Como parte de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer (8M), la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle presenta la exposición "Mujeres y la Experiencia Espiritual", una muestra que invita a descubrir la relación entre la espiritualidad y el género a través de diversas expresiones artísticas. La exposición estará abierta al público desde el 5 hasta el 31 de marzo en la Sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal.
Esta exhibición busca resaltar cómo las mujeres han construido, vivido y transmitido experiencias espirituales en diferentes contextos y momentos históricos. A través de una selección de obras, se abre un espacio para reconocer las múltiples formas en que la espiritualidad ha sido parte de su camino y cómo ha influenciado sus luchas y transformaciones a lo largo del tiempo.
Como parte de la programación, la Biblioteca Mario Carvajal será escenario de diversas actividades que complementan la exposición:
Conversatorio con las profesoras Carmiña Navia y Gabriela Castellanos: Un diálogo sobre la espiritualidad en la vida de las mujeres, que se realizará el 20 de marzo a las 5:00 p. m. en la Sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal.
Taller de Psicología y STEM: Un espacio para explorar el empoderamiento femenino desde la perspectiva emocional y mental, que se llevará a cabo en la Sala de Lectura - Área Cultural, sótano de la Biblioteca Mario Carvajal.
Entre otras actividades que harán de la Biblioteca un epicentro para el reconocimiento del papel de las mujeres en diferentes ámbitos.
Esta iniciativa hace parte de las actividades que la División de Bibliotecas ha preparado para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda la lucha por los derechos de las mujeres y su impacto en todos los ámbitos de la sociedad. Aunque marzo es un mes para destacar su papel, su historia, sus voces y sus aportes deben ser reconocidos y valorados cada día del año.
La invitación está abierta para toda la comunidad universitaria y el público en general. No se pierdan esta oportunidad de explorar nuevas perspectivas y ser parte de la conversación.



La profesora Anna María Polanía, del programa de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Valle sede Tuluá, ha sido galardonada en la quinta edición del concurso "25 Mujeres en la Ciencia" de la empresa 3M. Este certamen reconoce a científicas latinoamericanas que, desde la academia, lideran proyectos innovadores en el campo de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
El proyecto de la profesora Polanía, "Impulso a la bioeconomía cafetera: estrategias innovadoras de fermentación para pequeños productores", se centra en la búsqueda de nuevas estrategias de fermentación del café que beneficien a pequeños productores. Este trabajo, desarrollado junto a la investigadora Jhenifer López y bajo la supervisión del profesor José Luis Plaza Dorado, busca impulsar la bioeconomía cafetera a través de la innovación.
El concurso "25 Mujeres en la Ciencia" evalúa el impacto social, la innovación, la viabilidad de los proyectos, así como la trayectoria de las candidatas. La profesora Polanía, al ser seleccionada entre las 25 ganadoras, demuestra la excelencia de su trabajo y su potencial para generar un impacto positivo en la sociedad.

3M es una empresa global de ciencia, tecnología y manufactura presente en los más diversos mercados. La empresa cree en la importancia de promover e introducir a la gente en temas STEM (acrónimo en inglés para Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática), especialmente en aquellos grupos subrepresentados con el propósito de dar acceso a su conocimiento y uso para experiencias potencialmente transformadoras.
En este contexto, 25 Mujeres en la Ciencia es una iniciativa de 3M que se lanza en el año 2020, esta es la quinta edición cuyo propósito de visibilizar y promover a las mujeres que dedican su vida al STEM. Esta es una edición especial enfocada en temas de Sustentabilidad Ambiental, esto debido a la relevancia del tema y la creciente necesidad de dar soluciones a los problemas que hoy afectan al mundo.
Acerca de 3M
3M, una multinacional con un fuerte enfoque en la investigación y el desarrollo, reconoce con este premio la importancia de la participación de las mujeres en la ciencia y visibiliza proyectos con alto potencial de impacto en la región.
En esta edición las postulantes y los proyectos deben resolver y mejorar aspectos concretos de Sustentabilidad Ambiental dentro de la región latinoamericana y Canadá.
Univalle sede Tuluá se enorgullece de contar con profesores como Anna María Polanía, comprometidos con la investigación y la innovación en áreas de gran relevancia para el país.
La competencia deportiva más esperada del semestre febrero-junio de 2025 ha comenzado. La Sección Cultura, Recreación y Deporte de la Universidad del Valle invita a toda la comunidad universitaria a inscribirse en el Torneo Interfacultades Univalle 2025-1, disponible para los campus San Fernando y Meléndez.
Si eres estudiante, docente, funcionario o contratista, esta es tu oportunidad de representar a tu facultad y demostrar tu talento en las distintas disciplinas deportivas.
Torneo Interfacultades Univalle 2025-1 – Campus San Fernando
Inscríbete ingresando al link https://linktr.ee/interfacultades.sanfernando
Recuerda que la fecha límite de inscripción es el próximo jueves 20 de marzo.
Reúne a tus amigos, escoge una de las siguientes disciplinas en competencia y asegura tu lugar en el torneo:
Ajedrez
Baloncesto mixto
Fútbol sala femenino
Fútbol sala masculino
Tenis de mesa
Voleibol mixto
Torneo de rana
Para más Información, puedes escribir al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Torneo Interfacultades Univalle 2025-1 – Campus Meléndez
Regístrate ahora a través del siguiente enlace: https://linktr.ee/interfacultadesuv
Recuerda que las inscripciones estarán abiertas hasta el jueves 20 de marzo.
Forma tu equipo y elige la disciplina en la que quieres competir:
Baloncesto 3x3 mixto
Fútbol sala femenino
Fútbol masculino
Tenis de mesa
Voleibol playa masculino
Voleibol playa femenino
Para más info, escribe al correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
No pierdas la oportunidad de vivir la emoción del deporte universitario y competir en el Torneo Interfacultades Univalle 2025-1.
Del 20 al 22 de agosto de 2025 se realizará en Cartagena, el IX Congreso Iberoamericano de Psicología de las Organizaciones y el Trabajo - IX CIAPOT, un espacio interdisciplinario para el análisis, el debate y la actualización sobre los desafíos contemporáneos en el ámbito laboral, las relaciones de trabajo y las organizaciones en Iberoamérica y en el contexto mundial.
En este evento dedicado a “POTs 2020s: Abordajes, fenómenos e impactos Iberoamericanos” se pondrá énfasis en las transformaciones en el mundo del trabajo en la presente década, y en tópicos como el impacto psicosocial de la digitalización, la automatización y el teletrabajo; la salud ocupacional, riesgos psicosociales y calidad de vida laboral; equidad y discriminación; violencia y acoso en el trabajo, entre otros.

El CIAPOT que se realizará por segunda vez en Colombia, es organizado por las Universidades de San Buenaventura, la Universidad del Valle y la Red Iberoamericana de Psicología de las Organizaciones y del Trabajo (RIPOT), y la participación de más de 15 países.
El papel principal de la RIPOT es promover el encuentro e intercambio académico, científico y profesional en el campo de la psicología de las organizaciones y el trabajo.
Las personas interesadas podrán hacer su inscripción en el siguiente enlace: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSc2XgXf20veGQJRrzGJ9uI_mGiSyuSZQGew7BIjZYUZ4Ax6ow/viewform
En caso de que no sea miembro de la Red Iberoamericana de Psicología de las Organizaciones y el Trabajo- RIPOT, le invitamos a solicitar su vinculación, la cual no tiene costo de inscripción, ni de sostenimiento. Para ello le enviamos el enlace a la solicitud de membresía: https://forms.gle/XyvAiuc8LjbWKKhf7
La Universidad del Valle y la Pontificia Universidad Javeriana de Cali presentaron UBICU, un dispositivo que a través de la gamificación y el seguimiento remoto presenta una innovación en la terapia respiratoria.
Por Catalina Quintero
Agencia de Noticias Univalle
Los pacientes o personas que tuvieron afectaciones en su sistema respiratorio como producto del Covid-19 u otras enfermedades podrán tener una alternativa de terapia gracias a Ubicu, un dispositivo desarrollado entre la Universidad del Valle, la Pontificia Universidad Javeriana de Cali y Prompack.
UBICU es un incentivo de apoyo para la terapia respiratoria que motiva a los pacientes a realizar los ejercicios a partir de la gamificación. Se desarrollaron dos herramientas de software, una para interacción con el paciente a través del juego y otra para la administración y prescripción de pacientes por el fisioterapeuta de manera remota.
Durante la presentación que se llevó a cabo recientemente en las instalaciones de la Javeriana Cali, parte del equipo que desarrolló esta propuesta pudo compartir algunos detalles sobre el impacto de esta tecnología. En este conversatorio participaron la docente e investigadora de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle Esther Cecilia Wilches Luna: los estudiantes Valeria Pérez Hortúa de Fisioterapia y Leonardo Arzayús Patiño (ambos de Univalle); así como el docente y director del proyecto Jaime Aguilar de la Universidad Javeriana.
La demostración del dispositivo incluyó una explicación detallada sobre su uso. UBICU está acompañado por una aplicación que orienta al paciente sobre cómo realizar los ejercicios de respiración, indicando series y repeticiones. Además, la plataforma ofrece como beneficio la posibilidad de personalizar el perfil a medida que avanza el tratamiento. Los resultados de estos ejercicios son enviados al fisioterapeuta, quien puede evaluar el progreso.
Una de las ventajas es que gracias a los juegos interactivos, las terapias a través de Ubicu pueden ser más amenas.
Los estudios realizados han demostrado que el dispositivo ofrece resultados superiores en comparación con dispositivos tradicionales. Este avance representa un logro significativo para el ecosistema de innovación.
UBICU representa el potencial de generar una articulación entre las universidades, las instituciones de salud y el sector productivo, de manera que se puedan generar desarrollos en beneficio de diferentes actores, gracias a la innovación. Este tipo de iniciativas no solo impulsan la transferencia de tecnología, sino que también contribuyen al desarrollo de la región y al bienestar de la sociedad.

El Consejo Superior de la Universidad del Valle le envío una carta al egresado de Arquitectura Alexander Matíz Atencio en saludo por su designación por el papa Francisco como obispo de la Diócesis de Buga el pasado 7 de diciembre de 2024 y su ordenación episcopal el pasado 22 de febrero.
En la misiva, firmada por la gobernadora del Valle y presidenta del Consejo Superior Dilian Francisca Toro Torres y la secretaria general Rosa Emilia Bermúdez Rico, se resalta que "Para la Universidad del Valle es un gran honor que uno de sus egresados llegue a un cargo de tan alta responsabilidad con la comunidad. Su trayectoria en los distintos cargos de la jerarquía eclesiástica que ha ocupado tiene el sello de la preocupación por lo social y su compromiso con los desvalidos".
Alexander Matíz Atencio se graduó en 1986 como Arquitecto de la Universidad del Valle; se especializó en Gerencia de Talento Humano en la Unicatólica; cursó un Diplomado en Alta Gerencia de la Universidad de Los Andes y estudios en liturgia y arte sagrado en el Centro de Pastoral Litúrgica de Cataluña.
Cursó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor San Pedro Apóstol de Cali y fue ordenado sacerdote el 25 de noviembre de 1990, incardinándose en la Arquidiócesis de Cali.
Ha desempeñado los siguientes encargos pastorales: Administrador Parroquial de San José Obrero (1990-1993); Vicario Parroquial en Barcelona – España (1993-1995); Administrador Parroquial de María Madre de Dios (1995-1997); Director de Liturgia Arquidiócesis de Cali (1996); Párroco de Jesús Obrero (1997-2003); Director Comisión de Vida Justicia y Paz (2002-2012); Director de Pastoral Social (2002-2012); Párroco de San Juan Evangelista (2004-2010); Párroco de Nuestro Señor de los Cristales (2010-2017); Párroco de María Inmaculada (2017-2024); y Vicario Episcopal de Economía desde 2024 hasta la actualidad.
En 1995, con el aval de monseñor Isaías Duarte Cancino y el apoyo de la Arquidiócesis de Cali y diferentes actores de la sociedad civil, el padre Alexander Matiz inició la creación de la Fundación Sergente, que tiene el propósito de “atender a las personas más vulnerables, los habitantes de y en calle, carentes de recursos para su autocuidado y vida digna, con el fin de asistirlos, promoverlos e incluirlos nuevamente en la sociedad”.
*Fotografía tomada de El País
150 estudiantes bachilleres inaugurarán el primer campus de la Universidad del Valle en Suárez, Cauca.
Por Guillermo Murillo Vargas, Ph.D.
Rector de la Universidad del Valle. Publicado en El Tiempo
Somos una nación muy desigual. Esta circunstancia se acentúa en nuestra educación superior. Tenemos una de las tasas brutas de educación superior del 56 % (estudiantes graduados de bachillerato que aceden a la educación superior), más bajas de América Latina, muy por debajo de países como Argentina, Chile y Uruguay.
Educación concentrada en las principales ciudades de Colombia. Bogotá, con el 34 % de la matrícula y Medellín con el 14 % concentran cerca del 50 % de la matrícula de educación superior.
Por el contrario, para un joven de los territorios rurales apartados de Colombia, acceder a la educación superior es un sueño imposible de cumplir. Mientras la Tasa Bruta en Bogotá es del 136 %, en Vaupés es del 3 %, en Vichada del 6 % y en Arauca del 7 %.
Por ello, la inauguración del Nodo Suárez de Educación Superior de la Universidad del Valle en Suárez (Cauca) es un hecho histórico. El año pasado, en los 36 colegios de Suárez, Buenos Aires y Morales, había matriculados 823 estudiantes en grado once. De estos, 213 estaban matriculados en Suárez y de ellos solamente 10 estudiantes, ingresaron a la educación superior.
Esto significa que la juventud afrodescendiente e indígena de Suárez se suma al gran contingente de jóvenes colombianos, que, por su origen socioeconómico y étnico, históricamente han sido los excluidos del acceso a la Universidad.
Este es el rostro real de la exclusión. Pero esta situación ha comenzado a cambiar con la política gubernamental de la Universidad en el Territorio.
Creamos el Nodo Suárez de Educación Superior porque creemos en el suroccidente de Colombia, en su gente, en sus sueños y en la certeza de que el conocimiento es la herramienta más poderosa para transformar realidades. Por ello, desde que iniciamos en enero de 2024 este proyecto, lo hemos construido con la participación de una comunidad dialogante, con la participación de los estudiantes, de los padres de familias, de los profesores de las instituciones educativas, de sus rectores y rectoras, y de los consejos comunitarios y los cabildos indígenas.
Comenzamos con una oferta ajustada a la región de tres programas académicos: Profesional en Agroindustria, Tecnología en el Manejo de la Producción Agroforestal y Tecnología en la Gestión de Organizaciones Turísticas, que cuentan con el registro calificado y con el visto bueno del Ministerio de Educación Nacional.
Esos programas comenzarán este mes en el antiguo campamento San Miguel de Celsia, que compramos con recursos el Gobierno Nacional aportados por la Vicepresidencia de la República, es d. La semana pasada firmamos las escrituras. Esta infraestructura se convertirá en la mejor de todo el sistema de regionalización de la Universidad del Valle. La inversión total será de 52.000 millones.
En el futuro inmediato impulsaremos programas de educación física y deportes, ingeniería, producción de software, administración de empresas, gestión ambiental, economía solidaria, lenguas extranjeras. y ¿por qué no?, en lenguas indígenas.
Sabemos que muchos adultos se sienten esperanzados con la llegada de la Universidad del Valle a Suárez y también quieren ingresar a estudiar, estamos explorando las vías para que puedan acceder a ella. Igualmente, queremos que sea un espacio donde la educación se construya desde las realidades locales, donde los programas académicos respondan a las necesidades del territorio, donde los saberes ancestrales se articulen con el conocimiento científico para generar soluciones innovadoras y sostenibles.
La Universidad del Valle llegó a Suárez para quedarse, como lo hemos hecho siempre en el sistema de regionalización, que con cerca de 15 mil estudiantes es uno de los mejores de nuestra educación superior pública, que ya cumple cuarenta años de llevar educación superior a los sectores menos favorecidos de la sociedad colombiana: a los olvidados del desarrollo.
Esta universidad es de los jóvenes de Suárez, de Buenos Aires y de Morales Aquí encontrarán oportunidades y también responsabilidades, porque la educación transforma, pero requiere compromiso. Este espacio será lo que la comunidad construya con su esfuerzo y su creatividad. Cada uno de sus miembros tiene en sus manos la posibilidad de escribir un nuevo capítulo para esta región. No hay obstáculo que no puedan superar cuando el conocimiento es su herramienta, el amor por su tierra su motor y el deseo de paz su horizonte.
De acuerdo con una resolución emitida por el Ministerio de Educación, la Universidad del Valle hace parte de la lista de las mejores IES del país se encuentra la Universidad Nacional y la de los Andes.
Por: Valentina Gómez Gómez. Tomado de Noticias Caracol
El Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES) dio a conocer los resultados consolidados de las últimas pruebas Saber Pro, realizadas en el año 2024. Esta evaluación es uno de los indicadores más importantes para medir la calidad de las instituciones de educación superior en Colombia.
De acuerdo con la resolución 023842 emitida el 4 de diciembre de 2024 por el Ministerio de Educación, el puntaje promedio de los estudiantes en las pruebas Saber Pro fue de 146 puntos sobre 300 posibles, siendo la puntuación más baja en los últimos años.
Y es que con respecto a 2023, cuando el promedio fue de 151 puntos, es evidente la baja presentada en 2024, y aún más si se compara con 2022, con un puntaje de 154.4. Sin embargo, el ente recuerda que las pruebas Saber Pro no son el único factor para evaluar la calidad educativa en Colombia, ya que el ICFES no realiza un ranking oficial de universidades.
Las 10 mejores universidades de Colombia, según el ICFES
Universidad de los Andes - Bogotá D.C.
Universidad Nacional de Colombia - Bogotá D.C.
Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario - Bogotá D.C.
Pontificia Universidad Javeriana - Bogotá D.C.
Universidad de la sabana - Chía
Universidad de Antioquia - Medellín
Universidad del Valle - Cali
Universidad Eafit - Medellín
Universidad del Norte - Barranquilla 28
Universidad Nacional de Colombia - Medellín
Las universidades que completan el top 50 del Saber Pro
Universidad Icesi - Cali
Pontificia Universidad Javeriana - Cali
Universidad Industrial de Santander - Bucaramanga
Universidad Pontificia Bolivariana - Medellín
Universidad Externado de Colombia - Bogotá D.C.
Universidad Distrital "Francisco José de Caldas" - Bogotá D.C.
Universidad EIA - Medellín
Colegio de Estudios Superiores de Administración - CESA, Bogotá D.C.
Universidad del Cauca - Popayán
Universidad El Bosque - Bogotá D.C.
Universidad Tecnológica de Pereira - ITP - Pereira
Fundación de Educación Superior San José - FESSANJOSE Bogotá D.C.
Universidad CES - Medellín
Universidad de Caldas - Manizales
Universidad de Medellín - Medellín
Universidad Militar "Nueva Granada" - Bogotá D.C.
Escuela Superior de Administración Pública - ESAP - Bogotá D.C.
Politécnico Grancolombiano - Bogotá D.C.
Universidad del Quindío - Armenia
Universidad del Tolima - Ibagué
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - Tunja
Universidad Santo Tomás - Bogotá D.C.
Corporación Universidad de la Costa, CUC - Barranquilla
Universidad Autónoma de Bucaramanga - UNAB - Bucaramanga
Universidad de Cartagena - Cartagena
Universidad del Magdalena - UNIMAGDALENA - Santa Marta
Universidad Libre - Pereira
Universidad Pedagógica Nacional - Bogotá D.C.
Universidad Pontificia Bolivariana - Montería
Universidad Sergio Arboleda - Bogotá D.C.
Fundación Universitaria del Área Andina - Bogotá D.C.
Universidad Autónoma de Occidente - Cali
Universidad de La Salle - Bogotá D.C.
Universidad EAN - Bogotá D.C.
Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD - Bogotá D.C.
Universidad Nacional de Colombia - Manizales
Universidad Pontificia Bolivariana - Bucaramanga
Corporación Colegiatura Colombiana - Medellín
Corporación Universitaria Empresarial Alexander Von Humboldt - C.U.E. - Armenia
Corporación Universitaria Remington - Medellín
Marzo es un mes durante el cual se conmemoran las luchas históricas que las mujeres han adelantado para generar condiciones de igualdad y equidad en derechos. En la época de la Revolución Francesa, Olympe de Gouges, escribió la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana en 1791, en respuesta a la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano que se había formulado tres años atrás. Desde ese momento se ha dado un proceso continuo de pronunciamientos, reivindicaciones y acciones por conquistar derechos sociales, económicos y conquistar una ciudadanía para las mujeres.
Desde la Universidad del Valle, una institución que en 2025 cumple 80 años de su creación, queremos hacer una reflexión sobre lo que significa el acceso de las mujeres a la educación superior. Esto solo fue posible a mediados del siglo XX.
Como expone la antropóloga Lucy Cohen en Colombianas en La Vanguardia, las mujeres solo accedieron a la educación secundaria en la década de los 30 gracias a la llegada de mujeres académicas españolas, exiliadas por la dictadura de Franco. Estas mujeres, en su condición de exilio, fueron pioneras en la fundación de colegios femeninos en ciudades como Medellín y Bogotá, que luego facilitaron que hubiera mujeres que pudieran continuar su educación en instituciones como la Universidad Nacional o la Escuela de Minas en Medellín.
Entre las décadas del 70 y los 90 ya se puede ver un salto en el ingreso masivo de las mujeres a la educación superior. Es en los años 90 que las mujeres equiparan a los hombres en el ingreso a la universidad. Este es un momento de quiebre en la historia de las luchas de las mujeres en este país.
Es por ese motivo, cuando la Universidad del Valle cumple 80 años, queremos poner el foco en mujeres pioneras en sus campos de acción y reconocer sus trayectorias que hacen que sean mujeres de impacto e incidencia. Estas mujeres hoy tienen un rol protagónico y están incidiendo en la construcción de conocimiento en el país y por fuera de él.
Queremos insistir en que la educación pública ha contribuido a cerrar las brechas de inequidad racial, de género y étnicas del país. Cada vez que una estudiante campesina, indígena, hija de trabajadores ingresa a la universidad la ganancia es para toda la sociedad.
En la actualidad es necesario seguir generando condiciones para cerrar brechas. Aunque hoy el acceso de las mujeres a la universidad puede superar el 50%, persisten áreas del conocimiento que se consideran propias de los ámbitos de lo masculino y lo femenino. Se requiere un gran cambio cultural. Necesitamos que las mujeres tengan condiciones, no solo para ingresar a la universidad, sino también en su permanencia y graduación, sobre todo en esas áreas donde hay que conquistar espacios.
Invitamos a las nuevas generaciones a seguir construyendo una sociedad que permita superar las brechas que aún siguen existiendo en estos en esas áreas de conocimiento y propiciar que las mujeres ocupen cargos de dirección y toma de decisiones.
Nubia Muñoz enfrentó grandes obstáculos para encontrar la causa del cáncer de cuello uterino. En su compromiso por garantizar el acceso a la vacuna contra el virus del papiloma humano para las mujeres de regiones tan desiguales como la suya, trató de producirla en laboratorios estatales latinoamericanos. Nominada al Premio Nobel de Medicina en 2008, no se conforma con hacer parte de la élite científica mundial, su esfuerzo por prevenir las muertes de miles de mujeres encontró nuevos desafíos en la educación frente a la vacuna.
A mediados de los años 60, una estudiante de patología en Univalle, investigaba junto a su mentor, el renombrado médico Pelayo Correa, sobre las causas del cáncer de cuello uterino, uno de los más mortales y comunes en las mujeres, especialmente en países en vía de desarrollo como el nuestro. El tema despertó tal interés en la joven, que más adelante se convertiría en la investigación a la que dedicaría más de cuarenta años de su vida, por la que recorrería más de cincuenta países, tocaría las puertas de varios gobernantes, llegaría a ser una de las científicas más citadas de Colombia en el mundo, abriría paso para la creación de vacunas, estaría cerca de ganar el Premio Nobel de Medicina y sería una embajadora de la prevención de muertes de miles de mujeres en el mundo, especialmente en el mundo del que ella proviene.
Según la Organización Mundial de la Salud, cada año, 660 mil mujeres son diagnosticadas con cáncer de cuello uterino y más de 350 mil fallecen por esta causa. Las tasas de mortalidad están asociadas a condiciones socioeconómicas desfavorables: el 94% de las defunciones por la enfermedad se dan en países de ingresos bajos y medianos.
Nubia Muñoz provenía de un hogar de escasos recursos económicos, pero su tenacidad no solo le permitió ingresar a la Universidad del Valle y mantener las mejores notas, pese al celo de sus compañeros varones que descreían que una mujer los superara, en una época en la que además pocas mujeres estudiaban medicina. Con ese mismo tesón se abrió paso y les abrió paso a sus investigaciones en la ciencia global.
Aunque reconoce que la patología le dio bases importantes para su investigación, tras recibir este título, Nubia se dio cuenta de que trabajar todo el tiempo en un laboratorio podría ser rutinario para ella, de manera que se inclinó por un enfoque más poblacional. Primero obtuvo una beca para estudiar epidemiología del cáncer en la Universidad de Johns Hopkins en los Estados Unidos, país donde también estudió virología en el Instituto Nacional de Cáncer. Después consiguió viajar a Lyon, en Francia, para continuar su entrenamiento en la Agencia Internacional para Investigación en Cáncer —IARC por un año más, antes de regresar a Colombia. “Pero ese año fue toda una vida”, comenta la doctora Muñoz entre risas.
“Desde ese momento me interesé sobre todo por los cánceres que eran más frecuentes en los países en vía de desarrollo, en los más pobres: el cáncer de cuello uterino, el de estómago y el de hígado, que al final resultaron ser los causados por agentes infecciosos. Así empezó mi carrera como investigadora. En Lyon me di cuenta de que estos tipos de cáncer eran un problema de gran relevancia en América Latina, África y Asia. Allí tuve la oportunidad de trabajar con el primer equipo en Francia que hizo la vacuna contra la hepatitis B, un trabajo que me dio las bases para pensar más tarde en la del Virus del Papiloma Humano —VPH”.
Cuando hizo sus primeros estudios sobre las causas del cáncer de cuello uterino en el Registro Poblacional de Cáncer, al lado de los doctores Pelayo Correa y Nubia Aristizábal, inicialmente buscaron la relación de ese cáncer con un virus. Primero sospecharon del virus del herpes tipo 2 o herpes genital, e hicieron algunos estudios serológicos que no arrojaron datos concluyentes. No se dieron por vencidos y, alertados por un colega, viajaron tras nuevas pistas a Recife, en Brasil, donde había una alta incidencia de cáncer de cuello uterino y de pene, así como de verrugas genitales gigantes. En ese momento ya se sabía que dichas verrugas son causadas por el VPH. Nubia estaba convencida de que había que explorar ese camino.
“Estuve en Recife casi cinco meses y recogí alrededor de quinientas muestras de tumores gigantes de cáncer de cuello uterino, de ano, de pene y verrugas genitales. Me las llevé congeladas en hielo seco hasta Francia para analizarlas, pero en Lyon no teníamos un laboratorio experto en papiloma ni en herpes, así que busqué a Gerard Orth en el Instituto Pasteur, en París, y a Harald Zur Hausen en Alemania, que trabajaba el virus del herpes. Les envié pedacitos de los tumores a ambos y ahí comenzó todo”.
A partir del material recolectado por Nubia Muñoz, el científico Gerard Orth encontró que había virus de papiloma en las verrugas, como se esperaba, sin embargo, no lo halló en los tumores ―pues ahora se conoce que el VPH desaparece y solo deja fragmentos del ADN en estos―. Por su parte, aunque el grupo de Harald Zur Hausen no encontró fragmentos del ADN del herpes, logró clonar los primeros tipos de VPH con los que se desarrollaron los test de hibridación, es decir las pruebas moleculares que permiten detectar el virus.
Interesado en su investigación, el virólogo Keerti Shah de la Universidad de John Hopkins puso a disposición del equipo de Muñoz los test de hibridación más sensibles del momento. “De esta manera tuvimos las técnicas para estudiar el virus en la población y no solo en el laboratorio”, señala la científica. Así fue como en 1992, después de adelantar estudios comparativos en Colombia y España con mujeres sanas y enfermas de cáncer de cuello uterino y sus esposos, Nubia Muñoz y sus colegas publicaron el estudio que concluía que el VPH era la causa del cáncer de cuello uterino.
“Luego establecí colaboración con investigadores del Laboratorio de Free University en Ámsterdam, quienes analizaron miles de muestras que habíamos colectado en cincuenta países. Gracias a esto se logró identificar cuáles eran los tipos de VPH, porque es una familia de virus muy amplia. Hay más de doscientos tipos, pero solo unos treinta producen cáncer. Hicimos un mapa identificando los diez más importantes, que eran los responsables del 90% de los cánceres cervicales. A partir de este trabajo las farmacéuticas crearon las vacunas”, afirma la epidemióloga.
En 2008, Nubia Muñoz y Harald Zur Hausen fueron candidatos al Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre el cáncer del cuello uterino. El científico alemán se llevó el galardón.
El viacrucis de la vacuna
A principios de los años 90, Nubia Muñoz intentó producir la vacuna contra el VPH en laboratorios de su región de origen: América Latina. Basándose en la experiencia que el equipo del doctor Pierre Coursaget de la Universidad de Tours —en Francia— tenía en el desarrollo de la vacuna de la hepatitis B, buscó posibilidades en Brasil y Cuba, donde se elaboraba esta vacuna.
Coursaget y Muñoz visitaron los laboratorios de biotecnología de Cuba hasta que encontraron uno con las capacidades que requerían. “Nos dijeron que para hacer esa vacuna necesitábamos 300 mil dólares, mientras que mi presupuesto apenas llegaba a los 100 mil”, dice la científica nuevamente entre risas. “Más adelante aplicamos a una beca de la Comunidad Europea, que seguramente cayó en manos de los laboratorios que ya estaban empezando sus desarrollos, y nos la negaron. Entonces no pudimos transferir la tecnología de la Universidad de Tours a Cuba”, lamenta.
Después, la doctora Muñoz viajó a Brasil, donde el viceministro de Salud renovó su esperanza con una oferta de financiación por 400 mil dólares, además de laboratorios a los que era posible transferir la tecnología necesaria para crear las vacunas, “pero a los seis meses hubo cambio de gobierno, cambio de ministro y se cayó la cosa”, cuenta y en sus gestos se revela una sutil expresión de decepción.
Nubia y su equipo se dieron cuenta de que solo las grandes farmacéuticas tenían las condiciones para producir la vacuna. En 1994, junto con la Fundación Merieux, las invitó a una reunión para revisar el estado de desarrollo de las vacunas contra el VPH en animales y humanos. “Merck me invitó a hacer parte del consejo que supervisaría los ensayos clínicos en diferentes países para saber si la vacuna era segura y eficaz. Serían 20 países y les dije: tiene que estar Latinoamérica”.
Ante el intento fallido de hacer la vacuna en laboratorios estatales latinoamericanos, la científica caleña al menos consiguió que el gigante de la industria farmacéutica, que usó gran parte del trabajo de investigación epidemiológica de ella y su equipo, llevara a cabo la evaluación de la vacuna en cuatro países de la región: Colombia, Brasil, Perú y México.
Los ensayos clínicos demostraron que las vacunas eran muy eficaces para prevenir lesiones precancerosas de alto grado: con una eficacia de más del 95% y sin causar efectos secundarios graves, solamente fiebre y un dolor intenso en el sitio de la infección, como muchas otras vacunas.
Para Nubia, el momento más significativo de su carrera prodigiosa llegó en el 2012, cuando el ex Presidente Juan Manuel Santos la llamó para invitarla a participar en la inauguración de la campaña nacional de vacunación contra el virus del papiloma humano. “¡Eso para mí fue fantástico!”, manifiesta la epidemióloga.
En lo consiguiente, cada vez que Nubia Muñoz venía al país, se reunía con el ministro de Salud de ese entonces, Alejandro Gaviria, para discutir el programa de inmunización con la vacuna. De esta manera inició la vacunación contra el VPH en el país. “Fue excelente en el 2012 y 2013, con tasas de más de 90% de cobertura. Pero ya saben lo que pasó con el escándalo en El Carmen de Bolívar. Los medios y las redes sociales ayudaron mucho a enterrar la vacuna”, expresa con tono de indignación.
Entre mayo y octubre de 2014, cientos de adolescentes del municipio de El Carmen de Bolívar, en la costa Caribe colombiana, presentaron síntomas como desmayos, convulsiones, dolores musculares y dificultad para respirar, entre otros. En principio se señaló a los alimentos que les entregaban a las menores en las escuelas, al agua y a los pesticidas, pero más adelante inculparon a la vacuna, aunque niñas y niños que no habían sido vacunados presentaban cuadros similares.
A pesar de que el Instituto Nacional de Salud —INS concluyó que los componentes de la vacuna no eran responsables del malestar mediatizado que sufrieron las niñas de las escuelas de El Carmen de Bolívar, sino que todo apuntaba a una reacción de estrés masivo por la inyección, el daño estaba hecho: el programa de vacunación se vino abajo.
“Eso fue en el 2013, hace más de diez años y las tasas de cobertura pasaron de superar el 90% a bajar hasta el 10%. Estamos tratando de que se recupere, pero ha sido difícil porque en todos los países la manera más fácil de lograr buenas tasas de vacunación es yendo a las escuelas y colegios, preparando a los niños y explicando a los maestros lo que se va a hacer y que ellos lo expliquen a los padres de familia. Una campaña amplia de educación se perdió en ese momento”, apunta la epidemióloga, pues tras el mencionado escándalo, la vacunación dejó de hacerse en las escuelas y se trasladó a los puestos de salud.
De acuerdo a cifras del Ministerio de Salud y Protección Social, en 2024 la cobertura en niñas en el país llegó a 53%. En niños, la vacunación a nivel global comenzó mucho más tarde. En Colombia el programa para ellos inició el año pasado y estuvo en un 42%. Por otro lado, desde mediados del año anterior, en Colombia se extendió la edad de vacunación contra el virus: en niñas de 9 a 17 años y en niños de 9 a 14 años.
El VPH es una enfermedad de transmisión sexual con la que los hombres, además de ser vectores de contagio, pueden desarrollar cáncer de pene, ano y orofaringe.
“Por eso en los primeros estudios que hicimos en Cali, en los años 80, no solamente incluimos mujeres con y sin cáncer, sino también a los maridos de esas mujeres y confirmamos que el virus estaba en los hombres”, refiere la doctora Muñoz. Sin embargo, la epidemióloga es enfática en señalar que en las regiones que tienen mayor incidencia de cáncer de cuello uterino, como África, América Latina y parte de Asia, la prioridad debería ser vacunar a las niñas, pues son las mujeres las principales víctimas de esta enfermedad. Este cáncer es el cuarto más frecuente y uno de los más mortales en las mujeres.
Actualmente, un 70% de los países del mundo ha introducido la vacuna contra el VPH en sus programas de vacunación. “Donde hay buenos programas, como en Europa o Australia que iniciaron en el 2007-2008, se ha comprobado que la vacuna no solamente previene lesiones precancerosas, sino el cáncer. En los estudios hechos en Inglaterra, Suecia, Dinamarca, Australia y los Estados Unidos se evidencia una disminución en cáncer invasor, así que no hay razones para dudar de la eficacia de la vacuna”, enfatiza la científica.
Cali tiene una de las coberturas de vacunación contra el VPH más altas de la nación: cerca del 86% en niñas, aunque en niños es menor. Por su parte, Buenaventura ocupa el último lugar en el Valle del Cauca, con apenas un 20%. El fenómeno de baja vacunación se repite en otras ciudades costeras del país como Cartagena y Barranquilla.
En departamentos como Arauca, donde la Liga contra el Cáncer implementó un programa de inmunización, la cobertura es cercana al 70%. En Boyacá y Nariño las cifras también avanzan.
Educación y promoción de la vacunación, es la dupla recomendada por Nubia Muñoz para prevenir que más personas adquieran el VPH.
En 2016, la Universidad del Valle le otorgó el Doctorado Honoris Causa junto a su maestro, el doctor Pelayo Correa. “Fue también un homenaje muy sentido y bonito”, afirma con cálida vehemencia. A sus 85 años —y a pesar de que hace algunos se retiró—, esta caleña egresada de Univalle continúa promoviendo en el mundo el uso de la vacuna que ayudó a crear contra todos los obstáculos. Nubia no se cansa de luchar por evitar que se pierdan las vidas de muchas mujeres por causa del cáncer de cuello uterino.
Por Yizeth Bonilla Vélez