Un logro construido durante décadas
Por: Oficina de Comunicaciones, Facultad de Ingeniería
Hay reconocimientos que no llegan como una meta buscada, sino como una confirmación silenciosa de toda una vida. Para el profesor Juan Manuel Barraza Burgos, ser nombrado investigador Emérito Vitalicio no fue un punto de llegada, sino una pausa para mirar hacia atrás y reconocer el camino recorrido. Un camino hecho de aulas, estudiantes, decisiones difíciles, afectos profundos y una convicción clara: la universidad es un proyecto de vida. “Yo creo que definitivamente hemos hecho cosas que llegan a ese nivel”, dice, con la serenidad de quien nunca trabajó por el aplauso, sino para dejar huella.
Una vida marcada por la docencia
El profesor Juan Manuel nunca se pensó lejos de un aula. Antes de ser ingeniero químico, antes de los laboratorios, antes de los proyectos y los artículos científicos, ya era maestro. Normalista de formación y barranquillero de origen, descubrió muy temprano que enseñar era una vocación más fuerte que cualquier título. “A mí siempre me gustó la docencia —dice— darle clases a niños, viejos, jóvenes, a todo el mundo”.
La química llegó después, casi de manera natural, entre los oficios de su padre y la curiosidad por los reactivos, los procesos y las transformaciones. Decidió entonces estudiar Ingeniería Química en la Universidad del Atlántico, sin abandonar nunca la idea de que su lugar estaría, tarde o temprano, frente a un grupo de estudiantes.
Tras realizar su práctica en Ecopetrol, trabajar como contratista en el Instituto Colombiano del Petróleo y estudiar su Maestría en la Universidad Industrial de Santander, el profesor Barraza llegó a Cali a finales de los años ochenta. En ese recorrido, la familia ha sido un soporte permanente. Hijo de un joyero momposino y criado en un hogar numeroso, aprendió desde temprano el valor del esfuerzo. Más adelante, su esposa se convirtió en un apoyo fundamental en cada etapa de su formación académica y profesional, acompañándolo siempre en su trayectoria: “nada de esto habría sido posible sin ese respaldo”, reconoce con sencillez.
La Universidad del Valle fue una revelación. “Yo llegué aquí y sentí que había llegado a un paraíso: la universidad, la ciudad, la gente, la salsa, el fútbol, el clima, la vegetación… todo”. Aunque no era caleño, pronto se convirtió —como él mismo se define— en un calillero: caleño y barranquillero a la vez.
La sorpresa de un reconocimiento vitalicio

Foto: Ministra Yesenia Olaya junto al profesor Juan Manuel Barraza durante la entrega de reconocimientos en Bogotá.
Créditos: Profesor Juan Manuel Barraza
El 15 de diciembre, una carta de Minciencias rompió la rutina. El profesor Juan Manuel Barraza había sido reconocido como investigador emérito vitalicio, uno de los 124 profesores del país en recibir esta distinción. La noticia fue inesperada. “Fue una sorpresa increíble —recuerda—. Yo siempre había clasificado como investigador senior, nunca me imaginé esto”.
La emoción fue inmediata, pero también la reflexión. “Me puse a pensarlo y dije: sí, definitivamente hemos hecho cosas que llegan a ese nivel”. Con casi cuatro décadas de trabajo académico, el reconocimiento no solo premiaba una trayectoria personal, sino una vida dedicada a construir posgrados, formar investigadores y abrir caminos donde antes no los había.
El acto de reconocimiento se realizó en Bogotá y fue entregado por la Ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación: Dra. Yesenia Olaya. Allí, junto a otros investigadores eméritos, el profe Barraza entendió la dimensión del logro. En los 80 años de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, seis profesores han recibido este título. Él es uno de ellos.
Investigación, formación y carbón como problema local

Foto: Profesor Juan Manuel Barraza.
Créditos: Oficina de Comunicaciones de la Facultad de Ingeniería
La historia investigativa del profesor Juan Manuel Barraza está profundamente ligada a una decisión estratégica: investigar lo que el territorio necesita. Su formación inicial estuvo marcada por el gas natural y el petróleo, pero al llegar a Cali encontró otro escenario. “Aquí no había petróleo ni gas. Lo que había era carbón”, explica.
Ese hallazgo lo llevó a orientar su doctorado en la Universidad de Nottingham hacia el mejoramiento de carbones, una línea con profundo arraigo histórico en Inglaterra, cuna de la Revolución Industrial. El objetivo era claro: aprender técnicas de beneficio del carbón para aplicarlas a los carbones del Valle del Cauca, caracterizados por su alto contenido de ceniza y su bajo rendimiento energético.
De regreso a Colombia, esa apuesta se convirtió en el núcleo de su trabajo académico. Así nació y se consolidó el grupo de investigación en Ciencia y Tecnología del Carbón, con proyectos junto a mineros locales, la industria y empresas. “Siempre quise que la investigación respondiera a un problema local”, afirma.
Pero su legado no se mide solo en publicaciones o proyectos—más de 150 artículos científicos y decenas de proyectos nacionales e internacionales— sino, sobre todo, ese compromiso en la manera de acompañar a sus estudiantes: no solo como tutor académico, sino como guía humano. “Si no hay química entre el tutor y el estudiante, no funciona. Hay que acompañar en todo: lo académico y lo personal. Se trata de crear vínculos”.
Su trayectoria también está marcada por una participación constante en conferencias nacionales e internacionales, especialmente en el área de energía y carbón, espacios donde presentó resultados de investigación, dialogó con comunidades científicas globales y posicionó el trabajo desarrollado desde la Universidad del Valle. El profesor Barraza ha formado alrededor de 12 doctores, más de 30 magísteres y más de 150 estudiantes de pregrado. “Para mí, lo más importante es la docencia. La investigación complementa, pero uno es profesor antes que todo”.
A ese recorrido se suma un amplio reconocimiento como evaluador académico. Ha sido par revisor de revistas de alto impacto, así como par de acreditación de programas de pregrado y posgrado en Colombia y en otros países de la región y del mundo, tanto a nivel nacional como internacional. También, ha participado como par evaluador del sistema Arcosur–Mercosur, alianza académica que articula a países de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile y, más recientemente, Colombia, evaluando y acompañando procesos de calidad en Ingeniería Química.
Un logro que también es de Univalle y de Cali
Para el profesor Juan Manuel Barraza, el reconocimiento como investigador emérito y vitalicio no es un logro individual. Es, ante todo, el resultado de una universidad que ha sabido sostener la docencia, la investigación y la formación a largo plazo. “La Universidad del Valle ha sido todo para mí. La escuela, la facultad, la administración, la vicerrectoría de investigación… todo ha sido fundamental para lograr estos resultados”.
Llegó a Univalle en 1987, cuando tuvo que elegir entre tres ofertas laborales. Eligió quedarse en Cali y construir aquí su proyecto de vida. Hoy, más de treinta años después, su historia está entrelazada con la de la Facultad de Ingeniería y con la de varias generaciones de ingenieros e ingenieras que encontraron en él a un maestro.
“Amo esta ciudad, amo esta universidad y amo a la gente caleña”, dice sin dudarlo. Su reconocimiento como investigador emérito vitalicio no solo honra una trayectoria académica excepcional, sino que confirma que, desde las aulas y los laboratorios de Univalle, también se construye país. Porque, al final, como lo demuestra su historia, formar personas es la forma más profunda de hacer investigación.
El profesor de la Facultad de Humanidades Delfín Ignacio Grueso Vanegas fue reconocido como investigador emérito, por parte del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la República de Colombia.
Esta distinción se confiere como parte del proceso de la Convocatoria Nacional de Actualización y Transición para el Reconocimiento y Medición de Grupos de Investigación, Desarrollo Tecnológico o de Innovación y para el Reconocimiento de Investigadores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Nº 957 de 2024.
Delfín Ignacio Grueso, profesor e investigador, es doctor en Filosofía por la Universidad de Indiana (1999), magíster en Filosofía, (1994), sociólogo (1990) y licenciado en Filosofía (1986) de la Universidad del Valle. Es profesor titular del Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades.
Es reconocido, especialmente, por su trabajo en los ámbitos de la filosofía política, la ética y la teoría crítica. En esos campos ha publicado varios libros y artículos. Desde hace más de veinte años, ha estado al frente del grupo Praxis. Investigación en Ética y Filosofía Política. Allí ha liderado investigaciones, líneas, proyectos, monografías de pregrado, trabajos de grado de maestría y tesis doctorales. La actividad del grupo ha posibilitado seminarios y líneas de docencia que se han integrado al Doctorado en Humanidades, al Doctorado en Filosofía y al Doctorado en Salud, entre otros. De Praxis han salido egresados que han continuado su formación en Colombia y en el exterior y, posteriormente, ejercen como docentes en diferentes universidades.
Los ejes centrales de su investigación son el multiculturalismo y la justicia social. Grueso analiza en profundidad las demandas de reconocimiento de grupos étnicos y culturales, como indígenas y afrodescendientes. Explora la tensión entre la redistribución económica y el reconocimiento identitario. Paralelamente, ha reflexionado sobre la democracia radical, la ciudadanía y las posibilidades de una participación política ampliada en contextos de profunda desigualdad como el colombiano.
Acerca del mencionado reconocimiento, el profesor señala que el Ministerio premia una trayectoria, que, por supuesto, vincula a los estudiantes, profesores y profesoras con quienes ha compartido académicamente. Menciona en particular dos experiencias: “Inspirados en el proceso de paz que se firmó en el año 2016, dirigimos un proyecto interdisciplinario que terminó vinculando a 24 académicos colombianos y extranjeros, la mayor parte de ellos científicos sociales. Fue un proyecto realizado con la financiación de la Universidad del Valle y la Universidad Javeriana, con la participación de la Universidad Autónoma de Occidente. Nosotros asumimos la dirección filosófica del proyecto. El seminario nos tomó casi dos años, en los cuales organizamos varios eventos. De esta experiencia se publicó un libro bastante significativo: Conflicto, Memoria y Justicia. Hace 15 años, con el Doctorado en Humanidades, del cual fui gestor, realizamos un proyecto con la profesora Gabriela Castellanos. Este incluyó a académicos vinculados al tema de las identidades de género, orientación sexual, indígenas y afrodescendientes. También arrojó resultados, algunos libros, tesis de doctorado, líneas investigativas, eventos e interacción. Entonces, lo que se premia es ese esfuerzo por abrir la reflexión filosófica a otros ámbitos. Me ha tocado desplazarse de lo puramente filosófico a lo científico social. Ha ayudado mi formación como sociólogo, me ha servido mucho para pensar problemas colombianos. En ese sentido, se entiende mi participación en seminarios del Doctorado en Salud, del Doctorado en Humanidades y las maestrías en Derecho”.
Con Cali como epicentro, docentes advierten que la equidad de género en la educación superior no es una opción académica, sino un mandato global urgente. "No es falta de capacidad intelectual, es falta de sensibilización", aseguran.
Las aulas universitarias, como lugares estratégicos de transformación social, no son solo recintos de conocimiento, sino campos estratégicos para avanzar en la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el 2030, que cataloga como una prioridad mundial la erradicación de la violencia de género.
Bajo esta premisa, la Universidad del Valle, en alianza con la Universidad de Alicante (España), inauguró el XII Seminario y I Congreso Internacional de la Red Diseño y Atención a las Oportunidades de Género en la Educación Superior, un evento de talla iberoamericana que busca transformar los marcos regulatorios en realidades cotidianas.
La pertinencia del encuentro no es menor. Para la profesora Gladis Merma Molina de la Universidad de Alicante, los datos en la región son "alarmantes". Incluso en España, país que ocupa el séptimo lugar en igualdad a nivel global, el camino es empinado.
"En Iberoamérica todavía estamos en una fase de falta de sensibilización respecto de la importancia de estos temas en el ámbito universitario", afirma Merma, subrayando que la violencia no se limita al maltrato físico extremo, sino a una dinámica "invisibilizada y latente que ocurre en lo cotidiano".
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De la Constitución de 1991 a la práctica en el aula
Uno de los puntos más críticos que se discuten en este evento académico es el papel de las y los docentes. Las investigaciones dan cuenta de que el profesorado es el principal agente de cambio, pero también donde se encuentran las mayores barreras. Merma Molina advierte sobre una resistencia preocupante: "Existe un alto porcentaje de profesorado que cree que esta temática no es fundamental y que, por el contrario, les quita horas a su docencia".
Frente a esta visión, el congreso enfatiza que la formación en igualdad no es una materia optativa. Es, por el contrario, una obligación institucional. Al respecto, Jorge Enrique Calderón, jefe del Departamento Derecho de Univalle, destaca que “la Constitución de 1991 establece principios de pluralismo e igualdad real”. Para este docente esto es fundamental pues respalda las decisiones y políticas de equidad y las blinda jurídicamente.
De allí que uno de los lemas del encuentro sea “pasar de una igualdad ante la ley a una igualdad efectiva que proteja a los sectores más vulnerables de la comunidad académica”, como recalca la profesora Raquel Ceballos Molina, decana de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la institución.
Esto implica que las universidades implementen rutas de atención efectivas y pedagogía constante para desmantelar estructuras patriarcales que comprometen la seguridad en espacios que antes se consideraban sagrados.
Cali, una ciudad que enfrenta retos profundos en seguridad y convivencia, se convierte así en el lugar donde se comparten experiencias internacionales para responder a una pregunta incómoda pero necesaria: ¿Estamos formando profesionales íntegros o expertos técnicos indiferentes a la equidad?
Ante el rector de la Unviersidad del Valle Guillermo Murillo Vargas se posesionó el profesor Oscar Martín Rosero Sarasty como nuevo decano de la Facultad de Psicología.
Como destacó el rector Guillermo Murillo durante el acto de posesión, “esta universidad cada vez tiene un papel más protagónico en el medio social. Nuestra universidad ha recibido cuatro reconocimientos continuos del Ministerio de Educación Nacional como la universidad más incluyente de Cali, esto es muy importante, pero trae nuevos retos. Deseo que estos tres años en la decanatura sean de éxito tanto para el decano, como para la facultad”.
Oscar Martín Rosero Sarasty es Doctor en Humanidades, Magíster en Psicología Organizacional y del Trabajo y Especialista en Intervención Social y Problemas Sociales. Cuenta además con una amplia trayectoria académica y administrativa, desempeñando diversos cargos en la Universidad del Valle.
Para el decano, asumir este nuevo cargo marca un punto de inicio para una nueva gestión “este es un momento muy oportuno, que a su vez nos ha coincidido con el plan de desarrollo estratégico de la universidad, esto nos da unas nuevas oportunidades magníficas para la consolidación y desarrollo de nuestra facultad, tanto a nivel local, nacional e internacional”.
Además, señala los nuevos retos y propuestas para la Facultad de Psicología. “Por una parte está la consolidación de una nueva oferta de posgrado, además tenemos aproximadamente seis o siete proyectos de los cuales cuatro están en trámite, el mantenimiento de los estándares de calidad con los que hemos trabajado, proyectos de investigación, consolidación de programas de pregrado en cuanto a procesos de reforma y acreditación de calidad, la posibilidad de ampliación de la planta de profesores que es una necesidad urgente frente a los grandes retos que afronta la psicología en la actualidad ”.
El acto de posesión se llevó a cabo este lunes 02 de febrero de 2026 en el Salón del Consejo Académico del Campus de Meléndez.
Con kits de bajo costo, diseñados y fabricados por sus propios expertos, la Universidad del Valle estandariza los laboratorios de física de sus sedes y seccionales.
Ocho kits de experimentación fabricados por el Departamento de Física fueron entregados a sedes y seccionales de la Universidad del Valle para potenciar las carreras de ciencias exactas e ingenierías. Este talento “100% Univalle” marca un hito en la autonomía tecnológica y educativa de la región.
Lo que hace único a este proyecto es que los equipos no fueron comprados a grandes multinacionales de suministros científicos, sino desarrollados por el talento interno de la institución, recuperando una tradición de fabricación propia que es motivo de orgullo.
“Las empresas venden los experimentos por separado, en cambio nosotros logramos integrarlos”, explica Hernán Colorado, Jefe del Departamento de Física y líder del equipo. Según el docente, esta integración no solo reduce el costo, sino que permite que el estudiantado practique más pruebas.
Estos equipos ya fueron probados por los mismos estudiantes, añadió Jhon Edinson Blandón Quintero del Laboratorio de Electrónica de la sede Tuluá, quien destacó la calidad de los insumos que fueron utilizados el semestre pasado por el estudiantado de la sede, lo cual permitió hacer mejoras a los diseños.

Más laboratorios y la apertura de carreras
Por primera vez vamos a tener estandarizados todos los contenidos de los laboratorios de física en todos los programas académicos de tecnología y pregrado. “Eso significa que el mismo experimento que hace un estudiante de un programa de ingeniería en Cali, lo va a poder hacer con los mismos contenidos y la misma guía en la sede regional", destacó Jaime Alberto Caycedo, Vicerrector de Regionalización.
Este avance soporta, además, la apertura de nuevos programas académicos en las sedes y seccionales. Ese es el caso de la Tecnología en Producción Agroambiental que inicia este semestre en la Sede Caicedonia, donde ya se ofrece Ingeniería Industrial.
"Nosotros teníamos algunos equipos que debían ser reemplazados, así que es gratificante saber que nuestros estudiantes van a aprender en equipos nuevos y, sobre todo, fabricados por la Universidad. Es una gran hazaña", manifestó la profesora Natalia Martínez, coordinadora académica del programa de Ingeniería Industrial en la seccional Buga, al recibir los insumos.
Impacto en la comunidad y el futuro
El proyecto no se detiene con la comunidad estudiantil de Univalle. Se proyecta que estos laboratorios estandarizados puedan prestar servicios a los colegios y universidades con los cuales la Universidad tiene convenio.
Además, la universidad no descarta que estos kits, diseñados originalmente para uso interno, puedan ser comercializados en el futuro. "Hacia futuro, de ver cómo les va con los servicios que potencializan su laboratorio, podría ser la comercialización de los kits", señaló la profesora Mónica García, Vicerrectora de Investigaciones, abriendo una puerta a la transferencia tecnológica desde la universidad pública hacia el sector privado y educativo nacional.

Directivas institucionales realizaron un recorrido por las instalaciones del Restaurante Universitario y el CDU, para conocer las más recientes inversiones en infraestructura y bienestar. Este 30 de enero el gimnasio del campus nuevamente abre sus puertas.
Los integrantes del Consejo Académico de la Universidad, realizaron un recorrido del bienestar en el que visitaron el Restaurante Universitario y el Centro deportivo Universitario para constatar las obras de modernización y acondicionamiento de ambos espacios.
El Restaurante Universitario en el campus de Meléndez (Edificio D14) cuenta ahora con un nuevo sistema de refrigeración. La intervención surge como respuesta a la obsolescencia de los equipos anteriores, de tal forma que se transformó una infraestructura antigua en un sistema de vanguardia que cumple estrictamente con la normativa sanitaria vigente.
La inversión total del proyecto ascendió a $3.510.532.265, distribuidos en dos fases de intervención entre 2024 y 2025. De esta forma, se aseguró la prestación ininterrumpida de los servicios del Restaurante, manteniendo la atención a la comunidad universitaria mientras se llevaban a cabo las mejoras estructurales y tecnológicas.
La instalación y puesta en marcha del sistema integral de refrigeración en el Restaurante Universitario permite la eficiencia energética, debido a que se optimizó el consumo de energía, alineando al campus con los principios de responsabilidad climática y sostenibilidad ambiental; la conservación adecuada de insumos y alimentos: garantiza condiciones óptimas de temperatura, asegurando la frescura y calidad de los productos perecederos servidos a la comunidad universitaria.
El nuevo sistema permite control inteligente y monitoreo en tiempo real: Uno de los pilares fundamentales de esta modernización es la integración de un sistema de monitoreo digital de última generación, para la supervisión constante y automatizada de las variables críticas de temperatura y humedad, emitiendo alertas preventivas ante cualquier fluctuación. Gracias a este control inteligente, el personal técnico puede reaccionar de manera inmediata, eliminando el riesgo de pérdida de insumos y asegurando que la cadena de frío se mantenga ininterrumpida las 24 horas del día. Este avance no solo garantiza la calidad de los alimentos, sino que también facilita la trazabilidad necesaria para cumplir con las auditorías de estándares sanitarios internacionales.
“Es la modificación más grande de los últimos 20 años y por fin lo logramos, este sistema nos permitirá tener una materia prima mucho mejor conservada, porque estos cuartos modernos facilitan todo ese proceso de almacenamiento para verduras y para los cortes de carne” indicó Aida Elena Palacios, Jefe Sección de Restaurante.
“Hoy estamos con una capacidad máxima de 6000 almuerzos diarios y estamos revisando todo para el inicio de las clases y el semestre, para que la comunidad universitaria pueda venir a almorzar todos los días. En este ejercicio intentamos mostrar todos los procesos de cambio que se van dando y los ajustes que vamos teniendo para mejorar el servicio de restaurante que es tan importante para nuestra comunidad universitaria” aseguró el profesor Guillermo Murillo Vargas, rector de la Universidad del Valle.

La Dirección de Infraestructura realizó una intervención integral sobre 913 m² del Edificio C5 (Centro Deportivo Universitario- CDU). La inversión total del proyecto ascendió a $1.174.975.933. El proyecto se enfocó en la recuperación estructural, la optimización de servicios y la ampliación de la capacidad operativa.
Gracias a este trabajo, se amplió en un 34% el área destinada al gimnasio del Campus Meléndez, ya que pasó de 222 m2 a 297 m2 lo que representa una mejora significativa en la capacidad de atención y prestación de servicios.
Los trabajos adelantados en el Centro Deportivo Universitario también contemplaron: infraestructura de Cubierta (reemplazo de la estructura principal por cerchas metálicas e instalación de teja tipo sándwich con núcleo de poliuretano, mejorando el aislamiento térmico y acústico. Asimismo, se impermeabilizó la losa de los pasillos), sistemas y redes (reposición integral de los sistemas eléctricos, hidráulicos, pluviales y de telecomunicaciones -voz y datos-)
También se realizó una intervención en las zonas comunes del CDU: reemplazo parcial de cerramientos y optimización del sistema pluvial mediante una nueva red sanitaria y una caja de inspección de mayor capacidad para el drenaje del patio interior.
“Esta ampliación del gimnasio ha traído unos beneficios importantes porque nos ha permitido también disponer no solamente de otros espacios, sino garantizar, a partir de su apertura, mejores servicios, nuevos horarios. Este gimnasio tiene aproximadamente un flujo de 400 personas por día, es una capacidad importante y esta reforma va a posibilitar un mejor servicio” aseguró el profesor Murillo.
Con estas inversiones, la Universidad del Valle reafirma su compromiso con la excelencia y el bienestar de toda la comunidad académica.
Un diálogo sobre PMI, PM4R y enfoques ágiles para gestionar mejor los proyectos será el enfoque de la segunda sesión del Club de Investigación en Gestión de proyectos.
El club de investigación en Gestión de Proyectos realizará su segunda sesión el próximo miércoles 4 de febrero de 2026, a las 4:00 p.m. (hora de Colombia) a través de la plataforma Zoom. Este es un espacio orientado al diálogo y la construcción colectiva de conocimiento, donde las y los participantes analizarán los principales enfoques metodológicos utilizados actualmente en la formulación, ejecución y seguimiento de proyectos: PMI, PM4R y Ágil.
Le invitamos a revivir el primer encuentro del club de investigación en gestión de proyectos.
Este encuentro promoverá la reflexión crítica y el intercambio de experiencias prácticas entre asistentes, con el propósito de comprender cómo cada enfoque responde a distintos contextos organizacionales, niveles de incertidumbre y tipos de resultados esperados.
En este sentido, el Project Management Institute destaca que “la dirección de proyectos es la aplicación de conocimientos, habilidades, herramientas y técnicas a las actividades del proyecto para cumplir con los requisitos del proyecto” (PMI, 2021), lo cual permite contextualizar la discusión alrededor de estándares y adaptaciones según el entorno.
Finalmente, se busca fortalecer competencias investigativas y profesionales mediante una dinámica participativa, que facilite identificar criterios para seleccionar metodologías, explorar enfoques híbridos y reconocer tendencias relevantes en la gestión de proyectos en sectores como la academia, el desarrollo social y la cooperación internacional.
Inscríbase aquí: https://forms.gle/UUjB2ZKeDrFCFQZh9
La Universidad del Valle recibió a cientos de jóvenes del oriente de Cali que llegaron al Multicampus Nuevo Latir, para conocer más e inscribirse en la oferta académica que ofrecerá este nuevo proyecto educativo.
Esta iniciativa busca mejorar el acceso a la educación superior y ampliar las oportunidades para los jóvenes del oriente de Cali.

“Es importante ampliar los servicios que se ofertan a la comunidad, ayudando a que los sueños de muchos de los jóvenes del oriente de Cali se vuelvan una realidad”, señaló Hugo Alberto Lozano Valderrama, rector de la Institución Educativa Nuevo Latir.
Como explicó Alejandro López, asesor del despacho del Ministerio de Educación Nacional, “es una deuda histórica con los jóvenes del oriente. Logramos por primera vez concurrir con la Alcaldía de Cali e instituciones de educación superior este gran proyecto que es la apuesta social más importante para Cali en los últimos años”.
Son tres las instituciones que abrieron inscripciones a la oferta académica: la Universidad del Valle con la Licenciatura en Educación Infantil, la Institución Universitaria Antonio José Camacho con la Tecnología en Sistemas de Información y la Escuela Nacional del Deporte con la Tecnología en Gestión Deportiva.

“Es una gran oportunidad para una población juvenil acentuada en el oriente de la ciudad, que ha tenido dificultades históricas para poder acceder a la educación superior pública y de alta calidad”, dijo Luis Carlos Castillo Gómez, director de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional de la Universidad del Valle.
Para los aspirantes, esta iniciativa representa una oportunidad clave para su futuro profesional. “Siempre he estado rodeada de un entorno de niños, debido a que mi papá es profesor. Los niños ven el mundo con resiliencia, honestidad y creatividad y quisiera acompañarlos en ese camino para que tengan un lindo futuro. Univalle es una universidad donde hay buenos profesores, buenas carreras y los estudiantes salen muy bien preparados”, contó Sofía Mallama, una de las jóvenes habitantes del sector que se acercó al Multicampus en el primer día de inscripciones.
Por su parte, Sara Sofía Mezquita López destacó: “tengo experiencia trabajando con niños y la Universidad del Valle me puede abrir muchas puertas”.

“Esto es un ejemplo positivo de que podemos trabajar conjuntamente esfuerzos nacionales, territoriales e instituciones que permitan mejorar el impacto en la ciudadanía”, expresó Víctor Hugo Viveros Bermúdez, Líder de Educación Superior de la Secretaría de Educación de Santiago de Cali.

Las inscripciones estarán abiertas hasta el 6 de febrero. Quienes deseen más información pueden visitar la página web de Admisiones o acercarse a la Ciudadela Educativa Nuevo Latir, ubicada en la Calle 76 #28-20 barrio Alfonso Bonilla Aragón, de lunes a viernes de 3:00 pm a 7:00 pm y los sábados de 9:00 am a 12:00 m.
Inscríbete en
https://admisiones.univalle.edu.co/new/index.php
La Universidad del Valle será la sede del XII Seminario y I Congreso Internacional de la Red Diseño y Atención a las Oportunidades de Género en la Educación Superior, un espacio académico de alcance internacional para analizar y proponer estrategias frente a la violencia de género en el ámbito universitario.
El Seminario y Congreso Internacional, se realizará el 2 y 3 de febrero de 2026, de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., en el Auditorio Ángel Zapata de la Biblioteca Mario Carvajal (Universidad del Valle, Campus Meléndez), dirigido a estudiantes, docentes, investigadores, egresados, funcionarios y público en general.
El evento es organizado por la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad del Valle y la Universidad de Alicante (España); contará con la participación de integrantes de “La Red Diseño y Atención a las Oportunidades de Género en la Educación Superior”.
El programa se desarrollará durante 16 horas en modalidad presencial y presencial asistida por tecnología (PAT), reunirá a más de 25 profesores/as expertos de América Latina y España, miembros de la Red, presentes en países como España, Colombia, Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Guatemala y El Salvador.
Esta Red se encuentra anualmente para compartir experiencias, políticas institucionales, rutas de atención y buenas prácticas en prevención de violencias de género en la educación superior.
Desde la Facultad de Derecho y Ciencia Política, el encuentro se concibe como una apuesta por la pedagogía constitucional y la defensa de los derechos humanos, reconociendo que la violencia de género sigue siendo uno de los principales problemas sociales que también impacta los entornos universitarios y laborales.
La dirección académica y coordinación general estará a cargo de las profesoras Gladys Merma Molina, Universidad de Alicante, (España) y Raquel Ceballos Molano, Universidad del Valle (Colombia).
Los asistentes que participen en al menos el 75 % de las actividades recibirán certificado de la Universidad del Valle y la Universidad de Alicante.
Inversión
-Estudiantes Univalle: $30.933
-Estudiantes universitarios: $61.292
--Docentes, egresados y funcionarios: $147.660
Público en general: $184.429
Bajo el principio de que “la Facultad la hacemos todos”, esta iniciativa se extiende a la comunidad universitaria y al público en general, para participar activamente en la construcción de espacios educativos seguros, igualitarios y libres de violencia.
La Universidad del Valle y La Facultad de Derecho y Ciencia Política reafirman su compromiso con una cultura universitaria basada en el respeto, la igualdad y la no violencia, con enfoque de género.
En un contexto donde la palabra tiene el poder de transformar realidades, se llevará a cabo el encuentro “Palabras que siembran paz: Rutas metodológicas para la convivencia y la transformación de conflictos”. El evento reunirá a dos de las académicas más destacadas de la región para analizar cómo la lectura, la escritura y la comunicación comunitaria son herramientas vitales para la construcción de una cultura de paz. El diálogo se llevará acabo este jueves 12 de febrero a las 9 am. en el Auditorio Ángel Zapata del Campus Meléndez.
Este encuentro hace parte de la Conferencia inaugural Doctorado Interinstitucional en Estudios para la Paz y busca brindar herramientas prácticas y teóricas sobre el lenguaje como acto fundamental de participación política. Para ello se contará con la participación de la profesora Karen López Gil de la Universidad del Valle, experta en literacidad crítica y democracia digital. Su intervención se centrará en cómo la escuela puede ser un espacio para resignificar el conflicto a través del diálogo y los desafíos que plantea la participación ciudadana en entornos digitales.
En la conversación también estará como ponente la profesora Fanny Patricia Franco Chávez de la Pontificia Universidad Javeriana, especialista en comunicación y cambio social. Ella aportará su experiencia sobre la sistematización de vivencias comunitarias en el Pacífico colombiano y el análisis de la hegemonía mediática frente a las periferias.
Algunos de los temas que se abordarán son:
