La actividad investigativa, uno de los núcleos misionales más importantes para la Universidad del Valle, no ha visto disminuida su intensidad, aún cuando las dinámicas impuestas por la Cuarentena Nacional impiden hacer presencia en varios laboratorios de estudio. El profesor Héctor Cadavid Ramírez, quien actualmente se desempeña como Vicerrector de Investigaciones, asegura que aunque no niega que el panorama actual supone todo un reto para la ciencia, “debemos reconocer que la pandemia ha representado para la Universidad del Valle, y para sus investigadores en particular, una gran oportunidad para mantener una actividad plena”.
El pasado 25 de marzo, y durante un periodo que no superó los tres días, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación convocó a las Universidades Públicas y Privadas del país a presentar proyectos que tuvieran como objetivo “Fomentar el desarrollo de soluciones para afrontar problemáticas ocasionadas por la pandemia de COVID-19 y otras infecciones respiratorias agudas (IRA) de gran impacto en salud pública, mediante la selección y financiación de proyectos que promuevan la obtención de resultados científicos y tecnológicos en torno al diagnóstico, tratamiento, mitigación y monitoreo de las enfermedades correspondientes”.
Atendiendo este llamado, que Gobierno Nacional hizo extensivo al grueso de la comunidad científica colombiana, la Universidad del Valle presentó las siguientes propuestas investigativas para hacerle frente a la pandemia: 1. Estrategias formativas, solidarias y comunicacionales para proteger y protegernos del COVID-19: Enfoque sistémico orientado al cambio del comportamiento; 2. Plan de apoyo a la capacidad diagnóstica de SARS-CoV-2; 3. MUCI - Unidad de Cuidados Intensivos Modular; 4. Sistema de gestión logística local en escenarios de riesgo de pandemia COVID-19 - SIGELO; 5. Plataforma de monitoreo de signos vitales para el manejo y seguimiento remoto de pacientes en casa con COVID-19 y otras infecciones respiratorias agudas, garantizando la seguridad de los profesionales de la salud; 6. Productos naturales de plantas colombianas con actividad antiviral contra COVID-19; 7. Unidad para Eliminación de Microorganismos de Transmisión Aérea a bajo costo y fácil implementación; 8. Control de aerosoles con potencial patogénico en odontología: Estudio in vitro dirigido a mejorar la calidad del aire en la practica profesional; 9. Estación desinfectante instrumentada con toma de datos en la nube en tiempo real de parámetros sintomáticos de COVID-19 en áreas de gran tráfico; 10. Desarrollo y producción rápida de elementos de protección personal para el control de propagación de infección por COVID-19 para el personal médico en el Valle del Cauca; 11. Recubrimiento polimérico con actividad antiviral y antibacteriana para uso como refuerzo en elementos de protección del personal sanitario para la atención de pacientes infectados con COVID-19 y otras infecciones respiratorias agudas (IRA).
“En esta convocatoria obtuvimos resultados importantes, en particular, un proyecto de la Universidad resultó favorecido con recursos que permitirán su ejecución”, señala el vicerrector Héctor Cadavid mientras se refiere a las particularidades del ‘Sistema de gestión logística local en escenarios de riesgo de pandemia COVID-19 - SIGELO’. “Esta ha sido una oportunidad para que los Grupos de Investigaciòn interactúen entre sí. Ha sido un proceso de muchas sinergias, con la participación de grupos de investigación de diferentes facultades, lo que nos ha permitido presentar proyectos con una visión muy integral y multidisciplinaria”. Por esta razòn, el proyecto SIGELO es el resultado del trabajo interdisciplinar que adelantaron investigadores de las Facultades de Ciencias de la Administración, Ingeniería y Salud, quienes a su vez conforman los grupos de investigación en Epidemiología y Salud Poblacional; Logística y Producción; Transporte, Tránsito y Vías - GITTV y Previsión y Pensamiento Estratégico de la Universidad del Valle. Ahora, asegura el Vicerrector, el principal reto consiste en lograr la articulaciòn de Instituciones locales, Centros de Investigaciòn y demàs aliados estratègicos, para presentar a las convocatorias proyectos y propuestas sòlidas a nivel regional.
Según lo descrito por Carlos Arango, uno de los investigadores que participan del proyecto, a partir de variables sociodemográficas y socioeconómicas se pretende identificar el índice de vulnerabilidad de una población que se considera realiza desplazamientos en ‘zonas de riesgo’. “Este sistema se realizará mediante técnicas matemáticas que permitirán analizar patrones de propagación y plantear escenarios frente a los desplazamientos de las personas con objeto de aprovisionamiento”, señala el investigador Arango.
“Ahora bien, a esos proyectos se suma el intensivo trabajo del Laboratorio de Virología de la Facultad de Salud”, continúa explicando el Vicerrector Cadavid, “que ya viene cooperando activamente con el Laboratorio Departamental brindando apoyo en el procesamiento y análisis de muestras del Coronavirus COVID-19”. El directivo señala que está próxima a cerrar una convocatoria del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación, que cuenta con fondos del Sistema Regional de Regalías, enfocado en el fortalecimiento de los laboratorios regionales. “Vamos a presentar dos propuestas a esa convocatoria, una de las cuales se encuentra bastante estructurada. En particular, aspiramos a obtener recursos para aumentar el número de pruebas y la capacidad de atención, por lo cual se hace lógico pensar en adecuaciones a nivel de equipamiento e infraestructura”.
El pasado 31 de marzo, el Ministerio Nacional de Salud autorizó al ‘Laboratorio de Agentes Biológicos’ del Departamento de Microbiología de la Facultad de Salud, para que adelantara análisis de muestras para identificar la presencia del Coronavirus COVID-19. Este complejo, que no se encuentra abierto al público general, funciona exclusivamente como un centro de diagnóstico al que le remiten las muestras recogidas en las IPS, todo bajo la coordinaciòn de la Secretaría de Salud de Cali.
Adelàntandose a la emergencia, semanas antes de que el país iniciará la cuarentena nacional, la Universidad del Valle adquirió una importante cantidad de insumos que han permitido mantener este laboratorio en funcionamiento, de igual manera, se tomó la previsión de realizar pedidos estratégicos adicionales, los cuales están próximos a llegar, y que brindarían la oportunidad de mantener operando el laboratorio durante un periodo de dos meses. “Es importante decir que Univalle, con recursos propios, ha venido atendiendo las necesidades para que este laboratorio pueda operar de la mejor manera”, dice Cadavid.
“Es importante indicar que no sólo la estrategia es a nivel central desde la vicerrectoría es la que está dando respuestas a las distintas necesidades, sino las facultades, a manera de ejemplo, la de ingeniería ha integrado equipos de trabajo para el desarrollo de dispositivos, tales como respiradores mecánicos, cabinas de desinfección y propuestas de nuevos materiales relacionados con esta temática. Quiero resaltar tambièn que las Sedes Regionales, dentro de las que estàn Cartago, Santander de Quilichao y Buenaventura, también tienes equipos de trabajo en los cuales se ha integrado médicos, ingenieros, estudiantes de ingeniería y tecnologías, presentando nuevos proyectos”, concluye el Vicerrector Hèctor Cadavid.
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Diseñar estrategias de acción para implementar, una vez superada la fase de mitigación, así como fortalecer la capacidad diagnóstica existente en la región son prioridades de la Universidad del Valle para afrontar la pandemia asociada al coronavirus COVID-19.
Según lo explica Adalberto Sánchez Gómez, director del Instituto Cisalva y profesor del Departamento de Ciencias Básicas de Facultad de Salud de la Universidad del Valle, las pruebas diagnósticas que se están desarrollando en el país atraviesan por dos etapas: una denominada de procesamiento previo y una segunda etapa de detección. Tal como lo enuncia el profesor Sánchez, “se debe entender que para cada una de las dos etapas existe un grupo de insumos o reactivos que son diferenciales, sin embargo, en este momento la disponibilidad en el mercado internacional tiende a que haya una mayor oferta para los reactivos de detección que para los de procesamiento”.
El docente investigador sostiene que ante este panorama las Universidades de la región están tratando de conformar una red de fortalecimiento para disponer de reactivos o insumos utilizados para adelantar labores diagnósticas, “estos insumos podrían ser utilizados en la etapa previa a la detección, que es donde tenemos el mayor cuello de botella. Estamos armando esa red de trabajo donde creemos que las Instituciones de Educación Superior de la ciudad, inclusive algunos centros de investigación, como el CIAT o CENICAÑA, pueden convertirse en valiosos cooperantes”, señaló Adalberto Sánchez.
Semanas antes de que el país iniciará la cuarentena nacional, la Universidad del Valle adquirió los insumos que han permitido mantener el laboratorio en funcionamiento, de igual manera, tal como lo expresa el profesor Adalberto Sánchez, también se tomó la previsión de realizar pedidos estratégicos, los cuales están próximos a llegar, y que brindarían la oportunidad de mantener operando el laboratorio durante dos meses.
“Univalle no solamente está mirando el presente diagnóstico, sino el futuro diagnóstico. Por esa razón la Universidad está presentando ante distintas Instancias de orden Nacional un proyecto para escalar esa capacidad, para fortalecerla. Solicitamos al Gobierno Nacional la posibilidad de contar con un equipo automatizado que nos permita escalar la etapa de procesamiento, de tal manera que podamos llegar a las 300 o 350 pruebas confirmatorias al día”, señaló Sánchez.
De igual manera, explica el investigador, Univalle ha pensado en poner en marcha una estrategia paralela a lo que hasta ahora se ha hecho desde el punto de vista diagnóstico, “hablamos de la detección del patógeno de esta entidad viral en los pacientes. Lo que se está proponiendo para este futuro diagnóstico es contar con pruebas que nos permitan reconocer la capacidad inmunológica de respuesta que han tenido los infectados, y por eso estamos pensando en una segunda etapa de pruebas rápidas de anticuerpos que nos permitan establecer la evolución de la expansión del virus dentro del paciente, así como su resolución inmunológica ante el reto viral”.
Sánchez Gómez señala también que existe el propósito de aumentar la capacidad tecnológica del laboratorio para adelantar valoración de estos ‘anticuerpos neutralizantes’ los cuales son muy importantes de caracterizar porque brindarían la posibilidad de contar con una alternativa terapéutica muy similar a la de una vacuna, “podríamos tener disponible una alternativa de uso terapéutico rápido en pacientes que tienen una severa complejidad”.
“Por último quiero decirles que en el orden diagnostico, también previendo el futuro, y no solamente el trabajo del Laboratorio de Virología, también de las demás unidades del Sistema de Laboratorios de la Universidad del Valle, se está proponiendo fortalecer la capacidad de secuenciación del material genético del virus, específicamente de la cepas que van a circular en nuestras ciudades. Ya se ha dicho que la mejor opción para mitigar esta pandemia es tener una vacuna disponible, sin embargo, los laboratorios que están trabajando en la vacuna lo hacen generalmente con cepas que circulan en localidades geográficas y en condiciones muy diferentes a las de nuestro país, entonces, contar con esta plataforma tecnológica de secuenciación de variables genéticas nos va a permitir saber si en realidad esas vacunas, que van a circular en el mercado, van a ser efectivas para proteger a nuestra población. Esto nos permitirá reconocer cuál es nuestro, digámoslo de esta manera, ‘reservorio - background - genómico viral’ propio; no solamente para el Valle del Cauca, también para Colombia. Con esto, quiero mencionar que la Universidad del Valle está proyectando su accionar hacia el mañana, pensando en la siguiente fase, luego de la mitigación, sabiendo que toda esa serie de herramientas tecnológicas van a ser muy importantes para la toma de decisiones y posibilitar así levantamiento de las restricciones actuales”.
Todas las escuelas y departamentos de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle trabajan de manera articulada con otras instituciones de educación superior, frente a la situación que ha generado el COVID-19, dijo el decano de esa facultad Jesús Alberto Hernández Silva.
“Nuestro principal escenario de práctica es el Hospital Universitario del Valle - HUV con la permanente presencia de internos, residentes y profesores de la Facultad de Salud, principalmente de la Escuela de Medicina. Ellos han estado al frente de las actividades requeridas para atender la pandemia, tomando todas las precauciones de bioseguridad. Este talento humano ha estado aportando para la atención de los pacientes” señaló el docente.
El decano Hernández Silva destacó que la Facultad tiene en el HUV un número aproximado de 130 internos, además de 240 residentes que se están especializando en la Universidad. Además cuentan con el acompañamiento del cuerpo docente de la Escuela de Medicina que son aproximadamente 120 profesores nombrados.
“Como señala la reglamentación, estamos cuidando a nuestros docentes mayores de 60 años. Incluyendo a los docentes hora cátedra, contamos con un grupo de más de 200 profesores comprometidos con las actividades de formación al interior de los centros de práctica, especialmente en el Hospital Universitario” señaló.
La Facultad de Salud está jugando un importante papel en este momento crucial para la región y el país, pues desde el Laboratorio de Microbiología se están analizando las muestras para determinar si un paciente está contagiado o no con el coronavirus COVID-19. Esperan en el corto tiempo poder analizar más muestras.
“Desde la Escuela de Ciencias Básicas, con el Laboratorio de Microbiología y su área de Virología, a cargo de la profesora Beatriz Parra, realizamos las pruebas necesarias para el diagnóstico oportuno de los pacientes que pueden estar afectados con el COVID-19. Actualmente se realizan casi 100 pruebas diarias.”
“Con los equipos que la Universidad adquirió y los reactivos que están por llegar podremos, en el corto tiempo, alcanzar un poco más de 200 pruebas diarias. La ventaja es que cuando los resultados son positivos se entregan en un lapso de 6 a 8 horas, que es información oportuna para el tratamiento y aislamiento de los pacientes diagnosticados” explicó el decano y profesor de la Escuela de Odontología Jesús Alberto Hernández.
Así mismo, los docentes de la Facultad están trabajando en varios frentes de acción para capacitar a los profesionales y estudiantes de últimos años de todo el país, a través de la formación virtual. Este proceso es liderado por la Universidad del Valle, la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad Icesi.
“En conjunto con las facultades de medicina de la Icesi y Javeriana hemos desarrollado material virtual de capacitación para profesionales de la salud y estudiantes de últimos años. Se han creado cursos en todas las áreas de la salud para actualizar los conocimientos sobre cómo atender, desde las diferentes especialidades, el COVID-19. Realizamos módulos de formación para después, organizarlos para un diplomado. Tenemos matriculados más de 4 mil profesionales de la salud. Esto también se ha venido replicando desde la Escuela de Bacteriología y Laboratorio Clínico para capacitar, a través de un diplomado, a profesionales de esta área” indicó el decano.
En esta formación están participando profesionales y estudiantes de últimos semestres de las diferentes universidades y regiones del país. Los módulos son diseñados por docentes de Univalle, Javeriana y la Icesi, en todas las especialidades médicas: oftalmología, anestesiología, urgencias, pediatría, entre otras y se centran en cómo atender y preparar el profesional de la salud, en cada área, para atender pacientes con sospecha de COVID-19. Este diplomado se ofreció de manera gratuita, con una duración de 90 horas de formación y cerca de 40 horas de trabajo independiente.
Otras unidades académicas de la Facultad de Salud también trabajan para generar herramientas de capacitación. “La Escuela de Enfermería ha venido trabajando en una caja de herramientas para atención del personal de enfermería, incluso para la capacitación de auxiliares en esta área en cómo atender pacientes en esta época de pandemia” señaló el decano Hernández.
El decano indicó que Colombia Médica, la principal revista de investigación que tiene la Facultad de Salud, presentará próximamente un número especial con artículos de última generación para capacitar el personal en salud de América Latina, con la última información disponible sobre el COVID-19.
El Consejo Superior de la Universidad del Valle aprobó en su sesión del 15 de abril el sistema provisional de calificaciones propuestos por el Consejo Académico que clasifica las notas en aprobado, no aprobado y pendiente.
Por otro lado, la Dirección Universitaria tomó la decisión de poner en marcha un programa de apoyo a los estudiantes para garantizar el acceso a tecnologías de información con el fin de adelantar con éxito su proceso formativo virtual en la coyuntura del confinamiento obligatorio nacional.
La estrategia se sustenta en un estudio realizado por Univalle en las últimas semanas en el que la institución identificó a un grupo de 1.500 estudiantes que tienen dificultades severas en materia de conectividad, los que representan un 8 por ciento del total de estudiantes de Cali.
“Estamos gestionando con una de las empresas de telecomunicaciones para contratar, mediante un convenio interadministrativo, dos mil módems para conexión a internet. Los dispositivos, similares a una USB, podrán conectarse a computadores, tablets o celulares para facilitar la conectividad de los estudiantes a la modalidad virtual de educación en la que estamos inmersos” anunció el rector Edgar Varela Barrios.
El convenio con la empresa de telecomunicaciones tendría una vigencia de tres meses, tiempo que cubriría la duración del semestre en curso. Frente al costo del servicio adquirido, el profesor Varela anunció que el servicio será costeado en su totalidad por la Universidad del Valle para garantizar a los estudiantes que carecen de conexión a internet el derecho a la educación durante la emergencia nacional.
Para la lista de beneficiarios del programa de conectividad se tendrán en cuenta a los estudiantes pertenecientes a programas como ASES -Programa de Acompañamiento Socioeducativo Estudiantil- y a una selección rigurosa realizada por la Vicerrectoría Académica en colaboración con las unidades académicas.
Adicionalmente, el rector Edgar Varela Barrios anunció futuras facilidades para que los estudiantes realicen con éxito la matrícula del próximo semestre: “Hemos acogido una solicitud que nos han hecho numerosos líderes estudiantiles y representantes para diferir un poco las fechas de pago de las próximas matrículas y establecer un sistema de pago por cuotas. Los términos de esta decisión serán definidos próximamente y la comunidad universitaria será informada al respecto”.
La Dirección Universitaria presentó además nuevas decisiones en relación con el curso del calendario académico. “La Universidad del Valle ha tomado las medidas pertinentes para proveer a sus estudiantes las herramientas para acceder a sus clases desde la virtualidad. Por eso, no tiene previsto realizar modificaciones del calendario académico. Esperamos iniciar el semestre en las sedes del Sistema de Regionalización en la última semana de mayo” informó el profesor Varela.
El rector se refirió también al comienzo del próximo semestre en las sedes de Cali y a la importancia del mantenimiento de las medidas de protección para superar la crisis. “En relación con Cali esperamos que, como ya se ha señalado, en la segunda semana de agosto empiece el siguiente semestre académico, ofreciendo de antemano garantías para que los estudiantes culminen con éxito el semestre actual. Además, necesitamos tener presente con anticipación que debemos estar preparados para repensar la manera como vamos a utilizar los campus para mantener los mecanismos de distanciamiento social cuando se flexibilicen las medidas tomadas por el gobierno central, explico el profesor Varela.
Frente al uso de los campus cuando se defina el regreso a clases presenciales, el rector Edgar Varela anunció también que, en conjunto con las Vicerrectorías de Bienestar y Académica, se trabaja en las formas de ocupación de los espacios académicos, así como el uso de las áreas comunes de Restaurante Universitario, los centros deportivos, entre otras.
Además de las medidas anunciadas, la dirección universitaria anunció estrategias en relación con los cursos de modalidad taller o presencial. “Esperamos que los cursos que han quedado pendientes en cuanto a componentes prácticos se puedan completar con cursos de verano o con nivelatorios y sesiones complementarias que estamos preparando para desarrollar a finales de junio y en el transcurso de julio”.
Con las diferentes decisiones tomadas por el Consejo Superior, la Universidad del Valle reitera su compromiso misional con la educación superior de calidad y ratifica su calidad de institución dedicada a la excelencia con compromiso social.
Con el apoyo mutuo la universidad se fortalece
Ante esta situación que afronta el país y en particular la comunidad universitaria, la Universidad saldrá fortalecida, con nuevas estrategias y nuevas formas de abordar los problemas, pero a la vez con nuevos retos a los que tendremos que hacerles frente, dijo el vicerrector de Bienestar Universitario Guillermo Murillo Vargas.
En declaraciones sobre las acciones que adelanta la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, el profesor Murillo Vargas sostuvo que la dependencia a su cargo está trabajando en tres áreas de apoyo a la comunidad universitaria.
La primera, explicó el directivo, es que tenemos un balance de estudiantes, por facultades y programas académicos, que no ha podido conectarse para atender sus clases y cursos virtuales y ese es un inconveniente que tenemos que ayudar a resolver.
Para afrontar esta situación, la universidad está en el proceso de adquisición de entre 300 y 400 tabletas para entregarlas a los estudiantes que no han tenido acceso a estos equipos.
Igualmente se adelanta la compra de dos mil dispositivos que le permita a los estudiantes acceder a una cantidad aproximada de 30 megas por mes y facilitar la conectividad para desarrollar sus actividades académicas, con una mega diaria en promedio.
Como parte del mismo inconveniente surge una iniciativa de la Rectoría que la Vicerrectoría de Bienestar apoya y que es una campaña denominada “donatón” en la que se invita a quienes tienen computadores o tabletas, en buen estado, a donarlas a los estudiantes que carecen de estos elementos indispensables para continuar su labor académica, en estos momentos.
Como parte de esta campaña se han logrado conseguir algunos equipos que se estarán entregando a los beneficiarios, la próxima semana, sostuvo el vicerrector Guillermo Murillo Vargas.
Una segunda estrategia que adelanta la Vicerrectoría de Bienestar está relacionada con los aspectos psicosociales y emocionales que afrontan algunos miembros de la comunidad universitaria por la cuarentena.
El Servicio de Salud de la Universidad, a través del Servicio Médico y el Servicio Psicológico, en articulación con el Instituto de Psicología están acompañando a las personas de la comunidad universitaria con problemas de ansiedad por el aislamiento y las obligaciones propias del trabajo académico, en momentos en que culmina el semestre.
Para esta labor, sostuvo el directivo, un grupo de psicólogos y trabajadores sociales hace el acompañamiento, mediante correos electrónicos o teléfono, que se han divulgado ampliamente y a través de los cuales puede acudir quien lo requiera por inconvenientes de carácter emocional.
En el Servicio de Salud también se trabaja en el monitoreo de la comunidad universitaria mediante llamadas telefónicas a personas que han presentado alguna dificultad de salud, especialmente problemas de respiratorios, para conocer su condición actual específica.
Un tercer reto que afrontamos desde la Universidad y la participación de la Vicerrectoría, explicó el profesor Murillo Vargas, es la seguridad alimentaria, pues la comunidad tiene el servicio de restaurante universitario que, por obvias razones, no puede prestar el servicio.
El restaurante entrega diariamente un promedio de cinco mil almuerzos a miembros de todos los estamentos y de esa cantidad hay entre 1.100 y 1.200 que se entregan a los estudiantes que se benefician de una beca de alimentación porque viven solos o en otras ciudades, o tienen condiciones socioeconómicas especiales en las que es indispensable el servicio de alimentación para seguir estudiando.
Tenemos un listado depurado y verificado por nuestros trabajadores sociales para saber cómo se encuentran estos estudiantes en este momento y hemos dialogado con la Secretaría de Gobierno del Municipio para ofrecerles una ayuda de alimentación mientras dura esta situación.
Tan pronto pase este período volveremos a recuperar paulatinamente el restaurante, manifestó el vicerrector Murillo Vargas. Hay un equipo de personas de la vicerrectoría que trabaja en este sentido, para trazar una estrategia que nos permita adelantar las acciones y retornar a la normalidad sin mayores traumatismos.
Para terminar, el directivo agradeció la solidaridad de los estamentos universitarios que han dado muestra de sus grandes capacidades para adaptarse a la nueva situación y por las iniciativas de docentes que, el algunas facultades, han recogido y aportado recursos y elementos para personas en graves dificultades.
A manera de ejemplo, el profesor Murillo Vargas mencionó la campaña que lidera la profesora de la Facultad de Artes Integradas Ángela Franco, egresada del doctorado de la Universidad de Cambridge -UK quien a través de una asociación de egresados de esa Universidad, residentes en Europa y en Colombia, han logrado conseguir recursos para favorecer la conectividad de los estudiantes.
Y así como esta campaña hay múltiples estrategias que todos apoyan desde sus posibilidades, capacidades y competencias, para sacar adelante la labor académica y la Universidad que después de esta situación saldrá mucho más fortalecida y con nuevos retos para afrontar, concluyó el vicerrector Murillo Vargas.
“Bogotá tiene 800 camas de cuidados intensivos para 8 millones de habitantes. En el Valle del Cauca, con 2 millones y medio de habitantes, ya tenemos 540 de estas camas, equipadas con todos los aditamentos, una cifra bastante buena en prevención para el departamento y para Cali”.
Así lo manifestó la profesora Liliana Arias Castillo, vicerrectora académica de la Universidad del Valle y quien representa a esta institución en el comité asesor 'ad honorem' en salud, creado por la gobernadora Clara Luz Roldán y liderado por la exgobernadora Dilian Francisca Toro, para enfrentar la emergencia sanitaria del Coronavirus en el departamento.
El comité ha dado prioridad a la preparación de las clínicas para atender el pico epidemiológico de la pandemia. En consonancia, se realizó un censo de las camas de cuidado intensivo disponibles en el Valle del Cauca y se hizo la proyección epidemiológica de cuantas se necesitarán en el momento cumbre de la emergencia.
Hasta ahora se ha considerado disponer de 3100 camas hospitalarias, entre las que se cuentan las que Cali y el Valle del Cauca ya tienen disponibles para la atención de casos de menor complejidad. Éstas estarán dispuestas para atender pacientes que presenten sintomatología no severa y que no requieran ventilación mecánica, pero que deban permanecer hospitalizados. En esta tarea se está trabajando con el Hospital Universitario del Valle - HUV, el Centro Médico Imbanaco-CMI, la Fundación Valle del Lili-FCVL, la Clínica de Occidente, Clínica DIME y las clínicas y hospitales de los municipios.
“Con esta expansión de camas, tanto hospitalarias como de cuidado intensivo, se estima que el departamento tendrá la cobertura que se espera para atender la emergencia. Tendremos 2100 camas más en el Valle y mil camas más en Cali, disponibles exclusivamente para atender COVID -19. Esta capacidad instalada incluye las 346 camas que se pondrán en funcionamiento la próxima semana en la Clínica de SaludCoop, que fue entregada por el Gobierno Nacional a la Gobernación del Valle y que va a estar administrada por el HUV”, afirmó la vicerrectora.
Actualmente, la Clínica de SaludCoop está en proceso de adecuación de las redes eléctricas, pues llevaba dos años y medio sin funcionamiento.
La Universidad, en conjunto con el HUV, también ha habilitado y dispuesto en el Hospital la sala de COVID -19, que cuenta con el aislamiento necesario.
Adicionalmente, el Hotel Spiwak ha ofrecido una de sus edificaciones, con una capacidad de 900 camas que se pueden adaptar como camas hospitalarias, para atender casos que no sean complicados.
Además de coordinar la preparación de clínicas, el comité asesor 'ad honorem' para atender la emergencia del Covid-19 se ha subdividido en varios frentes y en todos ellos la Universidad del Valle tiene participación activa.
En cuanto a la realización de pruebas, el pasado 31 de marzo el laboratorio dispuesto por Univalle se convirtió en el primer laboratorio universitario del país que empezó a ejecutarlas. Hasta el viernes había practicado 507 pruebas y por ahora está procesando casi 90 diarias. En los próximos días la Universidad espera la llegada de un nuevo equipo que podría llegar a procesar hasta 200 pruebas al día. La agilización en la entrega de resultados también ha sido una ventaja de este proceso.
“Estas pruebas son gratuitas y se hacen en coordinación con la Secretaría Departamental de Salud y el Instituto Nacional de Salud, encargados de remitir las pruebas para el procesamiento”, señaló la profesora Liliana Arias.
Por otro lado, el grupo de epidemiología e infectología se encarga de hacer las proyecciones necesarias para saber cuál va a ser el comportamiento de la pandemia en el Valle del Cauca y en Cali. Los profesores Lyda Osorio y Fabián Méndez de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle lideran este trabajo en Cali y el Valle, respectivamente, mientras que el Dr. Ernesto Martínez, jefe de infectología en el HUV y en la Universidad, hace parte de la coordinación del equipo que trabaja en el tratamiento y los protocolos de prevención.
Por su parte, el grupo de bioseguridad, además de trabajar en el desarrollo de distintos equipos para enfrentar la pandemia, como los ventiladores mecánicos, también busca hacer innovaciones tecnológicas apropiadas, costo efectivas y oportunas para esta contingencia como lavamanos portátiles, mascarillas de alta filtración, caretas y hasta dispositivos de protección para el personal médico que realiza procedimientos de alto riesgo de transmisión del virus, como las intubaciones.
Diariamente entre 350 y 400 personas, entre internos, residentes y los profesores de medicina menores de 70 años están trabajando en el HUV. La Universidad ha provisto de elementos de bioseguridad a todo este personal.
La capacitación de voluntarios y la actualización del personal de salud en la atención de la emergencia también se ha constituido como un tema clave de trabajo para el comité asesor 'ad honorem'.
“Se definió un grupo para actualización y capacitación sobre COVID-19 en distintos aspectos: Toma de muestras, bioseguridad, tratamiento y manejo de pacientes. Se inscribieron 2500 personas con las que se formó una primera cohorte. En este momento ya tenemos una segunda cohorte, que suma en total 4100 personas. Ellos están llevando a cabo una serie de cursos, de manera gratuita, que les permitirán tener la acreditación con un diplomado. Los cursos son virtuales y se realizan a través del Campus Virtual de la Universidad, que ha dispuesto toda la plataforma. Este trabajo es coordinado por el Dr. Javier Torres, director de la Escuela de Medicina, en conjunto con el Dr. Luis Alberto Escobar Flórez, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la ICESI y el Dr. Pedro Villamizar, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Javeriana de Cali”, explicó la profesora Arias Castillo.
Los cursos cubren áreas como la atención hospitalaria a nivel de cuidado intensivo, protocolos para el uso de elementos de bioseguridad, toma de muestras y procesos de laboratorio.
Otro grupo del comité asesor 'ad honorem' se ha enfocado en la atención al usuario; este es integrado principalmente por empresarios y coordinado por la Dra. Lina Triana, egresada de la Universidad del Valle. Este equipo ha desarrollado la plataforma “Cali Valle Corona” en la que las personas pueden hacer una autoevaluación respecto al virus y que también permite hacer seguimiento con georreferenciación de los casos.
Finalmente, el grupo de comunicaciones para la emergencia es liderado por la Gobernación del Valle y en él participa Ernesto Piedrahita, director de Comunicaciones de la Universidad.
La Universidad del Valle avanza en proyectos de investigación en el área de salud frente a la pandemia del coronavirus Covid-19 en la ciudad de Cali y sus sectores aledaños. Así lo anunció la epidemióloga docente de Univalle Lyda Elena Osorio Amaya en una teleconferencia de directivos y cientificos de la universidad con medios de comunicación.
Sobre las actividades investigativas que la institución viene trabajando de cara a la emergencia de salud pública, la profesora Osorio explicó que su línea de acción principal está centrada en el seguimiento permanente del estado de contagio en un enfoque de área metropolitana, pues la situación de la ciudad de Cali puede reflejarse a municipios cercanos y puede que habitantes de la ciudad se desplacen a municipios aledaños contribuyendo al contagio de la infección en la región.
“Nuestro enfoque de intervención en la ciudad de Cali tiene un fuerte componente de salud pública. Desde la Universidad del Valle estamos aportando en el aumento de la capacidad instalada para que haya el número suficiente de unidades de cuidados intensivos, elementos de bioseguridad para el personal de salud y una capacitación adecuada del personal para la atención a estos pacientes” explicó Lyda Osorio. La docente celebró además el liderazgo y excelente coordinación desde el nivel departamental con las autoridades de salud municipales y las instituciones que, como la universidad, están trabajando para superar la crisis.
El objetivo de la primera línea del trabajo de investigación se enfoca en evitar o disminuir la posibilidad de que las personas contagiadas requieran ser tratados en unidad de cuidados intensivos, lo que requiere acciones de salud pública encaminadas a disminuir la transmisión, a la contención de la infección tanto dentro como fuera de los hogares y la detención temprana para atención oportuna de los infectados y sus familias. “Para esto hacemos un mapeo diario de los casos, identificando las zonas de Cali donde está ocurriendo la transmisión y aquí ha sido muy interesante comprender los patrones de diseminación del virus en la ciudad” puntualizó Osorio Amaya.
Frente al mapa de contagio en la ciudad, la profesora explicó: “Tenemos un primer patrón de los casos de Cali en las zonas donde ingresaron los casos importados. Estos se encuentran distribuidos en tres puntos: en el noroeste, el suroriente y el suroeste de la ciudad, donde se desarrolla una microepidemia. Al aumentar los contagios en estos tres sitios, trabajamos con la Alcaldía en estos sectores y eso permitió la contención temporal de la epidemia a través de actividades de sensibilización”.
A partir del trabajo continuo del grupo de investigación, se pudo llevar un control del comportamiento del virus en la ciudad. “En una segunda fase, se generaron otros tres puntos de diseminación en la zona de Gran Limonar hacia el barrio La Hacienda, en el sector de Meléndez y Los Chorros, y en la zona de ladera de Cali. La zona de foco que se encuentra al noroeste de la ciudad -en las comunas 9 y 10- siguió activa y se extendió un poco el norte de la ciudad. Pero lo más interesante desde el punto de vista epidemiológico es que, después de estas dos etapas de diseminación localizada, ocurrió una rápida diseminación espacial prácticamente en todo Cali”.
Aunque la expansión del virus ha abarcado a casi todas las comunas de la ciudad, desde el monitoreo del nivel de transmisión -curva de contagio-, se evidencia que el comportamiento es estable. Esta mitigación se logra gracias a las medidas tomadas por el gobierno central, además de las actividades realizadas en materia de salud pública por las administraciones locales, señala la epidemióloga.
A pesar del panorama alentador expresado en la estabilidad del número de contagios, Lyda Osorio advierte que hay un número considerable de casos y que, actualmente, se acercan al oriente de Cali donde hay mayor vulnerabilidad social, así como mayor densidad poblacional que en otras zonas de la ciudad.
Si bien Cali presenta una curva epidémica estable, la docente fue enfática en la necesidad de redoblar esfuerzos para prevenir un número masivo de contagios. “Debemos reforzar las intervenciones realizadas hasta el momento para minimizar las transmisiones en el hogar, disminuir las transmisiones a través de las personas con permiso de movilidad durante el aislamiento y también los contagios en entidades de salud, donde es fundamental optimizar las medidas de bioseguridad, aseo y desinfección para controlar los potenciales focos que ya se han visto en el sector”.
Adicionalmente, se expuso que, a pesar de presentar un índice de transmisión estable, la ciudad presenta un aumento en los casos que requieren cuidados de hospitalización. “El aforo de casos está estable en general pero el número de pacientes hospitalizados que van a requerir cuidados intensivos va en aumento. Estamos observando que el comportamiento aquí es un poco diferente porque con una cantidad controlada de contagios se espera menos pacientes delicados, pero eso se debe a la diseminación espacial de la transmisión”.
En cuanto a los factores generadores de expansión del virus en Cali, se han generado varias teorías que permitirán mejorar la efectividad de las intervenciones en el contexto de la ciudad, comenta Osorio. “Aquí estamos estudiando varias hipótesis sobre la diseminación espacial temprana, mayormente asociados con el tipo de desplazamientos sociales y laborales de varias personas que viven en algunas zonas de la ciudad y se deben desplazar a otras por motivos de trabajo”.
En concordancia con lo planteado por los gobiernos locales y con el trabajo realizado por la Universidad del Valle, la epidemióloga recalca la importancia del trabajo en las medidas de contención, así como en las de fortalecimiento de la capacidad instalada de centros de salud para controlar la curva de contagio antes de que haya un aumento considerable de casos que requieran atención intrahospitalaria de forma simultánea.
Por otra parte, la docente se refirió a otros proyectos de investigación generados desde la institución. “Quiero mencionar que también estamos haciendo seguimiento al riesgo de infección para el personal que labora en las instituciones de salud. Aquí se encuentra tanto el personal asistencial como el de servicios generales que también está expuesto. Esta investigación se encuentra en manos de comités de investigación de la ciudad y esperamos contar con su apoyo para detectar el personal infectado y el personal que superó la infección y, por tanto, podría desarrollar actividades de forma más segura”.
Otro proyecto adelantado por el grupo de investigación de la profesora Osorio se enfoca en los estudios de cero prevalencia, es decir, hacer un muestreo aleatorio en la ciudad. “En este estudio se toman muestras de sangre por manzana tanto a pacientes como a personas que no han tenido síntomas. Al establecer la huella inmunológica que deja el virus las personas, esperamos conocer realmente cuál es la magnitud de la infección en la ciudad. Esto no lo vamos a saber si sólo vigilamos la curva de casos sintomáticos o de personas que demandan hospitalización”, recalcó.
El trabajo de investigación de la Universidad del Valle cuenta además con una tercera línea de trabajo, relacionada con el fortalecimiento del componente comunitario. “Es básicamente una respuesta social a un problema de salud pública. Es un componente muy importante que nos va a permitir darle sostenibilidad a todas estas intervenciones porque son fenómenos de largo plazo” explica Osorio Amaya.
“Dentro de esta tenemos entonces vigilancia comunitaria, donde la misma comunidad puede vigilar su propio riesgo y generar actividades que gestionan la disminución de ese riesgo. Para esto hemos generado múltiples alianzas con los grupos de participación social en salud de la Secretaría de Salud Municipal, con quienes se realiza un trabajo muy importante desde antes del inicio de la epidemia en Cali; también trabajamos con líderes comunitarios, influenciadores, con los grupos organizados por la comunidad. Nuestra meta es fortalecer las medidas de prevención como la higiene de manos, el distanciamiento social, la limpieza de superficies y la protección de los más vulnerables”.
Adicionalmente, Osorio resaltó el trabajo de capacitación y apoyo a los cuidadores de los centros de atención al adulto mayor. “La línea más importante de trabajo ha sido precisamente la protección de los más vulnerables. Creo que la Universidad del Valle, con su equipo de Medicina Familiar y Geriatría, ha tenido realmente un liderazgo. El enlace con la Sociedad Colombiana de Geriatría fue un avance fundamental con el que esperamos continuar en la prevención del contagio en la población adulta mayor”.
La docente y epidemióloga insistió además en la importancia de utilizar todas las medidas de protección recomendadas para prevenir el contagio. “Es importante resaltar que las personas que necesitan utilizar tapabocas de alta eficiencia son quienes tienen más riesgo, que en orden de prioridad son el personal de salud, quienes laboran en instituciones de salud, personas enfermas que requieren cuidados en casa, las personas que cuidan a estos enfermos y personas que por la naturaleza de su trabajo no pueden mantener el distanciamiento social a más de un metro. Para la población en general está permitido también el uso de tapabocas, pero esto debe ir acompañado de higiene de manos, de distanciamiento social y de limpieza de superficies”.
Con las diferentes líneas de investigación asumidas por la universidad, así como las anteriores medidas anunciadas por la dirección así como por las facultades y dependencias, Univalle reitera su compromiso para trabajar por la salud de Cali y la región.
Elementos de protección personal e insumos de bioseguridad fueron entregados por la Vicerrectoría Administrativa de la Universidad del Valle a médicos internos y residentes que prestan su servicio en el Hospital Universitario del Valle - HUV. Guantes, respiradores y mascarillas de alta eficiencia fueron suministrados a los galenos y se espera que en los próximos días reciban gorros, polainas, batas, gafas, caretas y mascarillas quirúrgicas.
El Departamento de Química de la Universidad también se ha ofrecido para colaborar con el personal médico que presta sus servicios en el Hospital Universitario a través de la elaboración de alcohol glicerinado. Para esto, la Vicerrectoría Administrativa está tramitando la compra de etanol y gelificante.
Así mismo, la Vicerrectoría está gestionando la consecución de los elementos necesarios para iniciar la realización de las pruebas de COVID-19 en el Laboratorio VIREM de la Universidad; se trata de los reactivos, que están actualmente en proceso de importación, y de un equipo QuantStudio 5, Real Time PCR System que está en proceso de adquisición.
La Vicerrectoría también ha adquirido otros insumos para la protección de la comunidad universitaria en la actual situación de emergencia. Recientemente, las oficinas administrativas, puntos de atención y puestos de vigilancia de la Universidad fueron dotados con alcohol glicerinado, como medida para evitar la transmisión del virus. Con el mismo fin, se adquirieron hidrolavadoras y máquinas generadoras de vapor que permiten agilizar el proceso de limpieza y desinfección de diferentes áreas de los campus universitarios, en especial aquellas con mayor circulación de personas.
La Universidad del Valle, de la mano del Ministerio Nacional de Salud y de otras instituciones de educación superior, está trabajando para mejorar las capacidades de la región y del país para hacer frente al coronavirus. Así lo manifestó el rector Edgar Varela Barrios en una teleconferencia con medios de comunicación.
Una de los frentes de acción en los que trabaja Univalle es el fortalecimiento de las capacidades de su Laboratorio de Microbiología que funciona en la Facultad de Salud en la sede de San Fernando.
“Desde hace algo más de una semana en nuestro Laboratorio se están analizando las muestras para detectar el coronavirus en Cali. Por día se están analizando entre 80 y 90 pruebas. Se han comprado equipos e insumos. Esperamos que en los próximos días llegue una máquina importada que compramos por un valor aproximado de $400 millones de pesos. En las tres últimas semanas, la Universidad del Valle ha invertido un total de $1000 millones de pesos para el fortalecimiento del laboratorio, con el que esperamos hacer alrededor de 200 pruebas diarias” manifestó el rector Varela.
“Hemos ampliado el horario del laboratorio a doce horas diarias, de 8 am a 8 pm, y esperamos poder trabajar de manera continua los fines de semana. No somos el laboratorio de una clínica, que trabaja las 24 horas, 365 días al año. Somos un laboratorio de investigación académica y ese es el horario de actividad que vamos a desarrollar” agregó.
El rector Varela Barrios señaló que están trabajando con otras universidades de la ciudad para fortalecer las capacidades de respuesta del Laboratorio de Microbiología, tarea que está coordinando el profesor de la Escuela de Ciencias Básicas de la Facultad de Salud, Adalberto Sánchez.
“Luego de una videoconferencia que sostuvimos con el alcalde de Cali Jorge Iván Ospina y los rectores de las universidades públicas y privadas de la ciudad, se acordó con la Universidad de San Buenaventura, la Pontificia Universidad Javeriana, la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium, la Universidad Autónoma de Occidente y la Universidad Santiago de Cali contribuir desde diferentes esferas, capacidades humanas, personal, estudiantes de posgrado, expertos y funcionarios que cooperen con el trabajo que nosotros definamos desde el Sistema de Laboratorios de la Universidad del Valle”.
El rector Edgar Varela destacó la capacidad de respuesta del Laboratorio de Microbiología de Univalle. “El Instituto Nacional de Salud hace las pruebas y se demora hasta una semana en dar los resultados, mientras que los que se hacen en nuestro laboratorio los resultados se obtienen entre 12 y 24 horas”.
También manifestó que la Universidad del Valle está adelantando gestiones para poder tomar muestras de sangre en las calles de la ciudad, un modelo que se está aplicando en otros países.
“Quiero mencionar que nos aprestamos para hacer las pruebas que se les hacen a los ciudadanos en la calle, las cuales en Colombia no se han empezado a aplicar al contrario de otros países. Son muestras de carácter aleatorio, básicamente a través de pruebas de sangre. Tenemos en la Facultad de Salud un par de laboratorios que se dedican a esto y que se van a articular con lo que ya venimos trabajando en Microbiología. Este trabajo nos permitirá tener un papel importante en la respuesta y la capacidad de escalar el análisis, de manera que podamos aumentar la cantidad de personas que son evaluadas.”
Así mismo, el rector manifestó que recientemente conversó con el ministro de Salud Fernando Ruiz y con el gerente de la Estrategia contra el Coronavirus Covid-19 Luis Guillermo Plata para solicitar la transferencia de recursos que serán invertidos para aumentar la capacidad del Laboratorio de Microbiología.
“Tenemos una capacidad que requiere una financiación que excede los recursos de la Universidad, por eso es importante que tanto las secretarías de Salud del Valle y de Cali, como el sector privado que puede hacer donaciones nos ayuden para que podamos escalar, sobre todo en materia de insumos y de la capacidad que tendría que tener la ciudad para hacer brigadas que puedan permitir las pruebas de sangre a nivel poblacional para poder pasar a lo que el Gobierno Nacional llama ‘confinamiento inteligente’”.
El profesor Varela Barrios señaló que la Universidad del Valle reactivó un vínculo académico e investigativo con la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Estados Unidos, una institución que es pionera a nivel mundial en este tema y que cuenta con un sistema de laboratorios que hacen seguimiento a la pandemia, para hacer investigación con el plasma de los pacientes que se han recuperado y que se le puede inocular a quienes están aún en tratamiento.
La Universidad del Valle está trabajando en otros proyectos de fortalecimiento de capacidades en la región. El directivo universitario destacó que a través de la Facultad de Ingeniería trabajan de manera conjunta en la construcción de prototipos que esperan tener listos para en las próximas semanas. Así mismo se trabaja en la construcción de un lavamanos portátil y permite el aseo con agua y jabón sin necesidad de estar conectado a un sistema de acueducto.
El rector Edgar Varela finalizó su intervención destacando el trabajo que la Universidad del Valle adelanta en sus sedes regionales.
“En las sedes Norte del Cauca, Yumbo, Zarzal y Cartago, profesores, estudiantes, egresados y empresas locales están trabajando para hacer máscaras y otro tipo de dotaciones de bioseguridad. Incluso la Fundación Universidad del Valle y una empresa local están trabajando en el prototipo de un robot que hace limpieza”.
Como destacó el directivo universitario, son muchos los esfuerzos y en diferentes frentes que está adelantando la Universidad del Valle, en su compromiso de acompañar a la región y al país en este momento crucial.