Llama la atención ¿Cómo podemos hablar de territorio, patrimonio cultural y sostenibilidad, si seguimos enseñando a habitar desde modelos de pensamientos que niegan la cultura, el geoclima, el paisaje, y los seres vivos de la zona tropical del Sur del Planeta?
Arq. Alejandro Guerrero Torrenegra
Docente de la escuela de Arquitectura – Univalle
Director del centro de investigacion territorio, construcción y espacio – CITCE
Arq. María Isabel González
Centro de investigación territorio, construcción y espacio – CITCE
Universidad del Valle
Colombia se habita entre las aguas de los frentes marítimos hacia el mar Pacífico y el mar Caribe; aproximadamente el 80% de población colombiana habita al margen de la macrocuenca hidrográfica del Magdalena- Cauca, estableciendo la cultura anfibia como una forma de habitar término acuñado por Orlando Fals Borda en su obra "Historia Doble de la Costa". Otro protagonista es el relieve compuesto por la cordillera andina que se bifurca en tres ramales: occidental, central y oriental que son contenedoras de las unidades de la diversidad de paisajes, culturas y climas. Nuestra localización en la zona tropical representa una temporada de lluvia y una exposición al sol, que se transfiere en un promedio de 5 horas de sol al día, y una radiación directa o difusa que se convierte en una cantidad de energía sobre nuestra superficie. Al mismo tiempo temperatura de bulbo seco y la humedad relativa son parámetros climáticos homogéneos durante todo el año. Otro factor fundamental es la altitud sobre el nivel del mar (pisos bioclimáticos) el principal determinante de las condiciones climáticas y paisajísticas de nuestro territorio. Habitar el trópico no es una excepción, es nuestra norma, y debe ser el punto de partida.

El reconocimiento de los países latinoamericanos como subdesarrollados, siendo la repetición de los modelos internacionales europeo y norteamericano la principal fórmula para invisibilizar nuestra diversidad cultural, nuestros paisajes, geografía y clima, en tanto no reconoce que nuestras tradiciones constructivas están sujetas a la creatividad, innovación y técnica que se codifica en los sabedores locales a través de la cultura, y con esto en las formas de poblar, habitar y construir, aproximaciones en las diferentes escalas de interpretación del territorio abordados por la obra de Gilma Mosquera; no se trata de los grandes monumentos de la historia de la civilización, como la cataloga Alberto Saldarriaga, se trata de unas arquitecturas y urbanismos diversos, empíricos que tiene criterios y estéticas propias.
En Colombia existen una variedad de construcciones efímeras, solidas, improvisadas o planificadas, creativas y absurdas, es decir que nuestra arquitectura está compuesta por la complejidad y la contradicción. Es el hacer nuestro principal verbo de acción para definir nuestra arquitectura tradicional rural donde los sabedores del conocimiento tiene un modo pensar o un método multidimensional que está a la altura de la complejidad. La complejidad es una palabra problema y no una solución como lo expone Edgar Morin.
Para nuestra arquitectura tradicional rural es relevante la transferencia de conocimiento entre las diferentes generaciones, el conocimiento se transmite a partir de las realidades, es decir se trata un legado que se inspira en la necesidad y para la humanidad, es en esta intersección donde aparece la belleza como creación del espíritu a modo de Georg Wilhelm Friedrich Hegel.
La formación y el perfil del arquitecto titulado en Colombia están en constante discusión; está mediada por la figura de dominio, gran maestro o especialista, cuyos procesos de transferencia de conocimientos se produce en la Academia y está acreditado mediante título profesional que lo habilita para ejercer el oficio, se presenta entonces con un poder intelectual y material.
La educación en torno a la arquitectura, debe darnos no sólo conocimientos teóricos y técnicas de construcción occidental, si se quiere el término, sino además estar fundamentado por nuevas alternativas a partir de la comprensión de los territorios, sus comunidades, su cultura, las diversas posibilidades, formas, espacios, creatividad e innovación, que se tejen de la mano del conocimiento del entorno geográfico inmediato a través de los sabedores del conocimiento que se encuentran en los territorios rurales. Es en ese espacio donde las técnicas tradicionales constructivas se transmiten de generación en generación, es la oralidad la que educa en las formas de construir en la arquitectura tradicional rural, esto aunado a los diferentes conocimientos que del entorno, la siembre y cosecha de materiales que se requiere y, los diferentes conocimientos asociados al patrimonio cultural inmaterial presentes en las diversas formas de instalarse en un territorio.
El plano cartesiano desplazó al fogón, al patio, a los rituales y prácticas, y al saber oral que son los principales paradigmas de nuestra arquitectura tradicional rural colombiana que está conformada como un oficio compuesto por un conjunto de saberes y prácticas que conforma los saberes. Son los sabedores de las técnicas tradicionales constructivas los llamados a replicar su conocimiento más allá de su comunidad, a partir del modelo Taller-Escuela del Ministerio de las Culturas, los artes y los saberes, y de todas las variables con la que está técnica posee, entre otras la consecución del material.

Pero el oficio de arquitectura tradicional tiene relación directa con los recursos naturales, porque los materiales que se utiliza para construcción son obtenidos del lugar. Entonces, si se va a construir en madera, se tiene que ser consciente de dónde va a sacar esos recursos naturales, porque no son ilimitados. El fenómeno del cambio climático, el cual tiene un impacto directo en la materialidad que se utiliza para construir esta arquitectura, pues esto puede colocar en riesgo la
transferencia y desaprensión del conocimiento local; es el entendimiento de esta arquitectura tradicional rural punto de partida de la educación, a partir de la oralidad, en las comunidades rurales: es el hacer arquitectura la enseñanza misma en la ruralidad.
Para muchos, el suicidio sigue siendo un tabú. Es precisamente ese silencio lo que ha hecho que durante años este fenómeno haya pasado desapercibido, porque aquello que no se nombra, no existe y no puede prevenirse. Este fue el tema central de una reciente emisión del programa radial Sanemos Juntos, conducido por Fulvia Carvajal Barbosa, directora de Comunicaciones de la Universidad del Valle.
En este espacio, Berta Moreno Kustner, investigadora y profesora de la Universidad de Málaga - España y Sandra Saldivia Bórquez, investigadora y profesora de la Universidad de Concepción de Chile, compartieron sus experiencias y reflexiones sobre cómo abordar el suicidio desde un enfoque respetuoso y humano.
Durante los últimos años, la profesora Berta Moreno ha liderado el diseño del plan de prevención del suicidio en su institución. Según sus investigaciones, “el suicidio es un fenómeno multicausal; no existe una única razón que lo explique. Puede haber factores predisponentes como antecedentes familiares, enfermedades mentales o vivencias de abuso en la infancia, pero también intervienen factores desencadenantes que, en ciertos momentos de la vida, activan un riesgo mayor”.
Gracias a un estudio realizado por la profesora, se obtuvieron resultados sobre la conducta suicida, en más de 2.200 estudiantes universitarios en España. “Los resultados fueron: el 30 % había experimentado deseos de muerte, el 15 % ideación suicida y más del 14 % había llegado a planificarlo. Cifras que podrían haber sido aumentadas por el aislamiento, la virtualidad y la pérdida de contacto humano debido a la pandemia”, señala.
Un plan de prevención no se reduce a la atención psicológica. Requiere una estrategia integral. Eso implica alfabetización emocional para toda la comunidad universitaria, formación de referentes o "centinelas" que sepan detectar señales de riesgo, espacios seguros para hablar y acompañarse, y estructuras claras de derivación y atención especializada.
Es muy importante resaltar que "hablar sobre el suicidio no genera más suicidio, ese es un mito. Lo importante es hacerlo con respeto, con información adecuada y ofreciendo rutas de apoyo y solución."
Desde la salud mental, la profesora Sandra Saldivia Bórquez expresó “la incertidumbre ante el futuro, la fragmentación de los vínculos sociales, las dificultades para trabajar en grupo, la hiperconectividad digital y el debilitamiento de las redes comunitarias, todos estos factores configuran un escenario emocional complejo”.
Las universidades han intentado responder contratando más psicólogos. Pero esto no es suficiente. Se requiere alfabetización en salud mental, entender la diferencia entre un malestar psíquico y un trastorno clínico, y recuperar prácticas comunitarias que permitan sostener el bienestar de forma colectiva. Hablar con un amigo, un docente cercano o una persona de confianza puede ser un primer paso decisivo. Y para eso no se requiere ser profesional de la salud, sino estar dispuesto a escuchar sin juzgar y a orientar con respeto.
¿Qué pasa con los adultos mayores?
“Es un gran tema, porque la mayor proporción de suicidios ocurre en personas mayores de 60 años, y aumenta después de los 80. Aunque en jóvenes es la segunda causa de muerte en Colombia y Chile, el problema es más relevante en adultos mayores. Ellos usan métodos más letales y su suicidio es más silencioso, lo que dificulta la detección y suele sorprender a otros”.
La depresión en personas mayores puede ser menos evidente. A veces se confunde con deterioro cognitivo o simplemente con el envejecimiento, ya que suelen aislarse, hablar menos y presentar dificultades sensoriales.
Por eso es fundamental prestar atención a estos riesgos. Un factor protector clave es el apoyo social, frente al aislamiento y la pérdida de vínculos que trae el envejecimiento, así como la soledad.
El suicidio no es un tema exclusivo de psicólogos o psiquiatras. Todos somos parte de la comunidad y, por tanto, todos podemos ser agentes de prevención. A veces, una conversación, un gesto amable, un simple “buenos días” puede hacer la diferencia. “Se trata de acompañar, de reconocer que todos podemos ser un punto de apoyo para alguien más”.
Actualmente, Univalle cuenta con una política institucional de universidad saludable, que promueve la alfabetización en salud, bienestar y salud mental, incluyendo el autocuidado, la atención hacia quienes nos rodean y la búsqueda de estrategias para el bienestar.
Encuentre y otros capítulos de Sanemos Juntos en Spotify
La Escuela de Educación, Cultura y Comunidad, el Grupo de Investigación de Educación Popular y el Área de Asuntos Étnicos de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario de la Universidad del Valle invitan a participar de la Escuela Internacional de Formación Avanzada en Saberes Epistemológicos Andinos y Amazónicos, que se desarrollará del 9 al 23 de octubre de 2025.
El objetivo general de la escuela es contribuir a la generación de conocimiento, la recuperación y valoración de la sabiduría ancestral en el ámbito universitario y el fortalecimiento de epistemologías andinas y amazónicas, en articulación con redes académicas de Sur y Centroamérica comprometidas con la justicia epistémica.
La propuesta se nutre de un proceso de más de cuatro años de trabajo colaborativo con la Red Internacional de Epistemologías Andinas para el Conocimiento Propio y la Red de Conocimientos y Saberes Ancestrales de las Instituciones de Educación Superior de Ecuador. Relación interinstitucional que ha permitido el desarrollo de seminarios; intercambios académicos; movilidad estudiantil y docente; así como conmemoraciones espirituales, entre ellas el Inti Raymi de las Universidades y Diversidades.
La metodología de la EIFA se fundamenta en prácticas ancestrales y principios andinos como la minga de pensamiento, el palabreo y el círculo de la palabra, los cuales promueven la escucha comprometida, el respeto mutuo y la co-creación colectiva.
Esta escuela contará con tres docentes indígenas expertos provenientes de países de Latinoamérica.
Wankar Ariruma Kowii Maldonado, Doctor en Estudios Culturales Latinoamericanos, Universidad Andina Simón Bolívar, sede Ecuador, docente de las cátedras sobre pueblos indígenas de América Latina en la UASB. Nacionalidad Kichwa.
Silvia Margoth Vásquez Peralta: Doctora en Educación, investigadora y especialista en Asuntos Indígenas, educación superior intercultural integración de saberes en los programas académicos, diseño de mallas curriculares, gestión académica, y estándares de evaluación docente. Universidad Intercultural de Pueblos y Nacionalidades- Amawtay Wasi de Ecuador y Universidad de Palermo. Nacionalidad kichwa.
Néstor Caral Ramos: Maestro en Educación y sabio de la Comunidad Académico Amawtay Wasi. Experto en fortalecimiento de los procesos de enseñanza pedagodidáctica ancestral andina para la construcción del cosmocimiento en educación infantil familiar comunitaria (EIFC) y promotor para las temáticas de Saberes ancestrales. Originario del pueblo Aymara Bolivia.
La inscripción será gratuita y podrán inscribirse estudiantes de pregrado, posgrado y egresados.
Fecha de inicio: 40 horas
Fecha de inicio: 09 de octubre de 2025.
Fecha finalización: 23 de octubre de 2025.
Modalidad de Encuentro: Presencial.
Inscripciones: https://forms.gle/7a2cY4T39aapBvoK6
Discurso de la profesora Gilma Mosquera, Doctora Honoris causa en Artes de la Universidad del Valle
AGRADECIMIENTOS
El reconocimiento de mi trabajo docente, de investigación y extensión con el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa en Artes, por la Universidad del Valle, es para mí un inmenso honor. Me siento muy orgullosa y emocionada de ser merecedora de tan alta distinción académica.
Agradezco:
Profundamente a la Universidad del Valle por darme la oportunidad de ser
docente nombrada en febrero de 1978, y proporcionarme a través de cuatro
décadas los espacios académicos y las condiciones logísticas que me permitieron proponer y desarrollar diversos programas de curso, proyectos de investigación y de extensión universitaria, dedicados al tema que me apasiona: los modos de habitar y construir la vivienda por comunidades urbanas y rurales, la arquitectura popular y estatal, la configuración de los sistemas urbanos, con énfasis en los procesos populares y en las regiones del Valle del Cauca y del Pacífico.
A Jacques Aprile-Gniset, mi compañero de vida e investigación, fallecido en 2014, por estar siempre, y vincularse a la aventura académica de investigar sobre los pueblos y la vivienda del Pacífico, en las condiciones más precarias, arriesgando la vida, adquiriendo la malaria y otras enfermedades tropicales, corriendo el peligro de ser secuestrado por la guerrilla, compartiendo las pésimas condiciones de vida de los moradores, y aprovechando la ocasión para recuperar la historia del poblamiento y las genealogías de los fundadores, y las historias personales de los habitantes y lideres comunitarios.
A todos aquellos directivos, docentes y personal administrativo de la Universidad del Valle que respaldaron las indagaciones y proyectos de intervención. Especialmente a los profesores de Arquitectura que apoyaron la creación del Taller de Vivienda Social, en el año 2006 y me acompañaron en la docencia.
A los jóvenes arquitectos, y egresados de los planes de Arquitectura y Trabajo Social que fueron conmigo a distintos y distantes lugares, y me acompañaron en las observaciones de campo y talleres de participación comunitaria recorriendo los poblados y navegando por los ríos y costas del Pacífico, aprovechando para realizar sus prácticas o trabajos de grado. Algunos de ellos, hoy docentes de la Escuela de Arquitectura.
A las comunidades del Pacífico, especialmente a aquellas que participaron en las investigaciones y proyectos de intervención para el mejoramiento de sus casas y pueblos.
A mi familia, que me soportó y apoyó a través de las décadas y de mi trayectoria estudiantil y profesional.
A todas las personas que me acompañaron en la aventura de investigar para actuar en desarrollo de la sociedad y contribuir a la formación de profesionales con herramientas técnicas, sensibilidad social, e identidad nacional.
LAS INVESTIGACIONES
La línea de Investigación y desarrollo Hábitat Pacífico se distingue por la articulación entre producción de conocimientos, reflexión teórica y asesoría técnica en proyectos de vivienda y equipamientos comunitarios realizados en poblados y pequeños centros urbanos con predominio de población afrodescendiente.
Ejecutados mediante contratos y convenios de la Universidad del Valle (Facultad de Artes Integradas y su Centro de Investigaciones Territorio, Construcción y Espacio-CITCE), con diversas instituciones estatales y organizaciones interesadas en el mejoramiento de la calidad de vida en los hábitats y sus moradores.
Las experiencias de investigación-acción
1.Investigaciones pioneras. Bases para la intervención estatal. (1978-1985)
2.Investigar para actuar. Un modelo múltiple de intervención concertado con comunidades afrocolombianas. (1988-1989)
3.Apropiación social de conocimientos mediante la aplicación del modelo en proyectos y programas de vivienda y desarrollo comunitario. (1989 a 1997).
4.Ampliación de las investigaciones. (1996-1999). Con extensión hasta hoy.
Los resultados fundamentaron cursos y talleres de diseño del Plan de Arquitectura de la Universidad del Valle, numeros trabajos de grado en este plan y en Trabajo Social. Y unos cursos de Historia de Arquitectura Regional en la Universidad del Pacifico.
El enfoque de Formación socio-espacial. define el espacio construido como un producto social, e integra en los análisis arquitectónicos la dimensión histórica y cultural que se expresan tanto en el origen y evolución de los ámbitos productivos y residenciales, como en las relaciones con el entorno natural y las características de las sociedades y comunidades locales.
Combinamos diversas técnicas empíricas de conocimiento, manejando un amplio abanico de instrumentos provenientes de nuestro campo particular de trabajo y de disciplinas de las ciencias sociales.
Son fundamentales los estudios de casos representativos, incluyendo distintas modalidades de participación comunitaria fundamentadas en la investigación-acción, como reuniones y talleres de evaluación; charlas informales y entrevistas con los lugareños, líderes comunitarios, funcionarios de entidades locales y personalidades de la región).
Ademàs de lo clásico: Consulta de bibliografía especializada y de archivos históricos y fotográficos, de vuelos aerofotográficos, cartografía histórica y moderna en varias escalas, estadísticas y censos del Dane y de oficinas municipales y locales.
1.Investigaciones pioneras. Bases para la intervención estatal.
Iniciamos con estudios sobre el proceso de urbanización en Colombia y las características de la vivienda en las ciudades de Medellín, Bogotá y Cali, en 1978-79
En 1972 construìmos con Jacques una casita en la Playa de Huina, localizada en la Bahía de Solano, donde realizamos la primera indagación sistemática sobre los hábitats selváticos del Pacífico.
La primera pregunta de investigación Sobre los hábitats del Pacífico surgió de la simple curiosidad para conocer la forma como habitaban y aprovechaban el espacio productivo selvático, asimismo sobre sus orígenes y procedencia geográfica y familiar.
Resultó de la convivencia e intercambio con los moradores de la playa de Huina en Bahía Solano: afrodescendientes y mestizos.
Una síntesis de los resultados publicada en la Revista Proa No. 319 (1983), despertó el interés de los directivos del Programa de Desarrollo Integral Agrícola y rural-DIAR, quienes nos solicitaron un estudio sobre las Condiciones de habitabilidad en el Medio Atrato (1985) y con esta base elaborar propuestas tendientes a mejorarlas, considerando acciones de tipo urbanístico y obras en las casas, su entorno inmediato y los equipamientos comunales. Las intervenciones debían ser: adecuadas al medio geográfico, social y económico; requerir inversiones monetarias bajas, incluir el uso óptimo (y racional) de los recursos naturales y humanos locales; contemplar un alto nivel de participación de los usuarios y estimular el desarrollo comunitario que se proponían los proyectos productivos que estaba adelantando el DIAR.
Incluyò observaciones detalladas en 30 asentamientos dispersos y nucleados, una muestra tipológica detallada en 10 localidades y 100 casas y familias.
Permitió examinar la trayectoria histórica del poblamiento de la comarca, lo mismo que unos fenómenos socio-espaciales muy particulares concernientes a las modalidades de ocupación y ordenamiento del territorio, la génesis y modalidades de evolución socio-espacial de los asentamientos fluviales, como su dinámica demográfica y social, la tipología urbanística, los modelos de vivienda y su tecnología.
Se estableció un panorama completo de la calidad arquitectónica y ambiental de las moradas campesinas, del espacio público y los equipamientos comunales;
Se identificó la estrecha relación entre los aspectos ordenamiento espacial, las formas construidas, las características particulares de las familias, y los vínculos de parentesco consanguíneo y ritual.
La familia se reveló como factor esencial en el reparto y organización del espacio productivo y residencial. La estructura del ordenamiento territorial, la génesis y el desarrollo de hábitats y la organización y morfología del espacio productivo y residencial expresan las estrechas relaciones que se producen entre los sistemas culturales y el entorno natural.
Se determinaron pautas para el diseño y ejecución concertada de programas de mejoramiento de los caseríos y la vivienda.
El proyecto fue innovador en su género y propósitos. Con su ejecución nació la línea de investigación especializada en los hábitats rurales y urbanos del Pacífico: Hábitat Pacífico.
2.Investigar para actuar. Un modelo múltiple de intervención concertado con comunidades afrocolombianas.
Las reformas político-administrativas que estaban operando en los organismos del Estado, el proceso de descentralización (de competencias y recursos) y el nuevo Código de Régimen Municipal de 1986 (Decreto Ley 1333), proporcionaron un marco jurídico nuevo y unas herramientas novedosas que posibilitaban la concertación entre alcaldes y comunidades locales en el ejercicio de la planeación del desarrollo territorial y en la ejecución de los programas de mejoramiento de la calidad de vida.
En 1988, considerando estás perspectivas presentamos el proyecto “Modelos de Planeamiento y Diseño para las Aldeas del Pacífico” al concurso del Premio Corona Pro-Arquitectura, Capítulo Profesionales, entonces único premio de investigación en nuestro campo y cuyo tema ese año fue la Calidad de Vida en el Municipio Colombiano. Generación de empleo y apoyo a la administración descentralizada.
Soñando con un programa de mejoramiento de aldeas de extensa cobertura que aprovechara las ventajas proporcionadas por el medio natural y cultural, la investigación se estructuró en dos fases fundamentadas en el diagnóstico elaborado en 1985, bajo la perspectiva de una amplia difusión regional de los fenómenos residenciales y de las modalidades tradicionales de la vivienda rural.
La primera consistente en estudios complementarios en el Medio Atrato, que debían culminar en patrones de diseño y de construcción de obras concertados con los moradores de unos caseríos representativas de las situaciones. En la segunda se establecería un sistema de planificación y desarrollo físico para los pequeños asentamientos y aldeas ubicados en las zonas costeras del Valle del Cauca, Cauca y Nariño, que podría ser utilizado directamente por los gobiernos municipales, organismos regionales y departamentales, y organizaciones propias de las comunidades campesinas.
Premiado el proyecto unánimemente por el Jurado Calificador, se profundizaron las indagaciones en el río Atrato involucrando activamente a la población de tres caseríos: Villanueva o Guadualito, San Roque y Cabecinegro. Mujeres, hombres y niños evaluaron con gran entusiasmo y sentido crítico sus condiciones habitacionales, valorando sus modelos urbanos y arquitectónicos y proponiendo soluciones, prioridades de acción y modalidades operativas que contemplaron la ejecución de las obras con aportes colectivos.
Intercambiando y complementado saberes, se estableció un modelo básico para el Mejoramiento de las Aldeas, mediante proyectos arquitectónicos y de obras que perfeccionaban las tecnologías constructivas vernáculas, desarrollando los patrones tradicionales de ocupación y manejo del espacio público y familiar, y fomentando la organización y participación comunitaria apoyada en procesos educativos de doble vía.
Los hallazgos encontrados en el río Atrato entre 1985 y 1988, perfilaron los énfasis de las indagaciones realizadas en los diez años siguientes en la ciudad de Quibdó, el Río San Juan, las costas y ríos de los municipios de Buenaventura, Tumaco y Nuquí, incluyendo las cabeceras municipales y algunos asentamientos de comunidades indígenas
3.Apropiación social de conocimientos mediante proyectos y programas de vivienda y desarrollo comunitario.
Los resultados obtenidos con el proyecto Modelos de Planeamiento y Diseño para las Aldeas del Pacífico, fomentaron durante el periodo 1989-1995 para el mejoramientola ejecución combinada de investigaciones y proyectos experimentales de mejoramiento de pueblos y vivienda, apoyados por unas alcaldías municipales, el Plan Internacional Buenaventura, Cinde-Plan, Plan Internacional y el Ministerio el Departamento de Planeación Nacional, el Plan Nacional de Rehabilitación-PNR de la Presidencia de la República, las corporaciones de desarrollo del Valle-CVC y del Chocó-CODECHOCO.
En este contexto se consolidó hacia 1990 en la entonces Facultad de Arquitectura de la Universidad del Valle el Grupo de investigación Hábitat Pacífico, que prontamente se vinculó al Centro de Investigaciones CITCE (Territorio, Construcción y Espacio).
Los componentes del modelo de intervencion para el mejoramiento de la vivienda se aplicaron y perfeccionaron en asentamientos del Río Atrato, la Bahía de Solano, y las zonas costeras de Tumaco, Buenaventura y Nuquí. Entre ellos proyectos para reubicación de comunidades en alto riesgo por marejadas y posibles maremotos zonas palafíticas de las cabeceras urbanas de Tumaco y Puerto Mutis -Bahía Solano.
Mientras se adelantaban las obras, se avanzaba en el conocimiento de las comunidades y de su entorno habitable, recuperando su historia, reconociendo sus valores arquitectónicos y sus prácticas culturales y cotidianas, evaluando habilidades y saberes tradicionales, y aprendiendo sus modalidades de construcción.
A la vez que resolvían sus necesidades primordiales de vivienda y servicios comunales básicos, mujeres y hombres de todas las edades desarrollaban habilidades y conocimientos técnicos, y se preparaban para una gestión autónoma de proyectos concernientes al hábitat.
La dinámica de los distintos programas de vivienda impulsó la reorientación del CITCE hacia los estudios urbanos en el Pacífico y en el Valle del Cauca. Uno de los efectos más importantes fue su consolidación como centro de investigación y desarrollo en el campo del Hábitat.
Las pesquisas se extendieron hasta el medio San Juan y su delta en el litoral, a los 10 ríos y los esteros del municipio de Buenaventura, a la bahía y el archipiélago de Tumaco, llegando hasta los ríos Mira y Mataje, además se profundizaron las encuestas en las bahías de Cupica y Solano, la costa de Nuquí y los resguardos emberas de los ríos Nuquí y Chorí (Aprile-Gniset 1987).
En 1995 el CITCE estableció un contrato con la Caja Agraria para asesorar el desarrollo del programa de vivienda rural “Vivir Mejor” en 13 municipios.
En 1991 los proyectos obtuvieron Mención de Reconocimiento en el Concurso del Premio Mariano Ospina Pérez como Mejores Proyectos y/o Programas de Vivienda Rural.
En 1996, distinguidas como Mejores Prácticas en Hábitat, se integraron a la muestra que expuso el Gobierno Colombiano en la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas Sobre los Asentamientos Humanos-HABITAT II y en Mejores Prácticas de América Latina y Mejores Prácticas de Mujeres”
4.Ampliación de las investigaciones.
En 1995 ob tuvimos financiación de Colciencias para el proyecto Sistemas Urbano Aldeanos del Pacífico. Concebido como un trabajo de ampliación de los conocimientos producidos sobre los hábitats chocoanos, involucrando la zona sur del litoral, que nos permitía complementar y comparar datos y hallazgos encontrados anteriormente, llenar vacíos, establecer síntesis y responder a preguntas que habían quedado sin respuesta.
Se sistematizaron y evaluaron los programas de vivienda realizados por el CITCE entre 1989 y 1994.
Se produjeron materiales didácticos para su transferencia y apropiación social, destinados a constructores empíricos, técnicos en construcción, funcionarios de alcaldías y organismos locales de desarrollo rural.
Se examinaron casos representativos de las distintas situaciones y prototipos espaciales de asentamientos y viviendas:
Cuarenta pueblos del Atrato central y sus tributarios, desde San Isidro hasta el brazo de Murindó; los siete caseríos playeros que configuran la red aldeana de la bahía de Solano, con estudios pormenorizados en Huina, Mecana, Huaca, Playita de los Cuesta y Playita de los Potes; la red de poblados costeros del municipio de Nuquí, con encuestas en el área urbana de la cabecera municipal.
•El tramo central y bajo del río San Juan, con más de veinte pueblos y encuestas en Taparal, Copomá y Charambirá.
•Cerca de cien asientos costeros y fluviales del litoral de Buenaventura, con análisis detallado en los caseríos de Guayabal y Punta Bonita.
•En la costa nariñense una docena de aldeas fluviales y marítimas localizadas entre los ríos Chaguí y Mataje. Además el área urbana de Tumaco con encuestas en barrios y manzanas seleccionados.
Se elaboraron cartillas técnicas sobre construcción y modernización de la vivienda y catálogos sobre el urbanismo y la arquitectura regionales.
Se analizaron diversos fenómenos que afirmam la originalidad de las formaciones socio-espaciales del Pacífico, y destacar sus peculiaridades más sobresalientes en los territorios y localidades estudiados.
Trabajos de variada índole realizados por diversos grupos y entidades muestran la existencia de analogías en los ríos Patía, Telembí, Guelmanbí, Satinga y Sanquianga, y en la comarca de Guapi.
En la academia la línea Hábitat Pacífico se manifestó en varios Trabajos de Grado de las Escuelas de Arquitectura y Trabajo Social de la Universidad del Valle.
En el 2006 se creó el Taller de Vivienda Social del Programa de Arquitectura, el cual profundiza en los temas y problemas de diseño de la vivienda en las escalas de intervención urbanística, arquitectónica y técnico-constructiva, bajo un enfoque territorial que integra los aspectos de orden geográfico, histórico, social, cultural y político, tomando como referentes los procesos construcción y urbanización de la ciudad en el Departamento del Valle del Cauca y su área de influencia.
Las líneas de trabajo académico concernientes a las problemáticas de la ciudad y la vivienda, tanto en investigación como en docencia, se fortalecen con las indagaciones y respuestas dadas a los problemas urbanos y de vivienda mediante los proyectos estudiantiles.
Todo lo debo a la Universidad del Valle.
Muchas gracias.
Por Mildred Bahamón Cantero
Periodista Gobernación del Valle del Cauca
Desde la Gobernación del Valle del Cauca, en articulación con el Consejo Superior de la Universidad del Valle, se llegaron a acuerdos para fortalecer la seguridad, convivencia, el bienestar y la equidad de género en todos los campus de la Universidad.
“Estamos trabajando para fortalecer la Política de Igualdad y Equidad de Género, el bienestar emocional de la comunidad universitaria, la inclusión y la infraestructura. Así mismo, para garantizar la seguridad, hemos adecuado espacios y reforzado la vigilancia para responder al crecimiento de la población estudiantil. También se ha incorporado tecnología para el monitoreo, control de acceso y seguridad electrónica, así como protocolos de protección en plataformas digitales”, señaló la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro.
Agregó que, “cuando se presenten alteraciones de orden público alrededor del campus, se actuará en coordinación con la Alcaldía de Cali y la fuerza pública para lograr una reacción mucho más rápida y garantizan el orden y la protección de estudiantes y de ciudadanía. Igualmente, adelantamos un convenio entre la Gobernación y Univalle, con el fin de subsidiar el transporte de los estudiantes de los estratos 0,1 y 2, que utilizan el servicio del MIO, que entrará en vigencia a partir del 15 de octubre”.
La mandataria también anunció que se busca implementar iniciativas para facilitar el acceso de más jóvenes a la educación superior, para lo cual se trabajará en la estrategia de apoyo y reforzamiento para los estudiantes con mejores puntajes de las instituciones educativas públicas del departamento, para que puedan ingresar a la universidad del Valle. Con este propósito se va a elaborar un plan de transición donde se capaciten los estudiantes y reciban apoyo psicosocial que contribuya a su permanencia.
Así mismo, se estudiará la asignación de un porcentaje en los cupos de ingresos a la universidad destinados, específicamente, a aspirantes que pertenezcan a la población con discapacidad.
La Gobernación del Valle seguirá trabajando en conjunto con la Universidad del Valle para que esta misma se consolide como un ejemplo de convivencia, inclusión y excelencia
De manera unánime, el Consejo Superior de la Universidad del Valle aprobó el Plan Estratégico de Desarrollo 2025-2035, visión de futuro a 2045 de la Universidad del Valle. A lo largo de 21 meses (desde enero de 2024) todos los estamentos, dependencias, unidades académicas e instancias participaron activamente a lo largo de las jornadas de trabajo que se realizaron en los campus en Cali y el Sistema de Regionalización.
Presidido por la gobernadora Dilian Francisca Toro Torres, el Consejo Superior sesionó el pasado viernes 26 de septiembre y durante el mismo se presentaron los tres tomos del documento final del Plan por parte de la Oficina de Planeación.
"En esta sesión del Consejo Superior ocurrieron cosas trascendentes para la Universidad, entre ellos la aprobación del Plan Estratégico de Desarrollo. Es un trabajo de casi dos años donde ha participado toda la comunidad universitaria, así como la sociedad en su conjunto, tratando de proyectar ese plan para los próximos diez años, a través de siete componentes fundamentales. Es una felicidad para mí como rector, para el Consejo Superior, tener una ruta para la Universidad para los próximos años", destacó el rector Guillermo Murillo Vargas.
"Esta es una carta de navegación muy importante, que con seguridad establecerá ese posicionamiento y mantendrá lo que la Universidad ha sido durante estas ocho décadas de formación en el nivel superior", agregó el directivo universitario.
“Fue una oportunidad de escuchar por muchas horas a cientos de personas que participaron en las reuniones y sesiones orientadas por la Oficina de Planeación. Esto nos permitió compartir conocimientos, inquietudes, sueños, preocupaciones, propuestas y aportes de todo orden para proyectar la esperanza colectiva que representa un ejercicio de esta naturaleza” manifestó el profesor Luis Carlos Castillo Gómez, coordinador técnico del Plan y jefe de la Oficina de Planeación.
De esta forma, la Universidad se dio a sí misma la gran oportunidad de escucharse, de reconocerse, de intercambiar ideas, opiniones y planteamientos y ejercer así uno de los preceptos distintivos del medio académico y universitario, expresó el directivo.
La vocación de participación ampliada de este ejercicio fue reconocida a lo largo del período de elaboración del Plan por los estamentos y por las personas que integran la comunidad universitaria y también por muchos representantes de instituciones y dirigentes del sector público y privado que también participaron con sus propuestas en sesiones y reuniones diseñadas exclusivamente para este fin.
Fueron más de 80 sesiones de discusión colectiva y ampliada escudriñando las problemáticas, capacidades y perspectivas en mesas temáticas, foros y seminarios en Cali y en las sedes, seccionales y nodos, así como en decenas de reuniones de trabajo que incorporaron a las instancias directivas, los consejos y claustros de facultades, grupos estudiantiles, docentes, de administración y de operación estratégica de la universidad, así como a dirigentes y líderes de la región.
Además de los documentos oficiales del Plan, que resumen de manera muy detallada los aspectos conceptuales, técnicos y financieros, queda para la memoria institucional un gran acervo audiovisual y documentos escritos que podrá servir para futuros procesos de planeación y de fijación de políticas universitarias.
Seguramente, la inteligencia artificial será muy útil para que todas las horas de grabación en audios, así como el gran número de testimonios e información recogida por la OPDI puedan servir de base a elaboraciones y proyecciones, no solo de tipo administrativo, sino también de orden científico y teórico-conceptual sobre la gestión universitaria pública y sobre la educación en general, manifestó el profesor Castillo.
Nos permitió también todo este gran proceso reflexivo, creativo y técnico de formulación del Plan, mejorar los nexos, la comunicación y la conversación colectiva en torno a los problemas, las opciones de solución y a las expectativas de cambio que viven nuestra institución y nuestra comunidad universitaria, y que deben orientar y conducir los derroteros y canales para garantizar la sostenibilidad institucional y aplicar los cambios urgentes, reorientaciones y renovaciones que son impulsadas por mega tendencias de distinto orden y por las propias urgencias de país.
El equipo conformado en Planeación para realizar la coordinación y el apoyo técnico de este trabajo incorporó profesionales de muchas disciplinas. Algunos senior y otros jóvenes que contaron con la orientación y respaldo de la dirección universitaria y con la conducción del jefe de Planeación, profesor Luis Carlos Castillo, reconocido experto que nacional en el campo de la planeación pública.
“Si bien, se llega a buen puerto con la promulgación de la norma que establece la carta de navegación para los próximos diez años, es necesario tener claro que es ahora cuando se empiezan a dar los pasos para que esta política pública universitaria empiece a ser realidad. Tendremos opciones de sostenibilidad, desarrollo y progreso como la universidad más representativa del suroccidente colombiano sí y solo y solo sí todas las y los integrantes de nuestra comunidad universitaria participan decididamente para avanzar en un proceso de transformación sostenida al año 2035, proyectada con visión de futuro hacia 2045, cuando cumplamos nuestro primer siglo de existencia” puntualizó el jefe de Planeación de Univalle.
Como parte de la programación de la Semana de la Biodiversidad, la agencia CoCrea realizará el Encuentro Ciudadanos del Río: comunidades creadoras, una conversación imperdible que se desarrollará este jueves 2 de octubre, a partir de las 8:00 am, en la Cinemateca del Museo La Tertulia en Cali.
La estrategia “Ciudadanos del Río: comunidades creadoras” reconoce la cultura y el patrimonio cultural como ejes integradores y potenciadores de territorios sostenibles, garantes del equilibrio entre lo ambiental, lo económico y lo social.
“Decidimos hacer el Encuentro en Cali porque la ciudad y el Valle del Cauca son territorios donde el agua y la cultura se encuentran de manera muy potente. Es el escenario ideal para resaltar el enfoque biocultural que proponemos desde CoCrea”, destacó María del Pilar Ordóñez, directora general de esta agencia.
El encuentro contará con conversaciones entre líderes de proyectos de cultura y naturaleza, investigadores, mediadores, activistas, cooperantes internacionales y comunidades ribereñas que movilizan recursos humanos, técnicos y financieros para la protección de nuestros cuerpos de agua.
Entre los invitados estarán Herencia de Timbiquí, con William Angulo y Begner Vásquez; la escritora Velia Vidal; el biólogo Fernando Trujillo; la mediadora de lectura Zully Santiz; y la guardiana del agua Sandra Chasoy, quienes compartirán sus experiencias y saberes en torno al vínculo entre cultura y naturaleza.
Entrada libre, hasta completar aforo
Informes: https://colombiacrea.org/rio-comunidades-creadoras/
La Maestría en Creación y Dirección Escénica de la Universidad del Valle, sede Bogotá, y La Maldita Vanidad se unen en la “Temporada Maestra” para presentar una selección de cuatro destacados trabajos de grado de los egresados; un espectáculo cada semana de jueves a sábado, en la sede de la compañía, del 2 al 26 de octubre, jueves a domingo.
La selección incluye estrenos de autoría propia y dramas de repertorio universal llevados a escena por dos generaciones de egresados; incluye obras sobre el fenómeno de la migración con manejo de objetos como Mohammed (o el coyote) bajo la dirección de Carlos Velásquez, un espectáculo que toma un giro meta-teatral cuando los actores cuestionan su propia ética. Un espectáculo que plantea preguntas incómodas sobre la migración, la responsabilidad del artista y la naturaleza ficcional del arte escénico.
Continúanos con Esta cabeza mía que no se puede callar, bajo la dirección Jorge Hugo Marín, un espectáculo de largo recorrido por varios festivales nacionales que, a partir de documentos de la Comisión de la Verdad, cuenta la historia de Saúl, un joven que en la celebración de su cumpleaños dieciocho, se ve obligado a abandonar su territorio y todo lo que su vida ha sido hasta ese momento, para evitar ser asesinado por un grupo armado que tiene paralizado el pueblo.
La directora Alejandra Guarín presenta Preludio para un adiós, un drama familiar, que indaga en las complejas relaciones de madres e hijas dentro de un asfixiante entorno doméstico marcado por la falta de comunicación. La obra plantea el tema del suicidio, no como una huida cobarde, sino como una salida voluntaria, una liberación de una vida improductiva y sin sentido El texto está inspirado en Buenas noches, mamá de la dramaturga, guionista y novelista estadounidense Marsha Norman.
La temporada cierra con Costalaziones, bajo la dirección Carlos Alberto Pinzón, donde un cuestionamiento sobre un suceso de la vida de su bisabuelo, sirve de punto de partida para que el director de un grupo de teatro indague, a partir de hipótesis teatrales, sobre cómo pudo ocurrir un asesinato entre antepasados de su familia en Moniquirá, Boyacá, enmarcado en los complejos acontecimientos sociales y políticos de la Colombia de principios del siglo XX.
De manera adicional, se llevará a cabo el conversatorio “La maestría como plataforma de creación y dirección escénica” con los directores de los proyectos y la coordinación de la maestría, el jueves 18 de octubre, a las 5:00 pm.
Programación:
Mohammed (o el coyote) Dirección Carlos Velásquez.
Jueves 02- viernes 03- Sábado 04 8pm
Domingo 05 6:30 pm
Esta cabeza mía que no se puede callar. Dirección Jorge Hugo Marín
Jueves 09-viernes10- sábado 8 pm
Domingo 12 6:30 pm
Preludio para un adiós. Dirección Alejandra Guarín.
Jueves 16- viernes- sábado 18 8pm
Domingo 19 6:30 pm
“La maestría como plataforma de creación y dirección escénica” conversatorio con los directores de los proyecto y la coordinación de la maestría
Sábado18 de octubre, a las 5:00 pm.
Costalaziones. Dirección Carlos Alberto Pinzón.
Jueves 23-viernes 24- sábado 25 8 pm
Domingo 26 6:30 pm
Informes: https://www.lamalditavanidadteatro.com/

Avances en la implementación de la Resolución 008 de 2025 aprobada por el Consejo Superior, acuerdos de negociación y órganos de gobierno institucional.
La Universidad del Valle informa a su comunidad universitaria sobre los avances del Comité Asesor de Convivencia, Cultura de Paz, Seguridad y Vigilancia, instancia creada por el Consejo Superior para orientar y acompañar la construcción de un campus seguro, incluyente y respetuoso.
En este marco, se resalta la expedición de la Resolución 008 del 30 de mayo de 2025, que adopta los lineamientos y medidas para la convivencia y la seguridad en la Universidad.
Propósito: consolidar una comunidad universitaria basada en el cuidado y el respeto, en favor de la gobernanza.
Alcance: de obligatorio cumplimiento para funcionarios administrativos, docentes, estudiantes y contratistas.
Este Comité tiene un carácter asesor y articulador, y constituye un espacio institucional de diálogo, planeación y seguimiento, en el que confluyen diferentes estamentos universitarios para garantizar que la convivencia, la seguridad y la cultura de paz sean principios transversales de la vida universitaria. Su labor busca integrar esfuerzos, fortalecer políticas y proponer medidas que permitan prevenir conflictos, atender oportunamente situaciones de riesgo y consolidar entornos de respeto y cuidado colectivo.
De acuerdo con el Acuerdo del Consejo Superior que lo regula, el Comité tiene las siguientes funciones:
De este modo, en cumplimiento de la misión institucional, desde el mes de julio de 2025, el comité Comité Asesor de Convivencia, Cultura de Paz, Seguridad y Vigilancia ha venido adelantando acciones concretas para el fortalecimiento de la convivencia, la cultura de paz y la seguridad en nuestros campus.
Para la Universidad del Valle es de suma importancia velar por las acciones que permitan adoptar lineamientos, medidas y prácticas que garanticen la seguridad, el bienestar y la sana convivencia entre todos los estamentos. Estas acciones no solo responden a compromisos normativos, sino también a una visión integral de Universidad, que busca consolidar espacios respetuosos, incluyentes y protectores de la vida universitaria.
En este sentido, se resaltan los lineamientos que orientaron el desarrollo de los avances.
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| Convivencia | Infraestructura | Seguridad |
De los encuentros y del ejercicio de observación que ha realizado el comité, uno de los pilares importantes de la transformación dentro de la Universidad es el mejoramiento de la convivencia a través de acciones que tienen que ver con el bienestar general de quienes hacen parte de la comunidad Universitaria, siempre con el cometido de que se articulen las acciones de manera integral e interseccional. En este apartado se abordan diferentes enfoques y se han generado diferentes acciones globales:

La Dirección en planeación y desarrollo institucional asignó recursos adicionales a la Vicerrectoría de Bienestar Universitario en los diferentes proyectos para la vinculación de diferentes profesionales:
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Uno de los aspectos que han sido trascendentales en las discusiones acerca de la seguridad en los campus de Univalle, es el avance en la optimización de la infraestructura física y la adecuación de los espacios que habitamos. Si bien, es un tema que implica tiempo, estrategia y presupuesto asignado, se han comenzado a concretar diferentes resultados:

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La seguridad y la vigilancia en la Universidad del Valle constituyen un eje fundamental para garantizar un entorno seguro y armónico para la comunidad educativa, esencial para el desarrollo de las actividades académicas, investigativas y culturales. Asimismo, promueve la convivencia y asegura que el campus se mantenga como un espacio abierto, inclusivo y propicio para el aprendizaje y la construcción colectiva de conocimiento.
Por lo anterior, se ha avanzado en las siguientes acciones:

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Queremos que la Universidad del Valle se mantenga en constante transformación a través del cuidado y los esfuerzos conjuntos de toda la comunidad universitaria.
Los logros que hoy ponemos en común reflejan el trabajo que, con todo el sentido de pertenencia y aprecio por quienes habitamos Univalle, hemos llevado a cabo de manera ardua, articulada y constante, orientada a fortalecer la convivencia, la cultura de paz y la seguridad en nuestra Institución.
La Universidad del Valle reafirma su compromiso con el mejoramiento continuo, avanzando en la construcción de un campus donde el cuidado, el respeto y la inclusión sean pilares de nuestra vida universitaria.
Comité Asesor de Convivencia, Cultura de Paz, Seguridad y Vigilancia de la Universidad del Valle.
Desde hace varios años, el Valle del Cauca enfrenta una problemática por la presencia del caracol gigante africano, una especie invasora altamente dañina que afecta la biodiversidad y representa riesgos para la salud humana por su capacidad de transmitir parásitos.
En respuesta a esta situación, docentes investigadores de la Universidad del Valle —Mauricio Quintero Ángel, Alexander Pereira Mosquera y Alan Giraldo López— junto con Rubén Eduardo Varela Miranda, de la Universidad Santiago de Cali, desarrollaron un dispositivo para la captura y control de esta plaga.
El dispositivo consiste en una trampa plegable y reutilizable que facilita la captura de los caracoles de manera eficiente y segura. Su diseño permite un fácil transporte, instalación y almacenamiento, lo que la convierte en una herramienta ideal tanto para zonas urbanas como rurales.
En días recientes se instalaron cinco de estos dispositivos en diferentes espacios del campus Meléndez de la Universidad del Valle, con el propósito de realizar pruebas de validación. De esta forma se evaluará la efectividad del dispositivo en la captura de los caracoles bajo distintas condiciones y entornos, además de afinar su funcionamiento para asegurar un control más efectivo de la plaga.
El objetivo de esta innovación es ofrecer una solución sostenible y de bajo impacto ambiental que contribuya a reducir la propagación del caracol gigante africano y así moderar los daños que ocasiona a la agricultura y la biodiversidad.
Con este desarrollo, la Universidad del Valle y la Universidad Santiago de Cali refuerzan su compromiso con la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento en beneficio de la región.