Con la participación de más de 42 empresas y de los diferentes programas y dependencias de la Universidad del Valle se cumplió la Primera Jornada de Empleabilidad, liderada por la Dirección de Extensión y Proyección Social entre el 21 y el 22 de junio de 2016
El público asistente estuvo conformado por candidatos a grado, estudiantes de últimos semestres, egresados, colegios, funcionarios y directivos de la Universidad del Valle. Con la participación de 50 de los diferentes programas y dependencias de la institución, como la Dirección de Extensión, el Programa Institucional de Egresados, el Canal Universitario, Univalle Estéreo, Cooperativa de Egresados Univalle, Fundación Universidad del Valle, entre otros, y la participación de empresas como Porvenir, Organización Hércules, Bienestar Integral en Casa IPS, Comfandi, Johnson & Johnson, Colegio Mayor San Antonio de Padua, Laboratorios Baxter, Súper Giros, WSP Colombia, Bavaria, Banco AV Villas, entre otras. Todas estas instituciones, tanto públicas como privadas, presentaron opciones de empleo y emprendimiento, así como conferencias a cargo de expertos sobre la inserción en el mundo laboral.
Durante esta primera jornada se afianzó la relación Universidad - Egresados - Sector Empresarial, y se contribuyó al fortalecimiento de la relación de los Egresados con la Universidad y se generó un espacio para que tanto egresados como estudiantes, pudieran enriquecer sus competencias transversales y adquirir una perspectiva más amplia sobre los desafíos y las acciones efectivas que facilitan su ingreso al mundo laboral. Según Alexandra Pérez, Coordinadora del Programa Institucional de Egresados, la “jornada obedece a una estrategia de mercadeo de proyección social”.
El próximo viernes 24 de junio se realizará la conferencia ‘Geoestadística Funcional: Revisión y Nuevas Perspectivas’, a cargo de Ramón Giraldo Henao, Doctor (Ph.D.) en Estadística de la Universidad Politécnica de Cataluña, como parte del Ciclo de Conferencias de la Escuela de Estadística de la Universidad del Valle.
La conferencia se realizará a las 10:00 am en el Salón Valle del Cauca, Edificio 346, Ciudad Universitaria Meléndez, con entrada libre.
Además, se invita a participar en las conferencias del Seminario de Estudiantes de Maestría en Estadística también con entrada libre.
Jueves 23 de Junio
1) Modelo de Regresión Funcional de la Precipitación Pentadal del Valle del Cauca, en el periodo 1993 – 2011, integrando datos de Estaciones Climáticas y de Satélite. A cargo del estudiante Johan Alexis Ospina Galindez.
2) Un Modelo Mixto con Covariable Funcional Aplicado a datos de Clorofilia. A cargo del estudiante Gustavo Adolfo Gómez Escobar.
Hora: 3:00 p.m.
Lugar: Edificio 357, Salón 1004, Ciudad Universitaria Meléndez, Univalle.
Viernes 15 de Julio
1) Estimación del AUC en Pruebas para Diagnóstico Clínico con Dependencia tipo copula. A cargo del estudiante Luis Carlos Bravo Melo.
Hora: 3:00 p.m.
Lugar: Edificio 357, salón 1004, Ciudad Universitaria Meléndez, Univalle.
Lunes 18 de Julio
1) Análisis de Correspondencias Múltiples en Presencia de Datos Faltantes, vía PLS. A cargo del estudiante. Andrés Felipe Ochoa Muñoz.
2) Modelo de Función de Transferencia para Estimar la Concentración de Ozono Troposférico a partir de Variables Climáticas. A cargo del estudiante Wilmar Andrés Torres López.
3) Estimación de Parámetros bajo el Enfoque Bayesiano en un Modelo Lineal Mixto Generalizado para Datos Longitudinales de Respuesta Binaria. A cargo del estudiante Diego Alejandro Tovar Ríos.
Hora: 2:00 p.m.
Lugar: Edificio 357, salón 1008, Ciudad Universitaria Meléndez.
La Maestría en Políticas Públicas de la Facultad de Administración de la Universidad del Valle recibió la Acreditación de Alta Calidad de parte del Ministerio de Educación Nacional, por cuatro años.
Esta Maestría es el primer programa que se acredita, a nivel nacional, en esta área del conocimiento.
La acreditación es un aval del Estado, para hacer público el reconocimiento de la excelencia de un programa académico, su organización, funcionamiento y el cumplimiento de su función social, constituyéndose en instrumento para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.
Sólo desde el 2010, previa recomendación de los pares académicos del Consejo Nacional de Acreditación -CNA, se otorga la acreditación a programas de posgrado en Colombia.
Dentro de los aspectos que destaca el Ministerio para otorgar la Acreditación al programa de Maestría en Políticas Públicas se encuentra el núcleo docente del programa, compuesto por siete profesores de planta y tiempo completo, la cual atiende una población promedio de 74 estudiantes.
También resalta las actividades de investigación de los profesores y estudiantes, así como la participación de estos últimos en las actividades de investigación, su participación en congresos y foros (70% de ellos han participado en estas actividades) y su producción académica.
La bibliografía de la institución al servicio de este posgrado (cuenta con una colección de libros electrónicos, cerca de 170.000 volúmenes y una amplia colección de revistas electrónicas); el seguimiento a los egresados y las actividades de internacionalización del programa son otros elementos que resalta el Ministerio.
La comunicación y la cultura juegan un papel trascendental en el posconflicto. La cultura trasciende y se convierte en un elemento políticamente importante y transformador de la sociedad; a su vez, la comunicación responde a los medios masivos y orienta sobre lo que vamos a decir en la nueva Colombia, según Argemiro Cortés, Director de Comunicaciones del Ministerio de Cultura durante el foro “Comunicación, Cultura e Innovación en el Posconflicto” realizado en el Centro Cultural de Cali.
El foro hace parte de las estrategias del Ministerio de Cultura para fortalecer el proceso de paz. Este espacio invitó a pensar sobre ¿Qué quiero hacer, qué quiero lograr, desde mi papel como comunicador, gestor cultural y artista en el posconflicto? Y se realizó en un día coyuntural en el país con el anuncio de la firma del acuerdo del fin del conflicto en La Habana por parte del Gobierno y las FARC.
El foro también contó con la participación de la Secretaría de Cultura y Turismo Luz Adriana Betancourt, el Director de Comunicaciones de la Universidad del Valle Ernesto Piedrahita y la Asesora de Paz para Cali Rocío Gutiérrez.
Además, presentaron ponencias el asesor de políticas y proyectos culturales Gonzalo Castellanos; la académica en Cooperación Internacional, conflicto y paz y profesora de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín Sofía Helena Reyes; y el experto en ética periodística, catedrático de la Universidad de los Andes y conferencista en temas de comunicación social Javier Darío Restrepo.
Y participaron experiencias significativas de colectivos que han trabajado con la comunidad desde la cultura y hecho resistencia frente al conflicto. Estuvo la experiencia Montes de María con el Colectivo Línea 21, quienes tienen diferentes estrategias para hacer comunicación, resistir a la violencia y hacer paz, como el Cine Club de la Rosa Púrpura del Cairo, el Museo Itinerante de la memoria hacia la reconciliación de territorio y la Cinta de Sueños. La experiencia del Colectivo Me Joda que trabaja para aportar nuevas miradas del Distrito de Agua Blanca, a través del Festival de Cine y Video Comunitario, procesos de formación, producción audiovisual y su nuevo proyecto transmedia “Agua Blanca Pacífico Urbano”. La Experiencia de Full Producciones en Medellín, quienes tienen una apuesta por la pedagogía y cultura de paz, con el Festival de Cine y Video “Comuna 13, La otra historia”, un centro de producción audiovisual y la Escuela Audiovisual que cuenta con la Cátedra de la paz y con jornadas complementarias para niños y jóvenes. La participación de la Emisora Comunitaria Oriente Estéreo y la presentación del proyecto Radio Comunitaria para la paz y la convivencia, liderado por el Ministerio de Cultura.
En el foro se discutió cómo la cultura puede ser un elemento transformador de la sociedad cuando cada uno asume el papel que debe cumplir, cuando se piensa y replantea qué debemos hacer para cumplir nuestro objetivo por la paz y trabajamos cada día para lograrlo. Estamos en un momento de gran importancia y debemos trabajar desde en un esfuerzo de todos los días y en colectivo por la paz. Es momento de transformar imaginarios, sobre todo en una ciudad como Cali que tiene un número importante de excombatientes desmovilizados y víctimas. Organizar este tipo de eventos y visibilizar la labor que se está haciendo desde los medios alternativos y comunitarios es un aporte vital para la paz.
¿Qué pasa con la cultura en el país durante el posconflicto, durante este escenario de mejores posibilidades para la paz? Es la pregunta que guía la reflexión del asesor de políticas y proyectos culturales en países latinoamericanos Gonzalo Castellanos, durante el foro “Comunicación, Cultura y Posconflicto” organizado por el Ministerio de Cultura, la Secretaría de Cultura y Turismo de Cali y la Universidad del Valle.
Para Castellanos, hablar de la cultura en este escenario parte de ver cuál es país que habitamos: Colombia es el tercer país más poblado de América Latina; es el quinto territorio más grande de América Latina; es el segundo o tercer país en términos de industrial editorial; es un país que en 14 años se ha convertido en la tercera mayor industria cinematográfica de América Latina; es un país desde el punto de vista cultural mantiene todavía 65 lenguas vivas, siendo el segundo país de América Latina con mayor diversidad lingüística; de alguna manera cuenta con una biblioteca pública en cada uno de los municipios del territorio nacional; es el tercer exportador de bienes, productos y servicios culturales hacia el resto de América Latina.
De manera que los indicadores son muy importantes. Pero Colombia es también un país de abismos, país de cimas y simas, de cumbres y precipicios, un país de grandes paradojas.
Estas estadísticas de crecimiento no son lo mismo que el desarrollo, continuó el asesor de políticas y proyectos culturales. “Colombia es en efecto la tercer industria cinematográfica en América Latina, pero apenas tiene salas de cine en 52 de más de 1000 municipios de nuestro territorio. Somos la segunda o tercera industria editorial, pero tenemos librerías, que es el espacio por excelencia para encontrarse con la lectura, en menos de 25 municipios del país. Somos un país que todavía discute en la educación básica la necesidad de la biblioteca escolar. Colombia es el tercer país más poblado de América Latina, pero tiene un índice de pobreza mayor al 30%. Es el país más inequitativo en la distribución de la riqueza en América Latina. Tenemos televisión satelital y televisión por suscripción en el 90% de los hogares, pero en pleno momento de la sociedad de la información, tenemos cobertura de internet en menos del 50% de los hogares”.
No obstante, Colombia es un país con una militancia cultural muy interesante donde se han podido construir espacios de resistencia y construcción de paz. La cultura se está posicionando en la vida pública y convirtiéndose en un asunto intersectorial, es una alternativa para la educación y la innovación social.
La cultura trata de dar palabras a ese silencio impuesto por la violencia en nuestro país. Desde esta perspectiva debemos preguntarnos ¿qué podemos hacer?
“Necesitamos trabajar en el rediseño del Plan Nacional de Cultural, con el objetivo de integrar la cultura en el desarrollo territorial. Se deben rediseñar los recursos públicos dirigidos al sector cultural, son recursos de inversión social, no son solo un gasto. Hay que equilibrar los sectores culturales, si hay un modelo funcional en la industria cinematográfico, podemos revisar este modelo y replicarlo. Es un escenario de posconflicto la prioridad presupuestal del país tiene que cambiar. La paz no se construye en hojas de Excel, debemos trabajar por la memoria y la memoria debe ser una construcción colectiva y participativa que de voz a las víctimas, debe ser una garantía de no repetición y no impunidad”.
Todos tenemos un compromiso frente a la paz. Es hora de enriquecer las experiencias culturales por la paz, y si durante tanto tiempo hemos hablado de la guerra llegó el momento de hablar de paz.
Gonzalo Castellanos es asesor de políticas y proyectos culturales en países latinoamericanos en campos del cine, industrias culturales, lectura, bibliotecas, patrimonio cultural y gestión comunitaria en cultura, entre otros. Es catedrático, productor cinematográfico, escritor. Su más reciente libro es “Cinematografía en Colombia, tras las huellas de una industria”. Ganador del premio Julio González Gómez 2011 al mejor libro en ciencias sociales en países latinoamericanos con el libro “Patrimonio Cultural, integración y desarrollo en América Latina” del Fondo de Cultura Económica. Y Columnista del diario El Tiempo.
El apoyo de los vallecaucanos al proceso de paz con las Farc se mantiene. Así lo revelaron los resultados de la Cuarta Encuesta de Paz y Reconciliación de la Universidad del Valle.
En la Encuesta se evaluó la percepción de 2 mil 463 personas de los municipios de Cali, Buenaventura, Cartago, Palmira, Tuluá y Santander de Quilichao en el Cauca.
Este proyecto, adelantado por investigadores del Instituto de Psicología, la Escuela de Trabajo Social y el programa de Estudios Políticos de la Universidad del Valle, recoge la percepción de los vallecaucanos y nortecaucanos sobre el proceso de paz que el Gobierno adelanta con las Farc, medidas durante todo el primer semestre de este año.
En la medición de junio se evidencia que el 60,5% de los encuestados apoya la firma de un acuerdo de paz como mecanismo para poner fin al conflicto armado con las Farc. Este apoyo se mantuvo constante durante las mediciones de todo el semestre, realizadas en los meses de febrero, abril y mayo.
También se evidencia que los vallecaucanos se mantienen en desacuerdo con la eventual participación en política de los desmovilizados de la guerrilla. Por ejemplo, a la pregunta “Votaría por un desmovilizado de las Farc que se postule a la Alcaldía en las próximas elecciones”, el desacuerdo se ha mantenido entre el 74% en febrero y el 63,2% en junio, en comparación con quienes están de acuerdo: un 22,4% en febrero y 29,3% en junio.
La tesis en el Doctorado en Estudios Territoriales de la Universidad de Caldas elaborada por la profesora y coordinadora del programa de Administración de Empresas de la Universidad del Valle sede Cartago, Zayra Urdinola Hincapié, fue calificada como laureada por el jurado.
La profesora Zayra Urdinola Hincapié será la primera egresada del Doctorado en Estudios Territoriales de la Universidad de Caldas.
La tesis denominada “Representaciones territoriales de la identidad de lugar a partir de procesos socioeconómicas en el valle interandino del río cauca” versa sobre las representaciones territoriales de actores colectivos e individuales del Valle Interandino del río Cauca, en los municipios de Tuluá, Zarzal y Cartago, que constituyen la Región Nodal en la relación con 18 municipios del Centro y del Norte del Valle del Cauca.
El objetivo central de la tesis doctoral estuvo enmarcado en el análisis de evidencias socioespaciales en el ámbito socioeconómico entre 1990 y 2010, aportando desde allí a la creación del esquema de modelo territorial que muestra la relación sistémica entre procesos socioeconómicos y políticos, con procesos históricos y socio-culturales
El problema territorial fue abordado con base en las relaciones espacio-temporales bajo la caracterización de tensiones que influencian la construcción de la identidad de lugar en dicha Región.
Con el objeto de indagar sobre variables que permiten lograr la estabilidad y sostenibilidad de un cultivo de hortalizas, se adelanta el proyecto “Invernadero Automatizado Tropical Para la Producción de Hortaliza”, en la Universidad del Valle Sede Palmira y liderado por estudiantes de Tecnología en Electrónica.
Para asegurar el bienestar del cultivo se realizó una comparación entre los estudios elaborados en distintas Universidades Colombianas ubicadas en Bogotá, Armenia y Medellín, y se llegó a la conclusión que para el proceso de automatización es ideal el control de las variables de la temperatura, humedad y pH. Estas variables son medidas por sensores y los valores captados son visualizados por medio de una pantalla LCD, adicionalmente es realizado el proceso de control de riego y la fertilización a través de fertirriego. Para este proceso se utiliza la plataforma de desarrollo arduino como controlador del proceso, este es el encargado de tomar las mejores decisiones para el cultivo con los datos arrojados por los sensores.
Este invernadero fue diseñado para ser comercializado y se basa en el modelo Canvas creado por Alexander Osterwalders. Una vez instalado el invernadero, se acordará con el usuario la realización de unas capacitaciones sobre su uso adecuado, con el objetivo de enseñar al usuario el manejo y el trato que se le debe dar a los instrumentos de medición, cómo debe manipular el panel de control y la cantidad de agua que debe ser almacenada en el tanque de reserva para que la motobomba siempre cuente con la cantidad necesaria de agua que requiera el cultivo.
Este proceso de automatización industrial fue liderado por los estudiantes Diana Hinestroza, Juan David Maquilón, Sebastián Velásquez, Mauricio Montaño, Sebastián Buitrago, Juan Carlos Cepero, Christian Reyes, Edwin Cuarán y Jhon Anderson Rojas.
Tomado del diario El Espectador.
A partir de agosto Colciencias medirá el impacto de los artículos científicos con una medida nueva llamada el “Índice H” que permite rastrear las menciones en bases de datos electrónicas.
De las 542 revistas científicas que hay en el país, 277 tuvieron menos de tres citas internacionales en los últimos cinco años. /Archivo
Hace cuatro años, Colombia batió récord en publicaciones científicas: 5.000 fue la cifra que nos convirtió en el quinto país de la región con mayor número de artículos académicos. ¿Pero estas publicaciones son valoradas por la comunidad científica? Los números dicen que no.
Según cifras de Colciencias, Colombia aporta únicamente el 0,2 por ciento de la producción científica internacional, es decir, la publicada en las grandes bases de datos como WOS y ScoPus que juntas albergan más de 150 millones de artículos científicos en el planeta. Sin embargo, en las bases de datos gratuitas, Colombia es líder en publicaciones por encima de países como Brasil, Francia y España.
Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de publicaciones colombianas que hay, tanto en las bases de datos internacionales como en las gratuitas, son muy pocas las que son utilizadas por investigadores internacionales. “En el país tenemos mucha cantidad y muy poco impacto, es decir, cuántas veces citan un artículo”, indica Alejandro Olaya, subdirector del Departamento Administrativo de Ciencia Tecnología e Innovación (Colciencias).
Por esta razón, Colciencias está construyendo los nuevos lineamientos del servicio permanente de indexación Publindex, pues se dieron cuenta que debían reaccionar a este panorama, en el que la limitada contribución que está presentando el país en la generación y divulgación de conocimiento en el ámbito mundial, se refleja en el bajo número de publicaciones científicas de autores nacionales y el poco impacto que tienen.
Durante 20 años, el modelo de indexación de las revistas científicas se basó en ciertos requisitos editoriales, por ejemplo, que contaran con un comité de pares evaluadores externos y mantuvieran cierta periodicidad en la publicación de sus números. Sin embargo, estos requerimientos fueron quedándose obsoletos, mientras que las exigencias académicas pedían una mayor rigurosidad en los contenidos.
A pesar que este Publindex permitió que muchas revistas en el país mejoraran su proceso editorial y el nivel de los artículos, actualmente la forma de evaluar la calidad de una revista científica se centra en el impacto que produce en la comunidad, lo cual, según Colciencias se mide exclusivamente por el número de citaciones. Solo para poner un ejemplo, de las 542 revistas científicas que hay en el país, 277 tuvieron menos de 3 citas en los últimos cinco años.
“Las citaciones son una medida universal en las comunidades científicas. Si un artículo es citado es porque se le considera valioso, relevante y con aportes al conocimiento. Así, entre más citaciones tenga, es más reconocido y valorado”, explicó el subdirector Olaya.
Por esta razón se formuló un nuevo modelo de Publindex, que responde a las necesidades del sector y se centra en medir el impacto, según la cantidad de cada publicación.
El nuevo Publindex
A partir de agosto de este año, Colciencias se encargará de medir el impacto de los artículos científicos basándose en los índices de citación, que mantienen un seguimiento sobre los artículos que son citados en otras publicaciones, entre los más reconocidos están el Journal Citation Reports (JCR) y el SCImago Journal Rank (SJR). Sin embargo, la entidad quiso ir más allá e incluyó una medida nueva en el país llamada el “Índice H”, utilizada por Google, que permite calcular la cantidad de citas que tiene el artículo en bases de datos electrónicas en un rango de cinco años.
“Todo esto nos permitirá ser más incluyentes, la revista no tiene que figurar necesariamente en índices bibliográficos, sino que puede estar, por ejemplo, en las páginas de las universidades o en otras bases de datos como SCielo. Se revisará todo lo que esté disponible en la web”, añadió Olaya.
Esta nueva política reconoce, además, las diferencias en las distintas disciplinas en cuanto a su nivel de citación. Se sabe que se cita con mayor frecuencia un artículo de ciencias exactas, comparándolo con uno de humanidades, de ahí que el nuevo modelo diferencia cada área del conocimiento para promediar su nivel de citación.
Con el nuevo método de indexación, Colciencias prevé una depuración del número de revistas, pues según cálculos de la entidad esperan que, una vez aplicado, el número de revistas se reduzca a alrededor de 300 revistas. “Buscamos privilegiar la calidad sobre la cantidad”, dice Olaya. “Hoy, de las 524 revistas, solo 75 se encuentran en los índices de alto impacto. Queremos que ese número suba”.
El nuevo modelo tiene como novedad la inclusión de un novedoso sistema de medición: el índice h. Este es el balance entre el número de publicaciones y las citas a éstas. El índice se diseñó para medir eficazmente la calidad del investigador, a diferencia de sistemas de medición más sencillos como aquellos que cuentan solo las citas o las publicaciones, donde se hace una distinción entre aquellos investigadores que tienen una gran influencia en el mundo científico de aquellos que simplemente publican muchos trabajos.
Sin embargo, este sistema tiene ciertas desventajas. El índice H puede llevar a confusiones en cuanto a la importancia de un científico porque, al estar limitado por el número de publicaciones totales, un científico de corta carrera está en clara desventaja y no se considera la importancia de sus primeros trabajos en una medida correcta.
Lejos de ser un modelo ideal
El docente Wilson López López, editor de la revista Universitas Psychologica de la Universidad Javeriana, considera que el modelo que plantea Colciencias dista mucho de ser ideal. López, junto con el equipo editorial de su revista, acompañó a Colciencias durante cuatro años en la discusión sobre un nuevo modelo, pero mantiene cierta distancia con algunos conceptos que Colciencias consideró claves.
“Hay un problema y es que la calificación dependa exclusivamente de la citación, pues deslegitima el proceso editorial y la calidad. No permite ver todo el esfuerzo editorial”, dice López. Para el editor, este tipo de método puede terminar siendo engañoso, pues puede terminar privilegiando el tema de las citaciones sobre otros importantes como el número de artículos al año que la revista revisa y publica. “Es como comparar el ICFES de dos colegios cuando uno envía diez estudiantes y otro cien”, dice.
Además, otros de los posibles riesgos que López encuentra en el nuevo modelo es la dificultad que van a tener las nuevas publicaciones. “El nuevo Publindex indexará revistas que tengan un número de citaciones considerable, algo que beneficia a las existentes pero termina por ahogar a las nuevas o más pequeñas”. Muchos críticos del Índice H, afirman que se ha observado que el sistema termina privilegiando a la productividad.
El editor considera que Colciencias va por buen camino y valora el trabajo de cambiar un modelo obsoleto, pero también sugiere que la entidad debería considerar otros indicadores además de las citaciones pues “solo muestran una cara de la moneda”.
Del 27 de junio al 02 de julio se realizará el curso taller “Arcos, bóvedas y cúpulas” que organiza el programa de Arquitectura de la Universidad del Valle.
Este curso abordará la teoría sobre la historia y el diseño de estos elementos estructurales, además de la práctica de construcción de unas bóvedas y cúpula sin empleo de encofrados. Con el desarrollo de las construcciones en concreto y en acero esta técnica constructiva milenaria ha tendido a desaparecer, sin embargo es en México donde mejor se conserva. Esta técnica, además, representa un potencial de alternativas arquitectónicas y una reducción significativa en los costos de ejecución.
Como invitados a este curso estarán Alfonso Ramírez Ponce, arquitecto, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, ganador del Premio Armando Mestre de Cuba y del primer lugar del Concurso sobre Transferencia Tecnológica para el Hábitat Popular.
Al invitado internacional lo acompañarán los docentes de la Escuela de Arquitectura Rodrigo Uribe Arboleda y Mauricio Domínguez.
El curso está dirigido a profesionales y estudiantes de Arquitectura e ingeniería así como a maestros de obra y oficiales de la construcción.
Informes: Fundación Universidad del Valle
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Tel: 554 55 81 / 331 80 04 / 318 716 12 44