Apertura de Práctica Profesional del programa en Licenciatura en Educación Popular

Como parte del proceso de autoevaluación que adelanta el Programa Académico de Licenciatura en Educación Popular, con miras a la obtención  de la Acreditación de Alta Calidad, se dio  apertura al primer ciclo de Práctica Profesional para estudiantes de noveno semestre a través de un acto solemne.

Este evento, que simboliza la finalización del ciclo de estudio y el inicio del ejercicio profesional de los futuros licenciados en Educación Popular, contó con la participación de egresados, practicantes, directivos y profesores del IEP, además de líderes de organizaciones sociales y directivos de algunas instituciones que serán lugares de práctica.

Como profesores invitados destacamos a Alfredo Ghiso y Lola Cendales quienes, por vía skype, compartieron las reflexiones “Apuntes sobre la práctica en la educación popular” y “Perspectiva de la práctica profesional desde la educación popular”, respectivamente.

La profesora Patricia Calonje presentó a los asistentes el Centro de Práctica del IEP. La profesora Victoria Valencia expuso la experiencia de la práctica profesional en el Programa de Recreación del IEP. El diseño y estructura del Seminario, así como otros detalles de la práctica que recién empieza, fue realizada por la profesora Mireya Marmolejo, su coordinadora. Asistieron además la Subdirectora Académica del IEP, Ligia Amparo Torres y el Subdirector de Investigaciones y Posgrados del IEP, Santiago Arboleda.

El grupo, conformado por doce estudiantes, se constituye como la primera cohorte en vivir esta experiencia, después de que la reforma curricular del 2014, incluyera el ejercicio de la práctica profesional como requisito para la obtención del título y como dimensión fundamental del proceso de formación.

La Licenciatura en Educación Popular, nacida hace trece años, no había contemplado la necesidad de la práctica profesional dado que la mayoría de sus estudiantes provenían de organizaciones sociales de base, ONGs y demás organizaciones del tercer sector, y contaban con gran experiencia en trabajo comunitario y procesos de educación y formación alternativa, formal y no formal. Sin embargo, en los últimos años, el número de estudiantes jóvenes atraídos por la educación popular ha aumentado, y por tanto se hizo necesario brindar un espacio de práctica para ellos.

En medio de la ceremonia, los estudiantes Rosalba Ariza y Juan Camilo Valencia, se dirigieron al público en representación de todos sus compañeros a través de una emotiva carta, con la cual agradecieron la labor de sus docentes y expresaron sus amplias expectativas respecto a esta nueva etapa de sus vidas.

La Práctica profesional de esta Licenciatura está diseñada en dos niveles, los cuales se cursan en noveno y décimo semestre. Su propósito es fortalecer la formación de los estudiantes del programa por medio de experiencias laborales, atendiendo e interviniendo en problemas reales relacionadas con su campo de acción.

Además, la Práctica busca desarrollar en los estudiantes habilidades profesionales y personales que les permitan realizar diagnósticos, diseñar estrategias y proyectos de intervención en educación popular y demás procesos educativos alternativos que fortalezcan el desarrollo humano y social en los ámbitos escolares, socio-organizacionales y comunitarios.

VI Encuentro de Directores del Programa de Biología

El Encuentro de Directores de Programa de Biología es un evento organizado anualmente por el Consejo Profesional de Biología - CPB, con el objetivo de discutir sobre el papel de los biólogos en la sociedad colombiana.

En la sexta versión del evento, los directores de las 33 universidades del país que dictan el programa de Biología, se encontraron para discutir acerca del fortalecimiento académico de sus currículos. En representación de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad del Valle, la directora del pregrado en Biología, la profesora Nancy Carrejo, hizo presencia en el evento.

El principal objetivo del taller fue establecer un consenso entre las opiniones de los directores sobre la duración del programa de pregrado, que varía de 4 a 5 años entre las distintas instituciones, con la idea de expedir un comunicado al Ministerio de Educación Nacional que recoja una posición general y relevante para el proceso de internacionalización del currículo. Sin embargo, según el informe del CPB “la opinión se generalizó en torno a respetar los criterios de cada institución universitaria”.

La reunión dio lugar a la discusión de distintos aspectos entre los que se destacan la participación del profesional en biología ante las problemáticas sociales, su campo de acción en el mundo laboral y los retos frente a la biodiversidad, la escasez de alimentos, el cambio climático y la contaminación. Así mismo, sobre su participación en proyectos para generar estrategias ante los distintos cambios ambientales de la mano con otros profesionales.

Sobre el despojo y la búsqueda del ascetismo

“La tierra y la sombra”, cinta de César Acevedo, es la muestra de la austeridad expresiva y evidencia la renuncia del director por realizar un filme político de tipo convencional. Análisis comparativo a partir de la propuesta del autor francés Robert Bresson (1901-1999).

Tomado del diario El Espectador

Por: Luis Carlos Muñoz Sarmiento *

El despojo en César Acevedo (“La tierra y la sombra”) tiene que ver con la renuncia no sólo al artificio efectista sino, por contraste, con la limpieza ética.

La tierra y la sombra (2015), de César A. Acevedo, filme ganador de la Cámara de Oro a la Mejor Opera Prima, Cannes 2015, es literalmente un filme sobre el despojo y sobre la búsqueda del ascetismo, ajeno a valores extracinematográficos, sobredimensionados o publicitarios, en tanto aspira a captar lo que escapa a la mirada ordinaria; filme en el que cada plano contiene por sí solo su esencia argumentativa, sin ayuda de fotografía o imágenes bonitas, sino gracias a la sensibilidad y al cuidado puesto en una fotografía y unas imágenes necesarias, como pensaría y haría Robert Bresson (1901-1999). Así ha surgido en el espectro cinematográfico nacional, y esto al margen de lo que opine Acevedo mismo, sin olvidar que todo gran arte no es ni puede ser gratuito, un filme bressoniano en el más amplio y generoso sentido del término, como tratará de demostrarse en lo sucesivo.

El plano general cerrado inicial, casi foto-fija, muestra un cañaduzal, un hombre a lo lejos que va hacia la cámara, un camión doble-troque que avanza raudo, es decir, lo que vendrá en la próxima hora y 37 minutos: el monólogo del monocultivo de la caña de azúcar, en este caso. Monólogo al que se opone la mirada reflexiva y crítica del cineasta, sin prurito alguno de hacer juicios de valor sino con el objetivo de mostrar, a través de la ambigüedad y de la búsqueda de la esencia, el conflicto entre el supuesto progreso, más bien desarrollismo, y la agonía del campo: la que corre paralela a la del hombre, la del cortero Gerardo, hijo de Alfonso y de Alicia. Quienes, a propósito, han roto su relación quizás no por otra cosa que por la búsqueda del bienestar individual. Alicia ha decidido permanecer en la casa rural y salva así la tierra de ambos, mientras Alfonso se va del campo, para 17 años después regresar a cuidar a su único hijo, enfermo por las quemas de los cultivos, y le dice a su esposa: “No sé si valió la pena irse o no…”. Afirmación ambigua, como la de todo buen arte, no categórica ni absolutista, como la de todo mal cine.

Otra coincidencia con el cine de Bresson es que Acevedo utiliza actores no profesionales, sin recurrir jamás al artificio, como quien busca el lenguaje visual puro, cargado de miradas, gestos y sonidos. A la manera del Bresson de Al azar, Balthazar, Acevedo en La tierra y la sombra, hace el filme más libre posible, sin ataduras efectistas ni efectos visuales, uno de los filmes más austeros, con diálogos precisos y una emotiva narratividad fílmica, en fin, un filme sin acción al estilo de El caballo de Turín, del húngaro Béla Tarr, aunque, eso sí, exuberante en sugerencias, en el que Acevedo puso mucho de sí mismo y de su propia historia de infancia, la que el propio cineasta referencia en su abuelo: de algún modo, Manuel, el nieto de Alfonso, es un alter ego de César A. Acevedo en los campos de caña del Valle del Cauca. Como Bresson, Acevedo tal vez piense que es bueno, incluso indispensable que los filmes que se hagan tengan que ver con la experiencia: que no sean mera “dirección”, en cuanto “ejecución de un plan”. Bresson: “Un filme no debe ser la ejecución pura y simple de un plan, aun si el plan es personal, y menos aún de un plan que fuera de otro”. Acevedo ha entendido a aquél: “Hay que hacer amar la manera como uno presenta las cosas”.

De entrada, el filme marca que va a ser una historia sobre la caña de azúcar, la Naturaleza, en fin, sobre el despojo, en un doble sentido: el de arrebatarle elementos y derechos a la gente; el de mostrar esos asuntos sin artilugios ni efectismos. El camión del “progreso” impregna de polvo al campesino que, sin afán, avanza con su maleta por el camino. Manuel recibe al abuelo Alfonso. Ambos entran al cuarto donde está el hijo de éste, Gerardo, quien permanece en cama con un fuerte dolor en el pecho y tos incesante, por las quemas del cultivo, y a quien el médico ya ha visto. El bus que recoge a Esperanza, la mujer de Gerardo, pone en evidencia un factor clave del filme: la contaminación. A la par, Alfonso barre las cenizas de las quemas que, como el polvillo que despiden los rieles del ferrocarril en El miedo devora el alma (1974), de Fassbinder, producen cáncer de pulmón en los trabajadores temporarios. En contraste, Acevedo introduce, primero, el canto de los pájaros, mirlo, azulejo, bichofué, que se transmite de una generación a otra; luego, pasa a la huelga de los corteros, por el incumplimiento en el pago, que es “resuelto” por el capataz: “Problema del banco”. Mientras el filme muestra la agonía del hombre, a la vez la agonía del campo y al revés, Alfonso cierra los ojos y escucha el canto de los pájaros; luego, va a un almacén del municipio y compra por $8.600 una cometa cuyo precio está fijado en $11.000; más tarde, protege a Manuel y a su helado del polvo de otro camión que siempre que pasa los deja sucios sin remedio.

No hay música incidental ni compuesta para el filme, de nuevo como en Bresson. La música brota de la fauna, de los pájaros, y también de la flora, del silencio de los árboles: samanes, ceibas, robles, especies arrasadas hoy a nombre de los campos despojados para sembrar biocombustibles. Música y sonidos que se ven amenazados y atravesados por los ruidos del desarrollismo: buses, dobletroques y camionetas que pasan. A este ruido se suma el llanto del no pago y del excesivo esfuerzo, de las que se desploman en el asiento del bus, no retribuido dentro de una sociedad antropocentrista, machista, vertical, que hace de las mujeres seres invisibles, aún en los albores del siglo XXI. Ante esta situación, la mujer de Gerardo toma la decisión de marchar con su hijo, anteponiendo que el problema está en Alicia, a quien se lo dice, y le espeta al primero que “deje de estar tapándose con la gente” cuando no sabe qué responder, quizás porque su vínculo afectivo/material/edípico es muy fuerte con Alicia, con lo que de paso la mujer le recuerda al marido que la primera responsabilidad es con sus propios actos.

Esperanza, esposa de Gerardo, y su suegra, Alicia son despedidas, lo que pone de presente otros dos grandes conflictos del filme: el problema de la tierra y la discriminación hacia la mujer. El primero, puesto de manifiesto con quien toma las decisiones que afectan a un conglomerado social marginado. La segunda, expresada en ese plano general cerrado en el que Alicia y Esperanza esperan, y no es redundancia, que venga el “cabo” a traerles su dinero. Dinero que luego Esperanza recibe de Alicia para obtener a cambio el dicterio de su nuera: “El problema aquí es usted, Alicia”, quien estoica recibe el sablazo generacional. Mientras tanto, Gerardo es llevado al médico por su padre, Alfonso, quien a la vuelta habrá de recibir, también ataráxico, los manotazos de Alicia en su pecho. Aquí se da el dilema entre la que puede y no quiere irse, Alicia, y el que ni quiere ni puede, Gerardo, por desear estar junto a su madre. Ésta, dirigiéndose a su nieto dice: “Este no es lugar para un niño”, desde luego sin consultárselo pero, a la vez, sin envidiarlo, pretender hacerle daño ni obviar el campo, los árboles, los pájaros y su sonido, la cometa, su nexo romántico con el abuelo.

Y tras la bella secuencia, cruzada por miradas, gestos y actitudes nobles y plenos de afecto, en que la madre le dice a Gerardo que no hay nada que perdonarle, en la toma inmediata la cámara va al primer plano de un viejo cortero en una cantina, que levanta su cerveza y, mientras suena la única música de todo el filme, igual que en varios filmes de Bresson o en Nazarín de Buñuel, mira de frente para, después de tomar un sorbo de cerveza como quien brinda por Alicia, decirle a Alfonso: “Tu mujer es brava y muy berraca porque te salvó la tierra” y suena Amor se escribe con llanto, de Álvaro Dalmar. Mientras parece diluirse en el camino, seguido por los perros, el viejo Alfonso regresa cantando el bolero a casa para dejar libre al caballo, el que previamente, también como en Buñuel, con una vaca en una cama, sale de un cuarto cual si de un humano se tratara. Entretanto, Manuel se pasea alrededor de la ceiba e imita los sonidos de los pájaros aprendidos del abuelo. Las cenizas regresan y ahogan a Gerardo, quien agoniza mientras en su entorno agoniza el campo. Se escucha, en off, el llanto de su mujer. Y así llega la noche, la oscuridad, lo que (no sólo) en el lenguaje de León de Greiff, también significa la muerte. Esperanza para un bus. Va al cultivo, encuentra al cabo y le suelta, desesperada: “Cabo, usted me tiene que ayudar. Él [Gerardo] necesita un médico.” Y los corteros se solidarizan con su reclamo: “Antes, cuando estaba alentado, sí te servía; ahora, que está enfermo, no te sirve pa nada, ¡cabrón!”.

Tras el encuentro con Gerardo y sus padres, la cometa de Manuel aparece surcando el cielo. En el ambiente se dibuja un filme sobre la violencia casi sin violencia, salvo la explícita y la ya explicitada en este texto. El viejo Alfonso se recuesta, derrotado por la agonía de su hijo, en la puerta, con la cámara, respetuosa, tomándolo por la espalda. Sale su mujer y, como le ha prometido previamente al nieto, “ya verás”, lo abraza. Gerardo “es angelito que ya se fue pa’l cielo”, dice Esperanza a Manuel, quien se acerca a despedirlo no sin antes, en un close-up que desgarra, dar evidencias de su primer combate con la muerte, la de su querido y trabajador padre. Alfonso le recuerda a Alicia, sentados en el banco exterior de la casa, primero, las bellezas del campo y luego: “No sé si valió la pena irse o no… No sé si algún día usted me puede perdonar”. Y llega la ambulancia por Gerardo, mientras los cañaduzales arden. Alfonso, su nuera Esperanza y su nieto Manuel se van del campo. Un instante antes, eso sí, Alfonso y Alicia han ofrecido la muestra más emocionante de respeto, perdón y olvido cuando aquél le extiende los brazos, como quien clama por amor, y aquélla, sin afanes, como quien piensa bien lo que hace, se aproxima y lo abraza con afecto absoluto, desprendido, espontáneo, en un puro acto de amor y de ascetismo, en tanto acto de vida austero y de renuncia a placeres materiales con el fin de adquirir hábitos que lleven a la perfección ética y espiritual, o sea, mental, no religiosa.

Y al entrecerrar los ojos, Alicia sigue allí, en su banca, fiel a la tierra que antaño le entregó todo y que ahora, por las tontas, hueras e interesadas razones de un capitalismo que arrasa con hombres y mujeres, viejos y niñas y niños por igual y luego (o antes) con la misma tierra, expulsa a todo el mundo en nombre de un falso progreso, produciendo los resultados que se están viendo en todas los lugares del mundo: el recalentamiento global, el efecto invernadero, el alza de los niveles del mar, la lluvia negra, en fin, el deterioro del planeta a causa del fanatismo de los humanos por la razón y el factor Dios, como llamó Saramago al dinero, el mismo por el que, para Shakespeare, el negro se vuelve blanco, el feo hermoso, el anciano mancebo, valeroso el cobarde y noble el ruin. El dinero, el que retira la almohada a quien yace enfermo, pero que no hace lo propio con el cortero, por ser negro, pobre (de recursos, nomás) y colombiano, jejeje.

El despojo en Acevedo tiene que ver con la renuncia no sólo al artificio efectista, ya se dijo, sino, por contraste, con la limpieza ética, la mirada compasiva, el gesto humanista. La ética, en tanto respeto a unos principios estéticos de búsqueda, no de logro, de la perfección; la mirada, lenta y detenida sobre unos personajes, espontáneos, que no exhiben dureza, así los asistan razones de todo tipo (pasado ingrato, presente oscuro, futuro incierto), ni amor, sino que son en sí seres amorosos: los que hablan con sus actos, los que cambian, olvidan, los que se van llorando la hermosa vida y saben que amor se escribe con llanto. Ellos oponen el amor a la miseria del entorno y, por ende, a la del orbe; a la avaricia del patrón que no paga a tiempo y paga mal, que aprecia el valor del labriego mientras está sano pero al que desconoce/desprecia al caer enfermo, que elimina a las mujeres porque no satisfacen las expectativas del jefe y a las que expulsa sin más del cultivo por inútiles.

Ese despojamiento en Acevedo también tiene que ver con la búsqueda de la austeridad expresiva y con su renuncia a hacer un filme político convencional. Y, sin embargo, La tierra y la sombra, su filme, termina siendo político en tanto muestra la explotación del hombre por el hombre, la alienación de éste por el trabajo, la discriminación de la mujer por una falocéntrica e imaginaria debilidad, no sin antes haber mostrado la lucha de clases entre dueño y desposeído, opresor y oprimido, amo y esclavo, sin necesidad de que Acevedo se lo haya planteado previa o explícitamente. Por eso cuando Alicia, al final, una vez se despide de sus familiares, se sienta y cierra los ojos, permite hacer varias lecturas: 1. La de la mujer que debe empezar nuevamente de cero. 2. La de la mujer a la que ahora se le viene el mundo encima. 3. La de la mujer que no se amilana ante los hechos y sigue allí como la eterna guardiana de su homóloga femenina, la Tierra, la que nuestros hermanos mayores, a los que los Gobiernos fumigan, persiguen y eliminan cual si fueran bichos, llaman la Pachamama o Madre Tierra.

*Escritor, periodista, crítico de cine y jazz

Nuevos Cursos Cortos en acción

La Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle abre una nueva oferta de Cursos Cortos a toda la comunidad del Valle del Cauca del 7 de mayo al 25 de junio del 2016.

Los Cursos Cortos hacen parte del programa de extensión que en esta ocasión permitirá complementar tu formación sobre audiovisual, fotografía, escritura y narrativas orales.  

Curso: “Cali de película”. Taller de filminutos.

Docente: Ana Paola Angulo Alegría 

Tomaremos a Cali como protagonista y nos preguntaremos cómo ha sido representada en el cine y a través de la fotografía. Para ello, se plantea una revisión visual y audiovisual desde o antes del Caliwood hasta propuestas más recientes sobre la capital del Valle. El cine como medio de expresión, la Caméra Stylo, tal como lo profetizaba Alexandre Astruc en 1948, nos ofrece la posibilidad de documentar y reproducir nuestra realidad.

Curso: Audiovisual e identidad: el pitch perfecto, o el arte de presentar un proyecto. 

Docente: Jhina Hernández Ospina

Este curso está dirigido a profesionales, estudiantes, o involucrados en el sector audiovisual, que estén interesados en mejorar la forma de presentar sus proyectos. Para quienes necesiten superar el miedo escénico o los nervios a la hora de presentarse ante un interlocutor, una audiencia, un comité o un equipo de trabajo.

Curso: Taller de narrativa escrita y oral para niñ@s 

Docente: Elsy Janneth Huertas

El curso consiste en propiciar para los niños asistentes, un espacio lúdico y narrativo que les permita el desarrollo espontáneo de sus competencias comunicativas lectora y escritora mediante la aproximación a la literatura infantil y a partir de estas lecturas promocionar en ellos la producción oral y escrita de textos narrativos.

Curso: La crónica, aprender a contar la realidad

Docente: Haivert Sáenz

Aprendizaje de cómo hacer una crónica utilizando cuatro procedimientos básicos de la narración: construcción de escenas, manejo de los diálogos, punto de vista y detalles simbólicos. Será un espacio de creación y exploración donde se harán aportes a las crónicas que los participantes tengan en proyecto o en construcción.

Curso: Introducción a la fotografía

Docente: Hernando Aldana

La luz es la materia de la fotografía y el origen de su nombre “Dibujar con luz”, si no hay luz la fotografía no puede ser posible. La cámara digital, es un instrumento de precisión compuesto por la óptica del lente, la cámara oscura y los componentes electrónicos como el sensor y el procesador, un visor o una pantalla y los botones que le permiten al fotógrafo entrar en contacto con esos componentes y dosificar la cantidad de luz que requiere una escena en particular.

Curso: Fotografía básica II

Docente: Holanda Caballero Mafla

Partiendo del hecho que los participantes del presente taller han tenido experiencias previas con el manejo de la cámara y las nociones básicas de fotografía, este taller busca profundizar en los conceptos técnicos y de composición vistos en el nivel I tomando como referencia el Retrato Fotográfico como eje central.

Curso: Escritura y correcto uso del lenguaje

Docente: Óscar Perdomo Gamboa

El presente curso está enfocado en permitir al estudiante un acercamiento y aprehensión del lenguaje, desde sus normas como ortografía, puntuación y sintaxis hasta la expresión de sentidos completos que permitan una correcta comunicación y su aplicación en conjunto con las herramientas de sus carreras.

Más información sobre los cursos

 

Inscripciones, fechas y costos:

Centro de Producción y Asesoría en Comunicación Social

Escuela de Comunicación Social – Universidad del Valle

Teléfono: (2) 3212242

Correo Electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Web: http://comunicacionsocial.univalle.edu.co/index.php/cursos-cortos-escuela-de-comunicacion-social/

Se posesionaron autoridades del Cabildo Indígena Universitario

Quienes ingresaron esta mañana a la Universidad del Valle se sorprendieron por el colorido y la música de las comunidades indígenas presentes.

Esta congregación hacía parte de las actividades de posesión del Cabildo Indígena Universitario, cuya ceremonia se realizó este viernes 15 de abril, a las 10:00 a.m.

“El Cabildo Indígena Universitario es una forma de volver a nuestras raíces y reavivar conceptos, actividades y tradiciones del diálogo con la madre naturaleza. Este acto de posesión representa eso: cómo la autoridad, en una transición de gobierno, el espíritu de la naturaleza también hace presencia y ordena y cómo también permite el escenario”, explica Manuel Antonio Ussa, vicepresidente del Cabildo, miembro del Pueblo Nasa.

El acto de posesión dio inicio con un desfile por la entrada vehicular, que siguió hasta el lago y de ahí hasta la Plazoleta Las Palmas en los bajos de la Biblioteca Mario Carvajal, donde, ante miembros de las delegaciones y comunidades de base, los miembros del Cabildo tomaron juramento.

“En esta oportunidad el acto de posesión es alusivo al Pueblo Misak. La primera parte del desfile es la respuesta que hacemos a la madre naturaleza, a los espíritus y las primeras autoridades; la segunda parte simboliza el reconocimiento y la legitimación entre autoridades y en la tercera parte representa el manifiesto de lo simbólico a través de la danza y los actos culturales”, señala Manuel Antonio.

“El desfile lo encabezaron las primeras autoridades del Cabildo Universitario, luego de docentes de la Institución y de los gobernadores de territorio, luego los miembros entrantes y salientes del Cabildo, seguidos de sus acompañantes. Esto representa la diversidad y cómo pedimos permiso, alegramos el espíritu y el espacio para que la naturaleza haga presencia.”

Manuel menciona que la Universidad del Valle fue una de las primeras instituciones que le dio la oportunidad a la diversidad al crear un cabildo indígena universitario. “Esto es un reconocimiento a la otredad, la diversidad y que muestra cómo se está abriendo a otros espacios de conocimiento”, finaliza.

Como parte de las actividades de posesión, en la Tulpa del Lago se realizó un almuerzo comunitario, un conversatorio sobre las prácticas simbólicas de cada pueblo y un acto cultural con danzas y músicas tradicionales.

Álbum de fotos

Miembros del Cabildo Indígena Universitario

Edgar Bomba Campo, Gobernador, Pueblo Nasa, estudiante del Programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos.

Manuel Antonio Ussa, Vicegobernador, Pueblo Misak, estudiante del Programa Estudios Políticos y Resolución de conflictos.

Carely Londoño, Secretaria, Pueblo Pisamira, del Programa de Licenciatura en Literatura.

Fernanda Cando, Tesorera, Pueblo De Los Pastos, del Programa de Ingeniería Industrial.

John Mulkue, Alcalde, Pueblo Nasa, del Programa Estudios Políticos y Resolución de conflictos.

David Cunda Medina, Alguacil, Pueblo Nasa, del programa de Geografía.

Viviana Vitonas, Alguacil, Pueblo Nasa, del Programa de Historia.

Jorge Rojas, Alcalde, Pueblo De Los Pastos, del Programa de Estudios Políticos y resolución de conflictos.

Euler Mimalchi, Alguacil, Pueblo De Los Pastos, del Programa de Psicología.

Elix Colimba, Alguacil, Pueblo De Los Pastos, del Programa de Odontología.

Bernarda Tombe, Alcalde, Pueblo Misak, Licenciatura en Educación Popular.

María Isabel Ullune, Alguacil, Pueblo Misak, Licenciatura en Literatura.

Cristian Oll Majin, Consejero, Pueblo Yanakuna, del Programa de Licenciatura en Educación Popular.

Marisol Cuatin, Fiscal, Pueblo De Los Pastos, del Programa de Ingeniería de Alimentos.

 

Manifestaciones neurológicas del zika, dengue y otros arbovirus

La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle invita a la conferencia “Manifestaciones neurológicas del zika, dengue y otros arbovirus”, que se realizará este lunes 18 de abril, a las 12:00 m, en el Salón 1, Edificio Santiago Renjifo, Campus San Fernando. La entrada es libre.

El invitado es Tom Solomon, director del Institute Infection Global Health de la Universidad de Liverpool, Inglaterra; jefe del grupo de infecciones cerebrales, profesor de ciencias neurológicas y consultor honorario del Walton Centre NHS Foundation Trust y Royal Liverpool University Hospital.

Informes: Escuela de Salud Pública

Tel. 5542476 – 5542480

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“Coloquio de los perros” en La Máscara

Uno de los espectáculos elegidos para conmemorar el centenario cervantino

El Laboratorio Escénico Univalle regresa a los escenarios de la ciudad con una corta temporada en el Teatro La Máscara, después de una icónica gira por Bangladesh y el XV Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. La temporada inicia con Coloquio de los perros, el 15 y 16 de abril, que se presenta como homenaje al IV centenario del fallecimiento del novelista, poeta y dramaturgo español Miguel de Cervantes Saavedra.

“Coloquio de los perros” es una adaptación de la Novela Ejemplar más personal y original de Miguel de Cervantes, en ella, dos perros adquieren por una noche el divino don del habla. Berganza, uno de los canes, relata al otro, Cipión, las vicisitudes sufridas con cada uno de sus amos, cuya vida deambuló entre carniceros, pastores, militares, actores y enfermos, configurando un divertido y crudo relato sobre la condición humana. Seis actores introducen al espectador en los rincones más íntimos del Barroco español, alternando diferentes convenciones teatrales y trasmitiendo el escéptico humor cervantino. La versión de “Coloquio de los perros” fue elegida por la Cátedra Inditex y la Universidad Santiago de Compostela para conmemorar los 400 años de la muerte del "Príncipe de los Ingenios" en los escenarios de Asia. A su vez la gira en Bangladesh fue ampliamente reseñada por la agencia EFE bajo el título: “Cervantes con acento colombiano para mover el músculo teatral de Bangladesh”.

En este aniversario  cervantino, vale la pena apreciar Coloquio de los perros, con dramaturgia y dirección de Ma Zhenghong y Alejandro González Puche, escenografía y vestuario del maestro Pedro Ruiz y música de Paulo Gutiérrez. El Laboratorio Escénico Univalle es un grupo de creación e investigación perteneciente al Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, con una actividad internacional, nacional y departamental constante. Reconocido por montajes como El condenado por desconfiado, El tío Ivam, Schlemiel, La égloga de Plácida y Vitoriano, El astrólogo fingido y Calima, entre otros. La Temporada culminará con la presentación de El Alférez IReal, el 22 y 23 de abril, luego de su reciente participación en el XV Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá.

Fecha: 15 y 16 de abril de 2016

Lugar: Teatro La Máscara – Cra.10 # 3-40 B/ San Antonio

Hora: 7:30 p.m.

Mayores informes:

escenicas.univalle.edu.co

Cervantes con acento colombiano para mover el músculo teatral de Bangladesh

http://escenicolabunivalle.blogspot.com.co

 

Historia de una actriz que ha ganado premios internacionales en cine y ama enseñar

Una  egresada del Programa de Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle es una de las actrices colombianas que más premios ha ganado en su corta carrera cinematográfica. Se llama Marleyda Soto Ríos.

Su primer papel en un largometraje fue en la película El doctor Alemán que se rodó en 2007 y un año más tarde ganó el premio a mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar.

Luego trabajó en la película Perro come Perro de Carlos Moreno y más adelante en Amores Peligrosos de Antonio Dorado.

Después actuó en la película La Tierra y la Sombra, dirigida por el egresado del Programa en Comunicación Social de la Universidad del Valle César Acevedo. Esta obra es tal vez la que mayores reconocimientos ha tenido en la historia del cine nacional, pues ganó cuatro premios en el Festival de Cine de Cannes – Francia. Ganó el premio Cámara de Oro a la mejor película, el Premio del Público, el Premio de la Sociedad de Autores y el Premio al Cine Independiente. También  obtuvo el premio a la mejor fotografía en el Festival Internacional de Cine de Lima – Perú. La cinta también ganó el  Premio Hubert Bals Fund para Desarrollo, Festival de Cine de Rotterdam, una Mención de Honor, Foro de Coproducción Europa - América Latina en el Festival de San Sebastián, España; el Premio Hubert Bals Plus para Producción; el Festival de Cine de Rotterdam, Holanda y el Estímulo de Producción, Fondo Ibermedia.-Beca Desarrollo de Proyectos Cinematográficos, Casa de Las Américas, Fundación Carolina, España.

En 2016, en su último rodaje “Oscuro Animal”, un largometraje sobre la violencia en Colombia, en el que los actores no hablan,  ganó el premio a la Mejor Actriz, Mejor Película, Mejor Director y Mejor Fotografía en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara -México.

La primera vez que vi a Marleyda Soto Ríos, ella estaba frente a un grupo de personas que la miraban con disgusto, talvez con rabia.  La razón es que ella interpretaba, en una obra de teatro,  un personaje poco popular entre los asistentes, pero su representación era tan real que buena parte de los espectadores confundían a la actriz con el personaje representado.

Luego de su actuación en la mencionada obra de teatro, la volví a ver en la película La Tierra y la Sombra y quedé asombrado con su trabajo de actriz, así que decidí buscarla para una  entrevista, pero como sucede con muchas actividades en el periodismo la labor se fue postergando por asuntos más urgentes para publicar.

Hace pocos días cuando supe que Marleyda Soto había ganado el premio a la Mejor  Actriz en el Festival internacional de Cine de Guadalajara de México, reanudé la búsqueda.  Apenas pregunté supe que era reconocida en el mundo de las tablas, a pesar de que no era muy conocida entre  el común de las personas, ni siquiera en Cali.

También supe que era egresada de la Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle, así que la ubiqué y tan pronto estuvo enfrente le pregunté.

¿Cuál es su mayor aspiración como actriz de cine? En ese momento pensé que la respuesta iba a ser la esperada y diría - quiero ganar un premio Oscar.

Con pasmosa tranquilidad me miró y su respuesta  me sorprendió pues me dijo que le encantaba haber actuado en esas películas y ganar esos premios, pero que su vocación era la de ser maestra.

De inmediato riposté con otra pregunta. ¿Y qué es lo hace como maestra? Y ella aprovechó para contar.

Soy profesora de la  Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle  y  la mayor parte del tiempo doy clases en un centro de estimulación a bebés, y niños y niñas hasta los cuatro años. Otra vez la respuesta me sorprendió.

Pero el cine le da reconocimiento y...  -Quizá así sea, respondió, pero mi vocación es la de ser maestra y a eso dedico mis mejores esfuerzos.

Bueno, aun no terminaba mi sorpresa y por ello le pregunté ¿qué podía hacer o enseñar una maestra en artes a un bebé de pocos meses?

Con los bebés hacemos varios trabajos de estimulación, desde juegos simples con luces, con música o con imágenes, todo cuidadosamente seleccionado para brindarles experiencias artísticas que les permitan conocer y habitar de manera más fácil este mundo;  pero lo más importante es aprender con ellos y entender que a través de su descubrimiento, los adultos podemos recuperar la belleza en la simplicidad, ¡y no perder la capacidad de asombro!

¿Y en la Universidad, supongo que dicta clase? La pregunta fue tan obvia que soltó la carcajada, así que tuve que esperar un par de minutos para que volviera la calma. Sonrió, se acarició el cabello y dijo. Si, desde que era estudiante dictaba algunas clases con la supervisión de los profesores, era monitora. Ahora soy maestra de entrenamiento vocal para los estudiantes de la Licenciatura en Arte Dramático.

¿Y en qué consiste el entrenamiento vocal? Volvió a reir y después de una pausa explicó, enseño voz escénica, es decir cómo hablar en el escenario.

A propósito, con tantos premios y reconocimientos todavía siente pánico escénico? Esperaba que volviera a reir, pero no lo hizo. Arrugó un poco el entrecejo y disparó sus palabras con algo de emoción.

Claro que sí. Todos los actores tienen pánico escénico y eso no se pierde nunca porque produce la adrenalina que estimula, el motor y la chispa que te hace disfrutar el trabajo, ¡como en los deportes extremos, en los que se disfruta el vértigo! Todos los actores lo sufren, pero cada uno a su manera.

Volví a preguntar, ¿ha pensado en ser actriz de televisión? Con tantos premios que ha ganado tiene algunas facilidades para lograrlo. En ese momento soltó una carcajada más larga e intensa que las anteriores hasta que se serenó y respondió. No, no me he preocupado por ese asunto, porque mi vocación es la de ser maestra. El cine y el teatro me gustan porque permiten contar historias, transformar vidas, así que si logro conmover a un espectador, a uno sólo…he cumplido con mi propósito. La televisión tiene otro formato, otros intereses artísticos que no están en la línea de lo que quiero hacer,  no es ese el camino artístico que quiero recorrer.

y si con la actuación en el cine y mi trabajo como maestra logro transformar vidas, he cumplido con  mi propósito, así que lo otro, si llega está bien, pero no me trasnocha, concluyó.

Finalmente me sentí contagiado por la risa y llegué a pensar que para ella conceder y  para  mi hacer una entrevista genera un poco de pánico escénico.

Hay que cambiar el modo de hacer gestión de la energía eléctrica

“América Latina es una de las regiones con condiciones más favorables para la generación de energía limpia. La geografía física andina nos va a permitir conocer los límites de explotación de energía, así como todavía no sabemos cómo explotar la energía del Amazonas. Por eso que tenemos que reflexionar más sobre el papel del hombre en la tierra y como, en nuestro papel de administradores del planeta, podemos promover transformaciones ecológicas, administrables, sanas y perennes”.

Esa es una de las reflexiones de Jorge Johnny Rocha Echeverria, uno de los invitados al Tercer Congreso Internacional sobre Tecnologías Avanzadas de Mecatrónica, Diseño y Manufactura – AMDM 2016, que se realiza en la Universidad del Valle.

Jorge Johnny Rocha Echeverria es Doctor (Ph.D.) en ingeniería y docente de la Pontificia Universidade Católica do Rio Grande do Sul (Porto Alegre- Brasil), ha sido senior engineer en Siemens, ingeniero consultor senior e ingeniero expert de General Electric.

En su conferencia “El ingenio humano y los procesos de creación de energía eléctrica”, planteó una reflexión sobre la capacidad del ser humano de desarrollar tecnologías para producir energía y así aumentar su capacidad de generar trabajo.

“La crisis de energía no es una novedad. Primero debe pasar por una concientización de la humanidad, no solamente en el modo de consumir energía sino en la forma de hacer gestión de ella y compartirla con otros seres humanos. Las empresas privadas, a precios absurdos, se encargan de generar energía y se ha perdido un concepto fundamental: la energía debería ser un bien, un servicio del Estado para el engrandecimiento de la nación”, señala.

“En este momento, como países en desenvolvimiento y mucho potencial, tenemos que concentrarnos en la energía hidráulica. Es una ilusión pensar que vamos a necesitar de la energía nuclear. Es claro que tenemos que conocer esa tecnología, pero gastar los incentivos en fuentes de energía que no precisamos, es un desperdicio”.

AMDM 2016, organizado con la colaboración de diez universidades colombianas y de México, reúne a investigadores, profesores, estudiantes y profesionales de áreas del conocimiento afines al diseño, la manufactura, mecánica y mecatrónica, para presentar los últimos avances en estas temáticas, inspirar nuevas ideas y generar un intercambio de conocimiento.

Informes: http://amdm2016.univalle.edu.co/

Semifinalista en concurso mundial con proyecto para Observatorio Sismológico

El estudiante de séptimo semestre de  Ingeniería Electrónica de la Universidad del Valle Carlos Andrés Gálvez es uno de los 155 semifinalistas del concurso ¨World’s Largest Arduino Maker Challenge¨ que traducido al Español significa “El Desafío más grande del mundo para los  constructores de Arduino”.

Arduino es una plataforma electrónica de código abierto basado en hardware y software. En otras palabras, es un computador, del tamaño de una caja de fósforos.

El concurso busca las mejores propuestas de aplicación a ese computador que fabrica uno de los organizadores del evento y se llama arduino. Este ordenador se envía a cada concursante luego de una rigurosa selección de los proyectos.

El concurso, patrocinado por Microsoft, tiene varias fases, inicialmente se presentaron cinco mil personas de todo el mundo que propusieron un proyecto de aplicación y utilidad de impacto social y tecnológico utilizando un arduino. Previamente se ha descrito y caracterizado el computador para que los aspirantes lo conocieran en detalle.

Para la primera fase, de los cinco mil participantes, provenientes de los cinco continentes,  se escogieron mil personas, con los mejores proyectos, a quienes se les envió el último desarrollo de arduino para que lo pusieran en práctica, acorde con la propuesta.

La propuesta o proyecto de Carlos Andrés Gálvez, denominada “UPS IoT” es la de monitorear desde Cali, con el arduino, el estado energético de las estaciones sismológicas del Observatorio Sismológico y Geofísico del Suroccidente Colombiano OSSO (http://osso.univalle.edu.co/), que están ubicadas en diferentes lugares de la región.

El OSSO, gracias a varias estaciones ubicadas en los departamentos de Choco, Valle, Cauca y Nariño, monitorea los movimientos telúricos en esta zona del país.

El problema del OSSO radica en que las estaciones funcionan con energía solar, pero si se interrumpe el sistema de energía, se puede perder información valiosa. Con el arduino se puede generar la conversión de energía a la energía tradicional sin que el equipo sienta el cambio o deje de funcionar.

Por otra parte con el arduino también se podrá monitorear desde Cali, el voltaje de las estaciones, el estado de los equipos y si se apagan por algún motivo.

La ventaja de arduino es que puede funcionar, independientemente de la estación,  con exigencias mínimas de energía que pueden satisfacerse con una pila de muy poco voltaje, lo que permite un monitoreo continuo y constante de los equipos que componen cada estación.

Otra ventaja del equipo es que tiene conexión con internet, lo que asegura el envío de la información producto del monitoreo de forma constante y en tiempo real.