El ‘Periódico Cultural - La Palabra’ adelantó el conversatorio virtual ‘El 71. Memorias de la rebelión estudiantil’, conmemorando cinco décadas de los agitados acontecimientos del 26 de febrero de 1971 en Cali.
Influenciado por los ideales enarbolados en Francia durante las revueltas estudiantiles del 68, las revoluciones de China y Cuba, así como por la creciente ola pacifista que promulgaba la contracultura hippie norteamericana, el movimiento estudiantil de la Universidad del Valle se volcó a las calles el 26 de febrero de 1971.
Pero este, aunque icónico, no fue el primer día de la contienda. Los estudiantes acumulaban semanas exigiendo a la rectoría del galeno Alfonso Ocampo Londoño, atender en pleno las exigencias que se arengaban desde las aulas.
Iniciando febrero, estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas habían declarado cese de toda actividad académica, mostrándose en desacuerdo con varias decisiones Institucionales que consideraban abiertamente arbitrarias. Días más tarde, la suma universitaria había adoptado masivamente las dinámicas de la huelga.
Para el miércoles 10 de febrero ya se habían presentado los primeros altercados con la Policía Nacional, la cual disolvió violentamente una marcha estudiantil que pretendía alcanzar la Plaza de Caycedo, en el centro de la ciudad. Dos días después de esta contienda, las puertas de Administración y Rectoría fueron sometidas a un férreo bloqueo.
Pronto, el paro de Cali ganó respaldo al interior de las aulas de la Universidad del Cauca, Tecnológica de Pereira, Antioquia e Industrial Santander. Así, jóvenes de Univalle, la Universidad Santiago de Cali y bachilleres del Eustaquio Palacios, del Instituto Politécnico y del Santa Librada, se animaban a gritar su descontento, una vez más, desde la garganta de la calles.
Temprano, la mañana del 26, mientras estudiantes adelantaban una reunión en los alrededores del campus universitario, se conoció la inflamable noticia de la muerte de Edgar Mejía Vargas, ‘Jalisco’, al parecer, a manos del Ejército. Cuatro horas después de su asesinato, pasadas las dos de la tarde, el entonces gobernador del Valle Santiago Rengifo Salcedo decretaba un salvaje toque de queda. La juventud caleña había enardecido.
Pronto se hermanaron los ánimos de miles de estudiantes universitarios en todo Colombia quienes exaltados, y arropados con la bandera de un naciente movimiento estudiantil, llegaron a decretar un paro unificado en 35 Universidades del país, públicas y privadas. En el marco de estos acontecimientos, el gobierno nacional ya había conducido a la Nación a un Estado de Sitio.
Cumplidos 50 años de estos convulsos hechos, considerados parte del génesis del Movimiento Estudiantil Colombiano, el ‘Periódico Cultural - La Palabra’ adelantó el conversatorio virtual ‘El 71. Memorias de la rebelión estudiantil’, del que participaron dos reconocidos líderes del momento, Ricardo Sánchez Ángel y Marcelo Torres Benavidez.
Este último, histórico militante de la izquierda colombiana, miembro fundador del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario -MOIR, se refirió así sobre la influencia de la llamada ‘Masacre del 26’ en las efervescentes luchas estudiantiles que se despertaron en aquella época:
-”El 26 de febrero en Cali, fue la chispa que incendió la pradera. No solamente del movimiento universitario, también del movimiento juvenil, educativo y social en Colombia.
En ese momento, las Instituciones de Educación Superior en el país vivían la culminación de un proceso de crisis que se venía arrastrando desde la década de los años 60. Podemos sintetizar sus rasgos más sobresalientes en el despotismo de los claustros universitarios, la fuerte y muy visible incidencia norteamericana en las Universidades colombianas y el agudizado déficit presupuestal del sistema público universitario nacional.
Debe decirse entonces que las principales Universidades del país, la Universidad Nacional, la Universidad de Antioquia y La Universidad del Atlántico, estaban con la guardia alta.
Días antes del estallido de Cali se había desarrollado el primer Encuentro Nacional Universitario, que se había encargado de recoger la situación que vivía el país.
Debemos recordar que el gobierno de Pastrana Borrero decretó el Estado de Sitio luego de la sublevación y posterior matanza acontecida en Cali. Debemos recordar también que la respuesta de los Universitarios de Colombia fue general, masiva e incontenible. Tanto, que dio origen a lo que fue una verdadera ofensiva tumultuosa que no se pudo controlar, que rompió el Estado de Sitio.
Podemos decir entonces que el asunto se caracterizó por la imposibilidad que tuvo la represión desatada, para contener aquella gran avalancha que inundó las calles y las plazas; todos los espacios públicos en Colombia, convirtiendo así a las Universidades en verdaderos focos de una sublevación juvenil que no tenía antecedentes en los anales de la historia nacional, considerando su envergadura y claridad”.
Consulte todo el conversatorio moderado por el decano de la Facultad de Humanidades Darío Henao Restrepo, y divulgado a través de la fan page del ‘Periódico Cultural - La Palabra’ siguiendo este enlace.
En el Semillero Univalle estamos comprometidos con un modelo educativo que contribuya a la formación de buenos ciudadanos, es por eso que ampliamos las inscripciones para el periodo 2021-1.
Una educación que reivindique los valores más preciados del género humano tiene en cuenta los aspectos escolares, las relaciones humanas, los métodos de vida saludables y el cuidado de nuestros semejantes y del entorno. Es por eso que este semestre continuamos con la enseñanza a través de medios tecnológicos, para que tú y tu familia estén seguros mientras nos aportamos mutuamente en mejorar la calidad de vida.
Este semestre estarán disponibles los cursos :
Cursos de apoyo a las actividades académicas en las áreas de:
Matemáticas, Química, Física, Lenguaje y Música (para estudiantes de 6° a 11°)
Pre-Icfes avalado por la Universidad del Valle
Curso de Nivelación Académica Semillero – NAS (para estudiantes de 11° y egresados de bachillerato). El curso se ofrece en dos modalidades (semana y sábados):
Inicio de clases: 27 de marzo de 2021
Horario: Sábados 9:00 a.m a 12:00 m. y de 2:00 p.m a 5:00 p.m
Modalidad: Presencialidad asistida por tecnología.
Cursos cortos
Dirigido al Público en general:
Marketing Digital
Emprendimiento e Innovación
Dirigido a Docentes de educación básica y media
Pensamiento Lógico y Matemático
Inicio de clases: 27 de marzo de 2021
Horario: Sábados 9:00 a.m a 11:00 m.
Modalidad: Presencialidad asistida por tecnología.
Las inscripciones estarán abiertas hasta el 20 de marzo de 2021 y las clases iniciarán el 27 de marzo a través de plataformas virtuales.
Para conocer los detalles de la programación y la inscripción visita http://semillero.univalle.edu.co
Mayores informes
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Teléfono +57 312 681 0276
Universidad del Valle, Meléndez.
La Cinemateca y la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle invitan a la inauguración del cineclub “El Gabinete”, espacio coordinado por el Grupo de Investigación Caligari de la Escuela de Comunicación.
Este acto se realizará este miércoles 3 de marzo, a partir de las 6:30 p.m. a través de la página de facebook de este grupo de investigación.
En él participarán los docentes Oscar Campo y Antonio Dorado y los egresados Camila Rodríguez, Oscar Ruiz Navia y Diana Montenegro, quienes entablarán un diálogo sobre su quehacer audiovisual.
Como explicó la docente e investigadora Diana Cuellar, directora de la Maestría en Culturas Audiovisuales e integrante del Grupo Caligari, este espacio nació hace cerca de tres años como parte de las actividades extracurriculares del curso Análisis Audiovisual, asignatura que impartía en conjunto con el docente Ramio Arbelaez. Allí los estudiantes debían hacer una curaduría a partir de ciertos criterios, reseñar una película y presentarla en uno de los espacios de proyección de la Cinemateca de Univalle. Sin embargo, debido a la pandemia estas proyecciones se detuvieron.
“En este primer mes se estarán proyectando producciones que han surgido en la Escuela de Comunicación Social o que han desarrollado nuestros egresados. En este sentido, la Escuela y la Universidad del Valle son un semillero de cineastas muy interesante que han sido reconocidos en el ámbito nacional e internacional, con producciones que han abierto espacios para el cine colombiano” destacó la docente e investigadora.
Debido a que las condiciones de la virtualidad lo permiten, a partir de este miércoles se institucionaliza este nuevo cineclub. El primer miércoles del mes se coordinará una charla o conversatorio con diferentes actores de la industria cinematográfica en Colombia para conocer algunos aspectos de la producción de nuestro país.
En este primer semestre de 2021 el énfasis del cineclub estará centrado en producciones de ficción.
Transmisión a través de los Fanpages
https://www.facebook.com/Caligari-Grupo-de-Investigaci%C3%B3n-114414623731797/
Tomado del Diario ADN
A propósito del aterrizaje en Marte del rover Perseverance la semana pasada, el nombre de Diana Trujillo estuvo en todos los titulares.
Ella es prueba de que es posible para las mujeres colombianas convertirse en científicas de primer nivel. Lauren Flor-Torres, caleña de 31 años, también es ejemplo de esto, pues ha dedicado su vida a estudiar las estrellas y los exoplanetas.
Doctora en Astrofísica de la Universidad de Guanajuato en México, inició su camino en la astrofísica titulándose como Física de la Universidad del Valle.
“Buscando el trabajo de grado para la titulación del pregrado, me encontré con la posibilidad de hacer estudio en el que tenían una roca que querían saber si era meteorito o no. Afortunadamente resultó siéndolo y en ese transcurso conocí a la doctora Adriana Ocampo, un referente para toda mi carrera. Además de los cursos optativos, en especial ‘Fundamentos de la astronomía’, en donde por primera vez observé por un telescopio, eso me conectó mucho”, cuenta la Astrofísica sobre el camino que despertó su interés por los planetas.
Mientras en su barrio había problemas de inseguridad y drogas, Lauren seguía los pasos de su papá, quien estuvo becado en la Universidad Autónoma de Occidente, pero que como sucede con frecuencia en el país tuvo que escoger entre continuar sus estudios o trabajar para mantener a su familia.
Al no contar con las posibilidades económicas para continuar los estudios profesionales en una institución privada, Lauren sabía que debía optar por una beca o por una universidad pública.
“Cuando presenté el Icfes pude pasar a Física y le conté a mi papá, me preguntó ¿de qué va a vivir? Esa era una pregunta de varios miembros de mi familia acompañada del se va a morir de hambre”, dice Flor.
El camino del científico
Para aquellas personas que dedican su vida a la ciencia es necesario seguir formándose.
Por esto, la investigadora de estrellas y estrellas huéspedes en exoplanetas buscó oportunidades para aplicar a becas en otros países y la Universidad de Guanajuato, en México, apareció.
“Cuando ya me fui a México, aquí en mi casa por parte de mis papás y de mis abuelos, siempre tuve un fuerte apoyo, pero había mucho temor, porque uno escuchaba muchas cosas feas de México, el peligro, los feminicidios”, afirma Flor-Torres.
De México regresó como Doctora en Astrofísica y Maestra en ciencias (Astrofísica) mentalizada en impactar su entorno y divulgar la astrofísica en el país, especialmente en las zonas más alejadas.
“A mí me hubiese gustado mucho que me hubieran hablado de astronomía, en el colegio. Por eso me gustaría mucho traer la astronomía profesional a Cali y al país, no solamente a las ciudades, sino que también a las zonas rurales”, asegura.
Sí es posible ser científica
A pesar de lo que dicen las cifras, la presencia de las mujeres en los campos de la ciencia está siendo cada vez más notoria lo que es prueba de que el esfuerzo, la dedicación y el trabajo dan sus frutos.
Y aunque Colombia no sea un país pionero en la astronomía, siempre hay cerebros que encuentran oportunidades de formación y laborales fuera de las fronteras, sin tener que pertenecer a una clase social privilegiada.
"Las fundadoras de CHIAs, Andrea Guzmán, Valentina Abril y yo salimos de contexto totalmente normales y ahora estamos haciendo investigación de punta en una ciencia muy específica de la astronomía. Desde nuestra experiencia les podemos decir que si se puede, con evidencias. No es simplemente una charla motivacional. Esto requiere mucha disciplina e cumplir los sueños, mucha disciplina, mucha dedicación y tener claro pues hacia dónde ir", asevera Flor.
Lauren es una de muchas mujeres jóvenes en el país que dedica su vida a la ciencia y que se ha sobrepuesto a las adversidades de su entorno para cumplir sus sueños y aportar su grano de arena al conocimiento humano sobre el espacio.
Pionera de las CHIAs
- Desde hace cerca de dos años nació CHIA ‘Colombianas Haciendo Investigación en Astrociencia’ grupo de más de 80 mujeres profesionales en las diferentes áreas de las ciencias del Espacio.
- Con CHIAs Lauren Flor, Andrea Guzmán y Valentina Abril destacan a las mujeres que se dedican a la ciencia.
En el marco de la conmemoración de los 25 años Facultad de Artes Integradas, celebrados el año pasado, se produjo la serie documental “La curvatura de la U”, una propuesta de 6 piezas documentales con los personajes, no sobre ellos. cada corto/capítulo aborda un tema desde la perspectiva del autor, y es junto al personaje que se construye la pieza. Los profesores que participaron en estos documentales son: Gilma Mosquera (Escuela de Arquitectura), Jesús Martín Barbero (Escuela de Comunicación Social), Mario Gómez Vignes (Escuela de Música), Douglas Salomón (Departamento de Artes Escénicas), Carlos Armando Rodríguez (Departamento de Artes Visuales y Estética), y Hugo García (Q.E.P.D) Departamento de Diseño.
La dirección de la serie estuvo a cargo del cineasta uruguayo Gabriel Szollosy, la producción de la Escuela de Comunicación Social y el apoyo del "Proyecto de Política Cultural de la Universidad del Valle" de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario.
La Curvatura de la U se emitirá en el espacio “Rostros y Rastros- Nueva generación” que se emite todos los domingos a las 6:00pm por el Canal Regional Telepacífico.
La programación de emisión es la siguiente:
Marzo 7 - Crónica de un almuerzo de camaradería (Jesús Martín Barbero) / Post-data (Mario Gómez Vignes)
Marzo 14 - El nacimiento de una mariposa (Gilma Mosquera) / Real-alias (Douglas Salomón)
Marzo 21 - La isla desierta (Carlos Armando Rodríguez) / El punto (Hugo García – QEPD)
Varios investigadores y egresados de la Universidad del Valle fueron destacados por el diario El País por los desarrollos que están liderando. En la foto el egresado Hever Moncayo, quien en la actualidad es docente e investigador en la Embry-Riddle Aeronautical University.
Por: Santiago Cruz Hoyos
Foto: Álvaro Pío Fernández / El País
Tomado de El País
Cali no solo es una ciudad de científicos capaces de enviar robots a Marte, como lo acaba de lograr la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, jefa del equipo de ingeniería del brazo robótico del Perseverance de la Nasa, que ya recorre el ‘planeta rojo’. También es cuna de hematólogos-oncólogos como el doctor Cristhiam Rojas Hernández, quien, en el MD Anderson Cáncer Center en Texas, es uno de los investigadores principales de un estudio clínico sobre el efecto de los anticoagulantes para tratar la infección por Covid–19.
— Todavía no se ha determinado si los anticoagulantes generan un efecto protector o no, y es lo que pretendemos averiguar. El estudio se llama Rapid Coag e incluye centros de investigación y hospitales en Canadá, Estados Unidos, Suramérica, con más de 25 investigadores en el mundo –dice por celular desde su consultorio, después de terminar las consultas de la mañana.
El doctor Rojas nació en Cali hace 39 años. Fue en su colegio, El Claret, durante las clases de biología, química y física, cuando descubrió que quería ser médico. En 1999 ingresó a la Universidad del Valle y en 2005 se graduó con honores. Un viaje le cambiaría la vida para siempre.
Después de terminar su año de internado en el HUV, hizo una pasantía en la Universidad de Miami, gracias al programa William Harrington.
Harrington fue un hematólogo prominente en EE. UU., justo la rama de la medicina en la que eligió especializarse el doctor Rojas. En la Universidad de Miami tuvo la oportunidad de acceder a tecnología de punta y relacionarse con médicos reconocidos mundialmente, lo que hizo que “abriera los ojos” ante las oportunidades que tendría en caso de ejercer su carrera en Estados Unidos.
Aplicó para validar sus estudios e hizo una residencia en la Universidad de Yale. Después, en la de Nuevo México, se formó como hematólogo–oncólogo. Fue en esa universidad donde comenzó su carrera como investigador. Trabajó con mentores mundiales en leucemia, cáncer hepático, trombosis y en general los problemas de la coagulación, lo que lo llevó a donde trabaja hoy, el MD Anderson Cáncer Center. Hasta que apareció la pandemia del coronavirus y la necesidad urgente de dar respuestas.
—Lo que se ha reconocido es que uno de los problemas que genera el coronavirus es el riesgo de coágulos sanguíneos, mi área de especialidad. El estudio en el que trabajo se enfoca en pacientes hospitalizados. Es una investigación en la que hay dos ‘brazos’ de comparación: a los pacientes se les da anticoagulación en ambos casos, pero lo que queremos determinar es cuál es la dosis óptima –dice el doctor Rojas, quién igualmente se dedica a entrenar estudiantes “para dejar un legado”.
Entre sus objetivos está concretar un programa de pasantías en el MD Anderson Cáncer Center con estudiantes de Univalle. Una de las frases que les transmite la leyó en la pared de una biblioteca. Se la atribuyen al filósofo romano Seneca: “Suerte es lo que sucede cuando la preparación coincide con la oportunidad”.
Víctor Manuel Bastidas Valencia es, literalmente, un adelantado a Colombia. Lo llamo a las 8:00 de la noche de un miércoles y él contesta el jueves, a las 10:00 de la mañana, en Japón. Trabaja en la empresa de telecomunicaciones Nippon Telegraph and Telephone (NTT), en una división llamada NTT Basic Research Laboratories.
Víctor es físico. Se enfoca en hacer investigaciones con aparatos tan extraños como los computadores cuánticos. También realiza investigaciones que han sido publicadas en las revistas científicas más prestigiosas del mundo como Science Advances. Una de esos estudios se lo dedicó a su profesor del bachillerato, Francisco Wuman: Teoría del Metamorfismo Cuántico.
Víctor nació en Yumbo en 1983, y estudió en el Colegio José Antonio Galán. Sus profesores Francisco Wuman, Walter Montes y Phanor Gómez se encargaron de que se enamorara de la física, sin importar que no tuviera plata para estudiar la carrera: apenas la pensión de un salario mínimo de su mamá. Tanto Wuman, como el colegio, reunieron para pagar su matrícula en Univalle. De ahí su cariño por “el profe”.
Para ahorrar, Víctor llegaba a las clases de cálculo montado sobre las pipas de gas que distribuían en Cali los vehículos que salían desde Yumbo a las 5:00 a.m. Lo dejaban en el Batallón Pichincha, y de ahí caminaba hasta la universidad.
Una vez se graduó, aplicó a una beca en Alemania para cursar un doctorado en transiciones de fases cuánticas. No pagó un peso por estudiar allá. Luego hizo dos posdoctorados más, uno en Alemania y otro en Singapur, hasta que, en 2017, lo contrataron para hacer investigaciones en la empresa japonesa.
Cuando leyó las entrevistas que le hicieron a la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, se sintió identificado con su propia historia.
— Toda la vida amé la física y fue ese amor lo que hizo que superara las dificultades que tuve en Colombia para encontrar una oportunidad en mi campo. No se debe escoger una carrera por plata. Hay que seguir la pasión que se tenga, sea físico o panadero, o lo que sea. Como la doctora Diana Trujillo, yo no sabía inglés cuando salí del país, y viajé a Alemania a hacer mi doctorado. Aprendí primero el alemán que el inglés. A veces se piensa que para estudiar en el exterior se requiere tener un montón de plata y saber varios idiomas y no es así. Basta soñar.
Cali no solo es una ciudad de científicos capaces de enviar robots a Marte, como lo acaba de lograr la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, jefa del equipo de ingeniería del brazo robótico del Perseverance de la Nasa, que ya recorre el ‘planeta rojo’. También es cuna de hematólogos-oncólogos como el doctor Cristhiam Rojas Hernández, quien, en el MD Anderson Cáncer Center en Texas, es uno de los investigadores principales de un estudio clínico sobre el efecto de los anticoagulantes para tratar la infección por Covid–19.
— Todavía no se ha determinado si los anticoagulantes generan un efecto protector o no, y es lo que pretendemos averiguar. El estudio se llama Rapid Coag e incluye centros de investigación y hospitales en Canadá, Estados Unidos, Suramérica, con más de 25 investigadores en el mundo –dice por celular desde su consultorio, después de terminar las consultas de la mañana.
El doctor Rojas nació en Cali hace 39 años. Fue en su colegio, El Claret, durante las clases de biología, química y física, cuando descubrió que quería ser médico. En 1999 ingresó a la Universidad del Valle y en 2005 se graduó con honores. Un viaje le cambiaría la vida para siempre.
Después de terminar su año de internado en el HUV, hizo una pasantía en la Universidad de Miami, gracias al programa William Harrington.
Harrington fue un hematólogo prominente en EE. UU., justo la rama de la medicina en la que eligió especializarse el doctor Rojas. En la Universidad de Miami tuvo la oportunidad de acceder a tecnología de punta y relacionarse con médicos reconocidos mundialmente, lo que hizo que “abriera los ojos” ante las oportunidades que tendría en caso de ejercer su carrera en Estados Unidos.
Aplicó para validar sus estudios e hizo una residencia en la Universidad de Yale. Después, en la de Nuevo México, se formó como hematólogo–oncólogo. Fue en esa universidad donde comenzó su carrera como investigador. Trabajó con mentores mundiales en leucemia, cáncer hepático, trombosis y en general los problemas de la coagulación, lo que lo llevó a donde trabaja hoy, el MD Anderson Cáncer Center. Hasta que apareció la pandemia del coronavirus y la necesidad urgente de dar respuestas.
—Lo que se ha reconocido es que uno de los problemas que genera el coronavirus es el riesgo de coágulos sanguíneos, mi área de especialidad. El estudio en el que trabajo se enfoca en pacientes hospitalizados. Es una investigación en la que hay dos ‘brazos’ de comparación: a los pacientes se les da anticoagulación en ambos casos, pero lo que queremos determinar es cuál es la dosis óptima –dice el doctor Rojas, quién igualmente se dedica a entrenar estudiantes “para dejar un legado”.
Entre sus objetivos está concretar un programa de pasantías en el MD Anderson Cáncer Center con estudiantes de Univalle. Una de las frases que les transmite la leyó en la pared de una biblioteca. Se la atribuyen al filósofo romano Seneca: “Suerte es lo que sucede cuando la preparación coincide con la oportunidad”.
Víctor Manuel Bastidas Valencia es, literalmente, un adelantado a Colombia. Lo llamo a las 8:00 de la noche de un miércoles y él contesta el jueves, a las 10:00 de la mañana, en Japón. Trabaja en la empresa de telecomunicaciones Nippon Telegraph and Telephone (NTT), en una división llamada NTT Basic Research Laboratories.
Víctor es físico. Se enfoca en hacer investigaciones con aparatos tan extraños como los computadores cuánticos. También realiza investigaciones que han sido publicadas en las revistas científicas más prestigiosas del mundo como Science Advances. Una de esos estudios se lo dedicó a su profesor del bachillerato, Francisco Wuman: Teoría del Metamorfismo Cuántico.
Víctor nació en Yumbo en 1983, y estudió en el Colegio José Antonio Galán. Sus profesores Francisco Wuman, Walter Montes y Phanor Gómez se encargaron de que se enamorara de la física, sin importar que no tuviera plata para estudiar la carrera: apenas la pensión de un salario mínimo de su mamá. Tanto Wuman, como el colegio, reunieron para pagar su matrícula en Univalle. De ahí su cariño por “el profe”.
Para ahorrar, Víctor llegaba a las clases de cálculo montado sobre las pipas de gas que distribuían en Cali los vehículos que salían desde Yumbo a las 5:00 a.m. Lo dejaban en el Batallón Pichincha, y de ahí caminaba hasta la universidad.
Una vez se graduó, aplicó a una beca en Alemania para cursar un doctorado en transiciones de fases cuánticas. No pagó un peso por estudiar allá. Luego hizo dos posdoctorados más, uno en Alemania y otro en Singapur, hasta que, en 2017, lo contrataron para hacer investigaciones en la empresa japonesa.
Cuando leyó las entrevistas que le hicieron a la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, se sintió identificado con su propia historia.
— Toda la vida amé la física y fue ese amor lo que hizo que superara las dificultades que tuve en Colombia para encontrar una oportunidad en mi campo. No se debe escoger una carrera por plata. Hay que seguir la pasión que se tenga, sea físico o panadero, o lo que sea. Como la doctora Diana Trujillo, yo no sabía inglés cuando salí del país, y viajé a Alemania a hacer mi doctorado. Aprendí primero el alemán que el inglés. A veces se piensa que para estudiar en el exterior se requiere tener un montón de plata y saber varios idiomas y no es así. Basta soñar.
Los sueños son como una brújula que te lleva por un camino de oportunidades, dice desde la Florida Hever Moncayo, investigador en Embry-Riddle Aeronautical University.
Hever nació en Pasto, hizo su carrera de ingería física en la Universidad del Cauca, y en Cali cursó su maestría en la Universidad del Valle, donde además conoció a su esposa.
En la universidad trabajó con el profesor Peter Thomson, un ingeniero aeroespacial, en la aplicación de la física a la seguridad de los vuelos en la Fuerza Aérea. Después Hever hizo un doctorado en la Universidad de West, en Virginia, donde aprendió a desarrollar sistemas para lograr que drones, aviones y naves espaciales sean más autónomos e inteligentes y no dependan de un operador en tierra.
Es lo que hace en su laboratorio, Advanced Dynamics and Control Laboratory, en la Embry-Riddle Aeronautical University.
—Piensa en el cuerpo. Tenemos redes neuronales que nos ayudan a pensar. También un sistema inmune que detecta cuando un intruso entra al organismo y se defiende. Yo desarrollé inteligencia artificial que hace eso: logra que los vehículos espaciales estén protegido de ‘virus’, que en este caso son fallas como, por ejemplo, un daño en un sensor.
Estos vehículos pueden tomar decisiones: compensarse, seguir con la misión o regresarse. Es un proyecto que financia la Nasa para desarrollar tecnologías en futuras misiones espaciales. Pretenden enviar no uno, sino varios robots al espacio que cooperen entre sí. También desarrollamos investigaciones para el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Desde niño, Hever se sintió atraído por la ingeniería. Le sacaba los motores a sus juguetes para ponérselos a otros. En una ocasión desbarató un robot que le había dado su papá, un expolicía, para ponerle el motor a un avión de plástico y simular que sonara como si tuviera una turbina.
Eran años en los que Hever creía que trabajar en proyectos espaciales era imposible. Lo mismo pensaba cuando ingresó a la Universidad del Valle. Sin embargo, sus profesores, con contactos en el exterior, le hicieron ver que no era así. Hever ahora intenta lo mismo, mostrar que no es imposible trabajar para entidades como la Nasa. Cuenta con estudiantes colombianos en varias de sus investigaciones.
El colombiano, con respecto a los estudiantes de otros países, dice, tiene una ventaja: valora la oportunidad de estudiar en el exterior, y pone esa oportunidad por encima de todo.
— Y no hay que ser un genio para hacer ciencia, sino tener motivación.
Hay, además, ‘sabios’ que decidieron quedarse en Colombia. Uno de ellos es Jaime Cantera, uno de los oceanógrafos más reconocidos del país, secretario técnico en la comisión encargada de estudiar los océanos en la Misión de Sabios que convocó el presidente Iván Duque.
En la unidad donde vive el profesor Cantera, en la vía entre Cali y Jamundí, le consultan cualquier asunto que tenga que ver con animales. Hace unos días un vecino le pidió que fuera a su casa para mostrarle unos extraños gusanos. Tal vez eso se deba a que conocen su trayectoria.
El profesor Cantera nació en Cali hace 66 años, en un edificio frente al Parque Panamericano. Su papá, cartagueño, era ginecólogo, así que atendió el parto en la casa. Su madre era francesa, y eso explica sus rasgos europeos: cabello y ojos claros.
Hizo la primaria en el Colegio Alemán, el bachillerato en el Camacho Perea, y desde entonces ama la zoología. Imaginaba su vida en África, montado en un jeep mientras observaba leones y jirafas. En su casa tenía un museo de pájaros e insectos que él mismo disecaba. Su plan de los sábados era ir al Museo de Ciencias Naturales y dibujar aves.
Sin embargo, una salida al mar en Juanchaco le cambió el destino. Sucedió en quinto semestre de la carrera de biología en Univalle, en el curso de zoología de los invertebrados.
–Esa mañana vi la luz.
Desde aquel día, hace 41 años, el profesor Cantera se ha dedicado a estudiar el océano, sobre todo el Pacífico. Fue uno de los primeros colombianos en hacer investigación en la Antártida y la región Subantártica (su esposa estaba embarazada y apenas se podía comunicar con ella con telegramas), coordinó el proyecto de Uruguay y Argentina para hacer la protección ambiental del río de la Plata, regresó a Univalle, donde fue jefe del Departamento de biología, decano, vicerrector de investigaciones y hoy se dedica a la docencia y a investigar lo que ocupa la mitad de Colombia, el mar.
Uno de sus más recientes proyectos junto a otros docentes y estudiantes consiste en un estudio sobre la red alimenticia de los manglares en el Pacífico. Determinar quién se come las hojas de los manglares, y a su vez quién se come al que se come las hojas, y descubrir de qué finalmente se alimentan los peces. Al determinar la fuente de alimentación, se protege dicha fuente, lo que a la larga cuidaría la población de peces que comemos todos.
—Los científicos nacemos de la capacidad de asombrarnos y hacernos preguntas. Es lo único que se requiere: tener vocación.
Cerca de donde vive el profesor Cantera trabaja la doctora María Adelaida Gómez, una de las científicas que más conoce sobre leishmaniasis en Colombia. Es la coordinadora del laboratorio de bioquímica y biología molecular del centro Cideim.
La doctora Gómez se dijo que quería ser científica a mediados de los 90, con la llegada de la parabólica. Todo ocurrió después de ver en Discovery un documental sobre los brotes del ébola en África, lo que le pareció impresionante: cómo un virus puede hacer tanto daño y cómo a su vez científicos valientes infundados en trajes que parecían espaciales lo combatían.
La doctora Gómez tenía 15 años y se prometió trabajar en enfermedades infecciosas. Ingresó a la Universidad de Los Andes para estudiar microbiología, hizo una pasantía en el Centro Internacional de Agricultura Tropical, Ciat, en Palmira, (ahora Alianza Bioversity-Ciat), después un doctorado en Canadá sobre leishmaniasis y regresó para cumplir su sueño de ayudar a las comunidades que sufren de esta enfermedad que, entre los científicos, la llaman “desatendida”. No hay interés en la industria farmacéutica en invertir recursos para encontrar vacunas o medicamentos porque el retorno económico no sería significativo.
Por lo pronto, en las investigaciones de Cideim en las que ha participado la doctora Gómez se han logrado avances como darle viabilidad a medicamentos orales para tratar la enfermedad en niños, y no como comúnmente se hace: 20 días seguidos de inyecciones de antimonio, lo que en la zona rural es un problema. Hay pacientes que deben viajar a caballo durante horas para ponerse el medicamento.
—Si estamos involucrados en las problemáticas que queremos trabajar y tenemos la capacidad de hacer ciencia internacional, es decir fortalecer colaboraciones en el exterior que nos permitan tener acceso a tecnologías que no hay acá, vamos a beneficiar a las comunidades de nuestra realidad. Así que hacer ciencia en Colombia es un reto, como lo es en cualquier parte del mundo, pero también es algo muy bonito.
La microbióloga María Francisca Villegas, directora del centro BioInc de la Universidad Icesi, piensa de la misma manera. Junto a otros científicos como Paola Caicedo, la doctora María Francisca busca descubrir fármacos con productos naturales de la biodiversidad colombiana para tratar el covid. Ya encontraron uno, solo que tiene un problema: es tóxico. El trabajo de las mentes brillantes es ese: resolver un problema para continuar con el siguiente.
Es lo que pretende la psicóloga Marcela Arrivillaga, directora de la Oficina de Investigación y Desarrollo de la Universidad Javeriana. Durante su carrera ha trabajado en VIH-Sida, realizando estudios de seroprevalencia en hombres que tienen sexo con hombres. También diseñó una metodología para medir el acceso a los servicios de salud usando como fuente los hogares y no las EPS, sobre todo porque el 70 % de las tutelas por violaciones al derecho a la salud tienen que ver con barreras al acceso a los servicios.
Además, la doctora Arrivillaga lidera el desarrollo de un dispositivo llamado Citobot, que facilita la detección del cáncer de cuello uterino, y participa en un estudio para implementar en el país la profilaxis pre exposición al VIH-Sida, una terapia que permite, a base de medicamentos antiretrovirales, que las personas que no están infectadas con VIH, pero conviven con quien sí lo esté, prevengan el contagio.
—Hay que soñar en grande.
El 01 de marzo de 1966 se creó en la Universidad del Valle la División de Ciencias. En ella se agruparon los departamentos de Biología, Física, Matemáticas y Química. 40 años más tarde, en 2006, recibió el nombre que actualmente nos identifica y une: Facultad de Ciencias Naturales y Exactas. Hoy, tras 55 años de crecimiento, maduración y fortalecimiento, en la Facultad emprendemos una reforma curricular que nos permitirá mantenernos vigentes a los retos actuales que demanda el mundo a nivel de docencia e investigación.
Nuestra Facultad se creó con cuatro objetivos claramente definidos: fortalecer los Departamentos de Ciencias, fortalecer el servicio docente de sus Departamentos, preparar los mejores profesionales en Ciencias y promover el desarrollo de la investigación en Ciencias vinculando a ella el personal mejor motivado en el campo científico.
Con base en estos objetivos los primeros docentes y directivos construyeron los cimientos que hoy guían nuestro quehacer: generar, desarrollar, transformar y difundir el conocimiento científico, estimular su aprendizaje y uso a través de actividades interdisciplinarias de docencia, investigación y extensión, con calidad, responsabilidad y proyección social, que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la sociedad.
Crecimos tanto en experiencia y conocimiento como en infraestructura y capital humano, nuestro bien más preciado. Fuimos pioneros ofreciendo posgrados. Formamos a nuestros estudiantes de pregrado y posgrado con un sólido fundamento conceptual, con alta capacidad crítica y objetividad, con un arraigado uso del método científico y con una fuerte motivación que los lleve a comprender y explorar la ciencia, impulsándolos a la labor creativa con responsabilidad social y ambiental.
Durante 55 años hemos “disfrutado” en nuestras aulas de docentes con trayectorias admirables y estudiantes brillantes que llevan con orgullo nuestro nombre por todo el planeta, así como también hemos contado con funcionarios comprometidos que ponen en marcha el intrincado engranaje que nos permite funcionar coordinadamente. Algunos tristemente ya no nos acompañan, para ellos nuestra gratitud y recuerdo.
La Pandemia del SARS-CoV-2 nos está poniendo a prueba; al igual que otras instituciones, atravesamos dificultades en los procesos, nos vimos obligados a cambiar la forma, pero no cambiamos el fondo; nos adaptamos al momento y buscamos la mejor manera de seguir haciendo nuestro trabajo con la misma pasión que siempre nos ha caracterizado.
Feliz aniversario.
Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle, de Cali para el mundo.
El Centro de Enseñanza del Idioma Mandarín en Cali se creará gracias a la cooperación establecida entre la Universidad del Valle y la Embajada de la República Popular China en Colombia, de esta manera Cali y la región contarán con un centro de enseñanza de la lengua oficial y con mayor cantidad de hablantes del gigante asiático.
“Este lugar será una especie de casa consular de China en Cali para toda la región del Suroccidente colombiano, donde la Universidad del Valle será anfitriona y tendrá como huésped a la República Popular China. Univalle alquilará un inmueble en la zona centro-sur de la ciudad que se habilitará para la enseñanza de mandarín a niños y jóvenes, en un proyecto que tiene bien estructurado el gobierno chino. Asimismo se usarán plataformas digitales para enseñarle español a los ciudadanos chinos”, anunció el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios.
El pasado 23 de febrero, el rector Varela sostuvo una reunión con el embajador de China en Colombia, Lan Hu, en la que también estuvo presente el decano de la Facultad de Humanidades, Darío Henao Restrepo, quién ha liderado desde hace varios años proyectos culturales entre Univalle y la Embajada de ese país.
Además, en dicho encuentro, el rector de la Universidad del Valle aprovechó para invitar oficialmente al embajador chino a visitar el Valle del Cauca. Esta decisión fue respaldada previamente por el Consejo Superior de la Universidad, precedido por la gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán.
La región tiene intereses importantes en este recibimiento, que van desde el estrechamiento de las relaciones comerciales con esta potencia hasta los aportes que la misma puede ofrecer en tecnología e infraestructura, temas claves para planes como la modernización del puerto de Buenaventura. En el mismo sentido, se espera aprovechar la gran experiencia de China en la puesta en marcha de proyectos en el Pacífico. Áreas tan diversas como la logística, la agricultura, el hábitat, la cultura y el deporte también harán parte de la agenda de trabajo bilateral entre el Valle del Cauca y la República Popular China.
“Con la gobernadora Clara Luz Roldán organizaremos la agenda de la visita del embajador y de su equipo al Valle del Cauca. Esperamos que ésta se dé tan pronto las cifras de la pandemia permitan que sea de manera presencial, pues planeamos recorrer las instalaciones de distintas sedes de la Universidad del Valle.
En la reunión, el embajador subrayó el interés del gobierno chino para cooperar en temas como las energías renovables, las energías limpias y la energía solar; así como en asuntos relacionados con el agua y la sostenibilidad ambiental”, señaló el rector de Univalle.
Para el año 2022 se tiene previsto que una comisión de académicos, empresarios y mandatarios del Valle del Cauca, encabezados por la gobernadora, visiten China con el propósito de concretar acuerdos que posibiliten la inversión de ese país en temas estratégicos para el Valle del Cauca. También se busca lograr una mayor articulación para la formación universitaria, la investigación, el desarrollo rural y social.
“Hay una gran agenda de cooperación que incluye iniciativas culturales y el aumento en la aplicación de estudiantes colombianos a las becas ofertadas por China para la formación en maestrías y doctorados en sus universidades, reconocidas entre las mejores del mundo. Igualmente, vamos a colaborar en el intercambio de docentes y en trabajos estratégicos de los grupos, centros e institutos de investigación de la Universidad del Valle con las universidades chinas que sean sus interlocutoras de acuerdo a los temas en los que cada uno trabaja”, manifestó el rector Varela Barrios.
Por su parte, el decano Darío Henao recordó que China fue el país invitado a la Feria del Libro Pacífico en el 2008, lo que tuvo una incidencia positiva en el desarrollo de los diálogos que desde esa fecha se han mantenido con la Embajada de China en Colombia.
“Después de 2008 hemos tenido mucha cooperación en campos como las artes, las ingenierías y la enseñanza del mandarín, que con la creación del Centro va a mejorar, permitiendo aplicar a convocatorias de becas, intercambios e investigaciones con las universidades chinas. Del mismo modo, acabamos de iniciar un convenio en agricultura con universidades del sur de ese país”.
El decano de la Facultad de Humanidades de Univalle también mencionó que el gobierno chino donó una colección de películas y documentales que serán transmitidos por Telepacífico.
China, invitado a la Feria del Libro del 2022
La Universidad del Valle propuso a la República Popular China como país invitado a la Feria Internacional del Libro de Cali del año 2022.
Según indicó el rector de la Universidad del Valle, institución que junto a la Secretaría de Cultura de Cali y la Fundación Spiwak organiza este evento cultural, para este año la Feria no contará con país invitado debido a las condiciones que ha generado la pandemia del Covid -19. Sin embargo, el evento girará en torno a dos temas centrales: el primero será la literatura producida sobre la misma pandemia, que incluye la gestión del riesgo y de los desastres que afectaron a la humanidad en el último año; mientras que el segundo será el aniversario de los 150 años de la liberación de los esclavos en Colombia, eje que estará enmarcado en la agenda de la ONU sobre la esclavitud y la trata de personas.
“Buena parte de la feria se desarrollará a través de plataformas virtuales, aunque esperamos que algunos campus de la Universidad, entre ellos los de Cali, y otras infraestructuras educativas e institucionales alberguen parcialmente exposiciones de libros. Así tendremos actividades híbridas que mezclan lo virtual con lo presencial”, puntualizó el rector de Univalle.
Durante la sesión del Consejo Superior de la Universidad del Valle del pasado 24 de febrero, el rector Edgar Varela dio a conocer las cifras de estudiantes matriculados para el primer semestre de 2021, una de las más altas de la historia de la institución.
“Hoy tuve la oportunidad de entregarle un informe consolidado al Consejo Superior sobre los estudiantes que, a la fecha, están matriculados académicamente en nuestra Universidad y tengo la satisfacción de decirles que hay un estimado de 33400 estudiantes con matrícula activa. Dentro de estos hay un estimado de 12500 en el Sistema de Regionalización y 18500 en la ciudad de Cali. El resto corresponden a estudiantes de posgrado”, informó el rector Edgar Varela.
Esta cifra de estudiantes matriculados representa un incremento frente a los mismos indicadores en 2019, época anterior a la pandemia y, especialmente, frente a los niveles de matrícula de hace cinco años, que se aproximaban a los 27000. En ese sentido, el profesor Varela resaltó el trabajo mancomunado detrás de este hito institucional.
“Esto es un logro de los estudiantes que quieren seguir estudiando, del apoyo en ayudas tecnológicas, computadores y conectividad que hemos dado desde la universidad, de los auxilios del gobierno nacional y departamental, juntamente con la universidad, para hacer subsidios de matrícula y de todo el trabajo de profesores y empleados por mantener abiertos y activos los campus de nuestra universidad”.
Aunque el techo de 33400 estudiantes sólo se ha visto en tres ocasiones en la historia de la universidad, el rector enfatizó en el compromiso institucional de aumentar las matrículas de estudiantes, así como el número de graduandos.
“Hemos alcanzado esta cifra un par de veces y creo que están dadas las condiciones para que la propuesta que lidero como rector de seguir aumentando progresivamente la matrícula nos permita finalizar el 2022 con unos 35 mil estudiantes. Estamos satisfechos con los resultados y tendremos como propósito el sostenimiento de la cantidad de cupos y tasas de graduación, que se han incrementado significativamente”.
Este compromiso hace parte de la estrategia institucional de creación de nodos y el aumento de cupos de docencia tiempo completo, elementos fundamentales para garantizar a la creciente comunidad estudiantil la continuidad de la excelencia académica que caracteriza a la Universidad del Valle.
Diseñado para elevar la calidad en la formación doctoral de nuestro país, el ‘Programa de becas excelencia doctoral del Bicentenario’ abre la posibilidad para que investigadores nacionales continúen su formación en la universidad colombiana de su preferencia.
Con el paso del tiempo, la Universidad del Valle se ha convertido en una opción atractiva para estos becarios, quienes anualmente suman solicitudes para vincularse a los prestigiosos programas de formación doctoral, ofrecidos por la Institución Educativa con más reconocimiento investigativo del suroccidente colombiano.
“Estos programas de apoyo a la formación doctoral son de suma importancia para el estudiante, ya que durante esta etapa no solo se deben atender asuntos académicos, simultáneamente se debe prestar atención a las necesidades básicas de sostenimiento”, apunta el vicerrector de investigaciones Héctor Cadavid, al referirse a una de las principales características de este programa de becas que incentiva la transferencia de conocimiento científico de alto impacto, liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
“Aunque se ha presentado un retraso, estamos transitando actualmente por una fase en la que esperamos sumar 31 nuevos becarios de doctorado a lo largo del semestre. En este punto, es importante destacar la acogida que ha tenido la convocatoria en distintos departamentos de la región, beneficiando a estudiantes de Putumayo, Nariño, Cauca y el Eje Cafetero”, señala el directivo, quien además sostiene que en la última convocatoria del ‘Programa de becas excelencia doctoral del Bicentenario’, se avalaron solicitudes para “prácticamente todos los programas de doctorado de la Universidad. Se hace importante comentar que fueron favorecidos estudiantes interesados en estudiar programas de doctorado relativamente nuevos en la Universidad del Valle, como es el caso del Doctorado en Sociología”.