarrollarán sus propuestas en arquitectura sostenible en la Universidad del Valle, Campus Meléndez.
En esta jornada, los participantes de Alemania, Chile, España, EE.UU., Inglaterra, México, Panamá, Perú, Uruguay y Colombia fueron capacitados en el reglamento de la competición, datos climatológicos de la ciudad, y operación y logística de la Villa Solar.
Con un presupuesto máximo de 200.000 dólares, de los cuales 80.000 son entregados por la organización, los participantes deberán construir en un lote de 15 metros cuadrados dentro de la Villa Solar, un prototipo de vivienda social que opere con energía solar.
En sus respectivos países, cada equipo continuará con el diseño de la vivienda y en noviembre regresarán a Colombia para la competencia, que finalizará en diciembre e incluye categorías como arquitectura, ingeniería y construcción, eficiencia energética, consumo energético, confort, sostenibilidad e innovación, entre otras.
Univalle en la Villa Solar
Por ser la anfitriona de este evento, la Universidad del Valle no puede participar de la competencia. Sin embargo, la Institución tendrá un espacio dentro de la Villa Solar, en la que presentará una propuesta desarrollada por los estudiantes. 
“Tenemos la oportunidad de presentar nuestra experiencia académica a través de un proyecto de exhibición para que los demás países conozcan lo que estamos haciendo. La particularidad del proyecto es que es una vivienda rural y, a partir de ahí, vamos a presentar el trabajo interdisciplinario que estamos adelantando 16 profesores de la Facultad de Ingenierías y programas como Diseño Industrial y Arquitectura y más de 80 estudiantes de toda la Universidad del Valle”, explicó Pablo Buitrago, docente de la Escuela de Arquitectura.
El Solar Decathlon es un concurso internacional de arquitectura e ingeniería, patrocinado por el Departamento de Energía de los Estados Unidos y el Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL)., en el que universidades y estudiantes de todo el mundo pueden participar; el objetivo es construir una casa abastecida completamente por energía solar y mantenerla operativa durante una semana, para promover el uso de tecnologías limpias y energías renovables.
La primera versión para Latinoamérica y el Caribe se realiza en Cali, con el apoyo del Ministerio de Minas y Energía de Colombia, el Departamento Nacional de Planeación, EPSA, EMCALI, CVC, la Fundación GIP, la Alcaldía de Santiago de Cali y la Universidad del Valle.
Esta competencia, la primera que se realiza en Latinoamérica, busca que académicos, empresas, instituciones y estudiantes promuevan y motiven la investigación y el desarrollo en torno a las energías renovables. El Solar Decathlon busca la construcción de propuestas que beneficien a la comunidad, mediante viviendas sostenibles y autosuficientes, que alberguen familias de cinco integrantes como mínimo, agrupadas en comunidades autogestionadas por sus habitantes.
Ver video: Reconocimiento Villa Solar
El ministro de relaciones exteriores de Alemania Frank-Walter Steinmeiery se reunió, en Santa Marta, con los rectores de las Universidad del Valle Iván Enrique Ramos Calderón, de la Nacional de Colombia Ignacio Mantilla y de la de Antioquia Alberto Uribe, para continuar con la segunda fase del acuerdo protocolario del Centro de Excelencia en Ciencias del Mar.
EL CEMARIN, del cual hacen parte las Universidades de Giessen (Alemania), Valle, Antioquia, Nacional de Colombia, Andes y Jorge Tadeo Lozano y el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de Colombia (INVEMAR) fue creado en el 2011, con el propósito de apoyar y promover los programas doctorales en temas relacionados con Ciencias del Mar.
El CEMARIN es financiado principalmente por el programa "Centros de Excelencia de Investigación y Docencia" del Servicio de Intercambio Académico Alemán (DAAD) en el marco de la "Iniciativa Científica Extranjera 2009" de la Oficina Federal de Relaciones Exteriores de Alemania.
El Centro de Excelencia en Ciencias del Mar también recibe financiación de las universidades e instituciones que lo constituyen.
Uno de los principales programas apoyados por el CEMARIN es el doctorado Interinstitucional en Ciencias del Mar, en el que participan, además de las integrantes del CEMARIN, la Universidad del Norte y la Universidad del Magdalena.
Para la primera fase el Programa de Doctorado Interinstitucional en Ciencias del Mar recibió apoyo económico por un millón 500 mil euros y para la segunda fase por un millón 200 mil euros que permitirán la movilidad de docentes alemanas a Colombia y becas a los estudiantes de doctorado.
El programa internacional de becas de doble titulación en la Maestría de Ingeniería Sanitaria y Ambiental entre la Universidad del Valle y el Instituto IHE Unesco de Holanda, el más prestigioso del mundo en manejo del recurso agua, cumple cinco años y sigue creciendo.
En 2010, la prueba piloto arrancó con dos estudiantes. Este año ya son seis: cuatro uruguayos, un mexicano y una colombiana.
Según Juan Pablo Silva, director de Eidenar, el éxito del programa que desarrollan en conjunto la Escuela Eidenar y el Instituto Cinara, ambos de la Universidad del Valle, ha permitido firmar un convenio con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), de Uruguay, para que vengan, entre el 2014 y 2016, doce estudiantes uruguayos.
“La importancia de este programa es que convierte a la Universidad del Valle en un nodo regional de primerísimo orden en el campo de la ingeniería sanitaria y ambiental”, dijo Silva. “Lo que estamos promoviendo con esta maestría es movilidad estudiantil, visibilidad de la Universidad del Valle a nivel internacional e incremento en la cooperación científica”.
¿Qué significa la doble titulación? Según Silva, que las personas obtienen dos diplomas, como si tuvieran dos maestrías: una de la Universidad del Valle y otra internacional de la Unesco IHE de Holanda. “El estudiante que toma el programa obtiene un diploma por cada una de las instituciones”.
Otra ventaja, según el profesor, es que este programa permite que los estudiantes adelanten una parte de sus estudios aquí en Colombia con Univalle, y luego un segundo ciclo en Holanda retornando a Cali para terminar su trabajo de grado.
En la Universidad del Valle los becarios realizan, durante el primer semestre, los cursos de fundamentación. Luego viajan a Delft, ciudad holandesa sede del IHE Unesco. Allí, durante 8 meses, realizan los cursos de profundización.
“Esta es una experiencia intercultural fascinante”, ha resumido Roberto Galindo, ingeniero civil de la Universidad Central de Guatemala, y quien es parte del grupo de becarios internacionales quien está terminando su tesis en Univalle.
Según Galindo, tanto la Universidad del Valle como el IHE de Holanda son excelentes instituciones por la calidad de sus docentes. “El nivel académico de Univalle es alto, y la pedagogía del Unesco IHE es excelente: allá hacen más énfasis en el análisis que en la memorización”, concluyó.
Para Isabel Torres, caleña, 27 años de edad, Ingeniera Sanitaria de Univalle y becaria del programa, esta ha sido una gran oportunidad de trabajar con gente de otras culturas, “lo que hace de la experiencia algo enriquecedor”.
“Allá estudiamos junto a gente de África, Asia, Pakistán, y hace que uno tenga que aprender a desarrollar ciertas habilidades como la tolerancia. Y a entender que tenemos formas diferentes de concebir y ver las mismas cosas”.
Para el profesor Silva, esta es una oportunidad grande de entrar en contacto con profesores que te hablan en lengua diferente a la materna. “La experiencia intercultural, el contacto con expertos internacionales y estar en uno de los institutos más prestigiosos del mundo en materia de saneamiento ambiental, hacen que la experiencia sea única”.
ANTECEDENTES DEL PROGRAMA
Tanto la Eidenar y el Cinara tienen un largo historial de cooperación con Holanda. En 1990, de hecho, se establecieron los primeros contactos para desarrollar programas conjuntos. Estos empezaron con estadías cortas y proyectos de investigación muy pequeños.
En 1994, se logró que el gobierno holandés ayudara a la Universidad del Valle a crear la maestría en Ingeniera Sanitaria y Ambiental. El profesor Silva aclara que, “no era la doble titulación; simplemente la maestría, con la experiencia que tenían los holandeses en eso”.
En 21 años de creado el programa de postgrado en Ingeniería Sanitaria y Ambiental, han pasado por el campus de Univalle, 43 estudiantes de 11 países: México, Uruguay, Venezuela, Costa Rica, Nicaragua, Ecuador, Perú, Bolivia, República Dominicana, Guatemala y Honduras.
“Venían porque se contaba con el apoyo del gobierno holandés”, aclara Silva. A las becas, los estudiantes aplicaban en sus respectivos países. “El gobierno holandés las ofrecía para que vinieran a realizarlo en nuestra universidad”, aclara el profesor Silva.
A partir de 1998, recuerda el docente, Holanda no siguió financiando el programa de becas para la maestría, pero la cooperación entre la Universidad del Valle y ese país continuó. “Fue cuando en 2010 empezamos a desarrollar el programa de Maestría en doble titulación con énfasis en Ingeniería Sanitaria y Ambiental”, dice Silva.
Para echar a rodar la doble titulación con el Unesco IHE, fue necesario analizar el programa de la Universidad del Valle y los del Instituto en Holanda. “Analizamos los cursos, los contenidos curriculares e hicimos una equivalencia de créditos”, señala.
El asunto resultó menos complicado de lo esperado, pues el programa de maestría de la Universidad del Valle había surgido gracias a la ayuda de los holandeses: “Nuestro programa de maestría regular es muy parecido a los que ellos tienen allá; esa similitud nos facilitó que propusiéramos la doble titulación”.
El plan piloto de la doble titulación arrancó en 2010 con la firma del convenio y dos estudiantes de la maestría regular de Univalle. “Esos dos primeros ya se graduaron”, sostiene Silva. En la segunda promoción hubo tres estudiantes; en la tercera, cuatro; y en la cuarta, que es la actual, hay seis: cuatro uruguayos, un mexicano y una colombiana, para un total de 15.
Para la defensa de la tesis, los estudiantes lo hacen desde la Universidad del Valle por video-conferencia. El jurado, conformado por pares colombianos y holandeses, está allá, en Holanda. La sustentación es inglés, el idioma oficial del programa.
Silva sostiene que en diciembre pasado, la Universidad del Valle recibió la visita de una delegación holandesa que vino a evaluar cómo marcha el programa acá. “Señalaron los aspectos que tenemos que incorporar en los cursos”, dijo Silva. Entre ellos se exigirá que los estudiantes escriban y hablen en inglés.
Para ayudar a los becarios en la financiación de sus estudios, el programa cuenta con el apoyo de la NFP Scholarships, del gobierno holandés, además de Colfuturo, en Colombia, y de la Fundación Bill and Melinda Gates que costea el 50% de la Maestría.
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“No quiero sonar alarmista, pero no podemos tapar el sol con un dedo”. Así, escueto y contundente, se refirió a la situación del Valle del Cauca respecto a las medidas arancelarias transitorias dictadas durante la última semana por el gobierno ecuatoriano, el director del Programa de Comercio Exterior de la Universidad del Valle, Tulio Ferney Silva.
“El Valle no puede seguir vendiendo los mismos productos a los mismos socios”, sentenció. “Hay que buscar la complementariedad, diversificar socios y producción; socios a quienes venderle lo que producimos y que ellos no pueden generar; y, al mismo tiempo, planificar la transformación productiva para que estos productos tengan mayor valor agregado”.
El experto advierte sobre las medidas arancelarias del vecino país que, “como sucedió con Venezuela, y como se volvería a repetir en el futuro con otros socios o con otras circunstancias, producen efectos importantes, adversos, pero también generan escenarios de oportunidades que deben ser revisados con actitud proactiva, esfuerzos conjuntos y visión prospectiva e incluyente”.
“El Valle del Cauca tiene los plazos vencidos”, precisó. “Esta región es la tercera economía del país, y nos hemos creído eso por mucho tiempo, pero si revisamos el informe del Doing Business, con todo y las críticas que admiten los escalafones, se puede apreciar que ciudades como Manizales están mejor calificadas que Cali en cuestión de competitividad. Del ranking de 22, Cali ocupó el puesto 20, por debajo de Pereira y Manizales. Increíble pero cierto”.
Silva dijo que el peor escenario para Colombia, y el Valle del Cauca en particular, es el retiro de Ecuador de los Acuerdos Comerciales regionales como la Comunidad Andina de Naciones. “No nos conviene que se debilite este bloque comercial. Son preferibles las políticas monetaria y cambiaria antes que el retiro de Ecuador de la CAN”.
¿Cómo ha afectado las restricciones ecuatorianas al Valle?
Nosotros representamos poco más del 8% de las exportaciones nacionales; alrededor del 15% de ellas se dirigen a Ecuador, que es el segundo destino más importante de nuestras ventas al exterior. El encarecimiento de nuestras exportaciones por concepto de la restricción arancelaria significa que la industria azucarera y su encadenamiento, el café, el papel, las artes gráficas y la industria farmacéutica, que representan la mitad del valor exportado, sufrirían el mayor impacto; aunque es difícil calcular con precisión la disminución de esas exportaciones, se puede estimar que la reducción no sería de magnitud importante, al menos en el primer semestre del año. Los mayores efectos pueden evidenciarse en el segundo semestre.
¿Qué exporta el Valle hacia Ecuador?
Productos de la industria azucarera y sus conexas, el café, hierbas y especias, papel, artes gráficas e industria farmacéutica. Estos componen poco más del 50% de las exportaciones del departamento a ese país.
¿Las restricciones las afectarían?
Sí, lo que pasa es que todo hay que ponerlo en su dimensión. Una restricción arancelaria genera una coyuntura que, en el peor de los casos, se puede volver permanente. Si el gobierno colombiano no tiene éxito en su negociación con el hermano país, la probabilidad de los efectos negativos de la restricción será potencialmente mayor. Pero eso pasaría con Ecuador y con cualquier otro país que considere que puede ignorar los acuerdos internacionales de la OMC e imponer, en virtud de sus intereses nacionales, una restricción comercial.
¿En qué renglones de la economía se ha sentido el efecto Ecuador?
Bueno, es muy temprano para decirlo, pero con seguridad será especialmente sensible para el suroccidente colombiano, por las razones expuestas hasta el momento. De todas maneras, estamos en una etapa del año en que se empiezan a hacer pedidos, y por eso aún no se perciben efectos negativos. En importaciones los renglones más sensibles serán los de las materias primas; en exportaciones, la agroindustria.
¿Cuándo podríamos sentir el remezón?
Para el segundo semestre. Septiembre es un mes clave porque se identifican los pedidos de nuestros productos de exportación para la época de fin de año, que es particularmente dinámica. Si no se han alcanzado acuerdos de aquí a allá para conjurar esta coyuntura, los efectos más importantes los van a sentir principalmente los exportadores agroindustriales del suroccidente colombiano.
Ecuador está violando los tratados de la CAN ¿No ha sido torpe?
No creo que se deba calificar como una torpeza. Su intervención se fundamenta en razón de una protección que consideran necesaria. Otra cosa sería discutir si se trata de lo más adecuado para las circunstancias. Los acuerdos internacionales no son perfectos y empiezan a tener mayor frecuencia y efectividad hacia finales del siglo XX. A pesar del importante avance en términos jurídicos para los acuerdos internacionales, las acciones que unilateralmente afectan el comercio, como la que tomó Ecuador, pueden estar contempladas en medidas de salvaguardia, que son condiciones de excepción a un acuerdo en virtud de alguna justificación de peso. El Acuerdo de la Comunidad Andina de Naciones no presenta salvaguardias sobre el asunto que Ecuador quiere proteger, que es un tema de política monetaria y cambiaria que probablemente debe manejarse con instrumentos más idóneos, sin tener que asumir el costo de oportunidad del sacrificio de unas relaciones comerciales con un socio tradicional como nosotros.
¿Por eso echaron para atrás la medida?
Parcialmente. Ese fue el motivo que obligó a replantear el asunto. El levante de la medida es temporal. Ecuador está estudiando una nueva medida para aplicar, con un carácter más general para evitar violar el principio de la no discriminación, pero se han escuchado posturas fuertes desde el hermano país sobre la efectividad del acuerdo de la Comunidad Andina de Naciones. Es posible que la alternativa que se está estudiando pueda tener efectos más perjudiciales si se orienta en este sentido, pues no solo se afecta una dinámica comercial, sino también una posición de negociación en política internacional.
¿Qué cree que va a pasar?
Si la negociación da frutos, se recompondrían las relaciones comerciales, aceptando que el fenómeno de la devaluación en Colombia, y en el resto de la región en general, puede ser coyuntural. Si no, las medidas preferibles serían de política monetaria y cambiaria, pero como Ecuador tiene poco espacio para usar estos instrumentos, insistiría en el tema de restricciones arancelarias convencionales como las que se aplicarían en caso de no haber acuerdos; incluso, el retiro de Ecuador de Acuerdos Comerciales regionales importantes como la Comunidad Andina de Naciones. Este último sería el escenario más desfavorable para todos. A Colombia no le conviene que se debilite este bloque comercial.
¿Qué hará Ecuador en su momento?
Tal vez lo mejor es que revise el tema de su política cambiaria y monetaria para conjurar lo coyuntural. Hoy enfrentamos contextos internacionales con mucha más incertidumbre que en otras épocas. Las ideologías no están claras, tampoco los liderazgos. Perder posiciones de negociación en bloque en política internacional es arriesgar demasiado. Los bloques alternos que han surgido en los últimos años (ALBA, por ejemplo) surgen en momentos históricos muy particulares, y son muy cuestionados. La crisis que empezó en 2007 aún no se ha conjurado y la cautela es importante para no quedarse en la periferia en lo comercial y en lo político.
Esa política arancelaria convencional, como la que se aplica a un país con el que no se tienen acuerdos, ¿seguirá teniendo efectos negativos sobre el Valle del Cauca?
Claro, como toda medida que encarece artificialmente el valor del comercio mundial. Si bien representan un paso atrás en la senda de las negociaciones comerciales que hemos venido madurando desde mediados del siglo pasado, es una posibilidad real. Ya sucedió con Venezuela y de alguna manera lo hemos venido superando. Dejemos en claro que la adopción de medidas proteccionistas, preferiblemente arancelarias, es de utilidad provisional y selectiva.
¿Qué debe negociar el Valle?
Colombia, en general, debe propender porque se respeten los acuerdos internacionales. Eso, aunque complicado, debe ser el discurso que debe manejar Colombia. Recordarle al hermano país que las devaluaciones (sube en pesos el dólar) y las revaluaciones (cuando bajan) son transitorias, cíclicas. Uno no puede hacer sacrificios estructurales para resolver dilemas coyunturales.
¿Cuál es el consejo para el empresariado del Valle?
Dos cosas importantes: primero, conocer más sobre los acuerdos comerciales y las políticas; segundo, diversificar socios. En el primer caso, el empresario debe informarse mejor, no solo sobre el alcance de los acuerdos, sino también sobre los fenómenos que a diario determinan el clima internacional de los negocios. Situaciones como esta pueden suceder nuevamente en cualquier momento. En el segundo caso, buscar socios alternos permite reducir el riesgo inherente a la dependencia de pocos mercados. Buscar otros países como destino de nuestros productos nos da mejor manejo del riesgo.
Diversificar socios y productos, ¿esa es la salida?
En efecto. El Valle no puede seguir vendiendo los mismos productos a los mismos socios, especialmente cuando son economías tan similares. Hay que buscar la complementariedad, socios a quienes venderle lo que tenemos y que ellos no pueden producir; y, al mismo tiempo, planificar la transformación productiva para que estos productos tengan mayor valor agregado.
¿Qué productos?
Toda nuestra agroindustria es de futuro. Especialmente, los que generan encadenamientos, como el sector alimentos que es un buen referente (azúcar, confitería, molinería); papel y artes gráficas; productos químicos y farmacéuticos, por mencionar algunos. De otro lado, el renglón de los servicios se perfila como una oportunidad creciente en nuestra región, atrae inversión extranjera y genera empleo en renglones calificados de la mano de obra disponible. Se destacan en este último renglón la hotelería, el turismo, Software y los famosos BPO (Business Process Outsoursing) o servicios tercerizados (Call Center, por ejemplo), que se caracterizan por tener mayores contenidos en conocimiento y uso de tecnología.
¿Estas son señales de que tenemos que cambiar?
Así es. Tenemos los plazos vencidos. Hay que hacerlo ya. La cultura de los vallecaucanos no debe ser conformista y aceptar tan fácilmente la relativa tranquilidad de las engañosas zonas de confort. El Valle es la tercera economía del país, y nos hemos creído eso por mucho tiempo, pero si usted revisa el informe del Doing Business, con todo y las críticas que admiten los escalafones, puede apreciar que ciudades como Manizales y otras intermedias están mejores calificadas en cuestiones de competitividad que Cali. Del ranking de 22, Cali ocupó el puesto 20, por debajo de Pereira y Manizales. Increíble pero cierto. Es un informe que saca el Banco Mundial. Ese estudio es sobre preguntas que se hace a empresarios sobre más de 400 variables, y es una forma aproximada de percibirnos en materia de competitividad. Otras mediciones las hace el IMD en Europa o el Foro Económico Mundial. Y cuando las revisas todas, la conclusión final es la misma. El Valle del Cauca se ha anquilosado. Se quedó viviendo de las victorias pasadas y cultivando egos efímeros y pasajeros. Mientras tanto, las demás regiones han empezado a acortar ventajas. Por ejemplo, el caso de Barranquilla: ha hecho un proceso de apertura a las inversiones, y las ha invitado, las ha atraído. Ha llegado mucha inversión para hacer centros comerciales, hoteles y mejorar la infraestructura de conectividad con el interior del país, con mayor cercanía a un puerto que la que tiene Cali. A la vuelta de 15 años, va ser una de las ciudades líderes en el País, tal vez por encima de Cali. Una evidencia adicional: Barranquilla es la ciudad con la tasa de desempleo más baja del país. Más baja que el promedio nacional. La de Cali, por el contrario, es de las más altas.
De Estanislao Zuleta, el discípulo adelantado del filósofo de ‘Otraparte’, Fernando González, se conocen sus conferencias magistrales sobre Cervantes, Shakespeare, Freud, Marx, Nietzsche, Tolstoi y Thomas Mann, entre otros, pero muy poco se sabe de su compromiso con la paz del país.
Desde 1968, cuando se vincula como catedrático a la Universidad Nacional y la Libre de Bogotá, hasta su nombramiento definitivo en la Universidad del Valle (1980), que le otorga el Doctorado ‘Honoris Causa’, Zuleta es un intelectual integral preocupado por la economía política, los derechos humanos y el futuro del país.
En su clásica conferencia pronunciada en 1985, ‘Sobre la guerra’, ya advertía que el ser humano no podía seguir viviendo en esa “borrachera colectiva” que es la guerra, y concluía que “solo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz”.
En aquellos años, Zuleta era un filósofo que le gustaba pensar mientras caminaba por la ciudad, y cuando departía con sus amigos más cercanos, al calor de los elíxires que nos proporciona el dios Baco.
Debido a sus planteamientos sobre democracia y derechos humanos, las Naciones Unidas lo nombran asesor de los Derechos Humanos para la Presidencia de la República. Nombramiento que enseguida es mal visto por la ‘mano negra’ del país (así se le llamaba a la extrema derecha), que lo amenazan de muerte, obligándolo a exiliarse en el clásico Hotel Continental de la avenida Jiménez de Bogotá.
El filósofo antioqueño toma esta asesoría con mucha responsabilidad, aportándoles a los presidentes de la época, Belisario Betancur y Virgilio Barco, reflexiones lúcidas y pragmáticas sobre el conflicto armado que se vivía en aquel momento con la guerrilla urbana del M-19.
Ante la inminencia de la entrega de armas por parte del M-19 y la paz con el Gobierno, el académico viaja al campamento de Santo Domingo (Cauca), donde está concentrada la guerrilla y allí dicta una importante conferencia sobre lo “difícil que es sustentar y defender la democracia”, en un país donde no han cesado el odio ni la desigualdad, y el paso importante que estaba dando el ‘Eme’, fundado por el desaparecido Jaime Bateman.
Diez meses después de la conferencia en el campamento de Santo Domingo, el M-19 entrega las armas, se desmoviliza y pasa a la legalidad, convirtiéndose en un partido político.
Estanislao Zuleta murió en su apartamento del barrio Meléndez de Cali, el 17 de febrero de 1990; hace veinticinco años.
Dos meses después de su deceso, el máximo líder guerrillero y candidato a la Presidencia de la República, Carlos Pizarro Leongómez, con quien Zuleta había conversado en las montañas del Cauca, era asesinado por un joven sicario, en un vuelo que lo llevaba a Barranquilla.
La conferencia completa de Santo Domingo y otros documentos sobre el filósofo se pueden leer en el portal NTC.
Texto: Fabio Martínez, profesor de la Escuela de Estudios Literarios. Universidad del Valle
Delegados de los 16 equipos del Solar Decathlon, provenientes de Alemania, Chile, España, Estados Unidos, Inglaterra, México, Panamá, Perú, Uruguay y los representantes por Colombia, se reunirán en Cali el próximo 19 de febrero de 2015 para recibir los terrenos de la Villa Solar, en el Campus Meléndez de la Universidad del Valle, donde -entre noviembre y diciembre de 2015- construirán sus prototipos de viviendas que operarán con energía solar.
El Solar Decathlon se realiza con el apoyo del Ministerio de Minas y Energía de Colombia, el Departamento Nacional de Planeación, EPSA, EMCALI, CVC, la Fundación GIP, la Alcaldía de Santiago de Cali y la Universidad del Valle, y es una competencia reta a estudiantes y universidades, alrededor del mundo, a construir casas que funcionan con energía solar, para promover el uso de tecnologías limpias y energías renovables.
La visita de este jueves hace parte del primer Workshop o Taller de Preparación que se llevará a cabo en Cali, los días 19 y 20 de febrero, con una agenda académica que abordará temas relacionados a las reglas de la competencia, a la operación y logística de la Villa Solar, datos climatológicos de la región y de la ciudad, entre otros temas.
El campus de la Universidad del Valle, sede Meléndez, donde se construirá la Villa Solar, será el escenario donde los 16 equipos fijarán su bandera en el terreno que les ha sido asignado para edificar su propuesta de vivienda sostenible.
El Solar Decathlon busca la construcción de propuestas que beneficien a la comunidad. Para ello, se proyectarán tipologías de viviendas de tipo sostenible y autosuficiente orientadas a albergar familias de cinco integrantes como mínimo, agrupadas en comunidades autogestionadas por sus habitantes.
Colombia tiene el honor de organizar la primera versión para América Latina y el Caribe del evento, contemplando además de la eficiencia energética y los componentes de diseño, características propias de esta versión que se traducen en un impacto positivo para la región, como son: la construcción de viviendas sociales, la densidad, el uso racional de los recursos medio ambientales disponibles en la región y la relevancia regional Climática.
Con la incorporación de 52 docentes nombrados, la Universidad del Valle continúa consolidando su planta docente, una de las más robustas de todas las instituciones de educación superior de Colombia, dijo el rector Iván Enrique Ramos Calderón, durante el Programa de Inducción de Profesores, realizado los días 16 y 17 de febrero.
“En total, el cuerpo profesoral de la Universidad ha crecido en 75 semilleros docentes y 75 de ampliación de la planta docente, es decir que desde el 2010 se han creado 150 cupos adicionales”, enfatizó el rector Ramos Calderón.
Según un estudio de vicerrectores del Sistema Universitario Estatal, la Universidad del Valle es la institución que más docentes nombrados porcentualmente tiene en su planta, con un total de 67,2%. Instituciones como la Universidad Nacional de Colombia cuenta con 66,5%, la Universidad del Cauca 61,5% y la Universidad de Antioquia con 29,6%.
El Programa de Inducción de nuevos profesores, coordinado por la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica, es el proceso a través del cual la dirección universitaria procura guiarlos hacia la incorporación a su cargo. El propósito fundamental de este programa es lograr que identifiquen a la Universidad del Valle como un sistema dinámico de interacciones internas y externas, en permanente evolución, en las que un buen desempeño de parte suya, incidirá directamente sobre el logro de los objetivos institucionales.
Esta jornada de inducción de nuevos docentes busca integrarlos a la cultura organizacional de la Universidad del Valle, dar a conocer los procesos y políticas institucionales que contribuyen a la labor docente e investigativa, entre otros aspectos.
En total ingresaron 15 docentes a la Facultad de Salud, 12 a Humanidades, 6 a Ciencias Naturales y Exactas, 6 al Instituto de Educación y Pedagogía, 5 a Artes Integradas, 4 a Ciencias de la Administración, 3 al Instituto de Psicología y 1 a Ingeniería.
Alejandro José López es Profesor Asociado en la Universidad del Valle. Del 2004 al 2008 dirigió la Escuela de Estudios Literarios. En su obra hay ensayos cuentos y novela. Pero también crónicas y entrevistas, como en “Al pie de la letra”, obra que en 2007 vio la luz de las imprentas y se agotó en tres semanas. Gracias a la editorial Aurora Boreal, “Al pie de la letra” pasó a ser un libro electrónico con récord de descargas. “Yo me siento un escritor de la época electrónica”, ha dicho este autor vallecaucano, haciendo la salvedad: “Tengo el fetiche del libro, porque crecí en una casa repleta de libros y me eduqué en la fascinación de lo impreso”.
¿Cuál es la historia de “Al pie de la Letra”?
“Al pie de la letra” es la recopilación de quince trabajos periodísticos escritos a lo largo de una década. En términos generales, se allegan a lo que Azorín denominó en su momento “crítica militante”. Estos textos hacen el esfuerzo por responder a los requerimientos que recaen sobre la crítica literaria y cultural cuando se vincula con lo periodístico: persuadir, reflexionar, entretener, divulgar, debatir. En dicho propósito, echan mano al gran repertorio que la tradición nos ofrece; es decir, apelan a modos de escribir tan antiguos como el diálogo (“Las páginas que le sobran a Capote”) y el apólogo (“Apólogo del taller literario”), pasando por el moderno ensayo (“Diversas maneras de contar”), hasta llegar a géneros más contemporáneos como la crónica periodística (“El rey más difícil de coronar”) y la entrevista (“Enrique Vila-Matas o la libertad del escritor”). Y para darles una presentación más armónica en este libro, han sido catalogados en tres grandes apartados: entrevistas, artículos y crónicas.
¿Cuál ha sido la acogida del libro?
“Al pie de la letra” se publicó en papel en el 2007. Se hicieron 150 ejemplares y se agotaron en tres semanas. No hubo reimpresiones. Ahora, en el formato digital, durante la primera semana de publicación se registraron 2.500 descargas. Estamos hablando de un factor multiplicador, en términos de lectores, que estimula mucho a cualquier escritor. Me hace pensar: “Hay gente allí que quiere entablar un diálogo conmigo”. Y enhorabuena, me digo, pues la soledad del escritor puede llegar a ser muy abrumadora.
En la nota editorial del libro, usted dice: “He de confesar que todavía hoy –como le sucede a muchos de mis contemporáneos– conservo el fetiche del libro impreso: disfruto de un volumen bien diagramado, me estremezco ante una edición impecable y amo la fragancia del papel…”. Sin embargo, el libro digital que nos presenta es impactante, no le falta más que el aroma…
Durante los últimos años había recibido algunas propuestas para publicar en formato electrónico, pero siempre acababa declinando. Para mí el libro es un objeto con una dimensión estética –más allá de lo verbal, que es donde opera el escritor–; y ésta se refiere, desde luego, al diseño. En general, los libros electrónicos que había visto me dejaban algunas dudas sobre este particular. Cuando Guillermo Camacho –el colombiano que lidera desde Dinamarca la editorial electrónica Aura Boreal– me propuso reeditar este libro, le manifesté mis reservas. Acordamos entonces elaborar los borradores que hicieran falta hasta hallar un diseño satisfactorio. Y la verdad es que hice muy pocas sugerencias, pues el trabajo de Guillermo ha sido verdaderamente esmerado. Él es un editor de muy buen gusto y con la vocación de elaborar el libro electrónico como si fuera una artesanía. Y así fue: ambos quedamos a gusto con el resultado final.
¿Cómo cambian estas experiencias, estos nuevos formatos del libro, el modo de enseñar literatura?
Déjeme contarle algo. El semestre pasado, en mi curso de novela moderna, hice un examen a mis alumnos sobre “Madame Bovary”, de Gustave Flaubert. De los 50 estudiantes que tenía, había 18 que no estaban leyendo la novela en libros físicos sino en formatos electrónicos: tablets, laptops y celulares. Así que no estamos hablando de un entorno académico futurista, no son los viajes al espacio contados por un tal Julio Verne. El libro electrónico está aquí y ahora. Estamos ante una realidad que ha modificado los rituales de consumo cultural, con todo lo que esto implica tanto en la circulación de los saberes como en los hábitos mentales frente a lectura y la escritura. Hoy el texto literario dialoga –a través de las nuevas tecnologías– con otros tipos de texto, de los que también se nutre. Una muestra evidente de ello son las permanentes operaciones de trasvase, los itinerarios que van de lo literario a lo televisivo, de lo cinematográfico a lo teatral, siguiendo todas las rutas posibles. Y hay algo por anotar: a diferencia de lo que sucedía en el pasado, ahora los textos precursores no son necesariamente los tradicionales –literarios y teatrales–. Hoy encontramos, fácilmente, que un cómic le presta su argumento a un filme, un videojuego a una obra teatral, una serie televisiva a una novela. De todas maneras, cada quien asume la cátedra literaria como mejor le parezca, no hay un modelo único; pero es innegable que el entorno contemporáneo nos ofrece un espectro cultural nuevo y vertiginoso. Allá cada quien. En lo que respecta a mi trabajo como escritor, éste es mi primer libro electrónico. Y me alegra mucho haber dado este salto al presente.
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(*) Alejandro José López ha publicado dos libros de ensayos: “Entre la pluma y la pantalla” (2003) y “Pasión crítica” (2010), dos de crónicas y entrevistas: “Tierra posible” (1999) y “Al pie de la letra” (2007) (en Aurora Boreal®, como libro electrónico, 2014), dos de cuentos: “Dalí violeta” (2005) y “Catalina todos los jueves” (2012), y una novela: “Nadie es eterno” (2012). Entre los años 2004 y 2008 dirigió la Escuela de Estudios Literarios perteneciente a la Universidad del Valle. Cursó estudios doctorales en literatura y medios de comunicación en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente se desempeña como Profesor Asociado en la Universidad del Valle.
Un grupo de 25 estudiantes de pregrado, de universidades de todo el país, llegaron a la Universidad del Valle, gracias a los convenios de movilidad académica, como el Programa “Sígueme” que promueven el intercambio académico nacional.
El alto nivel y reconocimiento de los profesores y grupos de Investigación, el currículo integral de los programas académicos, la Acreditación Institucional de Alta Calidad, los espacios de práctica profesional como el Hospital Universitario del Valle y el desarrollo cultural de la ciudad, son algunos de los motivos que comparten la mayoría de visitantes.
Del intercambio participan estudiantes de matemáticas, medicina, literatura, biología, trabajo social, comunicación social, administración de empresas, enfermería, fonoaudiología, Ingeniería agrícola e ingeniería sanitaria y programas de pedagogía, de la Universidad Nacional de Colombia -sedes Palmira, Bogotá y Medellín, de Antioquia, del Norte, Industrial de Santander, Pedagógica Nacional, Distrital de Bogotá, del Cauca y la Sabana.
El Convenio Sígueme permite que estudiantes de pregrado, matriculados en alguna de las diez universidades firmantes del Convenio, continúen sus estudios durante un semestre académico en otra universidad que ofrezca la carrera que están cursando.
Durante el intercambio, los estudiantes se sumergen, por completo, en una nueva experiencia y pasan a ser estudiantes de otra universidad, durante uno o dos semestres, lo que enriquece su formación profesional y persona.
Para participar del Programa Sígueme, los estudiantes deben contar con un promedio acumulado mínimo de 3.5 y estar matriculados en tercer semestre o uno superior, en una de las universidades inscritas en el Convenio.
El Programa Sígueme fue suscrito por las primera diez universidades colombianas en recibir la acreditación institucional de alta calidad.
