Historia del suroccidente colombiano: un camino de transformaciones sociales

Como parte de su Cátedra de Reflexión y Formación Política, el Instituto de Psicología realizó la teleconferencia Historia del Suroccidente Colombiano, presentada por Andrés Carrero Delgado, historiador, magíster en Sociología de la Universidad del Valle, estudiante de doctorado en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Perú y profesor invitado de la Maestría en Historia de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Para el investigador y docente, Cali se ha caracterizado por impulsar transformaciones estructurales en el país a lo largo de su historia. “Desde los tiempo de la colonia hasta la actualidad, Cali ha sido un territorio muy activo políticamente, pero con unas particularidades que hacen que nos exijamos un poco en la comprensión de cómo se ha configurado ese territorio de procesos históricos”. En ese sentido, Carrero propone una fusión entre la historia y la sociología, con influencia de las ciencias políticas, para hacer un paralelo entre pasado y presente -guardando las proporciones- para revisar el papel de la ciudad en las transformaciones del país.

Como puntos clave de su análisis, el investigador toma dos referentes fundamentales: el primero, ubicado a mediados del siglo XIX, que se conoció como los retozos democráticos; el segundo hace referencia al paro nacional actual en el contexto de Cali.

En el contexto de este último paro nacional, el historiador observa que las noticias han dado mucho énfasis a Bogotá lo cual, de acuerdo con su visión, era de esperarse. “Somos un país de retozos democráticos. A pesar de que hablamos de descentralización, cada día el país se ajusta más a un centralismo insistente, rayando un poco en lo insoportable, pero no se puede negar que Cali es un caso supremamente interesante. Precisamente por eso haremos el paralelo con el fenómeno de los retozos democráticos, conocido como la noche del perrero”.

Las experiencias fueron conectadas por Carrero a partir de tres ejes: los procesos de democratización, la crisis de una institucionalidad -y de las instituciones- y la crisis de la política, lo que lo conduce a hablar de una nueva concepción de lo político, influenciado por Pierre Rosanvallon en su idea de lo político y la política.

En cuanto al desarrollo de los ejes, el primer concepto unificador es apertura democrática. El investigador considera que, si bien vivimos en un sistema democrático que habla de democracia, muchas veces se utiliza la idea de democracia ligada única y exclusivamente al ejercicio electoral. Además de las elecciones, está la apertura democrática que permite pensar y discutir sobre la existencia de un orden social, es decir, un formalismo.  

Este formalismo, asociado usualmente con el formalismo liberal, es todo el proceso que se legítima través de las elecciones, la estructura de poderes, que en distintos países se divide en ejecutiva, legislativa y judicial. Este sistema democrático construye un control de las formas de socializar y dinamizar la política y las demandas sociales, en el marco del constitucionalismo, defendido a través de las instituciones.

Para Carrero, las instituciones no entienden por fuera de ese formalismo.  “Hay situaciones que no son aceptables, pero que finalmente el formalismo dice que son prácticas legítimas a través de la ley. Un ejemplo lo estamos viviendo con los acuerdos. Para una persona común y corriente es inaudito que alguien que cometió tantos crímenes no tenga una condena punitiva, pero el formalismo permitió la construcción del sistema de justicia transicional ante un problema más compleja, donde las medidas sustitutivas de la privación de la libertad permitían ejercer justicia social”.

No obstante, hay momentos, sobre todo de crisis en la vida de la historia social en los que esas reclamaciones comienzan a ser al margen del orden social. Esas reclamaciones no son captadas porque los representantes de ese orden social, que operan en el marco de ese formalismo liberal, no las reconocen, no las han escuchado o, en su defecto, no les interesa porque no hace parte de su agenda o porque puede ir en menoscabo de la misma idea de orden social. Estos grupos representan a una institucionalidad y representan a unos poderes establecidos y, en ese sentido, se sienten con la suficiencia para rechazar o en su defecto, omitir reclamaciones.

Las preguntas entonces para Andrés Carrero serían ¿qué pasa cuando esa reclamaciones van creciendo y superan la misma capacidad del formalismo de las instituciones para tramitarlas? ¿qué pasa cuando esas presiones son superiores o no van en la misma línea establecida por el orden social? Cuando esta situación se da, se habla de crisis de la institucionalidad, de algunas instituciones o del formalismo que conocemos.  En ese sentido, considera natural el hecho de que el formalismo liberal se presente como conservador, pues pretende sostener una institucionalidad y un orden.

En consecuencia, resulta entendible por qué, a pesar de que esta institucionalidad crea mecanismos para tramitar las demandas sociales, estas no son suficientes y generan esa crisis de la institucionalidad. “Básicamente cuando las principales rupturas del orden social se están consolidando -no sólo en el discurso, sino también en las reclamaciones sociales-, suele ocurrir que el orden se desestabiliza porque la apertura democrática pone en crisis lo que conocemos como el statu quo” expresa Andrés Carrero.

Aunque la apertura democrática ha permitido nuevos escenarios como la discusión del aborto y la participación de las mujeres con mucha más fuerza las discusiones nacionales, eso no garantiza que el orden social esté lo suficientemente preparado para aceptar las medidas que surjan de ellos. Por esas razones se manifiesta una crisis de la representatividad, pues los representantes no entienden ni tramitan las peticiones de los grupos que comienzan a presionar el sistema y la representatividad se ve sobrepasada, así como cuestionada en todo su orden. Para Andrés Carrero, los acontecimientos actuales son precisamente un ejemplo de esta crisis.  

“Los congresos, los concejos municipales, los gobernadores y el presidente son incapaces de entender que está pasando afuera o, en su defecto, sosteniendo una orden injusta y que no va a ser lo suficientemente fuerte para resistir la presión social de quienes comienzan a exigir unos nuevos espacios de trabajo porque no pertenecen a la arena política. Por ello tenemos que hablar de la construcción de nuevos órdenes sociales”, explica el docente.

Dentro de los nuevos órdenes sociales posibles, hay opciones de una radicalización de orden conservador -si pretenden mantener el statu quo- como puede ocurrir una apertura tal que permita hacer importantes modificaciones de los paradigmas que han dominado. Frente a esta disyuntiva, es donde el docente hace una conexión del fenómeno actual con la época de los retozos democráticos.

El suroccidente colombiano entre 1849 y 1856 venía de una experiencia independentista en la que tuvo un papel de gran importancia, pero ese nuevo orden no trajo consigo las libertades que se requerían entonces. “En el caso de Popayán tenemos el triunfo de la idea liberal de separarse de la Colombia y paulatinamente la construcción de un sistema en orden social liberal de boca para afuera, pero que implica el aplazamiento de la reforma como, por ejemplo, la abolición de la esclavitud. Las élites que gobernaban en la colonia y en su momento representaban al rey se convirtieron en los independentistas. Con esto, incluso algunos autores plantearon que la independencia atrasó 50 años las reformas estructurales que se perfilaban en las propuestas que venían desde la colonia” desarrolla Andrés Carrero.

Sin embargo, en el panorama electoral aparecería una figura diferente: José Hilario López. Llegado al poder en una elección competida y polémica -porque, de acuerdo con los conservadores, una muchedumbre apostada con cuchillos afuera del congreso fue la razón de su elección- fue catalogado como un gobierno popular o del pueblo. Se caracterizó por ser un presidente que impulsó reformas estructurales profundas donde, incluso habló de libertad de industria sin aumentar la desigualdad por acumulación de riqueza.

Dentro de sus propuestas se destacan la supresión de la pena de muerte, supresión de la prisión por deudas, libertad de prensa, descentralización administrativa, libertad de cultivo de tabaco y la más importante de todas: la abolición de la esclavitud, que generó una tensión fortísima a raíz del concepto de propiedad privada, debido a que los esclavos, de acuerdo con sus dueños, eran objetos de su propiedad.

Como consecuencia se dio en 1851 en la guerra de los esclavistas que terminó dos años con la indemnización por parte del Estado a los esclavistas. “La abolición de la esclavitud funcionó como una figura de compra por parte del Estado de los Esclavos. Esta reforma coincide con el declive de ese orden social y político heredado de la colonia y que se venía fortaleciendo a través de una división de la Colombia del siglo XIX en unas líneas liberales -agrupadas en las sociedades democráticas- y en otras líneas más patrimonialistas -agrupadas en las sociedades católicas y organizaciones- con discursos movilizados en las disputas entre propietarios y cultivadores o propietarios y esclavos”.

Mientras los esclavos comienzan a escuchar la lectura de periódico y a entrar en el circuito discusión política sobre los principios de la Revolución Francesa -con la igualdad y la fraternidad como eje central- el miedo derivado del racismo constituye el otro eje de la discusión. “Los otros grupos de población comienzan a reclamar su derecho a constituir unas formas distintas de socialización, de riqueza y desarrollo. Entonces, las élites se asustan viendo cómo esa gente que antes tenía que agachar la cabeza ya no lo hace. Y si le agregamos la variable del racismo, sustentada fuertemente en los discursos católicos de superioridad de moral y física, se exacerba ese miedo. Tenían además la experiencia cercana de la revolución de Independencia donde los negros haitianos le cortaron la cabeza a los blancos que encontraron en el país”, explica.

Producto de la disputa por los tejidos de la ciudad durante los años 40, tierras que podían ser cultivadas, de carácter público, fueron entregadas a terratenientes, con lo que ampliaron su derecho a explotar los ejidos de la ciudad. Cuando llega José Hilario López al poder revierte esa norma y con ello los campesinos, cultivadores y exesclavos comenzaron a habitar esos predios. En medio de ese marco de tensión social, las disputas se transforman en una guerra de los pobres, negros y esclavos contra los blancos que quedaron ocupando esos terrenos. Se le conoció como la noche del perrero porque, armados de estos zurriagos, entraron a las haciendas a golpear, cortar cabezas y agredir con puñales, especialmente a los blancos y conservadores.

“Es muy interesante esta transición porque las causas estructurales que motivan esta violencia están dadas por el rechazo y el desconocimiento total de un grupo de población que políticamente comienza a abrirse paso en la arena de discusión y construcción del Estado. Además de negar ese espacio, los satanizan con categorías como bandidos, comunista territorial o delincuente. Estas nociones, usadas por las élites para referirse a los otros, desemboca en una crisis, muy parecida a la actual”.

La transición entre el gobierno popular y el gobierno formal -porque el gobierno que se acoge al formalismo jurídico- fue, aunque fuerte, necesaria. Es precisamente a ese formalismo al que se acude para tramitar los problemas de la vida cotidiana mientras, por el contrario, el gobierno popular se movilizaba bajo otros preceptos que resuelven los problemas de la vida a través de, incluso, la guerra, la invasión y la quema de la cosecha.

Pero ¿qué tiene que ver la liberación de los esclavos con las invasiones de las haciendas? De acuerdo con una lectura de Carrero, la expectativa de la liberación se presentó con una furia política en el período anterior a la elección presidencial de 1849. Tanto la prensa como el púlpito y los jesuitas participaban activamente y los estudiantes formaron sociedades políticas. Las señoritas desde sus ventana rechazaban a los caballeros con tendencias políticas contrarias y las señoras ingresaron las sociedades dedicadas al exterminio de la democracia, considerada enemiga la religión. Todo esto antes de cualquier acción de la administración de López.

Es precisamente ese compendio de experiencias el que el investigador conecta con la participación del Valle del Cauca en el paro nacional. “El suroccidente, como lo planteaba el comienzo, se ha caracterizado por impulsar reformas estructurales. El resultado de todas estas movilizaciones populares en el siglo XIX es la consolidación de las principales bases del liberalismo, la abolición, por fin, de la esclavitud, la construcción del federalismo y la abolición de la pena de muerte. Esa transición permitió la movilidad social ascendente y la participación de grupos de personas que no habían podido participar históricamente. Qué interesante ver que el período actual las simula un poco y, guardando las debidas proporciones, encontramos un sector que se niega a reconocer que otros grupos de personas tienen derecho a participar y se rehúsa a reconocerles un lugar en la ciudad”.

De acuerdo con Carrero, se construyó en la ciudad un orden que desconoce los problemas estructurales: una élite que convierte a Buenaventura en un puerto y, en cuanto a Cali, crearon un espacio que se dinamiza única y exclusivamente hacia el occidente. Enfatiza en que la separación llega incluso al cambio discursivo, donde distinguen al oriente de Cali del oeste, mas no del occidente.

Más allá de sus particularidades internas, el suroccidente también ha vivido una desconexión del resto del territorio a través del conflicto armado, lo que lo ha volcado hacia una crisis humana, social y política. Al igual que en el siglo XIX, los grupos que reconocen su situación catastrófica empiezan a reclamar un espacio de participación, que obtiene como respuesta un rechazo por parte de las élites y algún sector de las clases medias.  El patrón de los términos para catalogar para inscribir a la gente en el marco de una categoría de anulación total de lo político, como vándalo, delincuente o criminal también se repite.

Por otro lado, el docente e investigador observa también un paralelo en las transformaciones de la protesta y sus reclamaciones, donde estas últimas traspasan el reclamo del derecho a trabajar o a la movilidad, y llegan a ser demandas que superan la capacidad de la institucionalidad del siglo XXI de representar políticamente a esas poblaciones. Estas poblaciones, al igual que en el siglo XIX, no son entendidas dentro del marco del formalismo liberal y por eso se manifiestan contra esas instituciones.

“Yo como persona podría decir no a los bloqueos y es aceptable como ciudadano, mas no como académico. Como profesional veo una forma de manifestarse, de reclamar. Veo que tiran piedra a la policía y dañan a la infraestructura pública, pero me surge la pregunta de qué representan las instituciones para esos grupos de personas. Quizá la policía, mientras Andrés Carrero llama a la policía y ellos atienden mi reclamación saludando con cortesía, ingresan a un barrio popular con otras maneras. Así, la percepción que ellos tienen de las instituciones es que no los representan porque su experiencia es distinta a la que se proclama en la Constitución y que se proclama en el marco del formalismo”.

El declive de las instituciones es consecuencia de administradores de lo público que se convirtieron en gerentes y no buscan el entendimiento de lo que vive la sociedad, además de sostenerse bajo el principio de formalismo liberal, incapaz de abrirse a estás otras formas de tramitar la vida. Sin embargo, desde la visión de Carrero, si el discurso liberal les beneficia, lo emplean. “Lo que plantean los de la primera línea es que son ciudadanos con derecho a participar y no han podido. Por otro lado, los administradores hablan de derecho a la libre movilidad”.

Así observa el historiador cuatro problemas de la democracia liberal, planteados por Pierre Rosanvallon, identificables en este momento histórico, así como en los anteriores que han caracterizado al suroccidente colombiano. El primero hace referencia a que el pueblo no existe sino a través de representaciones aproximativas y sucesivas de sí mismo, que en este caso significa que el pueblo representado la Constitución, que legisla y participa, no incluye a todos los ciudadanos.

El segundo problema consiste en que el régimen moderno instituye la igualdad política a través del sufragio al tiempo que plantea su voluntad de construir un problema racional, cuya objetividad implica la despersonalización. Esta situación implica especial gravedad en un pueblo donde el sufragio es el único espacio de igualdad política, pero éste no es entendido, reconocido o aceptado por las poblaciones, por lo que existen tasas muy altas de abstención electoral.

Además de estos problemas iniciales, se vive en una constante incertidumbre sobre cuáles son las formas adecuadas del poder social en el marco de la democracia, tanto la decimonónica como la que vemos hoy en día, sin importar su grado de madurez. La forma adecuada de poder social está inscrita en un formalismo y cuando la población se moviliza por fuera de él no se entiende o se rechaza. “¿Qué pasa cuando el número de gente movilizada supera la capacidad del control? Dado que es lo que hemos visto durante más de 30 días en Colombia -focalizándonos en ciertos puntos-Es necesario pensar cómo entender ese resurgimiento del poder popular, esa soberanía popular, y cómo tramitarla” agrega Carrero.

Y finalmente se plantea que la sociedad moderna tiende a una dualidad: por un lado, habla de la autonomía individual y privilegia todo el formalismo, pero, por otro, entiende la importancia del poder popular y procura la participación en el ejercicio del poder social.

En cuanto a las perspectivas, Andrés Carrero enfatiza en que hay una crisis de la representación en la que ni el presidente, ni los partidos, sindicatos y grupos tradicionales representan la movilización popular. Esa crisis se puede ver en dos grupos: los competidores dentro del marco del formalismo liberal -como los partidos y líderes de oposición- y integrantes de la primera línea que optan por otra manera por fuera de ese orden.

En ese sentido, el historiador ´plantea que veremos el surgimiento de una nueva forma de hacer política. “Es un hecho que Cali no va a poder ser gobernada de la misma forma como tradicionalmente se ha hecho. El formalismo no fue capaz de tramitar las demandas de unos sectores históricamente excluidos, no hay concejal que sea capaz de hablar con ellos”, enfatiza.

Complementa además que, en zonas de otras ciudades como el Portal de las Américas en Bogotá, se desbordó la capacidad del formalismo institucional para sentar a las poblaciones. “Si hablo de la situación en mi ciudad, Pereira, veo que los chicos de la primera línea y las personas que bloquean las vías no se sienten representados en el marco del formalismo, pero tienen agenda política, peticiones, una forma entender y vivir la ciudad”, complementó el historiador.

En consecuencia, menciona el paralelo con el siglo XIX para remarcar que esa coyuntura permitió la construcción de un nuevo orden social y que se esperaría entonces que el fenómeno que vivimos sirva también para encontrar una nueva forma de hacer política. Sin embargo, finaliza invitando a la reflexión frente a lo que, desde su visión, es la parte más compleja de esta transformación: qué forma de hacer política va a aparecer en este nuevo contexto.

¿Qué está pasando con la democracia en América Latina?

Tendremos un animado debate acerca de “¿Qué está pasando con la democracia en América Latina?”

En esta mesa redonda, serán discutidos los recientes fenómenos electorales de México, Chile, Ecuador y Perú.

Los panelistas invitados compartirán conclusiones sobre las elecciones, en lo relativo al proceso, participación democrática, escrutinio, cambios realizados y a las lecciones aprendidas, no solamente en términos políticos, sino en términos de la Administración Pública.

Panelistas:

• Prof. Freddy Mariñez (México)
• Prof. Ariel Ramirez (Chile)
• Prof. Fernando López Parra (Ecuador)
• Prof. Luis Solari (Perú)

Posteriormente, el prof. Edgar Varela presentará sus apreciaciones, comentarios e inquietudes acerca de las presentaciones de los panelistas.

Seguido por una hora de debates.

Moderador: prof. Ruben Dario Echeverry.

 

HOY Lunes 28, a las 4pm hora Bogotá.

El enlace de la sala ZOOM es: https://iias-iisa-org.zoom.us/j/6451117024

 

¡Les esperamos!

Historia de Regionalización sede Pacífico - Sexta entrega

Luís Augusto Quiñones Rodríguez
Director Sede Pacífico

En mi condición de actual director de la Sede Pacífico, reciban un cordial y caluroso saludo desde el Litoral de la esperanza y de las oportunidades, donde la presencia de la Universidad del Valle en toda su historia y con más énfasis en los últimos 35 años, con el desarrollo de sus ejes misionales de Docencia, investigación, extensión y proyección social ha contribuido al desarrollo social y económico de una región históricamente marginada posibilitando el acceso a la educación superior como verdadero factor de movilidad social. Nuestra tarea no termina, y antes por el contrario los retos son mayores cada día. Educación pertinente y de calidad, renovación constante de la oferta, innovación y creatividad en las practicas pedagógicas, avances en infraestructura y dotación, que permitan que el recurso humano de esta hermosa región tenga todas las oportunidades de mejorar sus condiciones de vida. Felices 35 años del Sistema de regionalización y de la Sede Pacífico.


LUIS AUGUSTO QUIÑONES RODRÍGUEZ
Director Sede Pacífico

 



Historia de la sede Pacífico

 

Como antecedente antes de la formalización por parte de la Universidad del Valle de la Sede Pacífico y del sistema de regionalización, es importante mencionar que por decreto presidencial de octubre de 1979, se le otorgo a Enrique Sinisterra O´byrne entre otros, adelantar un estudio sobre la factibilidad de establecer en Buenaventura programas de educación Universitaria. Él, en respuesta y como compromiso personal, con el apoyo de la CVC, presentó ante el ministerio de educación un documento sobre el estudio, el cual tenía la siguiente estructura: antecedentes, factibilidad geográfica, factibilidad académica, factibilidad operativa, factibilidad locativa, factibilidad financiera, factibilidad socio económica, recomendación final. En la recomendación final se planteaba que los estudios, permiten considerar la viabilidad de la iniciativa del Señor Presidente de la República Doctor Julio Cesar Turbay Ayala, de establecer en Buenaventura un centro de estudios Universitarios, orientados inicialmente a la Facultad de Ciencias del Mar (Biología Marina) y posteriormente a la Facultad de Ingeniería de Alimentos e Ingeniería Forestal, dependiente de la Universidad del Valle o de la Universidad Nacional de Colombia; y que se aprovechasen las facilidades locativas y financieras como consecuencia de la Construcción del Instituto Nacional de Educación Media Diversificada e intermedia Profesional (INEMDIP), local donde efectivamente funciona la Sede Pacífico, entregado inicialmente en Comodato por parte del Ministerio de educación y que a partir del año 2010 le fue titulado a la Universidad del Valle.

El inicio de la historia de la Universidad del Valle Sede Pacífico en el municipio de Buenaventura se remonta al año 1986, con el Programa de Regionalización creado por el Consejo Superior, que mediante el acuerdo 008 de septiembre 15, aprobó la expansión de la formación universitaria hacia otros municipios del Departamento del Valle. Es así como la sede Pacífico inicia sus funciones en el municipio de Buenaventura, el 20 de octubre de 1986.

La primera intervención docente de la Universidad del Valle en Buenaventura fue la gestión y presentación del programa a distancia que tuvo lugar en las instalaciones del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), abriendo labores desde el mes de septiembre de 1985, hasta el mes de octubre de 1986, cuando el alumnado fue trasladado al local que hoy ocupa en el Kilómetro 9 de la avenida Simón Bolívar, brindando entonces carreras de Tecnología en Alimentos y de Tecnología en Electricidad Industrial y de Potencia. La formación se ofrecía en dos ciclos: uno básico que se cursaba en la Sede, y otro profesional que se terminaba en Cali. Este ejercicio se realizó durante cuatro años; posteriormente los estudiantes realizaron su ciclo completo en las instalaciones de la Sede en Buenaventura.

Con la llegada del Doctor Francisco Pineda Polo como Decano, el programa a distancia de la Universidad del Valle que se desarrollaba en las instalaciones del SENA, fue trasladado e incorporado en servicios de la Sede Pacífico como programa de regionalización a distancia; los primeros Tecnólogos se graduaron en 1992. Con posterioridad al Doctor Pineda, la dirección de la Sede Pacífico estuvo a cargo de los siguientes profesores: Ana Julia Colmenares, Henry Vargas, Francisco Rodríguez, Jesús Glay Mejía Naranjo, Alonso Valencia Llanos, Guillermo Albornoz Ceballos, Fabio Martínez y actualmente Luis Augusto Quiñones Rodríguez. Igualmente el apoyo y la voluntad política de todos los rectores desde el doctor Harold José Rizo Otero, en cuyo periodo se concretó la creación del sistema de Regionalización en el año 1986, hasta la Actual Dirección del Doctor Edgar Varela Barrios, quien desde el inicio de su administración ha venido impulsando el proyecto de la Universidad del Valle y su sistema de regionalización como una sola Universidad, fortaleciendo a cada una de las Sedes, procurando el nacimiento de nuevos nodos y consolidando la regionalización de la Universidad.

La Universidad con su sede en Buenaventura también ha entregado numerosos programas de extensión, con la finalidad de ampliar, tecnificar y actualizar los conocimientos de los trabajadores y empleados de las diferentes actividades productivas, de servicios y comerciales que se llevan a cabo en el puerto, así como servicios de consultorías desde sus sedes principales y directamente desde la Sede Pacífico. Desde la Sede se han elaborado proyectos de consultoría importantes, como la construcción de la política de empleabilidad del Distrito, procesos de implementación de la ley 1617 o Ley de Distritos, el diagnóstico de la educación en el Distrito con la construcción de la política etnoeducativa, el estudio para el establecimiento, estandarización de procesos en la gestión administrativa de la Fundación Sociedad Portuaria Regional Buenaventura Fabio Grisales Bejarano, y el Proyecto de Fortalecimiento y articulación de la media técnica y tecnológica en logística integral, gestión portuaria y operación de Transporte Multimodal en Buenaventura, en colaboración con la Fundación Fabio Grisales Bejarano, la Sociedad Portuaria, la Alcaldía y el Ministerio de Educación Nacional. Ello solo por nombrar algunos de los estudios ejecutados durante estos 35 años; además de una amplia oferta de diplomados, talleres y conferencias, vinculándose directamente de esta manera con el mejoramiento de las prácticas productivas y de las habilidades del recurso humano de la región.

 


Otro de los múltiples espacios de participación que ha impulsado la Sede, es el Encuentro Universitario de la Cultura – Buenaventura Pacífico, que reúne todas las manifestaciones artísticas y culturares del suroccidente colombiano y de manera especial las del andén del Pacífico. En este evento participan grupos y artistas de artes plásticas, música, danza, teatro, cine; poetas, cuenteros, narradores, decimeros, entre otros. Además, se llevan a cabo exposiciones y seminarios académicos sobre temas de alto interés para la región; y artesanos y microempresarios presentan sus productos a la comunidad. Son de resaltar las Muestras Tecnológicas, que se vienen realizando desde hace varios años entre los programas de Tecnología en Sistemas y Tecnología en Electrónica, en la cual los estudiantes exponen no solo a la comunidad universitaria sino también a los estudiantes de colegios y otros centros de educación superior (Unipacífico, Sena) los mejores proyectos de fin de semestre; también se destacan las conferencias, los cursos, los foros, las competencias, las visitas técnicas, entre otras. Se realiza también el Encuentro de Pares Académicos de la Región en la Enseñanza de las Ciencias Naturales.

La sede Pacífico continúa creciendo y fomentando el desarrollo regional, especialmente en áreas sociales y culturales, pero también proporcionando avances en los sectores productivos de la zona. La Universidad ha sido en sus más 35 años de funcionamiento un espacio de acción y reflexión para que la comunidad se reconozca a sí misma, para lo cual potencializa todas sus capacidades al máximo, al tiempo que reconstruye su identidad y sus valores intrínsecos; prueba de ello fue convertirse en espacio permanente de trabajo de las dinámicas del paro cívico “para vivir con dignidad y en paz en el territorio” desde junio de 2017.

Por último, debemos decir que la Sede Pacífico de la Universidad del Valle en estos 35 años de existencia ha formado a 4.049 personas en educación superior en los niveles de especialistas, pregrado y tecnólogos que hoy hacen parte de la masa crítica de una ciudad que se sueña próspera y esperanzadora; de esta manera, la sede Pacífico ha dado la oportunidad de formarse a jóvenes que de otra forma no habrá podido pensar en un mañana, dadas las pocas oportunidades que la sociedad les brinda, y contribuyendo al desarrollo humano sostenible del litoral pacífico colombiano.

Premio a estudiantes de Arquitectura de la Universidad del Valle

El jurado de los Premios LafargeHolcim de América Latina quedó fascinado con este gesto arquitectónico decidido pero suave que intenta reparar una herida infligida en el paisaje por la explotación minera. La silueta del edificio se percibió como muy elegante y el mensaje que transmite es muy poderoso. El jurado aplaudió la ambición del proyecto de no solo proteger la biodiversidad sino también crear espacios educativos públicos para la ciudad de Bogotá. Los elementos estructurales y constructivos del invernadero parecían muy apropiados y evaluados exhaustivamente. El programa está bien organizado y es eficiente. Con todo, el jurado aplaudió al pabellón de invernaderos por su reflexiva y convincente integración en el paisaje y la arquitectura sofisticada y convincente que propone y que se erige como una celebración de la ecología.

 

Proyecto: Dosel protector en Colombia
Autores: Lina Fernanda Valencia Lozano, Juan Camilo Muñoz, and Jhon Janer Salazar Ruiz
Descripción: Un pabellón botánico en Bogotá cura el paisaje de las actividades humanas y ofrece un nuevo espacio público pedagógico y recreativo.

 

Tomado de: https://www.lafargeholcim-foundation.org/projects/protective-canopy

Falleció Yuri Alexander Poveda, profesor de la UTP

La Universidad del Valle lamenta el fallecimiento del docente de la Universidad Tecnológica de Pereira Yuri Alexander Poveda Quiñónez y envía un saludo de fraternidad, condolencia y solidaridad a todos los familiares, amigos y allegados de este investigador, así como a la comunidad académica de esa institución.

El docente e investigador Yuri Alexander Poveda Quiñónez era Matemático y Magíster en Matemáticas de la Universidad Nacional de Colombia y Doctor (Ph.D.) en Matemáticas de la Universidad de Buenos Aires.

Contaba con amplia experiencia docente, desarrollada en instituciones como la Universidad Tecnológica de Pereira.

Son varios los lazos que unen al profesor Poveda Quiñónez con la Universidad del Valle, fue un constante colaborador en los programas de pregrado, maestría y doctorado en Ciencias Matemáticas del Departamento de Matemáticas de nuestra institución. Participó tanto como director de estudiantes de doctorado como evaluador de tesis.

Así mismo, había sido designado por el CNA como par evaluador para el programa de Matemáticas dentro del proceso de renovación de la Acreditación de Alta Calidad de ese pregrado.

Fue uno de los principales gestores en la obtención del Registro Calificado del Doctorado en Ciencias, programa que ofrecen de manera conjunta la Universidad Tecnológica de Pereira, la Universidad del Quindío y la Universidad de Caldas.

El profesor Yuri Alexander Poveda Quiñónez será recordado por sus colegas, compañeros y estudiantes como un excelente ser humano, entregado a la docencia y a la calidad académica y que contribuyó a formar a numerosos investigadores y estudiantes, en quienes inculcó la pasión por el conocimiento y las matemáticas.

Comunicado Sistema Universitario Estatal (SUE)

Nuestro país enfrenta uno de los momentos más difíciles de su historia, la pandemia generada por el virus SARS-CoV-2 que sigue cobrando vidas humanas e impactando significativamente tanto el sistema sanitario como la economía. Unida a esta situación, la amplia movilización social ha puesto de presente grandes inconformidades, especialmente de los jóvenes que reclaman educación, empleo, cultura y oportunidades para un futuro incierto. En medio de las protestas ha emergido la polarización y la violencia como la vieja estrategia que fractura el tejido social y lacera el camino de la paz para lograr la anhelada reconciliación nacional.

En este contexto, los rectores del Sistema Universitario Estatal (SUE) hacen un llamado fraterno a todos los sectores sociales y al gobierno nacional para reafirmar y fortalecer los diversos escenarios de diálogo que han emergido en medio de la protesta social, de tal manera que las voces y propuestas de los manifestantes y jóvenes tengan respuestas concretas a través de políticas de Estado claras y efectivas. Una de las demandas centrales de los jóvenes que se han movilizado pacíficamente hace alusión al fortalecimiento de la educación como el camino más expedito para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El SUE ha trabajado arduamente para garantizar la educación superior pública de calidad como derecho fundamental de todos los colombianos, en este sentido hace un llamado de atención frente a los siguientes puntos:

1) Solicitamos al Congreso de la República considerar los argumentos que esbozamos en el concepto elaborado por el SUE en octubre del 2020, en el cual expusimos ampliamente las razones que justifican la impertinencia del proyecto de ley número 195 de 2019 Senado: “Por medio del cual institutos y centros de investigación reconocidos por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, estarán autorizados a obtener registro calificado de programas académicos de maestría y doctorado y se dictan otras disposiciones”, de aprobarse este proyecto se desconocerían los esfuerzos que las universidades realizan para conservar la acreditación y reacreditación de sus programas, además otorgarían un tratamiento diferencial que sitúa a las universidades en una posición de desventaja que no retribuye los esfuerzos académicos, administrativos y financieros que les demanda la acreditación de los programas de pregrado y especialmente de posgrado.

2) Se requiere la reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de Educación Superior, de manera urgente y prioritaria, de tal manera que se garantice la sostenibilidad financiera de las universidades públicas, para que las transferencias de la nación correspondan a los costos de operación de las instituciones y se reconozcan los impactos derivados del Decreto 1279 del 2002. El SUE radicará un proyecto de ley en esta dirección buscando un amplio consenso entre diferentes actores, el MEN y teniendo en cuenta los aportes de las Instituciones Técnicas Profesionales, Tecnológicas y Universitarias Públicas - ITTU.

3) Es indispensable revisar el modelo de medición de grupos, investigadores y clasificación de revistas Publindex, de tal forma que se priorice la promoción y el fortalecimiento de la investigación en el país para sostener los buenos resultados en los indicadores de calidad que las universidades han logrado en los procesos de acreditación con arduos esfuerzos, en medio de grandes dificultades financieras.

4) Se requiere la revisión de la nueva normatividad del sistema de aseguramiento de calidad, particularmente lo consignado en la Resolución 21795 de noviembre de 2020, por la cual se establecen los parámetros de autoevaluación, verificación y evaluación de las condiciones de calidad del programa para la obtención y renovación de los registros calificados, ya que abarca cambios estructurales y profundos que pueden desconocer la pluralidad de concepciones curriculares construidas en el país en el marco de la autonomía universitaria. La disposición transitoria contemplada en la norma es confusa y en la práctica implica la implementación inmediata de los resultados de aprendizaje generando una preocupante devolución de registros calificados que pueden poner en peligro la oferta académica que las universidades ofrecen en la actualidad.

5) El SUE solicitará la ampliación de plazo para las pruebas Saber Pro, dadas las distintas dificultades que se han presentado derivadas de la pandemia. Insistimos en la construcción de políticas de Estado que fortalezcan la educación superior pública y la calidad académica en virtud de mejorar los procesos formativos que adelantamos las universidades en materia de docencia, investigación y proyección social.

Consejo de Rectores.
Sistema Universitario Estatal SUE.
24 de junio de 2021

Escuela 'Formadores en Ciencias'

Entre el 4 y el 25 de septiembre se realizará la Escuela Formadores en Ciencias, un espacio de formación y actualización disciplinar en Química, Física, Matemáticas, Biología y Geociencias, dirigido a los docentes de instituciones educativas públicas de educación básica secundaria y  educación media*, de carácter gratuito.

*En esta primera versión se dará prelación a las instituciones educativas  con cercanía a las sedes regionales de la Universidad del Valle: Buga, Caicedonia, Cartago, Norte del Cauca, Pacífico, Palmira, Tuluá, Yumbo y Zarzal.

La Escuela Formadores en Ciencias es una iniciativa liderada por el Equipo de Decanatura de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle, junto con sus Sedes Regionales, la Asociación Colombiana de Facultades de Ciencias –ACOFACIEN, y el apoyo de la Universidad de Caldas, en la que se busca integrar a la Universidad con las instituciones de educación básica y media para contribuir al fortalecimiento y desarrollo del pensamiento científico en los niños y jóvenes de nuestro Departamento.

Los cursos se desarrollarán a través de capacitaciones mediadas por TIC, en sesiones semanales presenciales de cuatro (4) horas para cada área y durante cuatro fines de semana, los días sábado 4, 11, 18 y 25 de septiembre, entre las 8:00 a.m. y las 12:00 m. (hora Colombia), y serán  certificados por la Universidad del Valle y ACOFACIEN.

 

Inscripciones hasta: agosto 04 de 2021

Formulario de inscripción: https://forms.gle/CctYLS69EHXRMki2A

Más información: Oficina de Extensión de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Las artes deben conquistar las aulas

La Universidad del Valle abre el debate en una charla con el maestro Álvaro Restrepo.

Tomado de El Tiempo

¿Qué tan importante es la formación con artes en el ámbito educativo? Esta es una pregunta interesante y a la vez el motor de una buena cantidad de reflexiones, como las planteará el 24 de junio la charla virtual ‘Por las artes en las escuelas y colegios, organizada por la Cátedra Jesús Martín Barbero (JMB) de la Universidad del Valle.

El encuentro se enmarca en un proyecto desarrollado por la Universidad y el Departamento de Educación y Cultura de la Caja de Compensación Familiar Comfandi, de Cali, desde 2016, enfocado en la formación de docentes de primaria para promover el trabajo educativo con las artes.

La charla virtual comenzará a las 11 de la mañana y será transmitida por la cuenta oficial de Facebook de la Universidad del Valle. El invitado este jueves es el Maestro Álvaro Restrepo, uno de los referentes más importantes de la danza contemporánea en Colombia y director de El Colegio del Cuerpo, fundado en 1997 en Cartagena de Indias por él y la francesa Marie France Delieuvin el cual ha desarrollado un sólido trabajo de formación, investigación/creación, difusión y sensibilización a través de la danza.

En el encuentro se hablará del poder de las artes para el desarrollo humano de las nuevas generaciones. Como lo dijo el filósofo y analista cultural Jesús Martín Barbero, es deseable que ‘los niños y las niñas sean creativos en alguna de las múltiples potencialidades estéticas de los seres humanos’. Realmente, uno de los propósitos de la Cátedra JMB, es ser “un programa de acción dedicado a vincular el trabajo académico con las experiencias ciudadanas”, explica Maritza López de la Roche, directora de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle.

Asimismo, el maestro Álvaro Restrepo recalca la importancia de aportar al debate público sobre las artes: “Particularmente este es un tema que me interesa mucho, ya que llevo muchos años luchando porque las artes y la educación artística entren en el pensum de la educación tradicional de una manera seria y más intensiva de lo que se ha visto hasta ahora, ya que las artes siempre se han visto como unas áreas complementarias, como aleatorias, pero no como áreas esenciales”, explica y recalca que eso ha llevado a que la educación “sea incompleta y que no permite apelar a esas otras áreas de conocimiento relacionadas con la percepción, la intuición, la creatividad o la imaginación”.

Para él, se trata de cómo formar mejores seres humanos, más sensibles, más compasivos y empáticos. “Son áreas esenciales de la naturaleza humana”.

La invitación a Restrepo a este encuentro será un recorrido por su experiencia con El Colegio del Cuerpo, lo que las artes le aportan a la educación y esos descubrimientos que ha tenido no solo con los artistas, sino con la sociedad en general.

“Compartir lo que han sido estos 24 años de trabajo con las comunidades más vulnerables de Cartagena, a través de una educación con el arte y para el arte; y eso no es un tema de privilegiados (…) El arte es un derecho humano al que todas las comunidades tienen derecho y es lo que realmente transforma”, comenta.

La charla con Álvaro Restrepo es el primer encuentro dentro de ‘Por las artes en las escuelas y colegios’, dirigida a educadores, artistas, estudiantes y padres que quieran profundizar en los beneficios de las artes para las nuevas generaciones. El próximo 8 de julio estará en conferencia virtual la joven bailarina y docente Marelize Van Heerden, quien abordará la experiencia de formación de docentes de primaria en artes en la Universidad Nelson Mandela.

La Cátedra Jesús Martín Barbero se fundó con el propósito de mantener vivo su legado. El maestro falleció el pasado 12 de junio en Cali.

Jesús Martín Barbero: un tribuno romano en el trópico

El gran intelectual fue una figura fundamental para todas las escuelas de comunicación social.

Por Hernán Toro, docente de la Escuela de Comunicación Social de Univalle.
Tomado de El Tiempo

La muerte de Jesús Martín Barbero, filósofo, antropólogo y semiólogo, profesor universitario, el pasado 12 de junio en Cali, desató una avalancha de comentarios elogiosos a través de las redes sociales, las versiones digitales e impresas de los diarios, los comunicados de duelo de instituciones consagradas a la comunicación y el periodismo de América Latina y de personas que le conocieron a lo largo de su fructífera y apasionada vida profesional. Fue autor de una veintena de libros, incontables artículos publicados en revistas especializadas del continente y de España, gestor de proyectos y de programas en Colombia y en un buen número de países latinoamericanos, protagonista de una infinidad de conferencias y participante en cuanto foro había para confrontar públicamente sus visiones.

Es muy probable que la etapa más fructífera de su vida intelectual haya transcurrido en Cali, en la Universidad del Valle, donde fundó la Escuela de Comunicación Social a mediados de los años 70. Se jubiló a finales de los años 90, pero su legado es imborrable e innegable. Jesús Martín Barbero trazó el camino de la Escuela de Comunicación Social, reconocida varias veces como la mejor de Colombia, con una espada de luz.

Sus alumnos recuerdan de él sobre todo los silencios que provocaba en sus cursos. Se detenía en medio de una reflexión, y las moscas dejaban de volar, las hojas de los árboles de caer y los estudiantes suspendían por algunos minutos más la satisfacción de sus urgencias fisiológicas. Podía hablar por 4 horas sin percatarse de que el tiempo pasaba.

Planteaba paradojas, retos, visiones nuevas que chocaban con las comúnmente aceptadas, todo con un tono enardecido de orador de plaza pública. Quienes dictábamos cursos en salones aledaños no podíamos no escuchar sus intervenciones vehementes, enfáticas y casi rabiosas, y algunas veces suspendíamos nuestras clases para escuchar, risueños y cómplices, alcahuetas casi, lo que se tramitaba al lado. Todo parecía resumirse en este principio: los fenómenos de la comunicación no podían reducirse a los agenciados por los medios. El Departamento de Ciencias de la Comunicación se convirtió, bajo su conducción intelectual y ética, en un hervidero de ideas y de propuestas novedosas que puso en entredicho la base conceptual de los programas académicos del país.

Sus estudiantes salían entusiasmados a visitar plazas de mercado, cementerios, bares, bailaderos de salsa, estadios de fútbol, juntas de acción comunal, supermercados, iglesias, recodos del río Cauca de donde los trabajadores extraían arena, con el propósito de entender de qué manera la gente se comunica en lugares así. Cargados de cámaras fotográficas, filmadoras manuales, grabadoras de sonido, carnets de notas, y sobre todo con la sensación de estar emprendiendo un lance emocionante, partían hacia la aventura. Es decir, hacia lo desconocido, hacia lo imprevisible, como corresponde a la etimología de la palabra "aventura". Uno de los gestos de Jesús que sus estudiantes conservan reverencialmente en su memoria son las notas al margen de los escritos que le presentaban, que muchos guardan en sus archivos personales como verdaderas reliquias paganas.

¿Cuál pudo haber sido esa piedra de toque que desencadenó la afluencia de nuevas concepciones en los estudios de comunicación en Colombia y en América Latina? Quizás la respuesta esté contenida en una experiencia que tuvo Jesús y otros colegas en los primeros años de la Escuela en una sala de cine de Cali durante la presentación de la película mexicana La de la mochila azul (1979, con Pedrito Fernández). Muertos de la risa a causa de las truculencias emocionales y de las ridiculeces personificadas en la película, el grupo de intelectuales fue interpelado a viva voz por un espectador energúmeno, quien, con el apoyo iracundo de otras personas, los amenazó con sacarlos a patadas de la sala si seguían burlándose de lo que ocurría en la película.

Jesús relató en diversos sitios que, a partir de ese momento, no pudo estar atento a lo que acontecía en la pantalla, sino en discernir qué había visto el público y en lo que él y sus colegas no habían visto. Días después, Jesús le pidió a uno de sus alumnos que asistiera a la presentación de la película y entrevistara a las personas a la salida. “¿Qué fue lo más importante que usted vio en la película?”, le preguntó el estudiante a un viejito que acababa de abandonar la sala. “El burrico”, respondió. “¡¿El burrico?!”, reaccionó el estudiante. “Sí, sí”, insistió el viejito, “el burrico que pasa por la plaza”. El estudiante tuvo que asistir por segunda vez a la proyección de la película para ver por fin un burro que transitaba cansino tirado del cabestro por un campesino al fondo de una imagen cuyo primer plano estaba ocupado por una pareja de enamorados que se confesaban apasionadamente su ardiente amor. “Ellos ven una cosa, nosotros otra”, concluyó Jesús. ¿Cómo olvidar las charlas a gritos y a carcajadas en la cafetería de la Librería Nacional acerca de la telenovela Gallito Ramírez, que examinábamos con pasión escandalosa, ante la mirada sorprendida e incrédula de la respetuosa y callada clientela que tomaba té helado?

Leerlo requiere de la artesanía del repaso, del resaltado, de la toma de apuntes, de los mapas. Jesús fue un guía de primera importancia para orientarnos acerca de los problemas que debíamos investigar, las lecturas que requeríamos hacer, los énfasis que debíamos resaltar. Con Jesús aprendimos a interrumpirnos en las discusiones, a hablar a gritos, a tratar de persuadir al otro con vehemencia.

Su escritura es densa y curva, categórica, plena de referencias textuales, pero su oralidad era tremendamente fuerte y convincente. Parecía un tribuno romano enardecido. Vehemente, categórico, furioso. Era también un excelente lector, y quienes recibimos su influjo vemos allí también una prodigiosa donación de la vida. Viniendo de alguien como el autor de este artículo que admira a Borges por muchas razones, pero sobre todo por haber escrito esa magnífica frase que dice “Que otros se jacten de los libros que han escrito. Yo me enorgullezco de los que leído”, resaltar ese rasgo lector de Jesús no es un hecho en absoluto nimio.

La creación de la “Cátedra para el desarrollo de la Comunicación Social Jesús Martín Barbero”, hecha en 2012 por la Universidad del Valle (es decir, 16 años después de su jubilación), es solo una muestra de más de su importancia.

Jesús se sintió bien en Colombia desde su llegada. Le atraía mucho el desorden, la multiplicidad de culturas, la polifonía de sus calles, la diversidad geográfica, las singularidades de su lengua (que él evocaba muerto de la risa, con sus equívocos de sentido: “¿Le provoca un tintico?”, frase incomprensible para él -el tintico lo hacía pensar en un vino tinto- dicha por una casera el primer día en que despertó en Colombia). Su encuentro en la vida con Elvira Maldonado, una santandereana risueña de armas tomar y excelente sentido del humor, consagró su anclaje en este país, ratificado luego con el nacimiento de sus hijos Alejandro y Olga. Estaba claro que Colombia sería el país de su vida y de su muerte.

A partir de los años 70, cuando se trasladó de una vez por todas a este país, Jesús introdujo en el ámbito nacional perspectivas analíticas que problematizaron la visión imperante sobre los fenómenos de la comunicación social, cuestionó la naturaleza de los programas académicos que entonces reinaban en las universidades, obligó a repensar el perfil profesional de los egresados de las facultades de comunicación social.

Cuando las facultades de comunicación social de toda América Latina concebían sus curriculums académicos centrados alrededor del periodismo, que ellas asimilaban a la comunicación, Jesús planteó un programa de estudios en torno a los procesos comunicativos que se desarrollaba de manera viva entre la gente de todos los sectores de la sociedad. Las repercusiones y ecos de sus impugnaciones epistemológicas alcanzaron entonces los espacios académicos de otros países de América latina y el Caribe y luego -como invitado- se desplazaba con regularidad y fascinación desde México hasta Brasil, desde Ecuador hasta Chile, desde Perú a Argentina.

Jesús -que nació en Ávila en 1937- nunca dejó de ser español hasta las raíces. Las reuniones con él parecían discusiones en un bar de obreros de la construcción de Vallecas, el conocido barrio popular de Madrid. Nunca dejó de ser español, por más que haya recibido el título de ciudadano colombiano -ofrecido por el gobierno colombiano y no solicitado por él: era su punto de honor-. No perdonaba la siesta, esa saludable práctica genética española; era hincha a morir del Atlético de Madrid -en todo caso, era impensable que lo fuera del Real Madrid: un espíritu anarquista no puede compartir jamás valores de la realeza-; se podía inferir por sus comentarios que seguía al dedillo la marcha de los asuntos de sociedad en España, para lo cual veía cada día, como en un rito matinal religioso, los noticieros de la televisión española de la cadena Ser. Cuando al vaivén de sus tantos viajes a España por razones académicas, que él aprovechaba para duplicarlas por un fin de semana en razones personales, viajaba a Ávila, a compartir en la barra de un algún bar estruendoso con sus amigotes de infancia los recuerdos de una etapa de sus vidas marcada por los estragos de la guerra civil.

"Chus", le llamaban sus amigos, entre los cuales se encargó siempre de destacar con especial afecto al anarquista del pueblo. Releía con frecuencia a los hermanos Manuel y Antonio Machado, y recordaba con tristeza el exilio y muerte de Antonio en Colliure, Francia. Hace poco, al saludarlo antes de que él dictara un seminario para profesores de la Universidad del Valle, minutos después de haber visto el partido Barcelona - Atlético de Bilbao por la Copa del Rey en el lobby del hotel donde se hospedaba, explicaba las características técnicas del partido y su desarrollo ¡asociándolos a los problemas autonómicos de España! De Jesús privilegio su imagen concentrada en un radio transistor, de ésos que todavía existían hace unos veinte años, mientras se acercaba al edificio de Comunicación Social; cuando nos cruzamos, separó el radio de su oreja enrojecida por la presión y me dijo, henchido de orgullo: “¡Ah, el navarro ése!”. El “navarro ése” era Miguel Indurain, imbatible en el Tour de Francia, cuyas etapas él seguía con fervor.

Hace dos años, en abril de 2019, algunos profesores nos desplazamos a Bogotá con el fin de rendirle un homenaje personal y privado a Jesús, de quien sabíamos que no se encontraba en condiciones de viajar a Cali. Era un homenaje que tenía el sabor de una despedida. El ambiente estuvo, sin embargo, distendido y alegre. Jesús se veía muy contento, y en cierto momento se puso a cantar en voz baja y con los ojos semicerrados y dirigidos al pasado, a mi lado, sin un motivo aparente, la letra de la canción de Georges Moustaki "Ma liberté", que tanto amaba: "Ma liberté/ devant tes volontés/ mon âme était soumise./ Ma liberté/ je t'avais tout donné/ ma dernière chemise". Jesús era un hombre libre; por su libertad, era capaz de entregar hasta su última camisa. Luego leyó unos poemas suyos, que llevaba manuscritos. En dos o tres ocasiones tuvo que detener la lectura pues las lágrimas le impedían continuar. Eran poemas que hablaban de sus años de infancia y adolescencia en Ávila, y en los que no faltó la mención al anarquista de su alma.

Que su trabajo, hecho visible en sus portentosas conferencias, en numerosos libros e innumerables artículos, en proyectos académicos materializados en distintos países latinoamericanos sea reconocido internacionalmente, da a entender el orgullo que sentimos, profesores y estudiantes, al haber sido sus alumnos.

Depositamos estas palabras como flores rojas en su tumba.

 

Historia de Regionalización sede de Zarzal - Quinta entrega

CECILIA MADRIÑAN POLO
Directora Sede Regional Zarzal
Universidad del Valle

 

La conmemoración de los 35 AÑOS DEL SISTEMA DE REGIONALIZACIÓN, constituye el momento oportuno para agradecer y exaltar la iniciativa de la creación de este sistema regional, que constituyó una verdadera transformación del municipio y la zona de influencia, donde están ubicadas las 9 sedes regionales de la Universidad del Valle; agradecimientos extendidos a todas las entidades e instituciones públicas y privadas, a los hombres y mujeres, que dejaron su huella e impronta, a toda la comunidad en general que creyó y apoyó este proyecto de gran envergadura, que posibilitó que las comunidades contaran con un espacio para la Educación Superior de Alta Calidad en sus regiones. A toda la comunidad universitaria por su ardua labor, dedicación y compromiso con la institución, que nos ha valido el reconocimiento nacional e internacional.

 

CECILIA MADRIÑAN POLO
Directora Sede Regional Zarzal
Universidad del Valle

 


 

Adecuación de espacio donado por la Administración Municipal,
en el barrio Bolívar. Primer semestre de 1986

 

Mediante el acuerdo No. 008 del 15 de septiembre de 1986, el Consejo Superior de la Universidad del Valle crea el Sistema de Regionalización, con el propósito de la descentralización de la Educación Superior y que los jóvenes de la provincia tuvieran la oportunidad de realizar sus estudios tecnológicos y profesionales. Es así que se abren las diferentes sedes regionales; la Sede Zarzal inició labores el 20 de octubre de 1986. La apertura de la Sede en el municipio se dio gracias a muchas voluntades, entre ellas que la propuesta fue bien recibida por la comunidad zarzaleña, diversos sectores, dirigentes políticos, cívicos y sindicales, el apoyo del señor Alcalde Ramón Ignacio Atehortúa, la Fundación Universidad del Valle Sede Zarzal, y el señor Rector de la Universidad del Valle doctor Harold Rizo Otero, impulsor del programa de Regionalización y al primer Decano profesor Álvaro Perea.


Infraestructura física

La administración municipal entregó un espacio para iniciar labores académicas en la escuela General Santander, en el barrio Bolívar; con el crecimiento de la población estudiantil y con el propósito de ampliar la oferta académica se proyecta la remodelación de la planta física, se construye un edificio de 3 pisos, cuya terminación se da en el año 1993 y donde los recursos económicos para tal fin se obtuvieron a través de la Universidad del Valle, Fundación Universidad del Valle Sede Zarzal, el municipio de Zarzal, la Gobernación del Valle del Cauca, Comunidad Universitaria, sector empresarial, entre otros.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Sede Bolívar, 1993


Continuando con el crecimiento el 1º de septiembre de 2008 se da apertura a un nuevo edificio al frente de la Sede Bolívar, para el funcionamiento de la biblioteca Víctor Manuel Patiño Rodríguez, cuyo nombre fue escogido en consenso con la comunidad en honor al reconocido científico zarzaleño. El lote de 400 m² fue adquirido en 1993, su construcción fue financiada con recursos de estampilla Pro-Univalle, cuenta con una excelente dotación de muebles, equipos de cómputo y renovación de material bibliográfico gracias a los apoyos recibidos. Esta dependencia ofrece diferentes servicios bibliotecarios y hace parte de la Red de Bibliotecas de Regionalización y la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Biblioteca Víctor Manuel Patiño Rodríguez, 2008


El espacio en la Sede Bolívar se hacía insuficiente para responder a la demanda de la comunidad de los municipios de influencia, Roldanillo, Bolívar, El Dovio, La Unión, La Victoria, Toro, Obando, Versalles, y por supuesto Zarzal, lo que motivó a gestionar ante la Administración y el Concejo del municipal la donación de un lote, solicitud que fue bien recibida y por la que finalmente el 1° de abril de 2011 fueron entregadas las escrituras del lote de 4 hectáreas (9.998 m²), donde actualmente se encuentra construido el Campus Las Balsas. En el año 2018 se recibe la 1ª Etapa, con un área construida de 8.157 m² y que consta 13 aulas, 4 salas de sistemas, 1 sala de juntas, 4 oficinas de profesores, 2 oficinas de bienestar universitario, 2 consultorios (odontológico, enfermería), servicio de fotocopiado, cafetería central, piscina, plazoleta y senderos, comedor, canchas deportivas. Iniciando labores en el año 2019, uno de los logros más importantes para la comunidad universitaria y para la región Agrópolis del Norte.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Sede Las Balsas, 2018


Programas académicos de pre y posgrado

La apertura de las clases inicia con 93 estudiantes matriculados en los diversos ciclos de fundamentación: Ciclo A (Ciencias Naturales), B (Ciencias Sociales - Humanas), C (Ingenierías), cursando los primeros 4 semestres en la Sede y continuando su pensum académico en Cali; simultáneamente también se ofrecían los programas Tecnológicos modalidad a Distancia: Tecnologías en Alimentos, Electrónica y Sistemas de Información.

La modalidad de los Ciclos de Fundamentación se mantuvo durante 6 años consecutivos, y en el año 1989 se da la apertura de los programas terminalesen la Sede con las Licenciaturas en Literatura y Ciencias Sociales, la primera Especialización en Ciencias Sociales - énfasis en Historia de Colombia, los programas de la Facultad Ciencias de la Administración: Administración de Empresas y Contaduría Pública en el año 1992 jornada nocturna y las Tecnologías en Electrónica, Alimentos, Sistemas de Información, modalidad presencial, diurnas y nocturnas; para ir completando el abanico de programas se abre el programa de Trabajo Social, en el año 2006, logrando fortalecer los vínculos entre la academia y la comunidad, dinamizando diferentes procesos sociales, en el año 2016 con una gran acogida inicia el programa de Ingeniería Industrial, jornada diurna, junto con la Tecnología en Dirección de Empresas Turísticas y Hoteleras y en el año 2019, la Licenciatura en Matemáticas.

Con el propósito de cumplir con las necesidades de la comunidad académica en constante crecimiento, a la fecha se cuenta con 11 programas de pregrado aprobados, 5 de posgrado y un promedio de 1.500 estudiantes activos.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Sede Las Balsas, 2019


Bienestar Universitario

Desde el año 2003 se viene fortaleciendo Bienestar Universitario, contribuyendo a la formación integral de la comunidad universitaria, impulsando programas de salud, recreación y deporte, desarrollo humano y promoción socioeconómica. Además de los servicios que ofrece, cuenta con 2 programas:

Programa Padrinazgo y Comedor Universitario. Resaltamos que estudiantes de nuestra Sede, han representado a nivel nacional e internacional a la Universidad del Valle, también en las diferentes jornadas de los Juegos Deportivos Intersedes se han obtenido muy buenos reconocimientos; en el año 2019 correspondió a Zarzal organizar los VII Juegos Deportivos Intersedes, con el honor de quedarse con el galardón de Campeón, donde participaron 886 deportistas de todas las sedes regionales de la Universidad del Valle.

En cuanto a la realización de eventos y actividades culturales, cabe mencionar que la Sede Zarzal fue pionero en organizar el Encuentro de Coros (1988 al 90), el Primer Encuentro de Teatro Universitario (2010) con el apoyo del Ministerio de Cultura, además impulsar los “Coloquios de los Jueves”, exposiciones de pintura, grupos de danzas, recitales de poesía, conferencias. A través de la Biblioteca, también se coordina una variedad de actividades culturales, con el apoyo del área Cultural de la División de Bibliotecas y las demás Bibliotecas del Sistema de Regionalización, eventos como lanzamiento de libros, presentación de escritores, conferencias, conversatorios, exposiciones itinerantes, cine club regional “Jueves de Cine”, cine foros, fomento a lectura y la escritura, través de los talleres de Escritura Creativa Ítaca, de la Red Relata, adscrito al Ministerio de Cultura.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Juegos Intersedes, 2019


Vinculación con la sociedad

Se cuenta con programas como Extensión y Proyección Social; en el año 2019 ofreciendo cursos cortos y diplomados constantemente; ha logrado importantes vínculos con las empresas y las diferentes entidades públicas de la región, a través de convenios de cooperación. Este programa fue auditado por el Icontec con el propósito de certificar la Calidad Institucional, visita en la cual la Sede Zarzal obtuvo una excelente valoración. En la gestión con egresados se ha tenido la oportunidad de actualizar los datos, la población egresada de la Sede desde 1992 hasta el primer semestre del 2021 corresponde a un total 2.277 graduados en los diferentes programas académicos; esta dependencia se encarga también de otras actividades como la bolsa de empleo, las jornadas de empleabilidad y el encuentro de Egresados que se realiza anualmente, y que en el año 2019 llegó a su X versión.


Investigación

Con el ánimo de incursionar en actividades para incentivar la investigación, se llevaron a cabo proyectos como CIADUV, desarrollados en las fincas “La Corcova y el Vergel”, y con el apoyo del Centro de Educación Popular CAEPA, en el corregimiento Limones a 8 minutos del casco urbano.

Desde el año 2018 el Grupo GEDESC (grupo de Investigación Empresarial, Desarrollo Social y Cultural) consolida varios proyectos de investigación, a saber: 9 artículos publicados, 8 libros y capítulos de libro, 36 ponencias nacionales e internacionales, 18 estrategias de participación ciudadana, 5 proyectos de investigación aprobados, 51 trabajos de grado finalizados, 1 creación de redes de investigación, 2 ediciones del boletín informativo electrónico, también lidera diferentes eventos académicos, entre ellos: Revoluciona, Encuentro Regional de Desarrollo Regional, EIFA, RREDSI. Continuando con la Investigación e Internacionalización, desde el año 2017 la Sede Zarzal gestiona la participación en el programa Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Investigación y el Posgrado del Pacífico (Delfín), y desde el año 2020 se le encargó la Consejería Técnica de la Universidad del Valle y la delegación del Departamento a la Sede Zarzal. El 27 de julio de 2020, el Centro InterUniversitario de Desarrollo CINDA (Santiago de Chile) y la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) expiden constancia a la Universidad del Valle manifestando que ha cumplido con los criterios de evaluación exigidos para identificar el programa Delfín como una buena práctica, de acuerdo con la comisión internacional de evaluadores externos.

 

Estudiantes de intercambio programa DELFIN, 2019