Ante docentes y especialistas de la academia de ciencias administrativas de Brasil y de otras instituciones del área en ese país, el profesor Edgar Varela Barrios, rector de la Universidad del Valle, presentó en Río de Janeiro su más reciente producción académica titulada La hegemonía del Management, compuesta por tres libros.
El evento se cumplió como parte de una sesión de trabajo del Grupo Latinoamericano por la Administración Pública – LAGPA, que reunió a las directivas del organismo del que hacen parte el profesor Varela en calidad de miembro del Consejo Directivo y el Vicerrector Administrativo de Univalle, Rubén Darío Echeverry Romero, Presidente del organismo. En la sesión de trabajo estuvieron presentes integrantes del LAGPA Brasil encabezados por Bianor Cavalcanti.
En su visita, el rector Varela también se reunió con la rectora de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Denis Pires de Carvalho.
La trilogía La Hegemonía del Management comprende amplios análisis sobre el poder y profundas reflexiones acerca de los aportes de las teorías y la gestión administrativa a la sociedad moderna. Comprende análisis sobre el management y sus impactos desde perspectivas filosóficas, sociológicas y de economía política, así como caracterizaciones sobre formas de poder y culturas administrativas reinantes en el mundo actual, entre otros tópicos.
“La Hegemonía del Management es una contribución valiosa para quienes estudiamos la gestión administrativa. La sistematización lograda por el profesor Varela enriquece el conocimiento de las ciencias administrativas”, expresó el experto brasileño Paulo Roberto de Mendonça Motta, profesor emérito de la Escuela Brasileña de Administración Pública y de Empresas EBAPE de la Fundación Getulio Vargas.
La obra es producto de más de quince años de investigaciones lideradas por Edgar Varela Barrios y representa un estudio multidisciplinar e integral sobre el poder y el management con perspectiva histórica y con renovados enfoques desde diversas vertientes filosóficas.
El primer libro de la trilogía analiza la expansión y las transformaciones del management, desde sus inicios modernos a comienzos del siglo pasado, hasta construirse hoy en un modelo hegemónico de gobernanza de empresas, administraciones públicas, y de diversas esferas organizacionales y relacionales, en contextos derivados de la liberalización de políticas y mercados, y de la globalización en todos los órdenes de la vida pública.
Describe tres grandes ciclos de la genealogía del poder managerial y analiza en profundidad la pertinencia del Management como metarrelato de las prácticas organizacionales y administrativas, centrándose en la naturaleza del poder organizacional y managerial.
En Gobernar, disciplinar y resistir, el segundo tomo, se precisa como asunto principal las correlaciones entre los tres ejes a través, primordialmente, del disciplinamiento y del control, respecto de la resistencia vista como contra tendencia o contra fuerza, que genera un ámbito de conflictos, luchas y asimetrías en las relaciones del poder social y organizacional.
Reinterpreta conceptos seminales de la teoría de Michel Foucault tales como biopoder y biopolítica, la disciplina y el control, la gubernamentalidad, etc., abriendo nuevos espacios de un debate extenso y aún lejos de terminar. Establece un estudio detallado de las visiones formales de la teoría política, de estirpe contractualista y utilitarista que, en opinión del autor, han sido progresivamente sustituidas por el naturalismo posmoderno, a partir de una heurística instrumental fuerte.
En el tercer tomo titulado El mundo post y el nuevo empresarismo, escrito en asocio con el profesor chileno Pablo Isla, se identifican transformaciones múltiples de la gestión de las empresas y organizaciones complejas en contextos postmodernos y posindustriales, así como la vertiginosa transmutación de la discursividad del Management. Lo anterior, visto en el mundo de las prácticas, en especial por los cambios formidables suscitados en los roles de los agentes organizacionales, y en las formas del ejercicio del poder. Se presentan evidencias sobre la forma como hoy en día se implementan en estas organizaciones complejas la toma de decisiones y las relaciones entre los stakeholders.
Detalla igualmente las rupturas paradigmáticas en los modos de ser y su impacto en los sistemas de prácticas de la gestión para entrever sus efectos en la distribución de rentas y en la recomposición del poder, incluyendo los poderes, público y político, que han sido transformados por las dinámicas del managerialismo.
Se espera que la obra del profesor Varela sea publicada en portugués debido al interés que ha despertado en varias instituciones brasileñas, en particular por parte de la Fundación Getulio Vargas, cuyo presidente Carlos Iván Simonsen Leal se reunió con el autor en Río de Janeiro.
El Laboratorio Escénico Univalle invita a consultar los resultados de su proyecto Caracterización y hoja de ruta del ecosistema creativo de las salas de teatro de Cali.
El ejercicio investigativo es una caracterización de las salas de teatro de Cali a partir de 5 dimensiones experienciales (artística, normativa, económica, psicosocial y comunitaria). A través de estas se realizó un diagnóstico del ecosistema de salas y se propuso una hoja de ruta con 9 líneas de acción.
Los resultados expuestos por el profesor Jesús David Valencia y su equipo, conformado por el profesor Julián Mauricio Gómez y Daniela Manrique, permitirán el fortalecimiento de ese ecosistema creativo existente alrededor de las salas de teatro, además de proyectarse como una herramienta para la generación de ideas que garanticen la sostenibilidad del mismo.
Este proyecto de investigación, liderado por el Laboratorio junto con el Departamento de Artes Escénicas y la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle, fue desarrollado gracias al programa de Estímulos 2021 de MinCultura.
El Laboratorio Escénico Univalle, grupo de creación e investigación, es un colectivo dedicado al perfeccionamiento actoral, la investigación dramatúrgica y la creación de metodologías propias para la dirección teatral. Por su parte, el profesor Jesús D. Valencia es licenciado en Arte Dramático y Magíster en Filosofía de la Universidad del Valle y doctor en estudios teatrales de la Universidad de California en Santa Bárbara.
Consulta los resultados de la investigación aquí.
El egresado de Música de la Universidad del Valle Mauro Castillo Rivas hizo parte del grupo de artistas que interpretaron “We don't talk about Bruno”, durante la ceremonia de entrega de los Premios Oscar 2022, que se realizó este domingo 27 de marzo en el Teatro Dolby en Los Ángeles.
En escenario, Mauro Castillo y la cantante colombiana Carolina Gaitán -con quien comparte créditos en la película de animación Encanto-, junto a Luis Fonsi y Becky G interpretaron la canción de película animada más escuchada de la historia, en uno de los momentos más esperados de la ceremonia.
Uno de los atractivos que tiene la premiación de los Óscar son sus intermedios, en el que los que diferentes artistas brindan un show inolvidable para la audiencia. Previamente en la misma ceremonia, el cantante Sebastián Yatra interpretó “Dos oruguitas”, canción principal de Encanto.
Luego de su presentación, Mauro Castillo compartió imágenes en sus redes sociales, expresando emoción y reconociendo su formación gracias a la educación pública en Colombia.
Se habla de Bruno
Esta canción hace parte de la película animada Encanto de Disney (2021), con música y letra escrita por Lin-Manuel Miranda. Es un número coral, interpretado por los miembros del elenco de voces Carolina Gaitán, Mauro Castillo, Adassa, Rhenzy Feliz, Diane Guerrero y Stephanie Beatriz; en español, la interpretan junto a Carolina Gaitán y Mauro Castillo, los artistas Daniela Sierra, Juanse Diez, Isabel Garcés y Olga Lucía Vives.
Como informó la revista Vogue , 'No se habla de Bruno' logró más de 76 millones de reproducciones en la plataforma Spotify tan solo en Estados Unidos. Y llegó al número 1 en la lista Billboard Hot 100 de ese país, convirtiéndose en la segunda canción de Disney que ocupa este lugar desde 1993, cuando lo consiguió 'Whole New World' de 'Aladdin'.
“No se habla de Bruno” es la primera canción de Disney en alcanzar el primer lugar de las listas británicas y estadounidenses. También lideró la categoría de álbumes, superando a la cantante Adele.
En la película animada, Mauro Castillo interpreta a Félix, uno de los integrantes de la familia Madrigal; así mismo, Carolina Gaitán interpreta a Pepa Madrigal, la tía de la familia, que tiene el don de cambiar el clima dependiendo de su estado de ánimo.
Mauro Castillo es cantante, compositor, trombonista, actor y productor musical. Es recordado por haber interpretado al cantante "Wilson Manyoma" en la telenovela “El Joe, la leyenda” y por haber sido cantante del Grupo Niche. Tiene una carrera exitosa dentro del ámbito musical e interpretativo en Colombia, Ecuador, México y otros países latinoamericanos.
Ha trabajado como compositor, trombonista, percusionista, productor o ingeniero de mezcla en proyectos de artistas como Oscar D’ León, Naty Botero, Yuri Buenaventura, Charlie Zaa, Son de Cali, Ismael Miranda, Calambuco, Mojarra Eléctrica, Julio Nava, Tito Nieves, entre otros.
Cambios en la política, la eliminación de la corrupción, la transformación de la sociedad a través de la cultura, la construcción de confianza desde el sector público y la protección de la paz son algunos de los ejes del cambio que propusieron los participantes de la plataforma “Tenemos que hablar Colombia”.
Este ejercicio, construido a partir de una experiencia similar adelantada en Chile, reunió a cerca 5.000 personas en una serie de diálogos durante agosto y diciembre de 2021. El proceso fue liderado por la Universidad Nacional de Colombia, Eafit, de los Andes, del Valle, Norte e Industrial de Santander, con el apoyo del Grupo Sura y la Fundación Ideas para la Paz.
La conversación abarcó un amplio espectro de la población colombiana, niños, adolescentes, estudiantes, académicos, profesionales, comunidades, afro, palenqueras, indígenas, campesinas, personas de la tercera edad, de todas las regiones del país.
“Las personas que participaron en las diferentes conversaciones de Tenemos que hablar Colombia se manifestaron a favor del cambio, lo reconocen como una prioridad en nuestro país” manifestó el rector de Univalle Edgar Varela Barrios.
“Un cambio en muchas dimensiones: políticas, institucionales, reformas en diferentes áreas, para que no haya desigualdad, pobreza y exclusión, no sólo entre personas, sino entre regiones y sectores que deben ser incluidos en un programa de desarrollo sostenible”, añadió el directivo universitario.
El profesor Varela Barrios recalcó que este cambio no se da de un momento a otro, requiere de estabilidad y de marcos institucionales acordes, que no necesiten reformas permanentes, de manera que se construya confianza ante los diferentes actores de la sociedad.
“Los cambios profundos que la sociedad requiere son sobre todo aquellos que mejoren nuestra institucionalidad pública y privada, que resuelvan el problema de la enorme desigualdad, las brechas en el desarrollo territorial de nuestras regiones” puntualizó.
Como parte del proceso se adelantaron cerca de 1.500 conversaciones, cuyas conclusiones fueron recogidas y condensadas en seis propuestas ciudadanas para cambiar el país, y que son a su vez oportunidades que los participantes consideran necesario trabajar.
Los participantes reconocen a la educación como uno de los principales medios para lograr un país más equitativo. El 98% de las conversaciones sobre educación señaló la necesidad de cambiarla o mejorarla.
Algunas conversaciones giraron alrededor de cambios en la política y la eliminación de la corrupción, ampliando los espacios de participación y representación política, adelantando ejercicios de formación ciudadana y modificando las reglas de juego. Ven la política como medio para garantizar los derechos, y la corrupción como el principal obstáculo.
La tercera propuesta se centra en la transformación de la sociedad a través de la cultura: cambiar la corrupción o la cultura de la viveza, y cuidar la diversidad, las tradiciones y la biodiversidad.
El cuarto mandato que presenta el informe de “Tenemos que hablar Colombia” se relaciona con el cuidado de la biodiversidad y la diversidad cultural, como parte de un elemento de la identidad nacional.
Los participantes de los diálogos manifestaron desconfianza en el Congreso, la Presidencia y otros actores y escenarios políticos; es por eso que la quinta propuesta se relaciona con la construcción de confianza en la institucionalidad pública.
El último de los mandatos está relacionado con la protección de la paz y la Constitución. Los ciudadanos destacaron que esto es necesario para garantizar la libertad, democracia, participación y justicia, así como evitar inequidades, violencia, división y mal funcionamiento del Estado. Señalan además que cuidar el cumplimiento de los acuerdos con las Farc garantiza la convivencia y la seguridad.
Durante el acto de presentación de los resultados de “Tenemos que hablar Colombia” se entregó el informe a los equipos programáticos de los candidatos presidenciales, para que lo consideren para la construcción del plan de Gobierno durante los próximos cuatro años.
Con la presencia de decenas de empresarios y voceros de empresas del centro y el norte del Valle del Cauca, se dio a conocer por parte de las directivas de la Universidad del Valle el proyecto de construcción de un edificio de aulas que prevé inversiones por un valor aproximado de 16 mil millones de pesos. El evento tuvo lugar en el campus Villa Campestre de la Universidad del Valle, sede Tuluá.
El rector Edgar Varela Barrios señaló durante su intervención que la Universidad adelanta gestiones para obtener financiación a través de donaciones de empresas y que estas puedan aprovechar los beneficios tributarios que el Estado colombiano, así como atractivos que la normatividad de Univalle ha definido para el logro de estos aportes.
Por otro lado, agregó qué además de los donativos, también habrá recursos propios y apoyos públicos con participación de la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Tuluá. “Buscaremos también que el bloque de congresistas que acaba de ser elegido, nos ayude en este y en otros proyectos de infraestructura para los jóvenes del Valle como del Cauca, que están definidos desde el Plan de desarrollo de nuestra universidad en los próximos años”, apuntó el profesor Varela.
Para el año 2025, la meta de la Universidad es ampliar la cobertura en 3.000 estudiantes en programas de pregrado, beneficiando a más jóvenes que, en ciudades como Tuluá y su periferia, no tienen la oportunidad de acceder a la educación superior. Por lo anterior, Univalle está comprometida con seguir mejorando la infraestructura educativa de todo el Sistema de Regionalización.
“Esperamos continuar adelantando acciones que permitan tener una base material para la calidad educativa como son los profesores, los procesos educativos, los registros calificados y la acreditación de los programas”, explicó el rector Edgar Varela.
Sobre los aspectos técnicos de este proyecto, el rector anunció que durante este año se estará tramitando la factibilidad financiera; sin embargo, el proyecto ya cuenta con ficha MGA y licencia constructiva. Se espera iniciar el desarrollo en el 2023 y que el edificio pueda estar al servicio de los tulueños para el primer semestre del 2024.
Por su parte, Héctor Alonso Moreno, director (e) del Sistema de Regionalización de Univalle habló sobre el compromiso del área con el impacto educativo en la región: “Nosotros estamos trabajando fuertemente en la ampliación de la cobertura educativa y para eso estamos diseñando la construcción y consiguiendo los recursos para este edificio que va a marcar una importante gestión de la Universidad del Valle aquí en Tuluá. Igualmente, estamos comprometidos en la ampliación de la oferta de docentes para incrementarla en un 26% con profesores nombrados y, vamos a contribuir con cerca de siete profesores ocasionales de tiempo completo, que van a complementar este proceso de ampliación de cobertura educativa”.
El profesor Moreno también manifestó que estos esfuerzos apuntan a la construcción de una propuesta estratégica orientada al desarrollo económico a través de un cluster de la Salud. Para ello, en Univalle Tuluá se está trabajando para dar apertura al programa académico de Nutrición, soportado por la Facultad de Salud.
Por otro lado, el director de la sede Tuluá, Edwin Arango Espinal, se refirió al trabajo adelantado por la sede en los últimos años vinculando profesores nombrados a su planta docente y al Sistema de Regionalización, y articulando proyectos de investigación con otras universidades como la UCEVA.
“El objetivo ahora es poder ampliar la apuesta por la investigación conjunta con entidades del sector salud presentando proyectos en conjunto al sistema nacional de regalías y diferentes fuentes de financiación, para vincular a los estudiantes a estas dinámicas e impulsar el cluster de la salud aquí en Tuluá, este uno de los frentes en los que vamos a trabajar fuertemente”, complementó el profesor Arango.
El director de la Sede Tuluá también expuso los ejes de trabajo para generar un impacto en la subregión del centro del Valle del Cauca: “el segundo frente es el de las aulas y la infraestructura de la sede. Actualmente operan programas académicos de tres facultades en Tuluá y vamos a pasar a tener programas de cinco facultades. El tercer frente es la vinculación con el entorno empresarial, donde podamos presentar proyectos en conjunto y que el sector productivo aproveche nuestra fortaleza científica para transformar la región”, concluyó.
Para Diana Marcela Escobar, directora de proyectos de la Fundación Celsia, “El proyecto vincula aspectos de mejoramiento, infraestructura y habilitación de cobertura en la educación superior y por ello es esencial para el desarrollo de los territorios. Celsia es una compañía muy comprometida con el desarrollo de sus regiones. Nuestra premisa es ser socios del desarrollo de los territorios donde tenemos presencia. A través del trabajo que realiza Celsia desde sus equipos sociales y ambientales de la Fundación hay una apuesta decidida por la educación”.
Ricardo Castro, gerente suplente de la Central de Transportes de Tuluá, valoró positivamente el aporte de la Universidad en la región: “el egresado de Univalle es muy calificado, lo digo por experiencia. En este momento tenemos dos colaboradores ingenieros de sistemas que están vinculados con la Central de Transporte encargados del mantenimiento y funcionamiento de redes. Como padre de familia, el aporte de Univalle es muy importante porque Tuluá es una ciudad donde hay mucha gente de estrato uno, dos y tres y no tiene acceso a una universidad privada donde las matrículas llegan entre cinco y diez millones de pesos.Y no solo eso, sino que así no tienen trasladarse a otra ciudad y esa es una ventaja que no tienen otras universidades”.
Finalmente, Lady Johanna Murillo, coordinadora de selección y desarrollo del Ingenio Carmelita S.A., destacó las cualidades y el aporte de profesionales de Univalle al sector de la agroindustria: “Consideramos que los profesionales, estudiantes y egresados de la Universidad del Valle son personas muy comprometidos. En la agroindustria de la caña necesitamos profesionales y personas abiertas al aprendizaje, a aportar y ser innovadores y creativos en cada una de las acciones que realizamos, eso lo encontramos en los egresados y estudiantes de la Universidad del Valle. Llevamos muchos años procurando mantener, dentro de nuestra cuota de aprendices SENA, practicantes de tecnologías y de ingenierías en el ingenio. Contamos con practicantes de Tecnología en Electrónica, tanto para el área de taller agrícola como para el área de instrumentación, y muchos de ellos se han quedado trabajando con nosotros. Además muchos practicantes de Ingeniería Industrial, de Tecnología en Sistemas o Ingeniería en Sistemas, también muchos egresados de la Universidad del Valle, tanto de la sede de Tuluá como de la de Cali”.
La encuesta Tenemos que Hablar Colombia muestra qué proponen los colombianos para mejorar el país.
Por: Edwin Caicedo, periodista. Publicado en El Tiempo.
En 2021, las universidades los Andes, Eafit, Nacional, Valle, Norte e Industrial de Santander empezaron, con apoyo del Grupo Sura y la Fundación Ideas para la Paz, un estudio inédito en Colombia. El objetivo era descubrir, a partir del diálogo, qué creían los ciudadanos del país que se necesitaba para crear un mejor futuro.
Así, reunieron de forma virtual y durante más de cuatro meses a 5.159 personas, desde niños de 8 años hasta personas de la tercera edad, que viven en todas las regiones; algunos sin filiación étnica y otros de comunidades indígenas, afrodescendientes y rom (gitanos); hombres y mujeres. ¿El resultado? Una hoja de ruta que fue presentada ayer ante representantes y candidatos políticos a la Presidencia, y que muestra que en líneas generales lo que los colombianos más quieren es un cambio, y confían en que es posible generar las reformas necesarias para lograr un país más justo.
En el evento estuvieron presentes representantes de los candidatos presidenciales Luis Pérez , Sergio Fajardo y Federico Gutiérrez, además de los candidatos Jhon Milton Rodríguez, del partido Colombia Justa Libres, y Enrique Gómez, del Movimiento Salvación Nacional.
Allí escucharon de forma resumida lo que explicaron las más de 5.000 personas en 374.000 palabras. Entre los grandes descubrimientos, los líderes políticos o sus representantes pudieron ver que aunque en todos los casos quienes participaban en estas conversaciones eran desconocidos de distintos orígenes, edades y géneros que se encontraban por primera vez, conversar generó en ellos sentimientos como confianza y alegría.
Uno de los grandes hallazgos del estudio, por ejemplo, es que la conversación genera confianza y que al 73,8 por ciento de las personas lo que más le gustó fue escuchar y conocer diferentes voces y realidades, mientras que el 60,8 por ciento de los participantes resaltó la posibilidad de contribuir a la transformación social con ideas y argumentos.
Además, los colombianos quieren mejoras, y ese debe darse, según dijeron, en cuatro aspectos: la política, la corrupción, la cultura y la educación. Por ejemplo, pidieron un cambio de comportamiento de los gobernantes, más oportunidades educativas y un mayor control político a la corrupción.
Pero no solo los adultos conversaron. También los niños, de entre 8 y 13 años, hicieron parte de las conversaciones con una agenda de peticiones muy clara: quieren mantener el medioambiente, la felicidad y la paz y cambiar la violencia, el medioambiente y la corrupción. Los más pequeños mostraron, asimismo, algo que los adultos no: un interés por conservar ‘la felicidad’ del país. Mientras que en los adultos la percepción general encontrada en el estudio es de tristeza frente a lo que sucede en el país, las próximas generaciones creen que lo más valioso que tiene Colombia es su felicidad y que eso es algo que se debe mantener.
El futuro imaginado
Al final, el ejercicio terminó entregando seis mandatos claves, seis acciones tan sencillas como retadoras con las cuales los colombianos consideran que puede haber un mejor futuro, y que implican cambios en problemáticas que ya se conocen y en otras que no son tan visibles. Se resumen en hacer un nuevo pacto por la educación, cambiar la política y eliminar la corrupción, transformar la sociedad a través de la cultura, cuidar la biodiversidad y la diversidad cultural, construir confianza en lo público y proteger la paz y la Constitución.
“Estos mandatos ciudadanos recogen la expectativa de cambio que surgió en las sesiones de Tenemos que hablar Colombia y son, a la vez, oportunidades en las que los participantes consideran necesario trabajar y deudas urgentes que asocian fuertemente con su bienestar y el de sus compatriotas”, detalla el informe.
Santiago Silva, gerente de Tenemos que Hablar Colombia y profesor del Departamento de Gobierno y Ciencias Políticas de la Universidad Eafit, fue el encargado de entregar esos mandatos a los candidatos presidenciales o a sus representantes y de recordarles que Colombia pide mejoras, que sentarse a conversar ayuda y que pese a la desconfianza los ciudadanos imaginan un mejor futuro.
Los seis mandatos de los colombianos en Tenemos Que Hablar Colombia
1. Pacto por la educación
El 98 por ciento de las conversaciones sobre educación señaló la necesidad de cambiarla o mejorarla. El nuevo pacto que se propone es verla como uno de los principales medios para lograr un país más equitativo. Los colombianos quieren una educación más incluyente y centrada en oportunidades y valores cívicos y ciudadanos e imaginan una reforma amplia y participativa que logre hacer cumplir estas expectativas.
2. Cambiar la política y la corrupción
Los colombianos ven a la política como un medio para garantizar derechos y a la corrupción como el principal obstáculo. Por eso, el cambio que se propone es eliminar las prácticas corruptas de los políticos; pero mantener las instituciones y hacer que funcionen como deben. ¿Cómo hacerlo? Ampliando los espacios de participación y representación política, adelantando ejercicios de formación ciudadana y modificando las reglas de juego.
3. Transformar la cultura
La cultura fue el tercer tema más conversado en la sesiones. El 63 por ciento habló de cambiarla; el 17 por ciento, de mejorarla, y el 20, de mantenerla. Lo propuesto por los colombianos es cambiar la corrupción o la cultura de la viveza, y cuidar la diversidad, las tradiciones y la biodiversidad. Similar a la educación, consideran en las agendas de cambio cultural, como la formación en cultura política, una oportunidad para abordar problemas de inequidad, violencia y corrupción.
4. Biodiversidad y diversidad cultural
El 80 por ciento de los conversadores argumentó que tanto la biodiversidad como la diversidad cultural había que protegerlas y ambas se entienden como parte de la identidad nacional. Para los participantes cuidar el medioambiente es una apuesta democrática, identitaria y de desarrollo. De manera significativa, los niños, niñas y adolescentes hablaron más sobre estos temas que los adultos. Sus llamados se centran en la calidad del aire, el cuidado de las fuentes hídricas y la oposición a la minería.
5. Construir confianza en lo público
Hoy en Colombia hay desconfianza en el Congreso, la Presidencia y en otros actores y escenarios políticos (inferior al 30 por ciento) y mucha más confianza en la academia, las organizaciones sociales y los jóvenes (superior al 90 por ciento). A partir de esto se reconocen dos mandatos: la necesidad para los actores políticos y las agencias públicas de construir confianza con los ciudadanos y la responsabilidad que guarda la sociedad civil de seguir consolidando la democracia colombiana.
6. Proteger la paz y la Constitución
Tanto la Constitución como la paz están en el segundo y tercer lugar de las cosas que los colombianos quieren mantener. Entre quienes hablaron de paz, el 39 por ciento señaló la necesidad de mantenerla, en referencia al acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc. Por otra parte, la Constitución es vista como la posibilidad de tener horizontes compartidos. Los cambios y mejoras que se le asocian a ambos temas se centran en la necesidad de cumplir sus expectativas, más que de modificarlas sustancialmente.
Tres preguntas sobre TQHC a Claudia Restrepo Montoya, rectora de la Universidad Eafit
¿Por qué es tan importante que el próximo presidente aplique los 6 mandatos que pidieron los ciudadanos?
Primero porque es la voz de los colombianos, es la manera de legitimar los espacios de conversación. De lo contrario, sería decirles que se les llama a hablar y no se les escucha. Y, además, porque es un ejercicio que les permite priorizar temas en su agenda programática.
Un cambio en la educación es lo que de forma central piden los colombianos en el informe. ¿Se ve en los candidatos a la presidencia propuestas que representen ese cambio?
Es muy pronto para saberlo. En lo que ha avanzado del proceso no se han escuchado propuestas muy concretas, no son conocidos los programas de la mayoría. Claramente debo decir que la educación no ha estado en el centro de las discusiones hasta el momento. Es necesario comprender, además, que los colombianos hablan de manera transversal de la educación, no como un fin en sí mismo, es decir, el tema central no fue el acceso o la calidad de la educación, sino que la conciben como un medio para la transformación social. Hablan de educación ciudadana, de un nuevo pacto social alrededor de la educación, que nos convoque hacia una transformación cultural donde la legalidad, la confianza y la diversidad sean centrales.
Una de las grandes conclusiones del informe es que los colombianos pueden sentarse y hablar. ¿Por qué la polarización y percepción general del país pareciera mostrar todo lo contrario?
Por los escenarios en los que se da. La conversación necesita un espacio, un tiempo y un lugar. Cuando los colombianos nos sentamos a conversar, por el contrario lo que surge es un afán por encontrar puntos en común. La conversación es un arte que puede degenerarse rápidamente si se le exige ligereza, rapidez y respuestas afanadas; y si, además, no hay capacidad de escuchar, sino afán de hablar. Eso es lo que suele suceder en la redes sociales y en los espacios que quieren exacerbar las diferencias antes de buscar los puntos de encuentro.
Cinco mil personas de todo el país participaron en Tenemos que hablar Colombia, un ejercicio de diálogo promovido por las universidades Eafit, Nacional, Los Andes, del Valle, del Norte e Industrial de Santander; con el apoyo de Grupo Sura e Ideas para la Paz.
Como resultado de este proceso hay 6 hallazgos e igual número de mandatos para que los candidatos presidenciales consideren estas propuestas ciudadanas y las incorporen a sus planes de trabajo.
Durante cuatro meses y medio se hicieron cuatro sesiones diarias, con la participación de habitantes de las regiones Centro, Andina, Caribe, Pacífico, Llanos Orientales y Amazonía. En total hicieron parte 2.540 hombres, 2.192 mujeres y 24 no binarios, con un rango de edad entre los 8 y los 58 años. Así mismo hubo participación de comunidades, afro, palenqueras, indígenas y campesinas.
Esta hoja de ruta, construida desde la diversidad y las diferencias, se presentó a diversos actores (comunidades, opinión pública, autoridades, órganos de representación, entre otros) para el análisis y generación de políticas públicas, en un acto realizado este jueves 24 de marzo en Bogotá.
Los seis hallazgos de un país que dialoga
El primer hallazgo está relacionado con el ejercicio de diálogo, pues el 73.8% de los participantes manifestaron que era un gusto conocer diferentes voces y realidades, el 60.8% resaltó la posibilidad de contribuir al cambio social con ideas y argumentos y el 60.5% del total señaló que le generaba confianza conversar con desconocidos.
El segundo hallazgo del estudio destaca que la rabia no es la emoción predominante. En el informe se destaca que la tristeza y el miedo son prevalentes cuando las personas hablan de lo que hay que cambiar y mejorar en el país, mientras que la alegría es la alegría es la emoción más recurrente al hablar de lo que se debe mantener o cuidar.
Así mismo, los participantes de Tenemos que hablar Colombia mencionaron que quieren un cambio. Seis de cada diez participantes señalaron aspectos en los que el país tiene que cambiar en materia de educación, política, cultura y corrupción.
El cuarto hallazgo está relacionado con las razones para justificar esos cambios deseados por los participantes. En materia de educación se destacan las oportunidades que se generan gracias a ella y la formación para el ejercicio de la ciudadanía; sobre la política destacan elementos como evitar la exclusión, inequidad y desigualdad, el cambio del comportamiento de los gobernantes y también fomentar la participación.
Los participantes ven en la cultura "la oportunidad para enfrentar retos comportamentales de los ciudadanos, como la relación con la corrupción. En este sentido, el cambio cultural nos permite ser legales, empáticos y preocupados por lo colectivo", como se destaca en el informe, entre otros elementos.
Como en este ejercicio también participaron más de 400 niñas, niños, adolescentes y jóvenes de todo el país, el quinto hallazgo se relaciona con el país y la agenda que ellos quieren. Al escuchar sus ideas y preocupaciones se evidenció que "conversaron sobre medio ambiente, biodiversidad y otros temas asociados a sostenibilidad. Ahora bien, cuando conversaron sobre cambiar, estos participantes hablaron de violencia, medio ambiente y corrupción. El cambio en la violencia está asociado a la paz, a ser amigables y a compartir; cambiar el medio ambiente, a mejorar el aire y proteger la vida, y cambiar la corrupción, a mejorar la inversión pública y ser mejores personas".
El último hallazgo revela que la academia, la sociedad y la ciudadanía son los actores en los que más confían como responsables del cambio esperado.
Las seis propuestas ciudadanas para cambiar el país
Estos mandatos ciudadanos recogen la expectativa de cambio que surgió en las sesiones de Tenemos que hablar Colombia y son, a la vez, oportunidades en las que los participantes consideran necesario trabajar y deudas urgentes que asocian fuertemente con su bienestar y el de sus compatriotas.
1. Hacer un nuevo pacto por la educación
Los participantes reconocen a la educación como uno de los principales medios para lograr un país más equitativo si pone en el centro la formación para el ejercicio de la ciudadanía .El 98% de las conversaciones sobre educación señaló la necesidad de cambiarla o mejorarla.
2. Cambiar la política y eliminar la corrupción
Eliminar las prácticas corruptas de los políticos, pero mantener las instituciones y hacer que funcionen como deben funcionar. ¿Cómo? Ampliando los espacios de participación y representación política, adelantando ejercicios de formación ciudadana y modificando las reglas de juego.
El 72% de las conversaciones sobre política y el 94% de las conversaciones sobre corrupción señalaron la necesidad de cambiarlas. Ven la política como medio para garantizar los derechos, y la corrupción como el principal obstáculo.
3. Transformar la sociedad a través de la cultura
Este fue el tercer tema más conversado en las sesiones de Tenemos que hablar Colombia. El 63% habló de cambiarla, el 17% de mejorarla y el 20% de mantenerla. ¿Cuál es el cambio? Cambiar la corrupción o la cultura de la viveza, y cuidar la diversidad, las tradiciones y la biodiversidad.
4. Cuidar la biodiversidad y la diversidad cultural
Cuando habló de biodiversidad y diversidad cultural, el 80% de los conversadores argumentó que había que protegerlas. La cultura encabeza la lista de las cosas que queremos mantener. Ambas se entienden como parte de una identidad nacional.
5. Construir confianza en lo público
Hay desconfianza en el Congreso, la Presidencia y otros actores y escenarios políticos (inferior al 30%) y mucha más confianza en la academia, las organizaciones sociales y los jóvenes (superior al 90 %)
6. Proteger la paz y la Constitución: un horizonte compartido
La Constitución y la Paz están en el segundo y tercer lugar de las cosas que los colombianos quieren mantener. Destacar que es necesario cuidar la Constitución para garantizar la libertad, democracia, participación y justicia, así como evitar inequidades, violencia, división y mal funcionamiento del Estado. Señalan además que cuidar el cumplimiento de los acuerdos con las Farc garantiza la convivencia y la seguridad.
Para conocer el informe completo https://facart.es/tqh-divulgativo
Univalle hace parte del Comité organizador del XIX Campeonato Mundial de atletismo sub 20 Cali 2022, que se realizará del 1 al 6 de agosto y reunirá más de 1.500 atletas de 175 países.
Escrito por: Ramiro Varela M, Presidente del Comité Organizador Mundial Cali 2022 y de la Federación Colombiana de atletismo. Tomado del Diario Occidente
El Gobierno Nacional a través del Mindeporte, le señaló a la organización del Mundial de Atletismo Cali 2022, la necesidad de construir un gran legado. Y este tiene que ver con las universidades, teniendo en cuenta que esta es la categoría de la cita mundialista para los países desarrollados ( Inglaterra, Japón, Francia, Corea, Estados Unidos, China, Taiwan, Alemania, etc ) , donde sus deportistas participantes son todos universitarios.
Este magno evento se iniciará el próximo 1 de agosto, por lo que el Comité Organizador U20 W Cali 2022 y la Federación Colombiana de Atletismo, han invitado a las universidades colombianas a participar en la organización de esta cita global, en las siguientes actividades:
1. Hacer parte de las 30 comisiones técnicas y tecnológicas del mundial, tanto estudiantes como profesores, para aprender un modelo de globalización del deporte, en tecnología, comunicación tecnológica, competición, mercadeo, publicidad, comercio exterior, logística, hoteles, transporte, etc.
2. Participar como voluntarios bilingües, con derecho a viáticos, uniformes y actividades que se le señalen dentro del mundial (aeropuerto, event presentation, juzgamiento, protocolo, planeación, infraestructura estadio, medio ambiente, etc.).
3. Integrarse a la I Carrera Mundial Universitaria 10K, participando todas las comunidades universitarias y los pre-universitarios (grado 10 y 11 de nivel secundaria), para caminar y correr, el 31 de julio.
4. Aprender de emprendimiento, organizando con nuevo modelo lúdico y tecnológico , los puntos de encuentro ( Cada km ) de la carrera universitaria, gestando y atrayendo a cientos de miles de jóvenes, universitarios y escolares para participar con tk de las competencias.
5. Participar del concurso musical de talento juvenil, que va a unir la cultura con el deporte, para crecer como seguidores del atletismo.
El modelo es universitario, Univalle y la Escuela Nacional del Deporte, con el resto de universidades del Valle del Cauca principalmente, están participando en la convocatoria de voluntarios bilingües que se cierra el 15 de abril. Ver link
Universitarios, estudiantes, docentes y directivos docentes:
Haga parte de la fiesta más importante de juventud en la historia de Colombia, dar la bienvenida el 31 de julio a los 1.500 jóvenes de 175 países que nos visitaran, teniendo en cuenta la altísima participación global.
El Departamento de Historia de la Universidad del Valle, a través de su Grupo de Investigación Nación-Cultura-Memoria y el Proyecto I+D+i FEDER Andalucía 2014-2020 -Andalucía y América: actores y prácticas documentales de gobierno, representación y memoria (US-1380617)- invitan a toda la comunidad al seminario internacional Documentación y archivos de la América colonial: memoria y representación de la monarquía. El encuentro será en el Salón Madera del Centro cultural de Cali el próximo lunes 4 de abril de 9 am a 1 pm.
En la sociedad colonial de los siglos XVI al XVIII, la escritura, cargada de representaciones de la Monarquía hispana y, muchas veces, encarnada en dispositivos legales, adquirió una dimensión política muy marcada y el registro documental se asoció al desarrollo de determinadas tecnologías de dominación, entre las que podemos situar al archivo que lo protege. La escritura y su archivo se fueron afianzando de esta manera como instrumentos que permitían responder a las exigencias de precisión, orden y gobierno.
Expositores:
Margarita Gómez Gómez: El Consejo de Indias en sus documentos: archivos de gestión y memoria.
Francisco Fernández López: La memoria documental de la Casa de la Contratación de Indias.
Julio Alberto Ramírez Barrios: Los archivos del poder colonial en Perú: una aproximación a través de la visita del oidor Acuña (1609-1610).
Jorge Pérez Cañete: Documentos para gestionar una institución: el Archivo de la Real Audiencia de Santa Fe.
Alfonso Rubio Hernández: El archivo del cabildo colonial. Símbolo y orden de la escritura fundacional.
Directores científicos:
Margarita Gómez Gómez. Universidad de Sevilla. España
Alfonso Rubio Hernández. Universidad del Valle. Santiago de Cali. Colombia
El decano de la Facultad de Psicología de la Universidad del Valle Nelson Molina Valencia fue reelegido como Presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Psicología ASCOFAPSI para el periodo 2022 - 2024.
ASCOFAPSI es una entidad de carácter académico de derecho privado y sin ánimo de lucro, cuya misión es velar por el mejoramiento de la formación universitaria del psicólogo en Colombia, con la colaboración permanente de sus miembros, para contribuir al desarrollo científico, profesional, ético y social de la psicología.
Dentro de las actividades a cargo que asumirá el profesor Molina Valencia también se encuentra presidir la Junta Directiva de dicha asociación.
“Desde el año 2020, en representación de la Universidad del Valle, fui elegido como presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Psicología por un período de 2 años. La semana pasada en Quimbaya - Quindío se realizó la asamblea anual ordinaria y correspondía elección de junta directiva. Por unanimidad se votó por mi continuidad en el cargo”, destacó el profesor e investigador Nelson Molina.
Como señaló el docente, ASCOFAPSI tiene 36 años de fundación y reúne a 82 facultades de psicología de las 110 que existen en Colombia.
“Uno de los retos de la nueva junta directiva es trabajar en procesos de internacionalización, proyectos editoriales de gestión del conocimiento y continuar con el fortalecimiento, con modelos de calidad propia para la psicología en el país”, agregó.
Nelson Molina Valencia es psicólogo de la Universidad de Los Andes, especialista en opinión pública y mercadeo político de la Pontificia Universidad Javeriana, magíster y doctor (Ph.D.) en psicología social de la Universidad Autónoma de Barcelona; es miembro activo del Grupo de Investigación en Lenguaje, Cognición y Educación en la Línea de Investigación en Narrativas, Subjetividad y Construcción Social.
Desde 1997 hasta 2011 fue profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga. Desde agosto de 2011 es profesor nombrado del Instituto de Psicología de la Universidad del Valle, en 2012 fue elegido como Subdirector de Investigaciones y Postgrados del mismo Instituto, cargo que desempeñó hasta el 2016. En la actualidad el profesor Nelson Molina Valencia es decano de la Facultad de Psicología de Univalle. Como parte de su gestión, en junio de 2021 el Consejo Superior de la institución aprobó la transformación del entonces Instituto en Facultad.
Ha sido profesor invitado por la Universidad de Sao Paulo en Brasil, UNAM de México y Universidad de Barcelona en España. Es miembro del TAOS Institute, institución orientada al desarrollo teórico y aplicado de enfoques apreciativos y construccionistas. Es miembro fundador de la Asociación Ibero-latinoamericana de Psicología Política.
La Asociación Colombiana de Facultades de Psicología ASCOFAPSI surgió en la década de los 80, respondiendo a la necesidad de organizar y coordinar la actividad de formación de psicólogos y proponer políticas orientadas a fomentar el desarrollo de la Psicología en Colombia.