Mensaje de la Rectoría a los estudiantes de la Universidad del Valle

Desde la Rectoría hacemos un llamado a las autoridades que correspondan para garantizar el respeto de la vida e integridad de los participantes de las manifestaciones pacíficas que realizan estudiantes, artistas, colectivos de mujeres, afros, defensores de derechos humanos, brigadas de salud, y en general organizaciones nutridas por la diversidad social, cultural y política.  En esa diversidad aparecen nuestros estudiantes de las once sedes de la Universidad del Valle como actores solidarios en esta coyuntura.

Enfatizamos que la movilización de estudiantes dentro del paro ha sido pacifica, y que los errores en su interpretación llevan a escenarios de violencia que no se pueden repetir, como sucedió el 23 de abril con el campamento de estudiantes en la Sede Meléndez que por decisiones propias de una asamblea estudiantil hacían reclamos. Tal error lo reconoció igualmente la señora Gobernadora Clara Luz Roldan. Por eso, pedimos respeto por los estudiantes de Univalle, y la no criminalización de la protesta social. No deben presentarse hechos de detención o procesos jurídicos en contra de nuestros estudiantes, que en calidad de líderes sociales han aportado a la comunidad movilizada con personal de derechos humanos, brigadas médicas y demás ítems dentro de la protesta pacífica. Por supuesto, ellos tienen derecho a su buen nombre y a no ser perseguidos de ninguna manera por pensar diferente y por proveer de acciones humanitarias a un país que necesita atención y dignidad.  Por ello cuentan con nuestro apoyo jurídico,  de bienestar y de derechos humanos.

Esperamos aportar cómo institución mediadora del conflicto, así mismo dialogar para resolver las necesidades expresadas por nuestros estudiantes dentro de la Universidad. En medio del caos, la comunidad universitaria debe estar congregada para apoyar a la sociedad que nos da el privilegio de recibir educación pública. La universidad pública debe abrirse a sus estudiantes, esperando superar paulatinamente y de manera colectiva esta coyuntura. Es así como la Institución apoyada en la Resolución de Rectoría No. 2707 de Octubre 26 de 2007, cuenta con un Comité de Derechos Humanos cuyo objetivo es conocer y coordinar con el Ministerio del Interior y las demás entidades encargadas de la protección de los Derechos Humanos, (Fiscalía, Unidad Nacional de protección, Unidad de derechos humanos, Policía, Defensoría del pueblo) las gestiones dirigidas a atender los casos que afecten o puedan llegar a afectar la integridad física de la comunidad universitaria.

Es necesario y urgente priorizar la vida por encima de todo. En este momento, resulta fundamental desescalar el conflicto, velar por el respeto de los derechos humanos y retomar el camino de las negociaciones tanto en el nivel central como en los distintos espacios territoriales de nuestro país. Las universidades colombianas queremos contribuir en ello desde el principio siendo mediadoras para la paz y las soluciones que se requieran; la academia tiene un rol de acompañamiento y asistencia de los derechos humanos que garantice la defensa de los espacios territoriales, promoviendo y acompañando el diálogo nacional. 

Desde la Rectoría hemos propiciado no sólo el diálogo con los jóvenes, al lado de las demás universidades y la iglesia católica, sino que estamos avanzando con distintos niveles del Estado y con sectores de la economía para apoyar un plan de choque para fomentar el empleo para los jóvenes, con el fin de buscar que sus inconformidades sean atendidas por la vía dialogada, buscando garantías para el ejercicio de estas interlocuciones. 

Hoy, como un univalluno más, me manifiesto dispuesto a apoyar, enmendar y fortalecer a nuestra querida Universidad del Valle. Debemos ser líderes en el respeto al Estado Social de Derecho, a la protesta pacífica y a utilizar el diálogo y la negociación como los principales mecanismos para resolver nuestras diferencias en medio del conflicto que atraviesa nuestro país.

 

Edgar Varela Barrios
Rector
Cali, 31 de mayo de 2021

Historia de Regionalización sede de Palmira - Segunda entrega

 

La Universidad del Valle le ha apostado al desarrollo de la región, en concordancia con su misión ha dado un lugar preponderante a su relación con el entorno académico, social, político, ambiental, cultural y económico de la región, mediante el direccionamiento de procesos de formación, investigación y proyección social guiados por el principio de responsabilidad y compromiso social con el entorno. Desde su creación, la sede de la Universidad del Valle en Palmira ha tenido una presencia de impacto altamente significativo para la región, favorecido por su localización estratégica en el área de influencia de un corredor científico-tecnológico de carácter BIO, y su relación con instituciones de alto nivel científico como el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (AGROSAVIA), el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar (CENICAÑA), la Universidad Nacional de Colombia, y las entidades del sector industrial de su entorno.

De otro lado, se resalta que, en el desarrollo de su proceso de formación, la población objeto no solo corresponde a estudiantes de la ciudad de Palmira y municipios aledaños, sino también a aquellos provenientes de otras regiones del país, como de los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño, Huila y Bogotá D.C. La mayoría de nuestra población estudiantil procede de colegios públicos pertenecientes a los estratos 1 y 2, lo que permite resaltar la importancia de la Sede en su zona de influencia, puesto que se convierte en alternativa viable para los estudiantes que además de asumir costos de ingreso de matrícula, también deben superar las restricciones económicas generadas por los desplazamientos y la manutención que implica el estudiar en un municipio diferente al de origen.

 

NORBETO URRUTIA COBO PH.D
Director Universidad del Valle Sede Palmira

 


 

 

 

El 15 de septiembre de 1986 la Universidad del Valle Sede Palmira inició sus labores en salones prestados de varias escuelas como la Jorge Eliécer Gaitán, la Jesús Obrero, los colegios Politécnico y Raffo Rivera.

 

 

Con la colaboración de la Fundación Universidad del Valle Sede Palmira se consiguió un lugar en los Laboratorios Integrados, contiguo al Colegio Raffo Rivera, en el que se acondicionaron salones y oficinas.

En el año de 1997 el espacio era insuficiente para albergar a 1.400 estudiantes aproximadamente, lo que llevó, con apoyo de los profesores, a salir a las calles a protestar por el incumplimiento de la Administración Municipal frente a los compromisos adquiridos, entre los que se incluía destinar una edificación para el funcionamiento de la Sede de la Universidad.

 

 

Durante el mes de abril de ese año, las clases junto con los pupitres se trasladaron al Parque de Bolívar en medio de arengas en contra del Gobierno Nacional y Municipal. En vista de la desatención y bajo la amenaza de la paralización de las actividades académicas, pacíficamente se tomaron el Hemiciclo del Concejo de Palmira. Esto fue un golpe mediático efectivo que consiguió que al menos se dispusiera de un lugar “inesperado” para el funcionamiento de una universidad: el Coliseo de Ferias Álvaro Domínguez Vallecilla al sur de la Ciudad.

Para el año 2001, el Ingenio Manuelita había donado un lote de 5 hectáreas en el sector La Carbonera del Barrio Zamorano, al norte de la Ciudad; hecho que se concretó con la firma de las escrituras en el año 2004. Para el año 2006, el Consejo Superior de la Universidad aprobó una Adición Presupuestal de $3.300 millones de pesos para el inicio de las obras del primer bloque de edificios de la nueva Sede, sumado a los aportes otorgados por el Gobierno Nacional y Departamental.

 

 

Finalmente, en los primeros meses del año 2009, la Comunidad Universitaria de la Sede se trasladó definitivamente a el Campus La Carbonera y se inauguró oficialmente el 11 de junio de ese año con la presencia de las autoridades Departamentales y la dirección Universitaria.

En la actualidad la Sede Regional Palmira se ha convertido en el centro de excelencia de formación en educación superior del suroriente del Departamento del Valle del Cauca, con 8 programas Tecnológicos, 6 Profesionales y 1 Programa de Posgrado.

Programas Tecnológicos:

  • Tecnología en Sistemas de Información
  • Tecnología en Alimentos
  • Tecnología en Electrónica Industrial
  • Tecnología en Construcciones Soldadas
  • Tecnología Agroambiental
  • Tecnología en Agroforestería
  • Tecnología en Gestión Logística
  • Tecnología en Movilidad y Seguridad Vial
  • Tecnología en Mantenimiento de Sistemas Electromecánicos

 

Programas Profesionales:

  • Administración de Empresas
  • Contaduría Pública
  • Ingeniería Industrial
  • Psicología
  • Licenciatura en Educación Física y Deporte
  • Licenciatura en Literatura
  • Programa de Posgrado
  • Maestría en Gerencia de Proyectos
  • Maestría en Didáctica de la Literatura


El Campus la Carbonera cuenta con 17 salones de clase con capacidad para 60 estudiantes en promedio, 2 aulas para posgrados, biblioteca, 2 salas de sistemas, 1 auditorio, 3 unidades odontológicas, área de atención primaria en salud, consultorio para la atención psicológica, almacén, 2 canchas múltiples, cancha de fútbol, cancha de arena, gimnasio al aire libre, 5 laboratorios: Química, Biología, alimentos, Electrónica, y Física; y con zonas para prácticas de campo para los programas de Tecnología Agroambiental y Agroforestería.

 

 

Actualmente se está adelantando la construcción de un segundo edificio con un área de 2900 metros cuadrados, el cual contará con una biblioteca de 2 niveles, ascensor, espacios de estudio y 11 aulas de clase; con un costo total de $9´825.000.000, financiado con Recursos del Sistema General de Regalías y propios; esta construcción hace parte del plan plurianual de inversiones 2017-2020 y permitirá el aumento de la cobertura educativa, la oferta de programas de pre y posgrado, el fortalecimiento de las capacidades investigativas, científicas, de proyección social y de preservación del medio ambiente.

En el momento, se encuentra en etapa de adecuación técnica y física el Laboratorio de Fisiología del Deporte y Alto Rendimiento; laboratorio concebido con proyección no solo regional sino nacional e internacional.

 

 

En el mediano plazo, teniendo en cuenta la vocación Bio-agroindustrial del entorno y los desarrollos científicos tecnológicos de la institución, se proyecta la construcción del Centro de Investigación en Biociencias y Bioindustria como una respuesta y contribución institucional a los lineamientos de la Misión Bioeconomía, por la cual “se propone aportar soluciones al gran reto de generar crecimiento sostenible para Colombia diversa, productiva y equitativa”.

La Revolución Haitiana en Changó, el gran putas

La Revolución Haitiana, uno de los eventos más importantes del mundo colonial y que va a influenciar de manera significativa la diáspora africana, influyó en la novela “Changó, el gran putas” del escritor afrocolombiano Manuel Zapata Olivella.

Así lo expuso el decano de la Facultad de Humanidades Darío Henao Restrepo durante su conferencia “El legado libertario de la Revolución Haitiana”, presentada como parte del “Año de la Libertad”, ciclo mediante el cual se conmemoran 170 años de la abolición de la esclavitud en Colombia.

La Revolución Haitiana se dio entre los años 1791 y 1804, fue un acontecimiento que nadie creía posible, explicó el profesor e investigador. Antes de ese momento, Haití era conocida la colonia francesa de Santo Domingo.

Este suceso fue el primer movimiento revolucionario de América Latina​, en palabras del profesor “fue la primera revolución negra triunfante en la historia de la Humanidad”, de ahí que hubiera sido de influencia en el resto del mundo.

Como explica Cyril Lionel James en el libro Los jacobinos negros (1938), en 1789 la Colonia de Santo Domingo en las Antillas francesas representaba dos tercios del comercio de Francia con el exterior, y era la salida comercial más importante para el tráfico europeo de esclavos. Era la mejor colonia del mundo, el orgullo de Francia y un terreno envidiable para las demás naciones imperialistas. Toda su infraestructura se basaba en el trabajo de más de 500 mil esclavos.

En 1971, influenciados por los ecos de la Revolución Francesa, los esclavos de esta región se rebelaron. La batalla duró 12 años. Los esclavos derrotaron de manera paulatina a los blancos de la isla y a los soldados de la monarquía francesa, resistieron a una invasión española, a una expedición británica compuesta por 60 mil hombres y a una expedición francesa de tamaño similar comandado por el cuñado de Napoleón Bonaparte. La derrota de este último ejército en 1803 desembocó en la creación de Haití, Estado que perdura en la actualidad.

Como expuso el profesor Darío Henao, son varias las perspectivas y autores que han abordado y estudiado este hecho histórico, dentro de los que se encuentran Grüner, Trouillot, Dubois, Buck-Morss, Bosch, Hurbon, entre otros.

La obra de Manuel Zapata Olivella es una de las recreaciones literarias más completas de la Revolución Haitiana, no sólo en el idioma español, sino en otras lenguas. El investigador Henao señaló que Zapata Olivella logró entender en su estudio de la diáspora africana, la centralidad de esta revolución.

En el tercer capítulo de "Changó, el gran Putas" se da un encuentro entre los espíritus de Toussaint Louverture y Napoleón Bonaparte, dos figuras centrales de este hecho. Además aparecen elementos del universo del vodú como: Papaloa Petro, Los Guedes, Papa Damballa, Papa Legba, los Zombis, Ogún Ferraille, entre otros.

Para el profesor Darío Henao, Manuel Zapata Olivella se metió a fondo en el universo del vodú porque sabía que ese momento histórico debía ser narrado desde una perspectiva mítico-religiosa.

"Zapata elabora un discurso épico de la Revolución Haitiana, con todas las tribulaciones y tragedias vividas, y consigue la interpretación de las contradicciones y ambigüedades de los grandes protagonistas de esa revolución", sostuvo Henao.

La trama argumental está sustentada por una rigurosa investigación documental, respetando fechas, nombres de personajes, lugares y procesos históricos; una trama narrada por medio de una sucesión de fragmentos que modelan el heterogéneo universo mítico en el cual aparecen inmersos los acontecimientos históricos de la Revolución Haitiana, agregó el docente.

Aunque en 1948, el escritor cubano Alejo Carpentier publicó “El reino de este mundo”, obra que también se ocupa de la Revolución Haitiana, no está al mismo nivel de profundidad de la obra de Zapata Olivella.

Viernes de Letras con Julio César Londoño y William Ospina

La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita a una emisión extraordinaria de Viernes de Letras, en la que los escritores Julio César Londoño y William Ospina conversarán en torno a la actual coyuntura de Paro Nacional que atraviesa Colombia. En la emisión participarán también profesores y estudiantes de la Escuela de Estudios Literarios.

¡Los esperamos!

Fecha: 28 de mayo de 2021
Hora: 6:00 pm
Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=xvGCodd3eCI 

Foro "Experiencias durante la protesta social y primer auxilio psicológico"

La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, invita al Foro académico “Experiencias Durante La Protesta Social Y Primer Auxilio Psicológico”, que se llevará a cabo este viernes 28 de mayo a las 2:00 p.m. a través de la plataforma Meet.

El evento es organizado por estudiantes de posgrado de la Escuela de Salud Pública y contará con la participación de académicos y servidores públicos del sector salud de Cali y Santiago de Chile, quienes compartirán sus experiencias en el marco de las protestas vividas en cada una de las ciudades.

Este foro hace parte del “Ciclo de Conversatorios de Salud Mental durante el Paro Nacional 2021”, que tiene como objetivo indagar las realidades de los actores en el marco de la movilización social y realizar lecturas sobre las condiciones y afectaciones en la salud mental.

Para conectarse al foro ingrese en el siguiente enlace https://meet.google.com/dfm-bozo-xfq 

Univalle ofrecerá Especialización en Hematología y Oncología clínica

El Consejo Superior de la Universidad del Valle aprobó la creación de la Especialización en Hematología y Oncología Clínica, que será ofrecida como una segunda especialización por la Facultad de Salud. El programa, de tres años de duración, ofrecerá cuatro cupos anuales para ingresar al mismo.

“El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en el mundo y en las Américas, y las enfermedades de la sangre son una causa frecuente de morbilidad; alarmantemente ambas situaciones vienen aumentando.”, afirma el Dr. Henry Idrobo, Coordinador de la especialización. Agrega que “En la Universidad del Valle, en respuesta a esta necesidad, hemos dado nuestro máximo esfuerzo en diseñar el Programa de Especialización en Hematología y Oncología Clínica, con el objetivo de formar profesionales con competencias científicas, sociales y humanísticas para apoyar y potenciar la prevención, diagnóstico y tratamiento de estas condiciones, brindando atención de calidad y segura. Estamos muy complacidos con el apoyo del Consejo Superior; es una buena noticia para nuestra Universidad y toda la región.”

Así mismo, según la Doctora Lorena Matta Cortés, Vicedecana de Investigación de la Facultad de Salud, “Con el progresivo envejecimiento de la población se incrementan las enfermedades no transmisibles, entre ellas las relacionadas con el cáncer, que requieren una atención de calidad y oportuna, por lo que la especialización será una valiosa contribución de la Universidad del Valle a la salud de miles de pacientes en la región y el país”.

Con la aprobación del Consejo Superior, el siguiente paso es someter ante el Ministerio de Educación la documentación requerida para la obtención del Registro Calificado de la especialización, condición indispensable para abrir la convocatoria para los aspirantes a cursarla.

El Gran Giro de América Latina

Hacia una región democrática, próspera, sostenible e incluyente

 

Tres reconocidos prospectivistas latinoamericanos proponen una estrategia de transformación en distintos ámbitos para que la región logre superar la crisis por la que atraviesa desde hace varios años y que se exacerbó con la pandemia del Covid-19.

Un destacado economista mexicano, un político chileno de gran trayectoria y un académico colombiano posicionado internacionalmente han trabajado en los últimos años en buscar posibilidades para que América Latina pueda construir un mejor futuro.

“El Gran Giro de América Latina, Hacia una región democrática, próspera, sostenible e incluyente” es fruto de esa colaboración. El libro recoge antecedentes de la historia reciente de la región en términos de sus avances y retrocesos en temas como democracia, desarrollo económico y social, cuidado del ambiente y protección de los derechos de las personas, especialmente de las minorías.

Sus autores se propusieron entender cuáles habían sido los acontecimientos que llevaron a la situación presente, “desencadenada por una pandemia inesperada que reveló fracturas estructurales importantes que, de hecho, han impedido combatir eficientemente los efectos de la emergencia sanitaria y que ahora tienen a América Latina en una de las crisis más profundas de su historia. A partir de ahí, planteamos posibilidades y escenarios de salida”, afirma el economista Jorge Máttar, director ejecutivo del Centro Tepoztlán Víctor L. Urdiqui y consultor de la Sede subregional de la Comisión Económica para América Latina - CEPAL en México.

“Lamentablemente, tienen que ocurrir crisis como esta para que reflexionemos y decidamos actuar en la construcción de un mejor futuro. América Latina tiene una gran oportunidad, debemos actuar porque, de no hacerlo, corremos el riesgo de mantener esta tendencia de mediocridad en materia de avance democrático, derechos, desarrollo o peor aún, podemos caer en un escenario distópico, en donde lo que estamos sufriendo ahora se agudice aún más. La situación es tal, que debe llamar a la acción a todos los latinoamericanos. Nos dirigimos a gobiernos, ciudadanos, jóvenes, mujeres y académicos”, señala Máttar.

Pese a las diferencias importantes que existen entre los países que la conforman, los autores consideran que el mensaje que ofrecen es válido para toda la región y podría convertirse en un insumo para discutir salidas posibles a la crisis, que contemplen la construcción de un futuro mejor.

Otro autor de este libro es el político chileno Sergio Bitar, presidente del Consejo Chileno de Prospectiva y Estrategia, quien se desempeñó como ministro de Minería de Allende; fue prisionero político y vivió exiliado durante la dictadura de Pinochet; regresó a su país para ser senador; después sería ministro de Educación del presidente Lagos y de Obras Públicas de la presidenta Bachelet.

“Vivimos uno de los puntos de mayor desconcierto frente a una crisis de tal magnitud. Hay poca reflexión estratégica de largo plazo”, dice Bitar.

El ex ministro chileno afirma que para salir de esta problemática debe haber una articulación entre cinco grandes elementos:

El primero es la gobernabilidad democrática, pues no se avanza sin democracia ni Estado de Derecho. El segundo es un desafío para los jóvenes, un gran pacto social que signifique un avance en la inclusión y los derechos económicos y sociales de la mayoría, en particular, Bitar apunta que debe haber una gran reforma a la salud de cara a lo que vendrá y en relación al cambio climático. El tercero, un desarrollo, digitalización y expansión tecnológica verde. El cuarto elemento es un Estado con potencial y capacidades nacionales para transformar, lo que implica tener recursos financieros para actuar, por lo que los autores proponen una magna reforma tributaria integral y progresiva. Por último, coordinación y una voz única de América Latina en algunas materias globales. “La irrelevancia es un gran riesgo, pues mientras el mundo cambia debemos ser capaces de reaccionar y moldear algo a nuestro favor, de no hacerlo el proceso de salida de la crisis será más difícil. Proponemos materias que pueden ser objeto de coordinación, con voluntad política y liderazgo para poder lograrlo”, manifiesta el político.

El autor colombiano, en este documento hecho a seis manos, es el profesor Javier Medina Vásquez, que ha sido vicerrector de Investigaciones, director de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional y del Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento de la Universidad del Valle. Actualmente, coordina la Red Abierta de Prospectiva e Innovación del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo - CYTED.

“El cambio estructural avanza a nivel global y América Latina se rezaga. La región perdió una década de crecimiento entre el 2010 y el 2020, pero está en peligro de perder otra”, afirma Medina. Sin embargo, el autor también señala posibilidades para encontrar una salida: “No estamos frente a un destino inevitable o un determinismo donde no haya nada que hacer. En este momento se requiere un diálogo social alrededor de alternativas, pero dentro de una comprensión del nuevo entorno global y regional”, expone.

 

Protestas en Chile de 2019, por Carlos Figueroa, licencia CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons.

 

Los antecedentes de la crisis

Para el economista Jorge Máttar, venimos de un período de más de 30 años en el que en todos los países de América Latina se ha ensayado un esquema de desarrollo que planteó la idea de que el Estado debía alejarse de tareas que había mantenido por décadas. Algunos lo llaman capitalismo liberal, otros neoliberalismo y otros fundamentalismo de mercado.

“El argumento de los adversarios del Estado era que no se estaban haciendo bien esos deberes y que, además, en algunos casos, el Estado ni siquiera tenía que haberse dedicado a la producción de bienes y servicios en las denominadas empresas estatales. En función de eso y en torno al llamado 'Consenso de Washington' se inició un período de reformas estructurales.

La esperanza estaba en que debido al retraimiento del Estado, el sector privado invertiría y atraería inversiones, generaría empleo, sería más competitivo y se insertaría de otra manera en el mercado internacional. A 30 años de distancia tenemos como resultado tonos más oscuros que claros, pues el crecimiento ofrecido por este modelo ha sido insuficiente. Los avances en la reducción de la pobreza y la desigualdad son importantes, pero prácticamente se detuvieron hace ocho años.

En materia de democracia hubo importantes logros, pues actualmente no tenemos dictaduras en América Latina. Sin embargo, la democracia es mucho más que la ausencia de dictadura, es participación, elecciones libres y democráticas, pero ¿hay participación ciudadana y escucha por parte de los gobiernos?¿realmente se toman en cuenta los planteamientos de las minorías?

Cuando irrumpió la pandemia, veníamos de un período de retrocesos, con un quinquenio de estancamiento en el producto per cápita. Esta situación se agravó en algunos países por el deterioro estructural de los sistemas de salud pública, la falta de espacio fiscal para sostener las alicaídas economías y la mala gestión de los gobiernos.

Por otro lado, en el 2020 no hubo acciones de cooperación entre los países de la región para enfrentar más eficientemente la crisis ¿Qué hubiera pasado si hace un año todos los países hubieran negociado en grupo la compra de vacunas?, eso en prospectiva es prever. Nuestros más de 30 países podrían negociar en bloque, pero no hemos logrado desarrollar esa habilidad, ni siquiera por conveniencia o necesidad”.

Máttar señala el imperativo de romper con esas tendencias, generando diálogo y participación con el liderazgo del Estado. “Si el modelo neoliberal promovía un alejamiento del Estado, ahora es fundamental contar con un Estado proactivo, incluyente, democrático, convocador, muy distinto de aquel que Octavio Paz llamaba el ogro filantrópico”, puntualizó.


Resiliencia democrática

Para Sergio Bitar, entender las transformaciones políticas es una tarea fundamental para la región en miras de alcanzar una resiliencia democrática.

“Corremos el riesgo que frente a una crisis económica y social la institucionalidad no sea capaz de conducir las demandas sociales, los liderazgos políticos se encierren, teman al cambio y caigan en autoritarismos. Si eso ocurre, ‘el gran giro’ que proponemos se obstruiría.

En América Latina muchos miran la política en forma dicotómica, entre izquierdas y derechas, y la realidad es mucho más compleja. Pero hay otra distinción: la élite y el pueblo. Muchos sectores sociales con educación, autonomía, información recibida a través de las redes sociales enfrenta a una élite que se cierra, por lo tanto, vamos a ver muchas protestas en el futuro.

Si no hay diálogo social podemos caer en un camino equivocado. La protesta social es una expresión de la democracia. ¿Por qué la élite no se abre a tiempo y la anticipa? ¿por qué se recurre a la policía para reprimir y no se entiende que es un problema político? Proponemos el resguardo de la democracia en la pandemia, lo que significa mantener un sistema electoral sólido y legitimado, separación de los poderes del Estado, avance en los derechos económicos, sociales, políticos y humanos. La participación social es necesaria para complementar la democracia representativa.

El liderazgo político en un mundo de grandes crisis tiene que empujar hacia la cooperación, y el consenso, evitar la polarización. Nuestros países tienen que reforzar sus capacidades, crear más escuelas de gobierno, educar a los jóvenes y llamarlos a participar en la vida política”, dice.

 

Creative Commons Paro Nacional Colombia, por Oxi.Ap, licencia CC BY 2.0.

 

Escenarios posibles

“La pandemia exacerbó una tensión fuerte entre un capitalismo extremo salvaje y un capitalismo consciente que tiene en cuenta la responsabilidad social empresarial y que entiende que hay límites ambientales y sociales. Lo más llamativo es que en América Latina tenemos seis de los nueve peores desempeños durante la primera ola de la pandemia: Brasil, Colombia, México, Argentina, Chile y Perú. Esto nos muestra una gran fragilidad y vulnerabilidad de las sociedades, estados e instituciones para atender una situación inesperada”, indica Javier Medina.

Según el prospectivista, el ‘Gran Giro de América Latina’ plantea una transformación ambiental, sostenible, productiva, educativa, tecnológica, estratégica, política, institucional, de paz y seguridad, sociocultural y digital. Así, los escenarios poscrisis posibles abordan múltiples perspectivas.

En el primer escenario, al que según los autores podemos llamar inercial, continuamos por el mismo camino: “una América Latina pedaleando en una bicicleta estática o una rueda de hámster”, dice Medina.
El segundo es catastrófico, en el que la situación se degrada hasta que se pierde el control de la sociedad.
El tercero es un giro sin rumbo, en el que se va a la deriva con circuitos socio productivos heterogéneos que dan como resultado una región con una mezcla de estados capaces y fallidos; estos últimos en manos de redes criminales y con grandes brechas entre ciudadanos incluidos y excluidos, sobre todo de las plataformas sociales y tecnológicas de esta cuarta revolución industrial.


Por último, está el escenario deseado, que es el giro pleno, un giro virtuoso donde los Estados y la sociedad se comprometen a mitigar el impacto del cambio climático y a una transformación productiva y digital incluyente, en el marco de plenitud de la democracia y el ejercicio de derechos.  Este es un escenario de integración y cooperación regional, en el que América Latina posee autonomía estratégica y sabe lo que quiere. Aquí el Estado es proactivo e inteligente, se adelanta a los acontecimientos, tiene cohesión social y cierra brechas de todo orden. Llegar a este escenario requiere un alto desarrollo de las capacidades.


Restructuración del modelo y reforma fiscal

En los informes de organizaciones como las Naciones Unidas, la CEPAL, el BID, el FMI o el Banco Mundial hay un diagnóstico coincidente en que el modelo debe reestructurarse para América Latina . “Pocas veces hay una coincidencia en la necesidad de actuar para construir un nuevo contrato social con unas medidas fiscales de gran calado. Bajo el liderazgo de este nuevo Estado que proponemos, cada país tendrá que discutir ese acuerdo social magno que es la reforma fiscal, la cual debe empezar a dialogarse y construirse paulatinamente ahora, para que tenga el apoyo de todos los sectores, especialmente, por su carácter progresivo, de las élites económicas”, afirma Jorge Máttar.

Para el economista, la reforma tiene que plantear escenarios fiscales de mediano y largo plazo. Debe ser progresiva, en el sentido de que quienes más tienen deben pagar más, así como en la profundización de las medidas que se van implementando.  “No se le puede decir a una pequeña empresa: ‘usted pagaba 20% de impuesto sobre la renta y el próximo año va a pagar 30%’ porque para ésta sería terrible. Tendría que haber un tratamiento muy diferenciado en la tasa tributaria que pagan las pequeñas empresas respecto a las multinacionales o empresas grandes.

En los documentos de la reunión más reciente del Fondo Monetario Internacional, éste habla de progresividad fiscal, solidaridad e inversiones sociales. Es evidente la necesidad de que las élites de nuestros países reconozcan que hay un problema grave de desigualdad que nos impide avanzar. Necesitamos a las élites comprometidas con este pacto social y esa reforma fiscal, es el gran reto”, dice el experto.

Máttar expone que, desde luego, hay matices y algunos países partirán de una situación fiscal menos grave. Aún así, todos los países de América Latina requerimos ese acuerdo social para conseguir los recursos que serían utilizados para las grandes reformas que vienen después de la fiscal, como la del sector productivo y los sistemas de salud.

“La pandemia nos encontró con sistemas de salud debilitados, en países con grandes carencias. Si hay un bien público a recuperar, es la salud. Tenemos que aspirar a una salud universal, es un derecho humano para toda la población. Eso requiere una estrategia y no se logrará de un momento a otro. Me atrevería a soñar con un sistema de salud a nivel latinoamericano, pero a lo mejor es muy ambicioso. Quizás empiece por cada país, pero eso sería parte de esta estrategia de cooperación.

Hay capacidades humanas y de liderazgo para recuperar la fabricación de medicamentos, vacunas e incluso, una gran variedad de equipo médico. México es uno de los principales exportadores de estos equipos, pero con poco valor agregado en esos productos. El cambio estructural global requiere integrar mejor a nuestros sectores industriales. No podemos ser países que sólo ensamblen lo que están fabricando en el sudeste de Asia, Europa o Estados Unidos.

La recomposición de los sistemas de salud es un tema en el que la voluntad política debe hacerse presente”, puntualiza Máttar.

 

Ecuador en tiempos de la COVID-19, por Banco Mundial América Latina y el Caribe, licencia CC BY-NC-ND 2.0.

 

“No se puede separar la economía de la política”: Bitar

“En América Latina hay economistas que creen que en base a sus dogmas y conceptos restringidos pueden conformar la sociedad, pero esta es mucho más compleja. Aprendimos que debe haber una interacción entre economía, sociología, política y sectores sociales diversos: jóvenes, adultos mayores, mujeres en movimiento. Para esto tiene que haber un espacio de diálogo social, un sistema de proyección estratégica, una narrativa común compartida. Eso se construye conversando, por eso es tan importante la deliberación en democracia.

La gente es sabia, sabe que nada es inmediato, que hay que construir, que es progresivo; desconfía y reclama cuando no ve un camino en esa dirección, o que las élites escuchan a medias y después de la elección no hay preocupación”, señala Sergio Bitar.

El político afirma que son necesarias reformas de envergadura para recuperar la confianza en las instituciones y partidos políticos. La vivienda, educación pública, salud pública y digitalización son temas claves en la tarea de construir un pacto social. Para cumplir en todo esto, la economía debe crecer buscando una armonía entre una orientación social y la capacidad de crecimiento y tecnológica para sostenerla.


El giro virtuoso

Entender la planificación como un proceso colaborativo y permanente de aprendizaje es la única manera de dar el giro eficaz. Este libro termina con un tema clave: la institucionalización de la prospectiva en las políticas públicas, pues el continente debe estar provisto de esas capacidades institucionales.

“La pandemia mostró que no estábamos preparados para los grandes desafíos y estos sobrepasan a cada institución, individuo o país que los quiera enfrentar solo; deben ser tratados colaborativamente, pues en un escenario donde cada uno va por su lado, ninguno llegará lejos. La pandemia ha sido un desafío enorme, pero habrán más; ahora estamos viendo cómo afrontar el cambio climático”, indica Javier Medina.

'El Gran Giro de América Latina' es una publicación del Programa Editorial de la Universidad del Valle y tiene detrás una colaboración institucional importante en la que participan el Centro Tepoztlán Víctor L. Urdiqui, reconocido como parte de la dirigencia intelectual de México; el Diálogo Interamericano, institución con sede en Washington que cuenta con una influencia internacional importante sobre la gobernabilidad democrática, la prosperidad y la equidad social en América Latina y el Caribe; el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo - CYTED, creado por los gobiernos para promover la cooperación en temas de ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo armónico de Iberoamérica; y el Consejo Chileno de Prospectiva y Estrategia, que promueve la prospectiva y la estrategia como herramientas para trabajar en la construcción de futuro para ese país.

Para asegurar que este análisis sea conocido por la región, la Universidad del Valle dispuso que el libro también fuera publicado en versión digital de libre circulación.

La presentación internacional de esta obra será transmitida en directo a través de la página de Facebook y el canal de Youtube del Programa Editorial de la Universidad,  este jueves 27 de mayo, a las 10:00 a.m. (Hora Colombia). 

 

 

Conferencia: ‘El legado libertario de la revolución haitiana’

La Escuela de Estudios Literarios, el Grupo de investigación Narrativas y el Centro Virtual Jorge Isaacs de la Universidad del Valle invitan a la conferencia ‘El legado libertario de la revolución haitiana’, que dictará el profesor Darío Henao Restrepo, el miércoles 26 de mayo, a las 5:00 p.m., por el siguiente enlace http://cutt.ly/rc9eOOK 

La conferencia tiene como base los estudios que ha realizado el profesor Henao de la obra de Manuel Zapata Olivella.

“Mito e Historia se conjugan en la interpretación de Manuel Zapata Olivella de la revolución haitiana y sus profundas raíces con África, desde una visión no occidental, pionera del pensamiento decolonial en la literatura y el pensamiento latinoamericano. En la tercera parte de la novela: "La revolución de los vodús", partiendo de una amplia investigación histórica, Zapata Olivella ahonda en la recreación literaria de la gesta independentista haitiana iniciada por Alejo Carpentier (El reino de este mundo, 1948), Aimé Césaire (La tragedia del rey Cristophe, 1961), Edouard Glissant (Monsieur Toussaint, 1961), y la trilogía teatral de Enrique Buenaventura (La tragedia del rey Cristophe,1963, La isla de todos los santos, 1970, y La historia de la bala de plata, 1980).

Los acontecimientos de la primera revolución negra triunfante en el mundo son recreados por Zapata desde la cosmovisión y la ritualidad del vodú, religión de matriz africana. Este código mítico-poético le permite armar una singular y potente representación literaria de la gesta iniciada por Toussaint Loverture y volver sobre la vigencia del silenciado legado de la revolución haitiana”.

Conversatorio Internacional Estallido o fractura institucional en Latinoamérica, casos Colombia y Chile

El próximo miércoles 26 de mayo y miércoles 02 de junio a las 6:00 p.m. (hora Colombia) y 7:00 p.m. (hora Chile), se llevará a cabo de manera virtual, el Conversatorio Internacional Estallido o fractura institucional en Latinoamérica, casos Colombia y Chile, el cual tiene como propósito analizar las crisis político-institucionales recientes en América Latina, específicamente las ocurridas en Colombia y en el país austral.

Para asegurar un amplio desarrollo de los temas, el conversatorio se ha diseñado en dos foros: en el primero, un panel de expertos dará cuenta de la situación de la crisis, realizando un análisis comparativo entre los movimientos sociales de Chile (2019) y Colombia (2021). En el segundo, los expertos invitados responderán a las preguntas realizadas por los asistentes al encuentro inicial, dándose el espacio para la discusión de los elementos prioritarios de análisis propuestos por la audiencia.

Destacados representantes del sector académico y gubernamental de ambos países conformarán el panel de invitados a este importante evento que invita al diálogo para la comprensión de este momento coyuntural.

El conversatorio es organizado por la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle (Colombia); la Facultad de Economía Gobierno y Comunicaciones UCEN (Chile); el Instituto Carlos Matus (Chile) y la Red Abierta de Prospectiva e Innovación para América Latina y el Caribe, proyecto del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el desarrollo (CYTED).

La participación del evento es gratuita con previa inscripción aquí: https://forms.gle/68NvbLe9UdN2Asod6 

Conozca la programación general y a los panelistas invitados: https://bit.ly/2QtXN4a 

Literaturas de la resistencia

En medio de esta crisis epidemiológica y social, ¿dónde queda el escritor? Está en la resistencia.

Por: Fabio Martínez, profesor de la Escuela de Estudios Literarios y columnista de El Tiempo.

Tomado de El Tiempo.

En los momentos difíciles de la historia, los escritores, que son quienes nutren la memoria, han creado sus obras en medio de las epidemias, los conflictos sociales o bajo el ruido ensordecedor de las balas.

Desde Boccaccio, quien huyó de la peste y se refugió en las afueras de Florencia para escribir un libro erótico, pasando por Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre, quienes participaron activamente en la protesta de los jóvenes de Mayo del 68, hasta llegar a la vida errante que padeció el poeta Juan Gelman, huyendo de la dictadura militar en Argentina, la metáfora de que el escritor solo escribe en su torre de marfil es un mito del pasado que ha quedado rebasado por los acontecimientos de la historia.

Hay que decirlo con mayúsculas. La pandemia del covid-19 también ha afectado el mundo del libro. Los primeros damnificados son los editores, quienes se han visto obligados a parar sus máquinas impresoras y a impulsar el libro digital, que se ha convertido en un maravilloso juguete editorial.

Los segundos afectados han sido las librerías, que ante las estrictas cuarentenas han tenido que cerrar, con la triste noticia de que muchas han quebrado, y las pocas tiendas de libros que quedan abiertas venden con cuenta gotas.

En medio de esta crisis epidemiológica y social, ¿dónde queda el escritor?

El escritor está en la resistencia. Este es su lugar favorito, su hábitat. El buen escritor sabe que su lugar ideal se encuentra en el umbral que existe entre la luz y la oscuridad. Y desde ahí, a través de la palabra, ejerce su resistencia contra la guerra, las injusticias sociales e incluso contra sí mismo.

El escritor es el hombre rebelde, del que nos hablara Albert Camus.

En esta columna quiero destacar a tres escritores que ante la presencia del covid-19 y los últimos acontecimientos sociales vividos en Colombia y el Medio Oriente han producido sus obras, desde el lugar de la resistencia.

Me refiero a la escritora colombiana Lucía Donadío, hija de inmigrantes italianos que llegaron al país huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Lucía, quien hace doce años sostiene la editorial Sílaba, junto con Alejandra Toro, ha impulsado la literatura colombiana, difundiendo a destacados escritores.

Su vocación por la palabra la heredó de su abuelo paterno Oreste Donadío, quien era escribano en la alcaldía de Morano, en Calabria, y escribía cartas de amor a los necesitados.

En plena pandemia, Lucía tuvo que enfrentar el dolor por la muerte de su hijo Camilo. Pese a esto, el año pasado nos sorprendió con su novela sobre inmigrantes: 'Adiós al mar del desierto'.

Al poeta Ómar Ortiz lo cogió el paro nacional en Mompox, el bello puerto fluvial sobre el río Magdalena, que quedó detenido en el tiempo. Para poder llegar a Tuluá, lugar donde reside, el escritor tuvo que pedir por WhatsApp a su médica de cabecera una cita clínica para poder sortear los bloqueos que tenían inmovilizado al país, y así poder llegar al corazón del Valle.

Aunque Tuluá no es Ítaca, el poeta, subido en un motorratón, pudo sobreponerse a las manifestaciones pacíficas, así como a los monstruos y los iracundos que quieren destruir el país, y alcanzar su ciudad.

En medio de la profunda crisis social jamás vista en el país, Ortiz Forero publicó el libro 'Pequeña historia de mi país', una cartografía poética sobre Colombia.

Desde Jerusalén y la franja de Gaza nos llegan noticias de la escritora colombo-mexicana Bella Clara Ventura, quien relata que, ante los bombardeos por la dolorosa guerra entre judíos y palestinos, le ha tocado pasar sus noches en los refugios antimisiles.

Durante la crisis epidemiológica y el cruce de misiles entre dos pueblos vecinos, Bella publicó los libros: 'El amor en los tiempos del coronavirus' y 'El milagro de la palabra'.